Metaverso !

Nuestro primer año de filosofía fue un antes y un después para muchos de los estudiantes que no eran tan afectos respecto de las cuestiones relacionadas con el origen del hombre, sus propósitos y su destino final. Los alumnos adolescentes tenían otros intereses más ligados al deporte y la diversión. Solo algunos tenían un alto grado de compromiso por aprender historia, geografía, matemática, contabilidad, química, física, lengua e instrucción cívica. Dentro de esos pocos, un número aún más reducido se ponía las pilas para tratar de entender los conceptos filosóficos que la profesora de la materia desarrollaba en el aula.

Un grupo de estudiantes, entre los cuales me encontraba, integrábamos un contingente pequeño de aprendices que se quedaba a charlar después de hora con la profesora, con la finalidad de ahondar en temas surgidos en la lectura de la bibliografía y hacer consultas sobre las exposiciones en el aula. Ese grupito de nerds contrastaba con ese conjunto más numeroso de estudiantes que sufrían la materia, la cual se dictaba, si mi memoria no me falla, dentro de las asignaturas del programa de estudios del último año.

La materia englobaba la lógica, la ética, la epistemología y la metafísica. Las tres primeras, si bien difíciles, eran de algún modo comprensibles. El concepto metafísico era a todos luces demasiado intrincado para nuestras mentes. Aún hoy no existe una definición única acerca de que engloba la metafísica. Una acepción que surge del mismo sentido de la palabra, explica esta disciplina (con carácter científico a partir de Aristóteles) como «lo que va más allá de la naturaleza y la física».

Profundizando un poco, podemos decir que la metafísica, es la rama de la filosofía que estudia la naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad. Esto incluye la clarificación e investigación de algunas de las nociones fundamentales con las que comprendemos el mundo, como entidad, ser, existencia, objeto, propiedad, relación, causalidad, tiempo y espacio. Junto con la lógica y la epistemología, la metafísica es la rama más básica de la filosofía. Ha sido estudiada por filósofos como Platón, Aristóteles, Agustín, Boecio, Aquino, Leibniz, Locke, entre otros.

Antes del advenimiento de la ciencia moderna, muchos de los problemas que hoy pertenecen a las ciencias naturales eran estudiados por la metafísica bajo el título de filosofía natural. En la actualidad la metafísica estudia aspectos de la realidad que son inaccesibles a la investigación empírica. Según Immanuel Kant, las afirmaciones metafísicas son juicios sintéticos a priori, que por principio escapan a toda experiencia sensible. Aristóteles designó la metafísica como “ciencia primera”. En la química se asume la existencia de la materia y en la biología la existencia de la vida, pero ninguna de las dos ciencias define la materia o la vida; solo la metafísica suministra estas definiciones básicas.

La ontología es la parte de la metafísica que se ocupa de investigar qué entidades existen y cuáles no, más allá de las apariencias. La metafísica tiene dos temas principales: el primero es la ontología, que en palabras de Aristóteles es la ciencia que estudia al ser en cuanto tal. El segundo es la teleología, que estudia los fines como causa última de la realidad. Existe, sin embargo, un debate que sigue aún hoy sobre la definición del objeto de estudio de la metafísica, y sobre si sus enunciados tienen propiedades cognitivas.

No es sencillo encontrar una definición adecuada de metafísica. A lo largo de los siglos, muchos filósofos han sostenido de alguna manera u otra, que la metafísica es imposible. Esta tesis posee defensores y detractores. Los que están a favor sostienen que todas las afirmaciones metafísicas carecen de sentido o significado. Esto depende por supuesto de dar entidad a una teoría del significado de las cosas. Ludwig Wittgenstein y los positivistas lógicos se constituyeron en defensores explícitos de esta posición. Por otra parte, los que están en contra, manifiestan que, si bien las afirmaciones metafísicas poseen significado, es imposible saber cuáles son verdaderas y cuáles falsas, pues esto va más allá de las capacidades cognitivas del hombre. Esta posición es la que sostuvieron, por ejemplo, David Hume e Immanuel Kant. Dentro este cúmulo de opiniones, algunos filósofos han sostenido que el ser humano tiene una predisposición natural hacia la metafísica. Kant la calificó de “necesidad inevitable”, y Arthur Schopenhauer incluso definió al ser humano como “animal metafísico”.

Discusiones posteriores acerca de la naturaleza del ser, agregan el concepto del estar siendo, dentro de otra vertiente de la filosofía que pone en duda la inmutabilidad del ser, proyectando a este último como parte de un proyecto, construcción y transformación permanentes. Los estar siendo otorgan la posibilidad de estados transitorios y no definitivos de nuestra naturaleza humana, dando importancia a la transformación del ser desde el lenguaje (ontología del lenguaje) a través de declaraciones, juicios y otras acciones propositivas.

Tamaños conceptos intangibles resultaban demasiado profundos para nuestros cerebros que apenas estaban asomando a la luz del conocimiento., por lo que muchos de nosotros hacíamos lo que podíamos para dar respuestas conscientes a los contenidos de la materia.

Unos treinta y cinco años después y producto del avance tecnológico, del acceso a un mundo hiperconectado de forma permanente y casi ilimitada mediante el uso de redes sociales, aparece ahora de manera muy fuerte (tiene su origen en la década del 90) dentro de nuestros estar siendo virtuales, el concepto de «metaverso».

A diferencia de la metafísica que es difícil de entender por sí misma, el concepto del metaverso, resulta mucho más accesible para un común mortal como el que suscribe. Sin embargo, lo que no es sencillo de explicar es la naturaleza final de los propósitos a los que apunta, más allá de las utilidades.

Los metaversos pueden ser definidos como entornos donde los humanos interactúan social y económicamente como avatares, a través de un soporte lógico en un ciberespacio, el que actúa como una metáfora del mundo real, pero sin las limitaciones físicas o económicas allí impuestas.

El metaverso generalmente está compuesto por múltiples espacios virtuales tridimensionales, compartidos y persistentes, vinculados a un universo virtual percibido.

En un sentido más amplio, el metaverso puede no solo referirse a los mundos virtuales, sino a las experiencias multidimensionales de uso y aplicación de internet en su conjunto, especialmente el espectro que combina la web 2.0, la realidad aumentada, la tecnología de tercera dimensión y la realidad virtual.

Hasta ahora se han identificado usos aplicados de los metaversos en el terreno del entretenimiento, la teleeducación, la telesalud y especialmente en el campo de la economía digital, en donde comienzan a emerger nuevas formas de valor como los “token no fungibles” (NFT, por sus siglas en inglés).

Si bien la experiencia más exitosa y reconocida de metaversos ha sido Second Life, se espera que la corporación Meta (anteriormente conocida como Facebook, Inc.), propiedad del magnate estadounidense Mark Zuckerberg, sea la que lidere la implementación y los nuevos desarrollos en el campo de los metaversos en los próximos años, puesto que es la compañía global que más recursos humanos y tecnológicos está invirtiendo en este campo tecnológico, incluyendo tecnología de software y hardware.

El término «metaverso» tiene su origen en la novela Snow Crash publicada en 1992 por Neal Stephenson, que recrea un universo consensuado basado en nuestro propio universo.​ En la novela el término “metaverso” hace referencia a un mundo virtual ficticio o un espacio virtual colectivo y compartido con frecuencia creado por convergencia y compatibilización con un aspecto de la realidad externa.

En palabras de Neal Stephenson,11​ el metaverso es:

Mi idea surgió cuando me encontré con que algunas palabras existentes tales como realidad virtual eran simplemente demasiado torpes para utilizarlas. Las palabras «avatar» (en el sentido en que es usado en esta novela) así como “metaverso”, son invenciones propias que surgieron cuando ciertos términos existentes, como “realidad virtual” eran demasiado imprecisos para ser usados.

El modelo de ciudad simulada aparece en el Metaverso, como una construcción ficticia, digital, programada a partir de código binario (a base de unos y ceros). Se trata de un protocolo computacional gráfico de piezas de software.

Un año después de la publicación de la novela de Neal Stephenson, la casa editorial estadounidense Steve Jackson Games, especializada en juegos de rol, de mesa y de cartas, lanzó un MOO llamado «The Metaverse», como parte de su BBS, Illuminati Online.

En 2003 la empresa desarrolladora de Software Linden Lab, presenta oficialmente su mundo de realidad virtual 3D, denominado: Second Life, un software con experiencias inmersivas, inspiradas en el concepto de metaverso, la cual puede ser diseñada por los usuarios, quienes interactúan, juegan y hacen negocios.

Para el otoño de 2021, el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, anuncia de manera oficial que los Metaversos serán parte fundamental de la visión de su compañía, al punto que decidió cambiar el nombre del corporativo a Meta. El anuncio anticipa que, en los próximos diez años, META dedicará buena parte de sus esfuerzos a la creación de un Metaverso abierto e interoperable con otras plataformas ya existentes.

Las características de los entornos del metaverso pueden resumirse en lo siguiente:

  • Interactividad: El usuario es capaz de comunicarse con el resto de usuarios, así como de interactuar con el Metaverso. Esto implica, además, que sus comportamientos pueden ejercer influencia sobre objetos u otros usuarios.
  • Corporeidad: El entorno al que se accede, está sometido a ciertas leyes de la física, y tiene recursos limitados. Además, dicho acceso se hace en primera persona.
  • Persistencia: Aunque no esté ningún usuario conectado al metaverso, el sistema sigue funcionando y no se para. Además, las posiciones en las que se encontraban los usuarios al cerrar sus sesiones serán guardadas, para volver a cargarlos en el mismo punto cuando vuelvan a conectarse.

Si se analiza el concepto de metaverso desde un sentido más amplio que la definición de mundo virtual que le otorgó Stephenson en 1991, podemos distinguir los distintos mundos sintéticos, como pertenecientes a cuatro tipos distintos.

Juegos y mundos virtuales: A este tipo pertenecen los más similares al comentado en la novela Snow Crash. Se trata de entornos virtuales totalmente inmersivos, en los que el usuario se sumerge en una experiencia de contacto con otros usuarios y elementos dentro de un mundo virtual. Este contacto puede estar orientado a un juego, o más bien orientado al aspecto social del metaverso, como en Second Life.

Mundos espejo: Son representaciones virtuales detalladas de uno o varios aspectos del mundo real. El ejemplo más claro es el de Google Earth, que representa la geografía mundial mediante imágenes aéreas.

Realidad aumentada: Consisten en la aplicación de la tecnología de mundos espejo para aplicaciones reales, que solucionan ciertas situaciones en nuestra vida cotidiana. Estas herramientas expanden el mundo físico perceptible por los usuarios, estableciendo una nueva dimensión de información útil.

Lifelogging: Engloba los sistemas que recogen datos sobre la vida cotidiana, con el fin de ser aplicados mediante estadísticas.

Gracias a la tecnología digital y fenómenos como la web 2.0, la realidad aumentada y la realidad virtual, existen importantes proyectos que materializan el uso de los metaversos aplicados en el campo de la educación, recogiendo muchos de los planteamientos propuestas en su momento por Marshall McLuhan, tal y como viene ocurriendo con la iniciativa presentada por el polémico empresario Mark Zuckerberg, quien decidió apostar por los metaversos, al punto que decidió cambiar el nombre de su conglomerado de Facebook por Meta.

Algunos de los posibles usos que podrían tener los metaversos en experiencias educativas son:

Prácticas en laboratorio: experiencias inmersivas que ayudan a comprender las herramientas de las que disponen y permiten con mucha mayor seguridad realizar experimentos multipropósito.

Eventos: acudir a exposiciones, cursos o jornadas donde la información se presenta a través de experiencias inmersivas.

Visitas a museos o empresas: donde los metaversos está incorporados en los recorridos mediante información audiovisual. Los estudiantes aprenden sobre el tema de la visita al mismo tiempo que desarrollan la destreza tecnológica.

Aprendizajes experimentales: casi todas las destrezas permiten utilizar los metaversos haciendo el contenido más atractivo. Por ejemplo, en arquitectura e ingeniería los modelos en 3D son muy útiles para los estudiantes.

Si cupiera una comparación entre la metafísica y el metaverso, pidiendo permiso y perdón ya que se trata de comparar una ciencia con una herramienta tecnológica,  podemos decir que existe un mundo de diferencias, siendo la más palpable es que mientras la primera pretende indagar acerca de lo que vas más allá de la naturaleza humana, otorgando importancia al ser y los estar siendo, el metaverso pretende instalar la idea de otros seres virtuales en paralelo con nuestros seres reales, capaces de construir y vivir en otros mundos paralelos.

Como en casi todos los desarrollos tecnológicos en el caso del metaverso prima el pragmatismo y la utilidad por sobre la concepción más humana del nuestro ser, provocando cada vez más una brecha más marcada entre los que acceden o no a la virtualidad, versus los que conviven dentro de entornos de mayor contacto físico y humano real.

Las herramientas tecnológicas vinieron para quedarse y expandirse, más allá de aspectos éticos discutibles.

Dependerá de nosotros con que tanto «metaverso» seamos capaces de convivir.

Mientras, la hipérbole tecnológica no se detendrá…….

Aprovecho para preguntarte:

Tú: ¿ya tienes tu identidad Avatar?

Marianna, esa mujer !

Las jornadas dedicadas al aprendizaje nos abren la mente y el corazón hacia instancias inesperadas. Israel Cinman, más conocido como el Isra, tiene esa facilidad de conectar rápidamente con sus entrenados, usando la provocación y la irreverencia para desafiar nuestros paradigmas más arraigados.

En uno de nuestros últimos encuentros, estuvimos hablando de innovación y trascendencia, pero desde distintos enfoques, algunos de los cuales resultaron bastante novedosos, si es que vale la redundancia. En todas sus alocuciones siempre está presente el propósito compartido, como eje vital de la construcción de cualquier comunidad. Esta vez agregó entre los ejes del conocimiento personal, la cronología y el conocimiento de nuestros antepasados.

¿Todos saben de dónde vienen?, disparó a la audiencia.

La pregunta estaba dirigida fundamentalmente a encontrar dentro de nuestra historia familiar aquellos hitos distintivos, ese ADN natural que explicaría parte de nuestro temperamento, a partir del cual se edifican después nuestra construcción personal e identidad propias, las cuales desarrollaremos durante gran parte de nuestra vida. Es esa propia historia la que luego será una marca o un punto de partida en el devenir de nuestros descendientes, en un ciclo que abarcará a varias generaciones sucesivas. La idea es conocer al menos, nos dijo el Isra, quienes eran, qué hacían, qué los inquietaba y motivaba a nuestros tatarabuelos, bisabuelos y abuelos. De seguro es la línea de los abuelos con la que hemos tenido más contacto personal, algunos llegando incluso hasta tener la posibilidad de compartir tiempo con algún bisabuelo.

En mi caso personal, provengo de mi papá Ramón que era el menor de ocho hermanos. Además, Ramón Bordolini contrajo matrimonio a una edad tardía para los cánones de la época, por lo que no tuve la oportunidad de conocer a ningún abuelo de mi línea paterna, menos aún por cierto a mis bisabuelos Bordolini y Pierini.

En la línea de mis bisabuelos maternos, todos ellos eran todos italianos del Friuli, nacidos en las cercanías de la ciudad cabecera Udine, siendo mis tatarabuelos de la misma zona, pero cuando esa parte de Italia formaba parte del Imperio Austro-húngaro. Tuve la suerte de conocer a mi centenaria bisabuela Ana Strasorier (falleció con cien años y 1 mes de vida), mamá de mi abuelo Lorenzo Carlos, la cual falleció cuando yo tenía 6 años de edad. Aún recuerdo la conmemoración de sus 99 años durante el año 1974, en una fiesta donde según ella cumplía 100.

Todos mis bisabuelos maternos, vinieron siendo pequeños junto a sus padres (mis tatarabuelos), desde ese territorio friulano, para instalarse o bien en Córdoba (la familia Della Vedova) o bien para construir y recrear una especie de nuevo Friuli, en la denominada Colonia Caroya (las familias Strasorier, Micolini y Di Giusto). La unión de mis bisabuelos Giovanni Giuseppe (Juan José) Della Vedova y Anna Strasorier dio origen a mi nono Lorenzo Carlos Della Vedova y la unión de mis bisabuelos Giacomo Micolini (Jacum en friulano o Santiago en Castellano) y Marianna Di Giusto, dieron origen a mi abuela Clementina, con la cual tuve la oportunidad de coexistir durante 7 años.

Tengo el recuerdo imborrable del viaje a Mina Clavero, que hicimos junto a mis padres y mi nona Clementina, durante aquel febrero del año 1974, cuando yo tenía apenas cinco años. Clementina fue siempre una especie de hada protectora para mí. Ella dejó este mundo sólo dos años después de ese viaje. Varias fotos familiares me muestran sentado en su falda rodeado por sus brazos, donde según mi mamá era uno de los únicos lugares donde encontraba calma ese niño travieso y por demás inquieto que era yo. Clementina me decía dulces frases en friulano que por cierto no entendía, pero las cuales de alguna manera inexplicable lograban el efecto de sosegar mi espíritu y mi cuerpo en permanente movimiento. Su esposo mi nono Lorenzo Carlos Della Vedova, sobrevivió solo un año a mi nacimiento, por lo que no tengo muchas referencias de nuestro contacto personal. Mas allá de lo que contaba mi mamá Ana sobre su papá, que me resultaba fascinante, por cierto, siempre sentí una profunda admiración por él, dado que fue el constructor responsable de un baño ubicado en el exterior de la casa, en la quinta de los Bordolini donde nací. La particularidad de ese baño era que, si bien era de ladrillo, no contenía ni una gota de cemento en su construcción, sino sólo mortero de barro, tanto para unir los ladrillos como para hacer el revoque de la pared. Esa edificación que puede sonar a endeble, se mantuvo en pie, sin grietas y sin problemas durante más de sesenta años hasta que la casa fue demolida en su totalidad. Lorenzo Carlos era muy hábil con los manos, y a pesar de sólo tener el primario concluido, se las arreglaba muy bien para todo tipo de construcciones y reparaciones, usando madera, metal y ladrillos, rompiendo con los paradigmas de ser un agricultor de base.

La historia de los Della Vedova es bastante rica, y será motivo de un escrito particular y dedicado en los sucesivos blogs.

Me quiero centrar ahora en la historia caroyense de Marianna Di Giusto, mi bisabuela mamá de ni nona Clementina, a la cual ya me he referido.

En la conmemoración de la semana de la mujer, con epicentro en el día de la mujer que se celebra cada 8 de marzo, quise y pude reconstruir parte de la historia y legado de Marianna, basándome en investigaciones de sitios genealógicos de internet, además de los comentarios y recuerdos que me transmitía mi mamá Ana sobre ella.

Marianna, nació un año 1864 en una pequeña porción denominada Galleriano (un poblado de apenas 600 habitantes), dentro de la comuna de Lestizza, ubicada a 15 kms al sudeste de Udine, capital de la provincia homónima, dentro de la región denominada Friuli-Venezia-Giulia. Sus padres (mis tatarabuelos) eran Domenico (Domingo) Lorenzo Di Giusto y Anna María Savoya.  Domenico y Anna María vinieron a Argentina en una de las tantas inmigraciones del Friuli, que tuvieron su epicentro en el año 1878. Trajeron con ellos a todos sus hijos entre adolescentes y pequeños, entre los cuales se encontraba mi bisabuela Marianna.  En Colonia Caroya se dedicaron al cultivo de la tierra y en particular de la vid, dando origen a una de las zonas con mayor desarrollo de la industria del vino, más allá de Mendoza, San Juan y otras latitudes.

Se casó durante el año 1883 (con 19 años de edad) con Giacomo (Jacum en friulano, de 21 años) Micolini, en el curato de Colonia Caroya, siendo madre de la primogénita Maria tan sólo un año después. Marianna fue mamá once veces entre 1884 y 1906 (última vez a la edad de 42 años). Durante el transcurso de dieciocho años nacieron Maria, Luis, Ana (fallecida con un año de edad), Antonio, Judith, Catalina, Ana, Úrsula, Victoria, Clementina (mi nona, en el 1900) y Juan. Conformaron una familia muy numerosa, donde Marianna laboreaba la tierra caroyense junto a su marit Jacum (marido Santiago, mi bisabuelo) y sus hijos. La gran familia friulana de Caroya (compuesta por muchos inmigrantes del Friuli) se caracterizaba por la producción de vino y otros productos del campo tales como salames, compartiendo valores en una comunidad con grandes celebraciones donde abundaba la alegría y los bailes típicos bajo las melodías que salían de los acordeones y armónicas friulanas.

Esta mujer muy fuerte y temperamental como la definía mi mamá, sufrió el fallecimiento de su esposo Giacomo (Jacum) durante el año 1918, producto de una infección sobre la cual no existe conocimiento preciso respecto de cuál se trataba (pululaban el cólera, la fiebre amarilla, el tifus y la gripe española). Un siglo atrás no se contaba con ninguna clase de antibióticos y la medicina estaba muy lejos de ser una disciplina muy desarrollada. Mi bisabuelo tenía 56 años cuando falleció dejando hijos adolescentes y jóvenes mayores, todos bajo la responsabilidad de Marianna.

A partir del deceso de su esposo, mi bisabuela Marianna, lejos de amilanarse o decaer, generó mayor prosperidad para su familia, durante los 28 años que sobrevivió a su marit (marido). Fue la cabeza de su familia, generando una agricultura más tecnificada, comprando tractores y otras maquinarias que facilitaban las labores. Construyó nuevas dependencias, instalaciones, reinvirtiendo ganancias para aumentar rindes , cosechas y procesamientos. Por otro lado fue miembra muy presente en la sociedad caroyense de la época, formando parte activa de organizaciones comunitarias y de fomento para el crecimiento de Caroya. Como hecho peculiar, y con el objeto de visitar los fines de semana a sus hijas casadas que vivían en Córdoba, compró un flamante vehículo, el cual cargaba todos los domingos con víveres y frutos del campo, para llevar a sus hijas. Mi nona Clementina era una de las hijas que recibía casi todos los domingos a su madre (en su casa de barrio Alberdi, casi esquina entre Maestro Vidal y Santa Ana), generando un recuerdo imborrable en mi mamá, que veía como esa señora agradable, pero de carácter fuerte, se bajaba de ese enorme (así lo vislumbraba ella) automóvil conducido por uno de sus hijos (tíos de mi mamá Ana, en especial el menor su tío Juan), que venía lleno de numerosas mercancías (ropa y víveres). Mi mamá disfrutaba de su abuela Marianna, la cual resultaba cariñosa y condescendiente.

Marianna dejó este mundo en 1946, con casi 82 años de edad (una cifra alta para el promedio de esos tiempos), habiendo ejercido un liderazgo desusado en aquellos tiempos, siendo una matriarca que tuvo que aprender a ser una especie de empresaria mujer en tiempos difíciles. Según mi madre, era costumbre en aquellos tiempos, que los hijos varones tomaran luego el mando de las haciendas familiares que se heredaban, lo que generaba rispideces y desencuentros, por lo que con el tiempo la relación de los descendientes que habitaban en Córdoba se fuera alejando de los que quedaron viviendo en Colonia Caroya. El pasaje de los años, produjo aún más distanciamiento, provocando que ya no queden lazos familiares conocidos, aunque probablemente existan.

Mi mamá Ana Aldina Della Vedova con 19 años de edad, a la derecha en la imagen, parada junto a familares caroyenses en el portal de la chacra de Colonia Caroya.

Culminando la semana de la mujer, y cumpliendo en parte con el cometido de saber algo más de los hitos que produjeron mis antepasados, quise rescatar la figura y memoria de esta mujer decidida y emprendedora, mi bisabuela Marianna Di Giusto. La figura de ella es quizás la de muchas mujeres que en la actualidad se desenvuelven a la perfección en el liderazgo de emprendimientos y proyectos, pero su labor llevada a cabo hace más de un siglo, donde imperaban otros cánones, la sitúa a ella en la figura de pionera en ese campo. El orgullo, la necesidad, la pérdida de su Jacum, y su propia naturaleza y amor propio la impulsaron a ser una mujer distinta y propulsora de conductas y quehaceres femeninos poco usuales para la época.

Los salames y el vino de Colonia Caroya tienen su origen en el empuje, el conocimiento y las tradiciones que trajeron los inmigrantes del Friuli. Parte de mis genes provienen de esa parte de Italia, que formó parte del imperio Napoleónico, luego del Austro Húngaro, luego del Reino de Italia, para finalmente ser una región de la República de Italia.

En la semana de la mujer, Marianna representa mucho de lo que la mujer es capaz de ser y combinar: hija, esposa, madre, abuela, amiga, trabajadora, emprendedora, líder, conformando una lista inagotable de actividades, procederes y seres. Rescatando su figura, descubro y muestro parte de mis raíces y lo que representa el rol decisivo de la mujer en nuestras vidas.

Para culminar les regalo varios refranes en friulano que muestran el espíritu de los friulanos y de sus fogolâres (hogares) distribuidos por el mundo, de los cuales Colonia Caroya es uno de los más importantes.

«Joibe rivade, setemane lade,
ma par chei che no an nuie ce mangjà

son imò tre dis di digiunà.»

«Llegó el jueves, terminó la semana,
pero para quien no tiene nada que comer,
todavía quedan tres días de ayuno.»

«L’ore di gustâ: pai siôrs e je quanch’e àn fan,
pai puars, quanch’e a’nd àn.»

«La hora de comer: para los ricos, cuando tienen hambre,
para los pobres, cuando hay algo pa’ comer.»

«Il vin si cognòs tal savôr,
il pan tal colôr»

«El vino se conoce por el sabor,
el pan por el color»

«No bisugne domandà al’ ustiôr se il vin l’è bon»

«No hace falta preguntar al tabernero si el vino es bueno»

«La fan è je un bon cuisinîr»

«El hambre es un buen cocinero»

«Pan d’un dì, ûf di un’ ore, lat di un minût e vin di un an»

«Pan de un día, huevo de una hora, leche de un minuto y vino de un año»

«Par cuincjà ben il lidric al ûl:
pal ueli un avâr,

pal asêt un moderât,

e a mesedâlu un mat»

«Para condimentar bien la achicoria se necesita:
un avaro para el aceite,
un moderado para el aceto
y un loco para mezclar»

«Quanche la cintùrie si slargje, la vite si scurte»

«Cuando la cintura se alarga, la vida se acorta»

«Il miôr condiment l’è l’apetit»

«El mejor condimento es el apetito»

«Passât il glotidôr la robe no à savôr»

«Pasada la glotis, las cosas no tienen sabor»

Y este para «lis feminis»…
«Miôr un zovin cence cjamise,
che un vecjo cu la barbe grise»

«Mejor un joven sin camisa,
que un viejo con la barba gris»

Versos, no balas !

La imagen resulta tanto brutal como desgarradora. Cientos de personas apiñadas bajo un puente destruido en una ciudad de Ucrania. Intentando protegerse de las bombas, se guarecen como pueden, esperando allí que se habilite un puente humanitario de evacuación. En teoría se había negociado, pero en la práctica la realidad indica que no, o que alguien no está cumpliendo lo pactado, tornando de este modo muy caótica la situación. La humanidad perece en todos los rincones de Ucrania donde cada vez hay menos alimentos, energía y medicinas. Cientos de miles emigran a otros países occidentales de la región, previendo que su territorio quede en manos del ejército ruso.

Un ataque sobre una planta de generación de energía nuclear causa zozobra en toda Europa, cuando salen a la luz videos de los incendios provocados por un misil, después de su impactar sobre la misma. El fantasma de Chernóbil vuelve a aparecer en las mentes de todos los ucranianos y europeos. Esta vez se trata de una generadora de energía diez veces más grande que la de Chernóbil, por lo que lo un siniestro nuclear en esa región, resultaría a todas luces calamitoso para el mundo.

La ONU vota por amplia mayoría un pedido para que Rusia cese con su invasión. Acto seguido se proclama asimismo la formación de una comisión investigadora, para determinar si en Ucrania se están cometiendo delitos de lesa humanidad. Los diplomáticos ucranianos y rusos se han reunido varias veces, pero aún no logran ponerse de acuerdo para terminar con el conflicto. Mientras esto sucede, el presidente de Francia, la máxima autoridad política de Alemania y el primer ministro israelí mantienen sucesivas reuniones con el primer mandatario ruso, sin que se visualicen avances concretos para detener la guerra. Parece que nadie puede persuadir al presidente ruso de que la opción diplomática es viable. Más sanciones económicas, empresarias y morales son aplicadas sobre Rusia, provocando daños en su economía. Varios países impiden el acceso de aviones procedentes de Rusia. Todo esto parece enardecer más la conducta del presidente de ese país, que amenaza con extender la guerra a otros países europeos. El periodismo se está yendo de Rusia, amenazado por penas de cárcel de hasta quince años, en caso de comprobarse que difunden noticias falsas sobre la guerra en Ucrania.

Las manifestaciones populares en contra de la guerra proliferan en todas las capitales del mundo, mientras que en Rusia los que se expresan en tal sentido son privados de su libertad. El presidente ruso, que parece estar cada vez más solo con su propósito de derrocar al gobierno de Ucrania por la fuerza, esgrime argumentos válidos para continuar más allá de todas las consecuencias para el pueblo ucraniano, para él mismo, sus seguidores y el pueblo ruso.

El mundo tal cual y como lo conocemos ya no será el mismo, independientemente del resultado de esta contienda. Todos habremos perdido algo de la esperanza puesta en un futuro más humano, despojado de grandes vanidades, más afín a la libertad y al propósito de una sociedad más justa. Los sistemas políticos del mundo volverán a una fase más primitiva, símil a la época de la guerra fría, donde la intolerancia y la caza de brujas, se abrirán paso ahora en un mundo tecnificado, global y sin supuestas fronteras.

Las voces condenando a la guerra, en una manifiesta voluntad por la Paz, se han escuchado en casi todos los confines de nuestro planeta, resultando insuficientemente poderosas como para enmudecer los cañones.

Las palabras de todos los pensadores, y personas comprometidas con un devenir más amigable, se alzan en conjunto con la de aquellos que esgrimen la belleza de sus versos en vez de balas.

Las mismas balas que acabaron con la vida del genial Federico, hace casi ya cien años, son las mismas que hoy ciegan la vida de miles de personas inocentes.

García Lorca, pago con su vida el error de no ser afín a las armas, sino sólo un obsecuente amante de los versos.

Vale la ocasión recordarlo, porque sus versos que no tienen tiempo, se imponen con su sensibilidad al crudeza de la guerra.

Federico García Lorca, el poeta que escribió sobre su asesinato

Cuando se hundieron las formas puras / bajo el cri cri de las margaritas, / comprendí que me habían asesinado. / Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias, / abrieron los toneles y los armarios, / destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro. / Ya no me encontraron. / ¿No me encontraron? / No. No me encontraron. / Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba, / y que el mar recordó ¡de pronto! / los nombres de todos sus ahogados.

En este fragmento del poema «Fábula y rueda de tres amigos», publicado en Poeta en Nueva York, Federico García Lorca anticipó su propia muerte. El poeta granadino, asesinado en la madrugada del 18 de agosto de 1936 por militares golpistas, parece hablar del crimen en los versos escritos durante su estancia en la Universidad de Columbia. Pero no fue el único que lo hizo. Antonio Machado primero, y Rafael Alberti después, también lloraron la «sangre caída» en la tierra de la Alhambra (Granada).

Acusado de socialista, masón y homosexual, García Lorca fue fusilado en la madrugada del 18 de agosto de 1936.

García Lorca fue detenido entre finales de julio y primeros de agosto de 1936, semanas después del golpe de Estado contra la Segunda República. El poeta fue acusado de «socialista, masón y homosexual» en un documento de la tercera Brigada Regional de Investigación Social de la Jefatura Superior de Policía de Granada, fechado el 9 de julio de 1965.

El informe de 1965 narra con detalle la desaparición de Lorca. Días después de su arresto, el escritor fue sacado del cuartel de la Guardia Civil «por fuerzas dependientes del mismo» junto a otro detenido y trasladado en coche al término municipal de Víznar, en la provincia de Granada. El historiador Ian Gibson en su libro El asesinato de García Lorca cita a otras tres personas fusiladas junto al poeta, el maestro Dióscoro Galindo González y los banderilleros anarquistas Francisco Galadí Melgar y Joaquín Arcollas Cabezas. Los versos premonitorios del granadino aludían solamente a tres hombres, pero fueron cuatro los que compartieron verdugo y fosa. Su asesinato, según el propio Gibson, no fue un crimen callejero y se convirtió en un verdadero problema para el régimen franquista durante toda la dictadura.

Los restos de Lorca reposan en un lugar conocido como Fuente Grande, un paraje en el que fue enterrado, según el documento, «muy a flor de tierra, en un barranco (…) en un lugar que se hace muy difícil de localizar». El rincón del que habla el informe no es otro que la gran fosa común en la que se convirtió el barranco de Víznar, donde están enterradas entre 3.000 y 4.000 personas según la investigación de la Junta de Andalucía.

Federico, aquel que nos regalaba su visión de la guerra civil (válido para cualquier guerra) en este magistral poema.

IGLESIA ABANDONADA

Balada de la gran Guerra

Yo tenía un hijo que se llamaba Juan.

Yo tenía un hijo.

Se perdió por los arcos un viernes de todos los muertos.

Le vi jugar en las últimas escaleras de la misa

y echaba un cubito de hojalata en el corazón del sacerdote.

He golpeado los ataúdes. ¡Mi hijo! ¡Mi hijo! ¡Mi hijo!

Saqué una pata de gallina por detrás de la luna y luego

comprendí que mi niña era un pez

por donde se alejan las carretas.

Yo tenía una niña.

Yo tenía un pez muerto bajo la ceniza de los incensarios.

Yo tenía un mar. ¿De qué? ¡Dios mío! ¡Un mar!

Subí a tocar las campanas, pero las frutas tenían gusanos.

y las cerillas apagadas

se comían los trigos de la primavera.

Yo vi la transparente cigüeña de alcohol

mondar las negras cabezas de los soldados agonizantes

y vi las cabañas de goma

donde giraban las copas llenas de lágrimas.

En las anémonas del ofertorio te encontraré, ¡corazón mío!,

cuando el sacerdote levanta la mula y el buey con sus fuertes brazos,

para espantar los sapos nocturnos que rondan los helados paisajes del cáliz.

Yo tenía un hijo que era un gigante,

pero los muertos son más fuertes y saben devorar pedazos de cielo.

Si mi niño hubiera sido un oso,

yo no temería el sigilo de los caimanes,

ni hubiese visto el mar amarrado a los árboles

para ser fornicado y herido por el tropel de los regimientos.

¡Si mi niño hubiera sido un oso!

Me envolveré sobre esta lona dura para no sentir el frío de los musgos.

Sé muy bien que me darán una manga o la corbata;

pero en el centro de la misa yo romperé el timón y entonces

vendrá a la piedra la locura de pingüinos y gaviotas

que harán decir a los que duermen y a los que cantan por las esquinas:

Él tenía un hijo.

¡Un hijo!. ¡Un hijo!. ¡Un hijo

que no era más que suyo, porque era su hijo.

Su hijo. Su hijo. Su hijo.

Los versos no son anacrónicos porque son escritos desde y para el alma.

Federico renace hoy con sus versos para hacer frente a los horrores de una guerra que mutila sueños, retrocediendo a situaciones impensadas y desprovistas de todo sentido. Las viejas miserias tratando de acorrolar y destruir los caminos de la cooperación y el respeto.

Federico, aquel no tolerado por su condición de libre pensador y homosexual, renueva su vocación por la vida, articulando sólo unos pocos vocablos, que riman a la perfección:

Versos, no balas.……

Mientras Polonia, Hungría y otros países se asumen como protagonistas esenciales dando acogida a miles de refugiados ucranianos, el continúa diciendo:

Versos, no balas.…..

Aquel que nos decía:

«El día que el hambre sea erradicada de la tierra, habrá la mayor explosión espiritual que el mundo haya conocido. La humanidad no puede imaginar la alegría que irrumpirá en el mundo».

Hoy nos repite hasta el hartazgo:

Versos, no balas…….

¡ Las lágrimas de la guerra !

Durante el año 2011 tuve la oportunidad de recibir una auditora estadounidense, que trabajaba para una importante fábrica de jugos del país del norte de América. Kelly era una mujer de poco más de cincuenta años, de ascendencia inglesa y practicante protestante.  Su trabajo en aquella época consistía en validar las plantas de proceso de jugo de manzana y pera de esta región austral (Argentina y Chile) para que se puedan transformar en proveedoras de sus fábricas en Estados Unidos. Vino en compañía de una auditora más joven, a la cual ella estaba entrenando.

Los resultados de la auditoría fueron buenos, de hecho, nos transformamos en sus proveedores casi un mes después. Fueron tres días de arduo trabajo e intercambio de información de calidad, producción, logística, mantenimiento, además de datos impositivos y contables. Finalizada la jornada de trabajo intensa invitábamos a Kelly y su novel compañera a concurrir junto a algunas personas del equipo a llevar a cabo una especie de after office en algún café-bar de Neuquén, ciudad en la que ellas estaban albergadas.

Kelly además de auditora senior, tenía estudios de filosofía, por lo que no sólo se interesaba por las cuestiones técnicas, sino asimismo por temas sociales y culturales. En lo personal tengo inquietudes similares, por lo que durante estas reuniones fuera de hora, sosteníamos con Kelly charlas distendidas, donde intercambiábamos opiniones sobre temas diversos, tales como desarrollo, educación, economía, y evolución de la humanidad.

En uno de esas amenas conversaciones, le pregunté cuál era su opinión respecto de la situación mundial después del año 2001, luego de los atentados a las torres gemelas, sobre como veía ella la posición de su país dentro de este nuevo escenario de terrorismo y guerras a pequeña escala. Kelly, suspiró mientras buscaba las palabras en su interior, y me contestó amablemente dándome una visión bastante particular que la verdad no me esperaba.

Ella hizo una autocrítica bastante profunda de la política de su país, a partir del año 2001. No estaba de acuerdo con el rumbo tomado, ya que según su óptica ese camino, tarde o temprano, derivaría en grandes problemas. Sostenía que Estados Unidos debía transformarse en un faro de la paz y no de la guerra, rompiendo los viejos paradigmas de intervención en otras urbes del planeta, esgrimiendo solo para ello argumentos grises y rebatibles, tales como la defensa de la libertad, los valores occidentales y la democracia, dejando siempre un halo de duda sobre las verdaderas motivaciones para llevarlas a cabo. Opinaba, asimismo, que la revolución tecnológica era irrefrenable y traería grandes beneficios, por un lado, y por el otro, el perjuicio más grande sería el impacto sobre la naturaleza y el ambiente, donde ella no vislumbraba una firme decisión de sostener una política para mitigar los impactos.  Más allá de esto que eran cuestiones si se quiere internas de su propio país, hizo tremendo hincapié sobre la evolución de los sistemas políticos de convivencia humanos, y la desorganización sobre temas centrales tales como la pobreza, el hambre, el acceso al agua potable, entre otros. Respecto de los sistemas de convivencia, creía que era hora de eliminar el sistema de veto dentro de la ONU, que sólo cinco países (los productores más grandes de armas) tenían como garantía de la paz. Ella creía firmemente que el derecho a la Paz era el primero de los derechos humanos, por encima de todos, y que dejarlo en manos de un sistema que no había funcionado para evitar la guerra en reiteradas oportunidades, era una prueba cabal de que había que cambiarlo. Según sus palabras, el poder, los recursos y las ambiciones ilegítimas, le ganaban con creces al ideal de una convivencia más armoniosa y próspera, imposibilitando trabajar para erradicar la pobreza, el hambre y otros problemas apremiantes.

Kelly era una americana estadounidense que bregaba por la Paz y el desarrollo, dejando de lado los viejos rencores y deseos de poder, vale decir nuestra vetusta manera de pensar, impulsando un nuevo modelo de convivencia.

Un poco más de diez años después, los pensamientos de Kelly adquieren una relevancia muy especial. Rusia, uno de los cinco países garantes de la paz, en el consejo de seguridad de la ONU, esgrimiendo argumentos geopolíticos ya ajados de tanto uso, invade y pretende tomar a uno los países que otrora formara parte del conjunto de países soviéticos. Ucrania se defiende como puede, mientras Europa y el resto de la comunidad internacional aplica sanciones que pueden sonar sólo a tibiezas por el momento.

Las imágenes desgarradoras de bombardeos con misiles a la población civil, de tanques repartiendo proyectiles a doquier, provocando destrucción y muerte, invaden los noticiarios, mientras los ciudadanos huyen hacia Polonia u otros países fronterizos. Esta guerra en un suelo próximo a Europa nos trae de vuelta episodios que creíamos desusados desde la segunda gran guerra. Una confrontación en la era de las comunicaciones globales está siendo transmitida minuto a minuto, permitiéndonos conocer el grado de  dramatismo y desolación, mostrando la crudeza y el impacto sobre las personas comunes, las que ambicionan una vida sin grandes excesos, aquellas que se aferran a los afectos y la posibilidad de trabajar en una comunidad en paz. Hogares destrozados, familias separadas, niños con su inocencia perdida y el miedo a flor de piel, son estocadas profundas y certeras sobre nuestra condición humana.

No hay consenso común en todos los continentes para condenar la invasión y eso nos demuestra una vez más, que aún perduran en muchos liderazgos políticos pensamientos poco firmes frente a la violencia y la agresión, decisiones atadas a compromisos comerciales y económicos, que pesan más que la decisión de optar por «la Paz«.

Las consecuencias de una guerra que puede expandirse a otros países cercanos a Ucrania, incluyendo Europa misma, son impredecibles en su magnitud y calamidad. El virus del covid aún no cesó en su actividad y ahora se suma otro agente de destrucción y muerte, esta vez bajo la «actividad promotora de mentes desequilibradas».

La situación es sin lugar a dudas un retroceso hacia modalidades que el mundo creía perimidas, una invasión dentro del mismo seno de las fronteras de Europa, semejando las invasiones del ejército alemán durante la segunda guerra mundial.

El mundo requiere de decisiones urgentes y mancomunadas en torno al resguardo de la Paz, en este y todos los conflictos que se desarrollan en la faz de la tierra, haciendo foco para trabajar en otros problemas acuciantes como el calentamiento global, la pobreza y las desigualdades de acceso a la salud, la educación y condiciones estructurales de vida mínimas para todos sus habitantes.

Las guerras no son gestadas, dirigidas ni orquestadas por los ciudadanos comunes que pretenden prosperar y vivir en paz, sino por liderazgos ciegos y omnipotentes que vacíos de ideas, pretenden imponer condiciones apoyados en el poder de los armamentos y la maquinaria militar.

En este, como en todos los conflictos a lo largo de la historia, el sufrimiento del ser humano es lo único realmente palpable y concreto, dejando huellas y tristeza sobre varias generaciones. No existen razones válidas para matar, ni para justificar las vilezas de una guerra.

El sueño de Kelly y el de muchos seres humanos sensibles y empáticos, vuelve a transformarse en una pesadilla plena de tristeza, desolación y lágrimas.

Una vez más el mundo entra en una espiral de violencia sin fin, impulsada por líderes poco iluminados, enceguecidos y plenos de intereses deshumanizados, provocando que se apaguen las luces de la esperanza.

La condena mundial sobre la guerra tiene que ser unívoca, potente y sin eufemismos ni vacilaciones.

Les dejo esta genial propuesta de un filósofo que ya el pleno siglo XVIII nos traía:

Más de doscientos años después el pensamiento de Immanuel aún no encontró el eco adecuado para reverberar.

Las luces de Kiev se van apagando, mientras las personas corren a refugiarse de los bombardeos.

La anhelada paz, nuevamente queda herida de muerte….

«Las lágrimas de la guerra se agotan en los ojos de los que sufren …..«

La guerra que unos pocos quieren devora con su fuego la voluntad de los muchos que quieren la paz…..

Un retroceso general que resulta por lejos inadmisible.

Las múltiples facetas de la inteligencia !

La evolución de miles de años fue dotando a la especie humana de nuevos conocimientos y habilidades, que englobados bajo el concepto de inteligencia le permitieron transformarse en el dominador sobre otras especies animales. Existe un debate y juicio crítico sobre la preponderancia del hombre sobre la faz de la tierra, su poder de impactar sobre el ambiente y el resto de los organismos vivos que coexisten sobre el planeta (o coexistían, debido a la extinción de muchas de ellas) que tiende a agudizarse en esta era moderna, a la luz de los efectos que la acción de la inteligencia humana ha producido, con evidencias que hoy no se discuten, sobre el cambio climático adverso y el excesivo consumo de recursos naturales entre otros.

En este capítulo del devenir humano, la inteligencia artificial ya es capaz de emular al hombre mismo en sus procederes y decisiones, constituyendo una nueva amenaza evolutiva. El hombre basado en su desarrollo cerebral aplicado al avance de la tecnología, avanza a pasos agigantados en la creación de símiles de hombres (robots); por otro lado, debido al avance de la medicina y reemplazo de órganos por otros artificiales o derivados de la genética, cada vez resulta más posible y probable extender la vida humana hasta alcanzar edades impensadas, camino a convertirse en cuasi inmortales, a raíz de la morigeración del envejecimiento. De nuevo en este campo se abre un cúmulo de opiniones y discusiones éticas acerca del alcance de esta escalada tecnológica y la posibilidad de crear un hombre con aspiraciones de Dios, incluyendo la discusión acerca de una posible escisión entre una especie de hombre común y mortal (por falta de recursos económicos) versus una especie de super-hombre inmortal o casi, debido a sus abultados recursos sociales y económicos. No es la primera vez que la ciencia ficción ha predicho estadios evolutivos que sonaban algo locos al momento en el cual salían a la luz, dentro del contenido de libros y películas. En ocasiones la realidad supera con creces a la creatividad ficcional, tornando en chiste los argumentos de la misma.

Si retrocedemos un poco en el tiempo, el ser humano a querido desde siempre establecer un sistema de medición y comparación de la inteligencia. Los esquemas de medición más tradicionales se basan en calcular un índice o coeficiente intelectual, sobre la base de cálculos matemáticos, lógica y cuestiones lingüísticas. La idea de que este era un esquema de medición incompleto fue desarrollada mediante la teoría de las inteligencias múltiples. Se trata de un modelo de entendimiento de la mente elaborado por Howard Gardner y publicado durante 1983. Para él, la inteligencia no es un conjunto unitario que agrupe diferentes capacidades específicas, sino una red de conjuntos autónomos, relativamente interrelacionados. Para Gardner el desarrollo de algún tipo de inteligencia depende de tres factores: factor Biológico, factor de la vida personal y factores culturales e históricos.

Para Howard Gardner, la inteligencia es un potencial bio-psicológico de procesamiento de información que se puede activar en uno o más marcos culturales para resolver problemas o crear productos que tienen valor para dichos marcos.

De esta manera, desde esta perspectiva las inteligencias no son algo que se pueda ver o contar, ya que son potenciales (es de suponer que neurales),  que se activan o no en función de los valores de una cultura determinada, de las oportunidades disponibles en esa cultura y de las decisiones tomadas por cada persona o su familia, sus enseñantes y otras personas.

Howard Gardner defiende que, así como hay muchos tipos de problemas que resolver, también hay muchos tipos de inteligencias.

Tomó la decisión de escribir acerca de las “inteligencias múltiples” para resaltar el número desconocido de capacidades humanas, e inteligencias para subrayar que estas capacidades son tan fundamentales como las que tradicionalmente detecta el “Cociente Intelectual (CI)”.

Gardner menciona que los seres humanos poseemos una gama de capacidades y potenciales “inteligencias múltiples” que se pueden emplear de muchas maneras productivas, tanto juntas como por separado. Y el conocimiento de las múltiples inteligencias ofrece la posibilidad de poder desplegar con la máxima flexibilidad y eficacia en el desempeño de las distintas funciones definidas por cada sociedad.

De este modo la hipótesis de las inteligencias múltiples se desarrolló con el objetivo de describir la evolución y la topografía de la mente humana, y no como un programa para desarrollar un cierto tipo de mente o para estimular un cierto tipo de ser humano.

Hasta la fecha, Howard Gardner y su equipo de la Universidad de Harvard han identificado doce tipos distintos de inteligencia:

Lingüístico-Verbal. Consiste en la dominación del lenguaje.

Lógico-Matemática. Capacidad de conceptualizar las relaciones lógicas entre las acciones o los símbolos.

Visual-espacial. Capacidad de reconocer objetos y hacerse una idea de sus características.

Musical-auditiva. Capacidad para reconocer los caracteres del sonido.

Corporal-Kinestésica. Capacidad para coordinar movimientos corporales.

Interpersonal. Capacidad de la empatía, y de entender la elección de las amistades, pareja, etc.

Intrapersonal. Habilidad de conocerse a uno mismo, por ejemplo, sus sentimientos o pensamientos, etc.

Naturalista. Sensibilidad que muestran algunas personas hacia el mundo natural.

Emocional. Mezcla entre la interpersonal y la intrapersonal.

Existencial. Meditación de la existencia. Incluye el sentido de la vida y la muerte.

Creativa. Consiste en innovar y crear cosas nuevas.

Colaborativa. Capacidad de elegir la mejor opción para alcanzar una meta trabajando en equipo.

Respecto de la identificada como “inteligencia existencial filosófica”, que puede ser definida como la capacidad de algunos seres humanos para utilizar la razón y el pensamiento en cuestiones existenciales, del tipo de, ¿quiénes somos?, ¿por qué estamos en el mundo?, ¿qué hay después de la muerte?, etc. Las personas con esta capacidad buscan una conexión entre ellos y el mundo que los rodea. Estas personas suelen decantarse por disciplinas como la filosofía o la teología, para poder entender la conexión anterior. Además, los niños suelen tener gran inteligencia existencial, y suelen realizar muchas preguntas de este tipo. Las personas con mayor inteligencia existencial suelen tener unas características; como su cercanía con todo lo relacionado con la naturaleza, son personas muy profundas, con unas ideas y unos principios muy claros. Ha habido grandes personajes a lo largo de la historia con esta capacidad, como Sócrates, que influenció a San Agustín.

Esta teoría de inteligencias múltiples ha recibido adhesiones y reprobaciones basadas en su escasa fundamentación científica.

Gardner afirma que existe una variedad de habilidades cognitivas, pero que existe una baja correlación entre ellas. Por ejemplo, la hipótesis postula que un niño que aprende a multiplicar fácilmente no es necesariamente más inteligente que un niño que tiene dificultades en la misma tarea. El niño al que le cuesta más tiempo perfeccionar esta tarea podría ser capaz de aprender a multiplicar con una aproximación diferente, podría ser excelente en otras tareas fuera de las matemáticas, o podría estar viendo y entendiendo la multiplicación a un nivel más profundo.

Las pruebas de inteligencia y la psicometría sin embargo han demostrado que existe una alta correlación entre diferentes aspectos de la inteligencia, y no una “baja correlación” como dijo Gardner. Por tanto, la evidencia apoya más a la existencia de un factor único general de inteligencia y no a inteligencias múltiples. La hipótesis de las inteligencias múltiples ha sido ampliamente criticada por la psicología científica por su falta de evidencias, y porque es una hipótesis que depende del juicio subjetivo. Una de las mayores críticas realizadas a la hipótesis de las inteligencias múltiples es que es que Gardner no está interesado en profundizar y expandir el concepto de inteligencia, sino que prefiere negar por completo el concepto tradicional de inteligencia. Por tanto, utiliza la palabra “inteligencia” donde en realidad quiere referirse a “habilidades o aptitudes”.

Los defensores de las inteligencias múltiples argumentan que la definición tradicional de inteligencia es muy reduccionista, y que la hipótesis de Gardner refleja de forma más precisa la manera en la que los humanos piensan y aprenden.

Otro juicio negativo es que Gardner jamás ha elaborado un test para evaluar las inteligencias múltiples que soporte su hipótesis. Él originalmente la definió como la habilidad para resolver problemas en una determinada cultura, o que se trata de lo que el estudiante está interesado en aprender. Por último, admitió en una reseña en la que se desentiende de las críticas diciendo que no hay una definición fija, y que su juicio acerca de la inteligencia es más un juicio artístico y no basado en los hechos:

“Sería muy deseable que existiera un algoritmo capaz de evaluar las múltiples inteligencias, lo que permitiría a los evaluadores detectar qué candidatos destacan en cada una de las posibles inteligencias. Pero hay que admitir que la elección o rechazo de candidatos en cada una de las múltiples inteligencias es un juicio mayoritariamente artístico y no científico”.

De forma general, la inteligencia lingüística y lógico-matemática son reconocidas como inteligencias. Pero las habilidades artísticas, musicales, atléticas, etc. no lo son. Algunos críticos señalan que Gardner ignora las implicaciones reales de la inteligencia, que siempre han sido las habilidades necesarias que permiten a la persona tener éxito académico.

Gardner afirma que los test de inteligencia solo miden la inteligencia lógico-matemática y lingüística. Señala que es importante realizar nuevos test que sean capaces de evaluar la inteligencia de una forma más justa. Mientras que las pruebas tradicionales de lápiz y papel favorecen las habilidades lógicas y lingüísticas, Gardner propone que se deben hacer nuevas pruebas que diferencien diferentes modalidades de pensamiento.

Sin embargo, esta crítica de Gardner hacia los test de inteligencia es respondida por varios psicólogos, los cuales manifiestan que no es cierto que las pruebas de inteligencia se basen únicamente en cuestionarios de lápiz y papel. Desde hace más de cincuenta años se evalúa la capacidad espacial, visual, y manipulativa. Las pruebas de inteligencia resumen los resultados con una única puntuación, pero esa puntuación se puede desglosar en diferentes puntuaciones a través de las cuales se ha obtenido. En definitiva, la puntuación obtenida por un test de inteligencia no expresa que esta sea una unidad homogénea, y actualmente la concepción mayoritaria de lo que es este rasgo psicológico es la de un conjunto de habilidades mentales que pueden ser organizadas jerárquicamente según su grado de abstracción.

Respecto de la enseñanza la hipótesis de Gardner, argumenta que los estudiantes recibirían una mejor educación si se tiene una visión más amplia de esta, en donde los profesores usen diferentes metodologías, ejercicios y actividades que lleguen a todos los estudiantes, no solo a aquellos que tienen éxito en la inteligencia lingüística y matemática, sino a todos los alumnos. Esta hipótesis desafía a los docentes a encontrar formas que funcionen para los diferentes estudiantes a aprender el tema que se imparte, como podría ser por medio de actividades didácticas, tales como obras de teatro, crear programas de radio o televisión, hacer carteles, tomar fotografías, diseñar, crear coreografías, escribir poemas o pintar entre otros métodos.

No poseo el conocimiento como para emitir un juicio fundado acerca de la validez o no de esta teoría, pero creo que deberíamos pensar que en el fondo el desarrollo de la inteligencia humana a través de la educación no tiene que perder el foco de que no sólo se trata de formar personas ilustradas con amplios conocimientos, sino de educarlas para ser y convivir en una sociedad. Las habilidades para ser y convivir son sustanciales para corregir aquellas visiones más individualistas que como especie nos pusieron en la cima, pero ahora de un mundo resquebrajado por crisis climáticas, sociales y culturales.

Para culminar ya que el humor nos sana y es capaz de sacarnos una sonrisa inteligente, les dejo algunos chistes relacionados:

  • Un budista está vendiendo pulseras a 5 euros y alguien le paga con un billete de 20. El budista se da media vuelta. «Eh, ¿y mi cambio?». «El cambio solo puede venir del interior».
  • El director económico de una universidad se reúne con los rectores de las facultades de biología, matemáticas y filosofía y se encarga de dar un reto a los biólogos: «Ustedes gastan un dineral en laboratorio, y este dispendio es inaceptable. ¿Por qué no hacen ustedes como los matemáticos, que solo necesitan lápiz, papel y una papelera, o, mejor aún, como los filósofos, que solo necesitan lápiz y papel?».
  • Jean Paul Sartre está en un café parisino revisando el borrador de su obra ‘El ser y la nada’. Le dice a la camarera: «Deme un café sin crema, por favor». La camarera contesta: «Lo siento, no tenemos crema. ¿Se lo puedo poner sin leche?».
  • Entran a un bar un francés, un inglés y un español y les dice el camarero enfadado: «¿Qué se creen ustedes que es esto, un chiste?».

¡ Una tierra prometida !

Los libros tienen un no se qué, elementos que los hacen únicos y atrapantes. Del género que sean, aportan, cada uno a su modo, esa impronta personal de quien los escribe. El escritor es aquel quien regala sus ideas, pensamientos, emociones y acciones sin pedir nada a cambio. Por más que sea escrito desde la perspectiva de los personajes, cuando se narra una historia, o cuando deviene desde un trasfondo reflexivo como en el caso de un ensayo, o incluso abordando un espacio de imaginación y recreación, como en una novela, revoletean en sus páginas, cual mariposas sobre un alfalfar en verano, cuestiones íntimas y poderosamente propias del arquitecto de la palabra. La escritura constituye un acto de sanación y redención, un espacio de aprendizaje, donde la elasticidad de las palabras y sus significados, permite recrear un nuevo mundo a medida que se redactan las ideas, dentro de una sucesión de introducciones, nudos y desenlaces, bucles que retroalimentan los juicios y declaraciones fundamentales. En un libro descubrimos al escritor en sus si, sus no, sus perdones, sus gratitudes y su amor.

Desde la óptica del lector, la cuestión parece más sencilla pero no lo es tanto. Si bien no tiene la responsabilidad por lo que está escrito, leer es un hecho que implica un grado de compromiso con lo que el libro generará, el impacto que ese presente de lectura e introspección provocará en la mente, el cuerpo y el corazón de quien lee. No tengo referencias de lectores desapasionados, sino más bien de ávidos devoradores de hojas, frenéticos e incesantes por naturaleza. Leer un libro es más bien un acto filosófico, mezcla de asombro, curiosidad y duda. El hábito de la lectura, es sin lugar a dudas el ejercicio más barato para equilibrar nuestras ansiedades, buscando aquello que no encontramos en nosotros mismos, puesto a disposición por la apertura de quien escribe en un texto.

“La tierra prometida”, es una narración autobiográfica de Barack Obama, ex presidente demócrata de los Estados Unidos. Al tratarse de una autobiografía, lo expresado en el primer párrafo de este blog, adquiere un carisma muy especial. No hay ninguna duda de que el espíritu de quien escribe se encuentra muy presente. Es muy probable, asimismo, que se explaye una visión, que aunque por cierto sesgada, este despojada de egoísmos y reluciente bronce. Salvo casos excepcionales, la idea central siempre va acompañada de la autocrítica, y la honestidad para identificar aciertos y errores.

Por lo general toda vez que empiezo con la lectura de un libro largo (en este caso de casi novecientas páginas), suelo practicar algunos rituales previos, como quien va a saborear esa comida predilecta, que ya tiene servida en su plato.

¿A qué hace referencia el título, de qué se trata el libro?

Leer el prólogo o prefacio nos sirve para encontrar indicios claros de que es lo que inquieta al escritor en ocasión de escribir el texto. El propósito o sentido principal suele estar presente acompañado de sus emociones más profundas.

Barack empieza a concebir este libro, durante su último viaje en el avión presidencial, yendo a disfrutar junto a su esposa de un merecido descanso después de sus incesantes actividades como presidente. Le tomó poco más de tres años, incluyendo la pandemia de por medio, la culminación del desarrollo del texto. Esto nos muestra su priorizada necesidad de expresar lo que sentía, lo que anhelaba transmitir.

De palabras de Barack. “Por último (según mi opinión lo primero), quería contar una historia más personal que pudiese inspirar a los jóvenes a plantearse una vida de servicio público: como mi carrera política en realidad, había empezado como la búsqueda de un lugar donde encajar, una manera de explicar las distintas facetas de mi herencia mestiza, y como solo al ligar mi destino a algo que me trascendía había logrado en última instancia encontrar una comunidad y un sentido a mi vida.

Calculaba que podría contar todo esto en unas quinientas páginas. Esperaba haber terminado en un año.

Puede decirse que el proceso de escritura no transcurrió exactamente como yo lo había previsto. A pesar de mis mejores intenciones, el libro no hacía más que crecer en extensión y en alcance, motivo por el cual acabe decidiendo dividirlo en dos volúmenes. Soy plenamente consciente de que un escritor más dotado habría encontrado la manera de contar la misma historia con mayor brevedad. Pero cada vez que me sentaba a escribir, ya fuese para detallar las fases iniciales de mi campaña, la gestión de la crisis financiera por parte de mi administración, las negociaciones con los rusos sobre la gestión de los armamentos nucleares, o las fuerzas que lideraron la primavera árabe, descubría que mi mente se resistía a un relato simple y lineal”.

Particularidades de las primeras páginas.

A menudo, quien empieza el desarrollo de un libro lo hace mediante la recreación de un hecho basal que da origen a su vocación en la vida. Es bastante común que ese acontecimiento se encuentre esbozado en los primeros trazos. Para mi sorpresa, de palabras del ex presidente es posible leer:

“No provengo de una familia muy interesada en la política. Mis abuelos maternos eran gente del medio oeste, de ascendencia mayormente escocesa e irlandesa. Se los habría podido considerar progresistas, sobre todo para los estándares de la época de la gran depresión en los pueblos de Kansas donde nacieron, y ponían interés en mantenerse al tanto de las noticias. Forma parte de ser un ciudadano bien informado, me decía mi abuela, a la que todos llamábamos Toot (apócope de abuela en hawaiano), mientras me miraba por encima de la edición matutina del Honolulu Advertiser. Pero ni ella, ni mi abuelo tenían firmes inclinaciones ideológicas o partidistas propiamente dichas, más allá de lo que consideraban sentido común. Pensaban en trabajar – mi abuela era subdirectora de depósitos en uno de los bancos locales; mi abuelo, vendedor de seguros de vida-, en pagar las facturas y en las pequeñas diversiones que ofrecía el día a día.”

En lo personal hubiese esperado que tamaño político proviniese de una familia con una gran raigambre política pero no fue así según la historia que cuenta Obama en primera persona.

“Mi madre, Ann Dunham, era distinta, sus ideales prevalecían sobre los hechos puntuales. Era su única hija y se rebeló contra las convenciones en el instituto: leía poetas beatniks y a los existencialistas franceses, se escapaba durante días a San Francisco, con una amiga sin avisar a nadie. De niño la oía hablar de las marchas por los derechos civiles, y de por qué la guerra de Vietnam era un desastroso error; del movimiento feminista (a favor de la igualdad salarial, pero no tanto de no depilarse las piernas) y de la lucha contra la pobreza”.

La influencia de su madre en su accionar político y en sus firmes convicciones democráticas, resultó decisiva desde un primer momento.

“Una vez, cuando descubrió que yo había formado parte de un grupo que estaba molestando a una chica en el Instituto, me obligó a sentarme frente a ella, con un gesto de decepción en los labios.

Sabes que Barry?. Dijo (este era el apodo con el que mis abuelos y ella se dirigían a mí cuando era niño, a menudo abreviado como Bar). En el mundo hay personas que sólo piensan en ellas mismas. Les da igual lo que les pase a los demás, con tal de conseguir lo que quieren. Menosprecian a los demás para sentirse importantes. Y también hay gente que hace lo contrario, que es capaz de imaginar lo que sienten los demás y se esfuerza por evitar hacerles daño. Entonces – dijo, mientras clavaba la mirada en mis ojos -, ¿Qué clase de persona quieres ser tú?

Me sentí fatal. Su pregunta se me quedó grabada durante mucho tiempo, como era su intención.”

Aquí es posible visualizar a su madre sembrando en él el germen de la empatía y el servicio por los demás, característica distintiva de casi todo el accionar de su programa de gobierno.

Como se puede apreciar en esta breve reseña sobre los enunciados iniciales del libro, la profundidad y riqueza de los conceptos es un aliciente para que me constituya en un lector con muchas expectativas sobre el contenido.

Rasgos interesantes.

Al tratarse de un libro extenso, uno puede quedar mareado o perdido, sobre todo si no se dispone de tiempo para una lectura continuada y sin tantas pausas.

Para evitar caer en ello, dotando además al libro de un ordenamiento extra más allá de los capítulos en los que está dividido, al final del mismo es posible encontrar dos apartados distinguidos:

  1. Créditos para las fotografías, muy detallado y pormenorizado
  2. Índice alfabético de los temas, personas públicas, eventos, conceptos y opiniones.

Este último punto, resulta muy bueno a la hora de buscar alguna referencia sobre el pensamiento del ex presidente sobre los problemas que debió enfrentar a lo largo de su gestión.

Habiendo culminado con estos simples rituales, que arrancan con el ejemplar en mis manos y que me sirven para empezar a degustar el plato servido, creo con firmeza estar en condiciones de proceder a una lectura comprensiva de este interesante libro. Estoy en contexto como para conocer más a la persona y la figura pública que gobernó uno de los países más importantes del mundo durante dos mandatos consecutivos.

Es uno de mis objetivos que después de culminar con una lectura interesada del texto pueda ser capaz de quedarme con algo de la esencia humana del autor, alcanzando pequeños hitos de crecimiento personal sobre la base de sus postulados. El hecho de que fructifique la lectura en mí, probablemente implique que pueda contarte en otro escrito aquello que me impactó por encima de la mediana intelectual de este aprendiz de la pluma.

Para finalizar, traigo a colación otros párrafos iniciales del libro:

“El hábito de la lectura se lo debo a mi madre que me lo inculcó desde muy niño: era a lo que ella recurría cada vez que me quejaba de estar aburrido, o cuando no podía permitirse mandarme al colegio internacional en Indonesia, o cuando tenía que acompañarla a su oficina porque no tenía una niñera.

 Lee un libro – me decía-, y luego ven y cuéntame algo que hayas aprendido”.

Luego de haber leído varios libros clásicos, tales como Crimen y Castigo, el joven Barack reflexiona:

“Cuando terminé con el primer conjunto de libros, fui a otros rastrillos en busca de más. Apenas entendía buena parte de lo que leía; empecé a marcar las palabras desconocidas para buscarlas en el diccionario, aunque era menos escrupuloso a la hora de buscar su pronunciación; hasta pasados con creces los veinte años, supe el significado de palabras que era incapaz de pronunciar. No me guiaba por ningún sistema, ni seguía ningún orden ni patrón, era como un joven inventor en el garage de la casa, acumulando antiguos tubos, de rayos catódicos, tornillos y cables sueltos, sin saber muy bien qué hacer con todo ello, pero convencido que sería útil cuando por fin averiguase la naturaleza de mi vocación”.

Parece desprenderse de los propios dichos de Barack, que la idea que él soñaba, que era tratar de crear una tierra prometida para todos, arrancó durante aquella ocasión cuando decidió adoptar a los libros como fieles e inseparables compañeros.

Una tierra prometida, estrechamente ligada a su vocación aprendiente y su costumbre por leer…

Leer, idear y comprometerse !

Algo muy personal !

Me produce mucha alegría apoyar nuevamente mis brazos en este hermoso escritorio, que utilicé tantas veces para estudiar durante mi carrera de ingeniero. Hoy estoy escribiendo este blog encima de este mueble lustroso, fuerte y acogedor, que tiene muchísimo historia y simbolismo, representando una parte muy importante y esencial de mi familia. Mi papá lo hizo construir por un carpintero ebanista en conjunto con una hermosa biblioteca, que también ha vuelto a mi vida. Ambos son de roble macizo, diseñados para durar, y con el único objetivo de que nos facilitarán el estudio a mí y a mis hermanos.

Hace poco más de un mes, mi madre apagó sus luces terrenales, migrando su energía de nuevo a la creación, siendo parte de otro mundo, seguro al encuentro del que fuera su único y gran amor, mi papá Ramón. Estos muebles quedaron en la casa vacía y a la vez llena con su presencia en conjunto con otras cosas que eran su tesoro, no por su valor sino por su significancia. La charla con mis hermanos fue muy fluida. Todos estuvimos de acuerdo en conservar la esencia de lo que nos define, aquello desde donde venimos, que nos dio entidad en el amor de nuestros padres, en los valores que ellos nos enseñaron, y que nos sirvieron de guía por tantos años. De esta manera, no elegimos objetos por conservar, sino conexiones que nos vinculen con nuestra manera de ver y sentir la vida, con el esfuerzo de nuestros padres y con ese inconmensurable deseo de vivir.

Del mismo modo y bajo la misma emoción, fui recolectando los libros, las fotos y los recuerdos imborrables y sumamente necesarios para encarar esta nueva etapa, de este duelo sin padres que arrancó este 28 de diciembre. Esto es un después de otros después que ya tuve, que acepté y sobrellevé como pude, como me salió.

Soy muy afortunado de haber sido hijo de mis papás, Ana y Ramón. Ellos fueron siempre un ejemplo a seguir y bajo muchas circunstancias. Amorosos y entregados por completo a su familia, no tuvieron ni una pizca de egoísmo, dando todo por sus hijos. Capaz alguien pueda opinar que es un modelo anticuado de ver la vida, que uno debe no aferrarse a la historia, a los recuerdos o a la melancolía. En mi caso, siento que me hace bien en este presente que respiro y que se hace pasado a cada instante, buscando la imagen ilusoria del futuro, detenerme a pensar de que estoy hecho, cuáles son las vivencias más profundas que me impulsaron e impulsan a seguir. Por supuesto que allí están ellos dos, mis ángeles de la guarda por siempre.

Papá, no tuve la oportunidad de agradecerte, porque no caí en la cuenta, por haber compartido tu exquisita devoción por la libertad, la educación, la honestidad y el ser servicial con todos. Mamá, capaz no te exprese cuanto te admiraba por tu energía, tu orden, tu perfección creativa y tu infinita vocación de cariño. En este después, escribiendo encima de este escritorio, percibo claramente con que están fabricadas las fibras más íntimas de mi cuerpo y de mi alma.

El camino sigue, junto con mi compañera y con mis hijas a las cuales adoramos. El tiempo por venir no existe, sólo existe el hoy, ese minuto que te encuentra respirando, ese segundo que compartiste con una sonrisa, una palabra, un abrazo.

Mi resiliencia es en parte una condición heredada de estos dos seres únicos que me dieron la vida. El resto es una edificación personal, sobre la base de muchos ejemplos que vi en ellos, sobre la base de muchas posibilidades que me brindaron desde su abnegado trabajo y sentido de la existencia. Mi inspiración para hacer lo que hago, deviene de todas las veces que los ví haciendo, procurando el bienestar y dandome su cariño.

Hoy siento que los padres no son un recuerdo cuando ya no están, porque conviven con nosotros en nuestros pensamientos, acciones y emociones.

La melancolía de los que vinieron en los barcos, mis bisabuelos y abuelos, perdura aún atenuada en nosotros. Las emociones a flor de piel, nos distinguen como humanos. Hoy necesito mostrarte las mías, aquellas que me unen de manera sagrada con las personas que son parte del sentido de mi vida. Quizás este no sea un escrito con la sintaxis perfecta, la frase pulida y sin tachas.  No tiene importancia para lo que quiero transmitir, para el propósito que persigo al abrir mi corazón.

Este escrito muy personal, que quiero compartir con mis lectores, tiene condimentos únicos que lo hacen irrepetible: mis vivencias en el cariño y la idea de seguir apostando por esta sucesión de hechos maravillosos que es la vida.

Los poderosos vínculos que unen a padres e hijos, quedan imborrables por siempre. Lo compruebo apoyado como tantas otras veces en este sólido escritorio, donde me siento muy cercano al inmenso cariño de mis padres.

El amor es aquello que nos hace humanamente dignos para poder honrar y abrazar la vida.

No existe frase final, sólo el agradecimiento eterno a Ana y Ramón, a su infinito amor y a su enorme bondad.

Algo muy personal, pero que de seguro nos une a la vez.

¿Qué te hace feliz?

Estamos transitando los días de cierre de este Enero de 2022, el primer mes del año que acaba de comenzar. La pandemia que ya lleva un poco más de dos años, aún se resiste a dejarnos. En una sucesión de actos de una obra de teatro interminable, el virus ha ido cambiando sus ropajes tantas veces que ya no alcanzan las letras del alfabeto griego para nombrar a sus desalmados personajes. Los especialistas ya habían avizorado un escenario de esta naturaleza, previniendo a la población acerca de las sucesivas olas de contagio. Los más escépticos que dudaban de la complejidad y prolongación de la coyuntura, se van quedando sin argumentos para defender sus posturas, debido a que los hechos y datos van confirmando los supuestos científicos, validando los pronósticos.

Los efectos de la pandemia han pegado duro en los ánimos de las personas, los cuales además de sufrir pérdidas de seres queridos, han debido sortear el aislamiento, dificultades económicas, y confusión en sus propósitos de vida.

El bienestar que por lo general se conjuga asociado con el «bien ser» y el «bien convivir«, se ha visto resentido, aunque naturalmente y gracias a los avances en la gestión de la pandemia, de a poco se va recuperando, «provocando sonrisas renovadas, pensamientos positivos y ganas de seguir haciendo».

Aunque algunos puedan definir a la felicidad como una condición utópica, prefiriendo por la tanto hablar de otros conceptos más terrenales o asequibles, en lo personal me encuentro en una encrucijada. Mi parte racional concuerda en parte con aquellos que pregonan que la felicidad es una entelequia, vale decir una situación ideal, pero en este caso inalcanzable. Mi porción más ligada a las emociones, al ser humano que siente y vive reconociendo el valor de la existencia en sí misma, se siente reconfortada cuando abraza esos momentos de plenitud que rebosan de esa calma alegre y templada, del propósito cumplido, del camino andado y disfrutado, que se puede definir como «estar siendo feliz».

¿Qué es la felicidad?

Es una pregunta que todos nos hemos formulado alguna vez en la vida. Cómo decía Séneca en su ‘De vita beata’, “todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felizmente”. Aspiramos a ser felices y para ello intentamos descubrir qué es. Sin embargo, cada persona posee una respuesta, una definición de felicidad diferente, y es precisamente esa disparidad de opiniones ante una cuestión tan trascendental en la existencia del ser humano una de las razones de la aparición de la ética en la antigua Grecia.

Son muchos los pensadores y filósofos que a lo largo de la historia han reflexionado sobre los secretos de la felicidad y cómo conseguirla. Podemos recopilar las opiniones de los filósofos más importantes del devenir humano y a partir de allí tratar de responder a la pregunta que titula el apartado.

“No hay un camino a la felicidad: la felicidad es el camino.” Buda Gautama

 Muchas veces nos obcecamos en llegar a la meta, en conseguir el trabajo deseado, en ganar un partido, en tener el coche que anhelamos… y es precisamente todo eso que hacemos para conseguirlo lo que aporta la felicidad. Según el budismo, esta reside en las experiencias enriquecedoras que se viven para lograr un objetivo, ya que una vez se consigue lo que deseábamos la satisfacción es muy breve. Según la Real Academia Española de la lengua la felicidad es un “estado de grata satisfacción espiritual y física”

“El secreto de la felicidad no se encuentra en la búsqueda de más, sino en el desarrollo de la capacidad para disfrutar de menos”. Sócrates (470 a. C. – 399 a. C).

Para el filósofo griego la felicidad no viene de recompensas externas o reconocimientos, sino del éxito interno. Al reducir nuestras necesidades, podemos aprender a apreciar los placeres más simples.

Conocerse a uno mismo

“El hombre que hace que todo lo que lleve a la felicidad dependa de él mismo, ya no de los demás, ha adoptado el mejor plan para vivir feliz”. Platón (427 a.C. – 347 a. C.)

Según la Real Academia Española de la lengua, la felicidad es un “estado de grata satisfacción espiritual y física”. Esta definición encajaría bastante con la versión de Platón ya que, para el filósofo griego, alumno de Sócrates, radica en el crecimiento personal y es fruto de la satisfacción conseguida a través de pequeños logros.

“La felicidad depende de nosotros mismos”. Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.)

Ser feliz significa autorrealizarse, alcanzar las metas propias de un ser humano. Aristóteles, discípulo de Platón, sostenía que todos los hombres perseguían la felicidad. Unos son felices ganando dinero; otros, recibiendo honores, y otros viajando. Cada cual posee el secreto de su propia felicidad. Pero para eso hay que conocerse bien a uno mismo, claro está, y saber qué se quiere.

“Las grandes bendiciones de la humanidad están dentro de nosotros y a nuestro alcance. El sabio se contenta con su suerte, sea cual sea, sin desear lo que no tiene” Séneca (4 a. C.- 65 d. C.)

El filósofo estoico creía firmemente en lo que los psicólogos llamaran ahora el “locus de control”. Un concepto ampliamente usado en psicología que afecta al punto de vista de un individuo y a la manera que este tiene de interactuar con el entorno. Para algunas personas, el locus vive en el exterior; sienten como fuerzas externas guían sus acciones. Para otros, como Séneca, el locus reside dentro.

La felicidad como obligación

“Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado. Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro. Si estás en paz, estas viviendo el presente”. Lao Tzu (601 a. C – 531 a. C.)

Traducido literalmente como «viejo», Lao Tzu es una personalidad china cuya existencia histórica se debate, aunque se le considera uno de los filósofos más relevantes de la civilización china. Lao Tzu sostenía que la razón de su felicidad era vivir el presente. Quienes siempre piensan en el mañana o recuerdan con nostalgia el ayer solo generan ansiedad, estrés, y dejan de disfrutar el momento y la verdadera existencia.

“La felicidad; más que un deseo, alegría o elección, es un deber”. Immanuel Kant (1724-1804)

La felicidad es uno de tantos deberes del ser humano, un deber último y supremo que nos obliga a ser dignos de merecerla. La felicidad en el mundo kantiano no depende del destino ni de los demás, sino de uno mismo, de la persona, es decir, de su propio comportamiento y carácter. Cuando comprobamos que hemos superado aquello que nos oprimía, según Nietzsche, es cuando somos felices

“Es el sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia ha sido superada”. Friedrich Nietzsche (1844-1900).

Según el filósofo nihilista la felicidad es una especie de control que uno tiene sobre su entorno. El autor de ‘El Anticristo’ cree que existe la llamada voluntad de poder, una fuerza que nos da la vida y que nos ata a ella y que al mismo tiempo la convierte en atractiva, ya que es la que nos hace enfrentarnos a todas las adversidades. Cuando experimentamos que la fuerza aumenta en nosotros y nos sentimos con mucha vitalidad, cuando comprobamos que hemos superado aquello que nos oprimía, según Nietzsche, es cuando somos felices.

La huida del dolor

“He aprendido a buscar mi felicidad limitando mis deseos en vez de satisfacerlos”. John Stuart Mill (1806 -1873).

John Stuart Mill, uno de los principales autores del utilitarismo, mantenía que el deseo de ser feliz por encima de todos los demás deseos (eudemonismo) se presenta en todo ser humano. Mill consideraba la felicidad como la búsqueda del placer y la huida del dolor, aunque no todos los placeres tienen el mismo valor, ya que los hay superiores e inferiores, y nuestras acciones deben dar preferencia a los primeros.

“De todas las formas de precaución, la cautela en el amor es tal vez la más mortal de la verdadera felicidad”. Bertrand Russell (1872 – 1970).

El autor de ‘La conquista de la felicidad’, ganador del Premio Nobel de Literatura y conocido por su influencia en la filosofía analítica, concibe el amor como un instrumento para conseguir la felicidad. Para el filósofo británico el amor ayuda a romper el ego y a superar la barrera de la vanidad que impiden ser felices.

“La felicidad es como una mariposa, cuanto más la persigues, más te eludirá. Pero si vuelves tu atención a otras cosas, vendrá y suavemente se posará en tu hombro”. Henry David Thoreau (1817 – 1862).

En 1845 Thoreau abandona su casa familiar para instalarse en la cabaña que ha construido junto al lago Walden. Se marcha a los bosques para vivir una vida más intensa. Es a raíz de esta experiencia cuando escribe uno de los clásicos fundamentales del ensayo moderno: ‘Walden’, un libro escrito contra toda servidumbre y a favor de la felicidad como única riqueza del ser humano, una felicidad que proviene de vivir intensamente el momento. La felicidad se produce cuando coincide lo que queremos ser con “nuestra vida efectiva”, eso que somos en realidad

“Felicidad es la vida dedicada a ocupaciones para las cuales cada hombre tiene singular vocación”. José Ortega y Gasset (1883 – 1955).

Ortega y Gasset mantenía que la felicidad que sentimos es directamente proporcional a la cantidad de tiempo que pasamos ocupados en actividades que absorben completamente nuestra atención y nos agradan. En palabras del propio Ortega: “Si nos preguntamos en qué consiste ese estado ideal de espíritu denominado felicidad, hallamos fácilmente una primera respuesta: la felicidad consiste en encontrar algo que nos satisfaga completamente”. Para este filósofo y ensayista madrileño la felicidad se produce cuando coinciden lo que él llama “nuestra vida proyectada”, que es aquello que queremos ser, con “nuestra vida efectiva”, que es lo que somos en realidad.

Bután, el país que mide la felicidad

Bután es un pequeño reino del sur de Asia, sin salida al mar, que impulsó la creación el Día Internacional de la Felicidad, instaurado por las Naciones Unidas y que que se celebra todos los 20 de marzo.

Bután es un país budista, enclavado en plena cordillera del Himalaya entre China y la India. No llega al millón de habitantes y fue hasta hace muy poco uno de los lugares más aislados del mundo. Este pequeño país se ha modernizado, pero sin perder su propia identidad. Bután no tuvo teléfono ni moneda hasta 1960. En 1973 llegó la radio y en 1999 la televisión e internet.

Su principal actividad económica es la agricultura. El turismo también ocupa un lugar importante dentro de la economía, aunque se encuentra bastante restringido por razones medioambientales y culturales.

En 2008 Bután se convirtió en la democracia más joven. El 24 de marzo de ese año se celebraron las primeras elecciones parlamentarias. Y en noviembre Jigme Khesar NamgyeL Wangchuck, de 28 años, hijo de Jigme Singye Wangchuck, se convirtió en el quinto rey de Bután y el primer monarca constitucional del país.

Bután no pretende ser un ejemplo para otros Estados y así lo trasmitió su exministro del Interior y Educación Lyonpo Thinley Gyamtso: “Somos un país pequeño y queremos hacer las cosas así. No queremos enseñar nada al mundo. Hacemos lo que creemos que es mejor para nosotros. Y si el mundo cree que hay algo que aprender, son más que bienvenidos”.

¿Refleja el PIB lo felices que somos?

El Producto Interior Bruto (PIB) mide la economía y el desarrollo de un país. En este Reino de Bután, como ya identificamos a este pequeño país del Himalaya, consideran que la acumulación de riqueza no trae consigo la felicidad y que el modo de medir el progreso y desarrollo no debe basarse en el flujo del dinero.

“La Felicidad Interior Bruta es mucho más importante que el Producto Interior Bruto”. Jigme Singye Wangchuck, cuarto Rey de Bután, pronunció estas palabras el mismo día de su coronación. Este monarca ideó el término de la Felicidad Interior Bruta (FIB) hace más de 40 años.

Para Jigme Singye Wangchuck el modo de medir el progreso debe basarse en algo más que el flujo del dinero, ya que “el verdadero desarrollo de la sociedad humana se encuentra en la complementación y refuerzo mutuo del desarrollo material y el espiritual. Si nuestros indicadores solo miden cuánto producimos, nuestras acciones tenderán solo a producir más”.

Medidor de la felicidad

La Felicidad Interior Bruta es un medidor de la calidad de vida mucho más amplio que el PIB. Se asienta sobre cuatro pilares, que son los que inspiran cada política del gobierno butanés: un desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo, la preservación y promoción de la cultura, la conservación del medioambiente y el buen gobierno.

Cada dos años, el gobierno manda a sus ciudadanos una encuesta con 180 preguntas, basada en nueve dimensiones: bienestar psicológico, uso del tiempo, vitalidad de la comunidad, cultura, salud, educación, diversidad medioambiental, nivel de vida y buen gobierno. Una vez recogida y procesada la información de las encuestas, se determina en qué medida cada hogar ha alcanzado la suficiencia en cada una de las nueve dimensiones, estableciendo unos valores de corte.

En esta pequeña nación, que en el 2007 fue la segunda economía que más rápido creció en el mundo, priman la educación y los valores morales por encima de los económicos. Consideran que la economía ha de estar al servicio de todas las personas y no se ha de basar en la acumulación de riqueza material de los más fuertes. De hecho, en 2006 se aprobó una Carta Magna que establece en su artículo 9.2 que “El Estado se esforzará en promover las condiciones que permitan la consecución de la Felicidad Interior Bruta”.

La ONG británica New Economics Foundation creó en 2006 el Índice del Planeta Feliz (Happy Planet Index). Este índice, que mide la esperanza de vida, la huella ecológica y el bienestar en general, destaca que los países “más felices no son necesariamente los más ricos”. En 2006, Bután resultó ser el octavo país más feliz de los 178 estudiados.

Luego de habernos introducido en los conceptos que sobre la felicidad tenían los principales filósofos y además conocer que lugar ocupa la felicidad en el reinado de Bután, estamos en condiciones de preguntar:

¿Qué lugar ocupa la felicidad en tu vida?

Por lo visto muchos de nosotros es probable que nominemos como felicidad a ese camino compuesto por éxitos, fracasos, alegrías y tristezas, donde no estamos solos, sino acompañados y acompañando a otros, que lo transitan de igual manera, unidos por los afectos y separados por los pensamientos sobre…….

Para culminar una frase Ghandi que nos refiere su idea de felicidad.

“La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que une hace se encuentran en armonía”.

A vos:

¿Qué te hace feliz?

Creando hábitos sostenibles !

La semana transcurrida nos regaló por fortuna una pausa en las elevadas temperaturas. La prolongada ola de calor agobiante cedió momentáneamente para tornar la vida un poco más aliviada. Este fenómeno de clima extremo generó varios debates por las redes que involucraron cruces y acusaciones generacionales. Por un lado, los más jóvenes culpando a los de mayor edad de que sus acciones o inacciones han generado el impacto sobre el calentamiento global que estamos atravesando. Las respuestas de los acusados no se hicieron esperar. Una en especial, se hizo viral, siendo replicada para generar nuevos intercambios y opiniones a favor y en contra.

La transcribo a continuación, con el mero propósito de que los lectores puedan identificar claramente a lo que me estoy refiriendo.

SE METIERON CON LA GENERACIÓN EQUIVOCADA

En la fila del supermercado, la cajera le dice a un señor mayor que debería traer su propia bolsa, ya que las bolsas de plástico no son buenas para el medio ambiente.

El señor pide disculpas y explica: «Es que no había esta moda verde en mis tiempos.»

La empleada le contestó: «Ese es ahora nuestro problema. Su generación no puso suficiente cuidado en conservar el medio ambiente.»

Tiene razón, le dice el señor: nuestra generación no tenía esa moda verde en esos tiempos:

– En aquel entonces, las botellas de leche, de refrescos y las de cerveza se devolvían, y las enviaban de nuevo al fabricante para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que se podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así, realmente las reciclaban.

– Subíamos las escaleras, porque no había escaleras eléctricas en cada comercio ni oficina, así se conservaba energía eléctrica.

– Íbamos caminando a los negocios en lugar de ir en coches de 300 caballos de fuerza cada vez que necesitábamos recorrer 10 cuadras.

– Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no había desechables.

– Secábamos la ropa en la soga, no en secadoras que funcionan con energía eléctrica. La energía solar y la eólica secaban verdaderamente nuestra ropa.

– Entonces teníamos una televisión o radio, en casa, no un televisor en cada habitación.

– En la cocina, molíamos en mortero y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hiciesen por nosotros.

– Cuando empaquetábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos viejos arrugados para protegerlo, no plástico de burbujas.

– En esos tiempos no usábamos maquina eléctrica para cortar el césped; usábamos una que funcionaba a músculo.

– Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre caminadoras mecánicas que funcionan con electricidad.

– Bebíamos directamente de la canilla o en vaso de cristal cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua.

– Cambiábamos las hojas de afeitar en vez de tirar a la basura todo el rastrillo sólo porque la hoja perdió su filo.

– En aquellos tiempos, los chicos iban en sus bicicletas a la escuela o caminando, en lugar de usar a su mamá o papá como taxista.

– Teníamos un enchufe en cada habitación, no varios multi contactos para alimentar una docena de artefactos.

-Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales desde satélites situados a miles de kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más cercana.

– Usábamos teléfonos fijos y sólo había uno cada diez casas, hoy Uds. tienen 10 por cada casa, y cuando los desechan las baterías contaminan la tierra y miles de litros de agua.

– Así que me parece lógico que la actual generación se queje continuamente de lo IRRESPONSABLES que éramos los ahora viejos por no tener esta moda verde en nuestros tiempos.

No dejes de enviarle esto a otra persona “mayor” que esté harto de recibir lecciones de ecología de cualquier «sabelotodo” de esta nueva generación…

Podemos encontrar fundamentos en a favor y en contra de estas acciones sustentables del pasado. Quizás podamos incluir a este listado una serie de ítems donde como contraparte las cosas no se hicieron pensando de manera sostenibel, tanto de manera individual como colectiva.

Lo bueno de estos debates es que al menos los temas quedan instalados en el pensamiento colectivo.

Si nos abstraemos por un momento de esta contienda generacional, de acusaciones mutuas y pocas acciones concretas, creo que ante la necesidad urgente de «descarbonizar» nuestro planeta tierra, tenemos muchas más coincidencias que desavenencias, si ponemos el foco en promover un cúmulo de prácticas y políticas individuales y colectivas que nos den sostenibilidad en el tiempo.

Nuestra energía tiene que ser encausada por este propósito integral y superador. Cada generación puede aportar ideas que sean complementarias o suplementarias a las ya existentes, de modo tal que las visiones puedan tejer una red de relaciones, conversaciones y encuentros, que darán mucha fortaleza y protagonismo a este acuciante tema.

En lo particular considero que incluir a todas las generaciones puede otorgar un significado especial a esta acción mancomunada, provocando un efecto multiplicador sin precedentes en la historia, tal «como un problema de toda la humanidad resuelto por todos los seres humanos».

En el ámbito de nuestra responsabilidad y compromiso personal, he recogido de varias publicaciones algunos hábitos sustentables, que pueden servir de guía para comprender de qué hablamos cuando nos referimos a ser sustentables. Las estoy transcribiendo tal cual las he encontrado, de modo tal de no alterar la esencia de lo que se quiso transmitir.

Repará, doná, reutilizá

Cuando dejamos de generar nuevos residuos y aprovechamos lo que tenemos a mano, le damos un respiro al planeta: tiempo para sanar y regenerarse. El momento bisagra es cuando decidimos que ya no vamos a utilizar más un producto o envase. Antes de descartarlo, verificá si no se puede reparar. También podés optar por publicar eso que ya no usás por $0 en los market place (seguro que hay alguien más que lo puede aprovechar) o también podés donarlo.

Compostá orgánicos

Es sencillo de hacer y se trata de una actividad apta para balcones minúsculos. Hay miles de instructivos publicados por todos lados. Cuando compostamos reducimos de manera sustancial las emisiones de gases y evitamos que nuestros ecosistemas colapsen por la gran cantidad de desechos que depositamos en ellos cada día. Además, cuando compostás correctamente, no se genera olor y hasta te permite generar humus de lombriz, uno de los mejores abonos que existen para las plantas. ¿Una clave de experto? Cómprate un revolverdor de compost para mantener a raya bichitos indeseados y fijate que la compostera tenga drenaje.

Comprá local y de estación

Nos cansamos de escuchar esto de boca de los chefs más respetados. No es solo porque el resultado de tus comidas va a ser más sabroso, sino que también es más sustentable porque le ahorrás al planeta un montón de contaminación debida al transporte. Si vamos al mejor de los mundos, lo mejor va a ser todo lo que puedas cultivar y cosechar vos, en tu mismísimo hogar. Si eso no es una opción lo mejor que podés hacer es ponerte en contacto con un productor local que te haga saber sobre la trazabilidad de sus productos, que te informe sobre las frutas y verduras de la temporada y te las entregue en bolsón.

Evitá el consumo innecesario

Necesitamos cortarla con el consumismo: reducir, dejar de comprar por comprar y preguntarnos realmente si necesitamos lo que sea que estamos por llevarnos a casa. Un buen comienzo es identificar las cosas que compramos con frecuencia y ponernos el objetivo de hacerlo de manera más consciente. ¿Necesitás realmente otra remera /objeto de decoración/”completá con el producto que te obsesione” más? Esto aplica especialmente cuando hablamos de aparatos eléctricos, que son especialmente contaminantes y afectan tanto a los ecosistemas como a las personas.

Reciclá e interiorizate sobre el reciclaje

Aún a pesar de que estamos en el 2022, todavía hay muchas personas que no separan los residuos en origen y a conciencia, en muchísimos casos, porque sus localidades no cuentan con programas de reciclaje, algo que puede solucionarse con responsabilidad individual. La realidad es que cuanto mejor separados están los residuos, más fácil es que se reciclen: papeles, cartones, plásticos, metales y vidrios que ya no nos sirven pueden convertirse en materia prima para nuevos productos. Para que eso ocurra tenemos que hacer una separación correcta en todos los ámbitos en donde nos movamos o tengamos influencia. No se trata simplemente de separarlos (dejándolos siempre limpios y secos), también tenemos que estar al tanto de a dónde van. Si nuestro municipio no se hace cargo, (además de reclamar para que lo hagan) está en nosotros averiguar a dónde podemos llevarlos para que los recuperen, o bien coordinar con una cooperativa para que los pase a buscar.

Cociná más

La realidad es que todo lo que no preparamos en casa implica un mayor uso de descartables. No se trata de volverse Laura Ingalls pero tené en cuenta que cada vez que optás por hacer pan o yogur casero, le ahorraste al planeta dos o tres plásticos de un solo uso. Esta regla aplica especialmente para el delivery que genera un montón de basura y por eso es clave que, si pedís, privilegiá las marcas que tengan packaging sustentable o reutilizable.

Cuidá la energía que consumís

Los electrodomésticos suponen casi la mitad de la energía que se utiliza en un hogar promedio, de ahí se sea clave repensar la forma en que los utilizamos. Parece una pavada, pero mantenerlos desenchufados hace la diferencia. Otra acción importantísima a la hora de comprar electrodomésticos nuevos, es elegir los que son tipo A, que consumen un 50% menos de energía que los más viejos. Para que te des una idea, los B consumen entre un 50 y un 25% menos, los D y E se considera que tienen un consumo medio y los F –los más viejitos- consumen entre un 10 y un 25% MÁS que la media. Por último, elegí siempre que puedas electrónicos que tengan baterías recargables, y no los que usan pilas, que son muy contaminantes.

Dejá de derrochar agua

El hecho de que la tengamos muy disponible en la mayoría de los lugares de nuestro país no la vuelve menos valiosa. ¿Ejemplos concretos para ahorrarla? No dejar el agua corriendo ni cuando nos lavamos los dientes ni cuando lavamos los platos, darse duchas rápidas en lugar de baños de inmersión, usar el lavarropas y el lavaplatos siempre con carga completa y arreglar los cueritos de las canillas que gotean, que pueden representar una pérdida de hasta 80 litros de agua diarios.

En materia de políticas, encontré este listado con ejemplos concretos de prácticas de algunos países que me resultó interesante (uno es de Buenos Aires, Argentina).

USO DE VEHÍCULOS INTELIGENTES

En Shenzhen, China, encontramos una increíble ciudad que tiene como meta, incluir 35 mil vehículos inteligentes eléctricos, de los cuales ya transitan 6 mil vehículos, incluyendo transporte público. El auto inteligente puede recorrer más de 200 kilómetros con la carga eléctrica, después se recarga con un sistema especial de suministro que no tarda más de 20 minutos en hacer la carga completa. Con este desarrollo tecnológico, podemos estar seguros de su implementación en distintas ciudades del mundo.

Desde la implementación del programa en 2013, la emisión de CO2 (dióxido de carbono) redujo considerablemente, hasta 1 600 toneladas. Otras prácticas de sustentabilidad en la ciudad Shenzhen, son el uso de bicicletas y la educación ciudadana; promoviendo a los habitantes, el uso de transporte público, o si es necesario ir a pie a lugares cercanos.

SERVICIO DE RELLENOS SANITARIOS SUSTENTABLES

La estrategia de los rellenos sanitarios, permite mejorar la limpieza de las ciudades que incluye el compromiso ciudadano; también de una fuerte labor de reciclaje. Es así como en Buenos Aires, encontramos un programa de tratamientos residuales para la valorización, recuperación y reciclado de los desechos que llegan a un vertedero. De modo que ésta práctica de sustentabilidad, busca disminuir hasta un 80 % los residuos para reutilizarlos en artículos de uso en el hogar, la industria, servicios públicos y en escuelas.

CONTROL DE EMISIONES DE CARBONO

Al otro lado del mundo, en la ciudad de Londres, nos encontramos con la primera ciudad en implantar un programa de información de la emisión directa e indirecta de Gas de Efecto Invernadero (GEI). El cual tiene por objetivo mantener el control de los gases contaminantes; con el que es posible disminuir la emisión de sustancias dañinas para la salud y el medio ambiente. Esta práctica de sustentabilidad, es un modelo para otros países del mundo como en México, donde ya se trabaja en el control de GEI, para cambiar hábitos de consumo de energías no renovables y así reducir la contaminación ambiental.

USO DE ENERGÍAS VERDES

El uso de energías verdes o renovables, son una práctica que se busca aplicar en diferentes partes del mundo. Por la pertinencia del servicio y ahorro de energía de otras fuentes provenientes del petróleo, carbón o nuclear. En Seúl, capital de Corea del Sur, ya se implementa en mayor medida, el aprovechamiento de la energía solar con instalaciones fotovoltaicas. Capaces de suministrar a un mayor número de comunidades que demandan más de 2 millones de toneladas de petróleo. Disminuyendo así el consumo de energías no renovables y preservar el medio ambiente.

ARQUITECTURA VERDE

¿Imaginas vivir en un municipio o delegación sustentable? Esto es una realidad en Portland, Estados Unidos. Es una ciudad que desarrolla programas para equipar a los barrios de los servicios necesarios; en ubicaciones estratégicas de modo que los habitantes no requieran más de 20 minutos para hacer uso de los comercios. De este modo, disminuye el uso de vehículos para promover el uso de bicicleta; que además es la razón por lo que Portland, es conocido como la ciudad de las dos ruedas.

ESPACIOS VERDES

En Australia, encontramos una de las ciudades con mayor interés en crear áreas verdes en espacios urbanos, se trata de Melbourne; una urbe que implementa el programa de plantación de árboles y la incorporación de áreas verdes. Esta labor requiere de la colaboración ciudadana, de las empresas y de gobernantes. De modo que la educación ambiental logre sensibilizar la necesidad de preservar los recursos naturales; para actuar y plantar un árbol fuera de casa.

USO DE MATERIALES GEOSINTÉTICOS

Por último, encontramos que Estados Unidos implementa el uso de materiales geosintéticos como membranas, mallas, y geotextiles; éste último es un producto de mayor aplicación en la construcción de sistemas de drenaje en la cuidad. Cumpliendo la función de separar del agua los desechos, así como para filtrar partículas pequeñas y deja fluir el agua. También se utiliza en la construcción y mantenimiento de caminos, para reforzar la pavimentación; ya que es una práctica económica y durable, su aplicación va en aumento.

Así concluimos la interesante lista de prácticas de sustentabilidad en otros países que son considerados de desarrollo económico, esto nos permite conocer los avances que debemos considerar y el uso de tecnologías para el desarrollo sustentable con el fin de garantizar el aprovechamiento de los recursos naturales en el futuro para nuestras próximas generaciones, con objetivos claros para hacer crecer la economía y la preservación del medio ambiente en las ciudades en proceso de desarrollo.

Reducir la brecha generacional para seguir en el camino de la sostenibilidad es la primera acción sobre la cual tenemos que hacer nuestro mayor esfuerzo.

Crear hábitos sustentables y sostenibles es lo que mejor podemos hacer desde la individual para cimentar lo colectivo.

La situación amerita no demorarnos más…….

Existe un único y sólo planeta estamos conviviendo.

Necesitamos descarbonizarlo sin dilaciones.

Participar para impulsarnos !

El calor nos tiene contra las cuerdas desde hace varios días. Estamos esperanzados en que la condición climática cambie un poco, venciendo la inconmensurable fuerza de la Niña, fenómeno que particularmente este año está siendo inusitadamente arrollador. Las temperaturas que superan los cuarenta grados y viento seco y constante, se combinan para ejercer un efecto calcinador y mortal sobre la vegetación y los cultivos. Los efectos del cambio climático aparecen en esta baraja mal barajada, potenciando la agobiante situación. El período vacacional escolar, que coincide con el de muchos padres que deciden tomar su descanso estival, somete a un stress adicional al sistema eléctrico, el cual resiste con lo que puede, para dar frigorías a los hogares. En estas coyunturas límites es donde se nota si las cosas se están haciendo bien o mal tanto desde el estado, las empresas y la responsabilidad ciudadana. La provisión de agua y sus problemas derivados se suma a este combo difícil de transitar. Los problemas estructurales que venimos arrastrando desde hace décadas se amplifican en estos períodos extremos, afectando en mayor o menor medida a todos los habitantes, dependiendo por cierto de las comodidades que cada uno disponga.

Mientras esto sucede, la vida se acomoda y trata de continuar de la mano de esforzados luchadores, ciudadanos que trabajan pese a las adversas condiciones del tiempo. La comunidad del trabajo industrial, comercial, de servicios, de la tecnología, la salud, la seguridad, la educación, la gobernanza, los medios, los artistas y espectáculos, continúa apostando con inteligencia, voluntad y tesón para que la comunidad intente seguir prosperando.

Dentro de este escenario, somos testigos y partícipes muchos de campañas solidarias, que tienen como objetivo salvar la salud de niños muy afectados por acuciantes enfermades. La última que nos toca de cerca, acá en Río Cuarto, es la de Ahora x Santi. Este llamado a participar impulsado desde la familia de Santino, y que ha contado con la colaboración de varias organizaciones, artistas, medios y personas generosas, está llegando a su fin que es el de conseguir varios millones de pesos para poder afrontar el tratamiento médico en España. Ahora x Santi será un éxito de participación e involucramiento ciudadano, que nos demuestra de lo que somos capaces cuando nos proponemos asistir a una familia para superar una instancia extrema.

Cuando no existen opiniones contrarias a la concreción de un objetivo parece que las cuestiones se simplifican, ya que supongo que nadie se opondría a que se donen recursos para que Santino pueda alcanzar una mejoría en su estado de salud. La participación voluntaria adquiere en este caso una significación con mayúsculas, estimulada por un fin que no da lugar a dudas, ni juicios, ni críticas. El valor de la solidaridad y la empatía con el otro hacen que esta campaña sea conmovedora. No tengo dudas que Santino tendrá una renovada vida gracias a su familia, a los médicos que lo atenderán en España, a los tratamientos que allá están disponibles, y a cada uno de los miles de seres humanos que sintieron que esta causa era digna y urgente en su resolución.

Por el otro costado, existe una lista, no creo que muy extensa de temas que nos apremian desde hace tiempo, y sobre los cuales no existen consensos acerca de cómo abordarlos y en qué orden. La pandemia de covid, y ahora la Niña, han puesto de manifiesto a varios de ellos, de los cuales algunos ya hemos mencionado, pero que se magnifican por el desmesurado trasfondo de la pobreza. La pobreza es una situación extrema en América Latina, y otras regiones del mundo, en donde no se encuentra el eco y la participación necesaria para empezar a mitigarla. Esta situación de pobreza deriva en muchos otros problemas: salud, educación, desarrollo y crecimiento como sociedad. No es mi intención hoy, ahondar en este tópico, pero sí el de abordar algunas herramientas de participación ciudadana que son muy útiles en democracia para establecer prioridades y buscar soluciones acordes.

Participación ciudadana

La participación ciudadana es la intervención de la ciudadanía en la toma de decisiones respecto al manejo de los recursos y las acciones que tienen un impacto en el desarrollo de sus comunidades. Es un legítimo derecho de los ciudadanos y para facilitarla se requiere de un marco legal y de mecanismos democráticos que propicien las condiciones para que las personas y las organizaciones de diversos sectores de la sociedad hagan llegar su voz y sus propuestas a todos los niveles de gobierno.

El término participación social o ciudadana puede ser conceptualista desde diferentes perspectivas teóricas, así puede referirse a los modos de fundamentar la legitimidad y el consenso de una determinada población, por ejemplo: la participación democrática o también puede referirse a los modos de luchar contra las condiciones de desigualdad social y para cuya superación se necesita impulsar la participación. En la mayoría de las definiciones de participación ciudadana, existen elementos en común: una mediación entre sociedad y gobierno para que los distintos sujetos sociales intervengan, con base en sus diversos intereses y valores, los cuales influyen en políticas públicas y en las estructuras de gobierno, fundamentándose en el reclamo del derecho a la intervención en los asuntos que les competen.

El Estado, al asumir los problemas e intereses de la sociedad, tiene la tarea de generar políticas eficaces de desarrollo en diferentes ámbitos, considerando el derecho de la ciudadanía para potenciar sus capacidades de control y responsabilidad, ya que el desarrollo de una nación democrática se logrará únicamente con activa participación de todos los sectores de la sociedad. Aquí es donde entran los «valores de la participación ciudadana», que se articulan en tres pilares: responsabilidad, solidaridad, tolerancia.

Una ciudadanía bien informada sobre los problemas de la comunidad podrá participar activamente en el logro del bienestar presente y futuro, ya sea colaborando con acciones simples hasta involucrarse y ejercer sus derechos en favor de la solución de los problemas, poniendo en práctica los valores de la participación ciudadana, pues una sociedad responsable, solidaria y tolerante es una sociedad justa en todos los sentidos. Para citar algunos ejemplos, algunos sectores de la sociedad son: mujeres, niños y jóvenes, campesinos, pueblos indígenas, trabajadores y sindicatos, ONG, comerciantes e industriales, universidades y profesionales.

La participación ciudadana es continuamente contrapuesta por una idea contraria, que es el abstencionismo. El desánimo y la desconfianza puede ser generalizada entre la población por la falta del contacto institucional con la sociedad, es decir por la falta del trato directo institucional social. La Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 21 indica que toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos. Y en su artículo 29 indica que toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que solo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad. Estos artículos muestran claramente que la participación y el desarrollo son derechos y deberes que impulsan la personalidad de cada persona habitante de este país.

Formas de participación ciudadana en democracia

En este cuadro es posible ver de manera comparativa a que nos estamos refiriendo.

Resumen de formas de participación ciudadana

Resulta de interés que acto seguido podamos explayarnos en detalle sobre los nuevos mecanismos de participación.

Presupuestos Participativos

El proceso presupuestario es una importante vía para la toma de decisiones de asignación de recursos, y por lo tanto, el presupuesto participativo permite a los ciudadanos tener algo que decir en cómo el dinero de los contribuyentes se gasta por entidades.

Consejos Ciudadanos   

Son instancias en las que los ciudadanos asesoran a las instituciones públicas. De esta forma, facilita la identificación de las necesidades de la comunidad, intereses y recomendaciones para satisfacer dichas necesidades.

Rendición de cuentas

Si bien la rendición de cuentas representa un enfoque que puede derivar en diversos mecanismos de control, uno de los más utilizados son las cuentas públicas que realizan las autoridades, para dar una explicación satisfactoria a los ciudadanos sobre el ejercicio del poder, la autoridad y los recursos confiados a ellos. También denominado, contraloría social, mecanismo a través del cual todo ciudadano o ciudadana, individual o colectivamente, participa en la vigilancia y control de la gestión pública municipal, en la ejecución de programas, planes y proyectos, en la prestación de los servicios públicos municipales, y vigila la conducta de los funcionarios para prevenir, racionalizar y promover correctivos.

Planificación participativa

A este mecanismo, al igual que en el caso de los presupuestos participativos, se circunscriben otros mecanismos consultivos que materializan una secuencia para identificar un problema, objetivos de planificación, seguido de discusiones, recopilación de información y planes de acción para implementar y evaluar.

Referéndum

Este mecanismo involucra a los ciudadanos de forma individual, permitiendo que los ciudadanos puedan expresar sus opiniones en cuestiones de política pública.

Iniciativa Popular

La iniciativa popular legislativa consiste en que un número determinado (legalmente) de ciudadanos puede ingresar iniciativas para que sean sometidas a su discusión en el poder legislativo.

Audiencias Públicas       

Este mecanismo permite que los ciudadanos puedan acceder directamente a sus autoridades políticas.

Junta de Voluntarios

Estos organismos son similares a los consejos ciudadanos, pero más allá de asesorar, cuentan con facultades para la formulación de políticas.

Consulta Ciudadana

El papel de la consulta consta en obtener legitimidad por medio del consentimiento de comunidad en general.

Jurados Ciudadanos      

Es un mecanismo involucra a los ciudadanos en el gobierno y permite inculcar virtudes cívicas. Consiste en un sistema de jurado, donde los ciudadanos pueden sancionar sobre algunas temáticas a las que se le convoca.

Encuestas          

Las instituciones públicas realizan encuestas, utilizando el método estadístico, para conocer las preferencias de la ciudadanía sobre un determinado tema a partir de una muestra.

Focus Group

Este mecanismo consiste en sesiones cara a cara que permite maximizar la capacidad de los participantes para expresar sus puntos de vista.

Cabildos             

En otras palabras, este mecanismo se refiere a las reuniones públicas, diálogos ciudadanos o asambleas donde los ciudadanos tienen la posibilidad de escuchar y ser escuchados por los agentes del Estado.

Co-producción 

Este mecanismo consiste en alianzas de trabajo donde los profesionales transfieren poder o funciones de gestión a los ciudadanos. También se le denomina co-gestión.

Algunas de estas figuras de participación no están legalizadas en todos los países, pero las he traído a colación de que se pueda visualizar todas las formas de involucramiento que pueden caber en una democracia.

La idea es desarrollar el interés por participar. Mi opinión es que , solucionar por ejemplo la pobreza como el gran tema a resolver, demandaría que muchas de estas herramientas se pusieran en marcha, en torno a ese gran objetivo común, uniendo a todos los actores de nuestra comunidad.

¿Seremos capaces, así como lo hicimos durante esta acción solidaria muy necesaria que se va a terminar en tiempo récord, de enfrentar y resolver este tema que es el que más afecta a miles de nosotros en Latinoamérica?

¿Tendremos el interés mutuo para hacerlo?

Herramientas como vimos no nos faltan.

Ser activos protagonistas para dejar de ser espectadores, es lo que se requiere en la mayoría de los casos.

Porque el sentido de esta frase que da título a este blog de hoy, debe entenderse en su cabalidad y en su complejidad.

Sin Participación no hay impulsión……

y sin impulsión el camino se hace muy cuesta arriba……