Feedback and Feedforward!!!

Había terminado mi prueba escrita de matemáticas; luego de varias revisiones, me levante de mi pupitre y camine por el pasillo para entregarla a mi señorita Mirta de sexto grado. En general era uno de los primeros, porque me encantaba encontrar su sonrisa y su palabra Gracias, sin tantos desgastes. Mi maestra resultaba exageradamente bella para mí. Por eso estudiaba la materia con mucho ahínco, lo que sumado a la facilidad que tengo para las disciplinas duras, resultaba en buenos exámenes y notas acordes.

Le pedí: puede revisar lo que hice para saber si me fue bien?.

Ella sonriendo me dijo: estudiaste Teoría de Conjuntos?

Si, por supuesto señorita.

Entonces me parece que te fue bien.

De cualquier modo  puede ver  la prueba?

Ella tomo mi escrito, observó determinados puntos claves (a mi me pareció eso):

Se nota que estudiaste, la semana que viene estarán las notas pero quedate tranquilo que está bastante bien.

Gracias señorita Mirta.

Salí disparado al patio para no molestar a mis compañeros. Ya había otros pocos afuera; les comenté que buena era la maestra, ya que me confirmó que había hecho una acertada prueba. La danza de preguntas que siguió entre nosotros para conocer respuesta por respuesta duró el resto de la hora de clases y parte del recreo.

Mi primer recuerdo concreto de una retroalimentación recibida me lleva a describir,  según mi opinión,  algunos elementos esenciales que son necesarios a la hora de devolver una mirada:

  • El impacto positivo del compromiso mutuo para con la relación y cómo sostenerla.
  • El imán de la sonrisa y las buenas emociones puestas al servicio de….
  • Revisar el presente, desde el devenir histórico, pero con una puerta abierta hacia el futuro. Pasar del feedback al feedforward.
  • La confianza y la buena comunicación.
  • Chequeo mutuo de lo que estamos interpretando.
  • Las opiniones y juicios fundados en hechos concretos que las alejan de la subjetividad.
  • Ponerse en el lugar del otro y respetarlo.
  • Un permiso explícito o tácito para retroalimentar, acompañado de la autoridad para hacerlo.
  • Una gestión de la tensión emocional que produce el pedido y la respuesta devolución.

Existen algunos tópicos más para las retroalimentaciones formales, que se dan en situación del trabajo o del estudio superior: que son pautadas y planificadas, con ciertos elementos concretos de análisis, preparadas de antemano y que arrojan un plan de trabajo posterior. Fundar sobre lo provechoso las bases, para que lo que haya que corregir sea una oportunidad concreta de situarnos en un plano superador.

Es mi opinión sin embargo que, en general, tenemos mejores desempeños en estos feedbacks más estructurados, pero no percibimos que en el día a día, existen un sinnúmero de otras situaciones donde no tenemos en cuenta la importancia de mantener equilibradas las relaciones humanas, a través de respuestas concretas a pedidos que nos hacen, ofertas que hacemos, que encierran en todos los casos compromisos de….

Los pedidos encierran un objeto, un grado de satisfacción y un tiempo para…. Todo ello nos une en un ciclo que se repite y se retroalimenta y nos exige ser responsables con nuestra comunicación.

Existen numerosas situaciones donde si incluyéramos el feedback con las particularidades descriptas, es probable que existan grandes chances de incrementar las potencialidades de los equipos de trabajo, la armonía de las relaciones,  la fortaleza y la motivación de los integrantes.

Cuantas veces nos ha pasado que hemos contratado un servicio, por ejemplo de internet, y el plazo previsto de instalación no ha sido cumplido, y lo que es más nocivo para la confianza, ni siquiera hemos sido avisados de la reprogramación.

Para ir culminando el análisis, no quiero que parezca que estamos obligados a reconocer que en todo momento y a cada instante es necesaria la retroalimentación; si a caer en la cuenta que es bastante presumible que en aquellos aspectos en donde nuestros resultados personales, o de un equipo de trabajo, o de las relaciones familiares, no sean los deseados, esté faltando el condimento de que los pedidos, las ofertas y nuestros compromisos no se articulen basados en retroalimentaciones conscientes y sin tapujos. Se trata de decir lo positivo y lo negativo pero con un gran sentido de la responsabilidad y en pos de.

Es por eso que te pregunto y me pregunto:

Cómo estás con las retroalimentaciones dadas y recibidas?

Dónde está tu oportunidad?

La confianza general que produce sentirnos valorados por una retroalimentación provista de humanidad y juicios fundados en hechos concretos, correctamente sopesados, es el volante que alinea los objetivos de todos los jugadores de un equipo.

El arte de dar y recibir respuestas nos tiene ahí y necesita de actores comprometidos y no de espectadores silenciosos o silenciados.

La posibilidad está al alcance de muchos……

Adquirir maestría en dar pero sobre todo recibir feedback siendo líderes es la gran responsabilidad…..

Necesita de varias prácticas para lo cual necesitamos perder el miedo al error no deseado.

Un feedback con mirada positiva con oportunidad hoy de….  y hacia adelante (feedforward), un gran regalo…..

Le ponemos juntos el moño?

 

 

Viva el Libro !!!

He expresado incontables veces en mis escritos que soy un ferviente lector. Tengo una vinculación especial y profunda al tener en mis manos un volumen para leer, que no puedo expresar con palabras concretas.

Desde la niñez con los cuentos infantiles, hasta hoy que soy un asiduo lector de varios géneros, siento una profunda admiración por los actores involucrados en la creación: escritores, correctores, editores, imprentas, librerías, bibliotecas.

Mi primera Wikipedia fue la Enciclopedia Británica de 23 fabulosos tomos, que mi padre nos compró pagada en cómodas cuotas; la misma se coronaba con un atlas mundial donde se describía con lujo de detalles país por país. Me pasaba varias horas del día absorto por  la lectura de los más diversos temas, y generalmente terminaba buceando el mapamundi, señalando un país y leyendo lo que estaba escrito respecto de organización política, social, cultural, economía, deportes, religión, geografía, clima, y datos curiosos sobre lugares turísticos y recorridos por hacer.

De esta manera, y ante la imposibilidad de viajar a esos cientos de territorios, imaginaba desde el relato y las fotos, la vida que llevaban las personas en esos confines del mundo. Así conformaba imágenes concretas en mi cabeza, de cómo era cada nación, o comunidad de naciones, que rasgos caracterizaban a cada continente y de qué se trataba vivir siendo japonés, chino, yanqui, ruso, italiano, español, sudafricano, holandés, francés o cualquiera fuera la procedencia.

El recorrido por cada república se detenía minuciosamente en la sección cultural, donde identificaba sus más afamados escritores narrativos o poetas y sus obras cumbres:

William Shakespeare: Romeo y Julieta. Otelo.

Miguel de Cervantes Saavedra: Don Quijote de la Mancha.

Victor Hugo: Los Miserables.

Charles Dickens: David Copperfield. Cuento de Navidad.

Gabriel García Márquez: Cien años de soledad.

Franz Kafka: La metamorfosis.

Ernest Hemingway: El viejo y el Mar. Por quién doblan las campanas.

León Tolstói: Ana Karenina. Guerra y Paz.

Federico Garcia Lorca: Bodas de sangre. La casa de Bernarda Alba.

Oscar Wilde: El retrato de Dorian Gray.

Fiódor Dostoyevski: Crimen y Castigo. Los Hermanos Karamazov.

Jorge Luis Borges: Funes el memorioso. El jardín de los senderos que se bifurcan.

Julio Cortázar: Rayuela.

Mark Twain: Las Aventuras de Tom Sawyer

Julio Verne: La vuelta al mundo en 80 días. Veinte mil leguas de viaje submarino

Dante Alighieri: La Divina Comedia

Edgar Allan Poe: El corazón delator. El cuervo.

Albert Camus: La peste.

Orson Welles: El ciudadano Kane.

Herman Hesse: El lobo estepario.

La lista no conlleva ninguna preferencia ni ranking, sólo son ejemplos de obras que a mi juicio no tienen desperdicio y vale la pena leer. Fueron surgiendo a medida que recordaba partes excelsas de su contenido.

La universalidad de los libros, y cuanto nos acercan al conocimiento de nuestra naturaleza, son hechos indiscutidos; agrego el compromiso de sus autores con valores tales como: libertad, fraternidad, igualdad, justicia, humanidad.

Estos escritos memorables trascienden fronteras, y se abren a miles de interpretaciones y preguntas que se generan a partir de los relatos concebidos, de la poesía, de su belleza y del respeto puesto en transmitir eso que está allí en nuestras emociones y vivencias.

Por este ojito de cerradura te invito a revisar cuál es tu lista de libros preferidos, a qué te preguntes que encierran y a descubrir la esencia de cada uno, que normalmente responde a unas pocas preguntas claves, como un hecho a investigar.

Ponerse en la piel del escritor en el momento creativo me produce escalofríos, la imperiosa necesidad de expresar que de alguna manera lo conozco: he cabalgado con el Quijote y aprendido con Sancho Panza, he robado la hogaza de pan con Jean Valjean, he estado en el submarino con el Capitán Nemo, he sido Aureliano Buen Día creando Macondo.

Por eso te pregunto y me pregunto:

Qué estás leyendo?

Qué necesitas volver a leer?

Se me viene un galope de palabras que me persigue, dejándome sin aliento…..

Me asomo por la cornisa de los versos de Lorca……

Y con la fuerza del viejo pescador de Hemigway, levanto mi voz para decir…..

Que Viva el Libro !!!!

 

Una receta por favor!

Nos gustan las prescripciones o recetas?

En general pienso que sí.

Ante un problema, una circunstancia negativa, o incluso positiva, es muy tentador buscar por allí a alguien que nos diga qué, cómo, cuándo, dónde, por qué y para qué hacer.

Cuando concurrimos a una cita médica, después de los análisis, sabiendo lo que más o menos nos van a transmitir, el momento cúlmine llega cuando el terapeuta saca su recetario, escribe el nombre de uno o varios medicamentos, con su modo de aplicación y sus dosis, con esa letra algunas veces ininteligible (qué no sé cómo entienden en la farmacia) y nos la entrega; viene acompañada de algunas recomendaciones más que no están escritas, pero que son tanto más relevantes a la hora de erradicar nuestros males: haga ejercicio, deje de fumar, no coma tantas harinas, duerma más, etc, etc.; en raras ocasiones las escuchamos, menos aún las ponemos en marcha, ya que implican cambios de hábito y procederes.

Sin embargo ya tenemos lo que buscábamos, es decir no comprometernos con algo que no podemos o no sabemos cómo resolver del todo, pero al menos ya tenemos nuestro salvoconducto para asegurar que pese a lo nocivo podremos seguir respirando.

De la misma manera, encaramos nuestro camino personal, cargando mucha información con nuestros estudios, ya que pensamos que esa cantidad de conocimiento nos sea útil en algunos momentos para destacar y progresar.

Entonces capaz que algunas recetas nos están mejorando las ventajas comparativas, ya que es muy claro que disponer de graduaciones a conciencia, y estudios profundos, nos brinde mayores y mejores posibilidades  de acceder a instancias superadoras.

La cuestión es que no existen fórmulas que pueden aplicarse de manera general y global para incrementar nuestra competitividad tanto individual como grupal.

La tentación es creer que la complejidad tecnológica  viene a ser como la frutilla del postre. Es decir lo que no está en las recetas convencionales, está en la web, en la internet inteligente, en la automatización de nuestra vida.

Lo que hacemos de manera tradicional, es decir aquellas cosas asociadas con nuestros tiempos biológicos, educación primaria, secundaria, terciaria, trabajo, familia, vienen de alguna manera tabulados, dentro de marcos o sistemas convencionales;  son importantes porque dan fortaleza a nuestra existencia, aunque no son la perfecta formulación que nos garantiza el bienestar físico y emocional, ni mucho menos la consecución de logros. Son un medio para diferenciarnos y aumentar nuestra visibilidad de los fenómenos, y por lo tanto disponer de ello nos abre puertas y nos brinda un marco para conseguir parte de  nuestro desarrollo.

Los cambios de timón y salirnos de las reglas convencionales, generando nuevos tiempos con aires remozados, no siguen patrones particulares, y contribuyen bastante a posibilitarnos  una energía distinta.

Sólo por citar un ejemplo una persona funda una empresa desde muy jóven, alcanzando un éxito temprano, juzgado desde una óptica común; sin embargo otra puede llegar bastante más tarde a formar una compañía lograda. Cada uno de ellos tuvo la posibilidad de atrapar su destino trascendente cuando pudo hacerlo, dado que poseen diferencias sutiles de maneras de ser, de pensar, de madurar. Ambos no encajan dentro de las matrices usuales, porque aún cuando tuvieran las mismas ventajas comparativas, uno se iluminó a temprana edad, mientras que el segundo siendo más longevo. Encontraron el complemento  a la receta en tiempos dispares, medidos con el reloj, pero quizás no en términos de crecimiento y desarrollo personal.

Opino que allí radica el secreto: buscar nuestra propia formulación personal, en un tiempo único e irrepetible que nos pertenece

En mi actual situación, a mis casi cincuenta años, estoy estudiando un postgrado que de acuerdo a las convenciones corresponde hacer siendo más joven. Me tomé mi tiempo y disfruto hacerlo con personas de menor edad, las cuales me traen ideas de las nuevas generaciones, los millenials y los Y.

Los mandatos sociales, familiares, culturales, religiosos, o de cualquier índole,  pretenden establecerse como principios universales, reglas claras y aplicables para llegar a transitar una vida en plenitud.  Te invito a revisarlos porque vienen acompañados de fórmulas  que pretenden ser la gran verdad develada para varios de los aspectos y ámbitos en donde nos toca transcurrir, pero son las tuyas?

Esto que escribo no tiene muchas pretensiones, más que servir como un cuestionamiento a mis propios paradigmas y mapas mentales, agregando algún condimento nuevo a la ensalada de nuestra existencia.

Por este bocallave de hoy,  mirando el interior encontrarás las más variadas recetas que puedes aplicar: para ser feliz, para ser exitoso, para el amor, para el trabajo, para…..

Te pregunto y me pregunto:

Qué relación te une con cada una de ellas?

Te interesa tener tu propia fórmula?

Pienso en el sinnúmero de científicos y alquimistas que gastaron su vida tratando de encontrar la receta de la eterna juventud.

Yo me conformaría con encontrar la receta para controlar la calvicie y recuperar el cabello (por razones obvias)

Ser no convencional a veces cuesta un poco…..

Pero la rentabilidad es superlativa.

 

Una Segunda Oportunidad!!!

No fue una semana de halagüeñas noticias para nuestro grupo de amigos del secundario. Uno de nosotros está sufriendo una recidiva de una enfermedad, que hace tres años apareció en su cuerpo, como un fantasma inesperado. Desde ese momento y hasta la fecha nuestro compañero ha alternado buenas y malas, y los que estamos cerca de él, aunque en mi caso distante unos cientos de kilómetros, sabemos que no la tiene fácil.

A pesar de ello, cuando ayer hablamos por teléfono, percibí en su estado de ánimo, sus palabras y sus acciones, que tiene un plan, que ha puesto mucha conciencia en su situación de vida y lejos de  derrumbarse emocionalmente, se encuentra en plenas tareas de readaptar sus procederes a las nuevas circunstancias.

Por ejemplo hoy sábado se encuentra preparando un lugar de su casa apto para el transcurrir hacia una próxima operación y su recuperación, que será dentro de un mes;  la etapa posterior asimismo lo encontrará allí, aceptando lo que le toca, enfrentando lo que él define como su actual lucha.

Está rodeado por un enorme capital: sus amigos del secundario, uno de los cuales lo ayuda de manera personal en la atención de su negocio, otro que lo asiste con calmantes, inyecciones, y otros muchos que lo visitan para escucharlo; sus amigos del barrio, que le llevan los víveres para que él no tenga que salir tanto, y están a disposición para lo que necesite; sus amigos ex empleados, con los cuales ahora se encuentra haciendo las modificaciones en su espacio vital, que le ayudarán a sortear esta etapa; por supuesto, el amor incondicional de sus dos hijas, con una de las cuales volvió hace poco tiempo de un viaje a Italia, donde ambas nacieron. Un viaje definido por él como para reforzar lazos y recuperar el afecto de personas que fueron importantes. Según sus dichos un capítulo que había que cerrar.

Es notable como está recibiendo una inmensa colaboración, compañía, servicio, cariño, y apoyo de personas con las cuales él fue, es y será inmensamente solidario, como para hacer una mudanza con su utilitario, instalarle una estufa y cobrarla en muy cómodas cuotas, asistir a otros a pensar más y mejor en su negocio, sólo por citar algunos ejemplos.

Todas las mañanas ante nuestra pregunta: cómo andas Turco hoy?, lo encontramos respondiendo con una risa, diciéndonos lo que le pasa, sin ningún tapujo y poniendo el pecho  a las balas, como él nos dice.

Nuestro grupo siente admiración y mucho respeto por esta persona que es nuestro amigo de muchos años,  al cual llevamos en nuestro corazón, sin juzgamientos ni buscando explicaciones.

En su proyecto de vida, direccionado de acuerdo al reciente escenario, no está incluido el resentimiento, ni el enojo, más bien su enfoque apunta  hacia la paz, la aceptación y la ambición de vivir de una manera distinta.

La gran sorpresa para mí al menos, radica en que su nueva declaración fundamental es: Esta es una segunda oportunidad, alguien me regaló un plan B.

Turco,  maestro de las segundas chances, estamos con vos Hermano.

Te queremos un montón.

Somos conscientes de tu entereza y de manera personal creemos en vos como persona y como amigo. No podemos sentir lo que siente tu cuerpo, pero de alguna manera sentimos lo que pasa en tu alma.

Otra declaración fundamental que te escuché decir es que tu visión actual, está más en el presente que en el futuro, viviendo el minuto a minuto, y con tu energía puesta en salir.

Con esas dos declaraciones, y el amor de los seres que te abrazan, no tenemos dudas que este quiebre en tu vida, es una gran ocasión para……

Turco, siendo un lector asiduo de lo que escribo, te recuerdo algo que te dije hace ya un tiempo, y cada tanto me devuelves: a veces sólo se trata de ser genuino.

Tu genialidad es la de no rendirte y nos sentimos orgullosos por ello.

Como habrán notado, no se trata de un bocallave convencional, por lo que no voy a asistirte con preguntas; no hace falta porque existen miles de ellas encerradas en esta breve reseña de encrucijada personal que acabo de traerte.

Cada uno de los lectores de este fin de semana, tuvo, tiene o tendrá vivencias similares o parecidas.

El título lo describe de forma acabada: Una segunda oportunidad.

Es probable haya varias ocasiones donde se nos presente esto de disponer de una nueva chance.

Otras tantas que no.

La diferencia radica,  según mi punto de vista, en lo que aprendimos de la primera.

A disfrutar el fin de semana….

Nos invito a vivir un poco más en el Presente.

Un Poder Renovado!!!

Habiendo terminado una jornada de trabajo, siendo las 18.30 horas  de este tarde gris y neblinosa, mis neuronas se encuentran bastante cansadas, pero las reanimo y les sacudo la modorra, escribiendo estas líneas, que pretenden ponerme a rodar en el pensamiento de un concepto central de nuestra cultura y organización humana: EL PODER.

Le vengo rondando hace ya un tiempo a la idea de esbozar algo que nos haga reflexionar acerca de este tema arduo, que nos eriza la piel y nos pone a la defensiva, a la ofensiva, a resguardo, porque en muchas ocasiones aparece asociado negativamente a grandes titulares en periódicos, en noticieros, en numerosas publicaciones.

Lo poderoso parece ser algo que tenemos que combatir y no promover, ya que genera las más variadas injusticias, hechos de corrupción, cuestiones oscuras, ambiciones desmedidas, entre otras plagas;  así podemos seguir enumerando cualidades perniciosas de una palabra que interpretándola desde su génesis tiene una connotación que nos lleva a la acción, y a la potestad de hacer. Es que de tanto usarla para poner allí lo que no sabemos dónde ubicar, a la hora de destacar o distinguir hechos asociados al mal uso de las facultades que otorga tener la licencia de operar en distintos ámbitos: sociales, culturales, políticos, religiosos, deportivos, organizativos o de cualquier índole que sea, la hemos degradado a que conviva en frases disolutivas, las cuales no admiten discusión, porque encierran juicios muy difícil de contradecir:

  • Llegó al poder y viste cómo es después….
  • Es la corrupción del poder…..
  • Acá no existe Poder Judicial…..
  • El poder del dinero …..
  • Cuando no tenía poder era bueno…..
  • Yo no puedo hacer nada, el poder no lo tengo yo…..
  • Si yo tuviera poder esto sería distinto….
  • Son los vicios del poder….
  • Son demasiados años en el poder…..
  • El poder lo volvió loco….

Podemos continuar con este listado y acabar varias hojas, mientras que si enumeramos las connotaciones positivas de tener autoridad (la figura que normalmente detenta el poder) es probable que en un gran porcentaje de casos el número final arroje un registro menguado.

Sin  embargo, y muy claramente existe el Poder del Amor, el Poder de la Alegría, el Poder de Dar, el Poder de Ofrecer, el Poder de la Paz y otras tantas pujanzas, aunque nos cueste a menudo calificarlas como tal.

Volviendo entonces al concepto de que tener Poder es disponer de la potestad para hacer, que sobreviene después de la decisión de querer hacer algo, y dado que nos encontramos a menudo con tantas connotaciones nocivas asociadas con la palabra, ¿que término podemos usar en aquellas ocasiones, aunque quizás con menos prensa, la autoridad es usada para ejecutar acciones en pos de lograr objetivos, solucionar problemas, desarrollar proyectos conjuntos, y generar mejores condiciones de vida?

Yo prefiero el Poder al No Poder, y elijo de forma personal seguir usando el vocablo, porque me resulta muy útil  vincularla con el hacer; subiendo un poco más la apuesta me inclino mucho más a compartir la potestad, dado que en pos de formar la visión del equipo hacedor, en los logros, y en los resultados, participar el poder nos saca mucha presión de encima y nos pone a distribuir el construir.

Es por ello que por este bocallave de hoy, te invito a mirar y a diferenciar las situaciones en las cuales has podido,  de cuando no has podido, uniéndolas con las emociones que las acompañaron; en mi caso la alegría de poder, versus quizás la aceptación de no poder.  Reflexioná entonces nuevamente sobre el significado de Poder; es probable que ya no suene tan denostada la expresión.

La autoridad absoluta del rey ha desaparecido, y en muchas culturas las organizaciones modernas  buscan empoderar a más personas, porque de esa manera es menos probable que fracasen en sus fines de producir una  sociedad sustentable.

La irrupción de este verbo empoderar, que da nacimiento a un sustantivo nuevo, EMPODERAMIENTO, viene de alguna manera a sustituir a la devaluada PODER y es una acertada respuesta según mi opinión para aquellos que se resistan a utilizar el concepto de autoridad que nos tiene conversando desde el inicio.

Para no perder la costumbre de no dar las cosas por sentado, te convido a discurrir y preguntarnos:

A quién o quiénes estás empoderando?

En qué ámbitos lo estás haciendo?

Lograr resultados sostenibles en el tiempo requiere de acciones constantes y continuadas, donde la creación de líderes es necesaria, como también que éstos referentes asuman la potestad de hacer, sabiendo que el aprendizaje de este nuevo paradigma tendrá sus aciertos y sus errores, pero multiplicará personas transitando  el camino de lo complementario además de lo competitivo.

Te animás a empoderarte y a empoderar?

Yo me juego una ficha a que sí….

Mientras las sinapsis neuronales van decayendo…..

Te parece si la seguimos la semana  que viene?

Palabras de Aliento!!!

Sábado por la mañana hace ya muchos años…arrancó bastante fría y se fue calentando en temperatura y en clima de juego. Nuestro Parroquial San Roque participaba de jornadas deportivas escolares con varios colegios más de la Ciudad de Córdoba. Cursábamos séptimo grado y competíamos en varias disciplinas junto a  otros niños entusiastas.

A mí me tocaba formar parte del equipo de fútbol,  siendo suplente; en realidad un relevo con pocas chances de entrar. No era muy hábil aún para la práctica del soccer como lo llaman los americanos.

Nuestra indumentaria deportiva constaba de un pantalón corto azul, zapatillas tipo botines (poco parecidos a los calzados actuales), medias largas azules y remera blanca con el escudo del colegio al frente. Dicho emblema, es el mismo que aún hoy distingue  a la Institución y en el cual es posible leer una frase que denota un espíritu particular: SEMBRAR ES RECOGER.

logo san roque
Emblema de nuestro colegio

La cancha, ubicada en un predio cerca de nuestro colegio,  era de reducidas dimensiones, de seis jugadores por equipo, incluyendo el arquero. La disciplina era administrada por un referí, algo novedoso para nosotros.

A las 11 horas aproximadamente arrancó el partido que duraba dos tiempos de veinte minutos. No recuerdo el nombre del colegio contendiente. Su vestimenta era roja completa, pantalón y casaca. El juego arrancó muy favorable para ellos, y al cabo de los primeros diez minutos ya nos ganaban por dos goles a cero. Final del primer tiempo emparejamos un poco las acciones y pudimos lograr descontar. Nos fuimos al descanso perdiendo por el módico 2 a 1. Nuestro profesor de educación física, devenido a técnico, se mostró tranquilo durante toda la primera etapa, con pocas indicaciones, disfrutando del match.

En la charla técnica del entretiempo,  nos comunicó que todos entraríamos a jugar, aunque sea unos minutos, sin importar quien jugara mejor o peor. Fue una sorpresa para nosotros, ya que de seguir el mismo equipo, quizás hubiésemos podido empatar o mejor aún ganar.

El profe cumplió su palabra, y fue haciendo relevos uno tras uno. A medida que un jugador salía y entraba uno del banco, su actitud hacia el saliente era de gran reconocimiento y  era de mucho aliento para el entrante. Algunos padres en la tribuna no compartían mucho sus decisiones, sin embargo de a poco se fueron sumando y apoyando su postura.

Cuando me tocó el turno de entrar, me dio una palmada en la espalda y sonriendo me dijo: dale Bordolini!!

Faltaban cinco minutos y perdíamos 4 a 1. Los cambios habían hecho mella en nuestras posibilidades de obtener un mejor resultado. Sin embargo el profe seguía con la postura de valorar nuestras buenas intenciones.

No quedaba casi nada de tiempo,  la derrota era inexorable. Sus palabras de ánimo nos seguían por todos lados. Me quedó una pelota de rebote en mi campo, por el costado derecho. Indeciso, mi primera intención fue dar un pase corto. El profe cerca de mi posición, me dijo: llegá hasta el fondo, vos podes. Fue así que seguí hasta el final del campo, aunque medio trastabillando no pudieron alcanzarme; pude  hacer un pase al medio, sin mirar a quien y quiso  la casualidad que otro relevo del segundo tiempo, encontró la pelota de frente, y casi como rebotándola  se metió dentro del arco contrario.

El equipo B, conformado por los suplentes del segundo tiempo hubo de conseguir su gol. Todos festejamos varios segundos abrazados. El equipo contrario sacó del medio y eso fue todo porque el tiempo se acabó. Fuimos superados en el resultado, pero al menos rescatamos varias enseñanzas.

A partir de ese partido bisagra, descubrí para que servía jugando al fútbol; carrilero por derecha fue mi posición durante un largo período. Fui progresando y empecé a ocupar otras posiciones y a manejar los dos pies para patear y avanzar; sin embargo al principio hubo alguien quien confío en mí y me puso a rodar, con una frase muy escueta pero vivificante: vos podés!!!

En estas Pascuas, que tiene en uno de sus varios significados, la posibilidad de describirse como un Paso  o un Salto, quise compartir ésta experiencia con Ustedes, porque creo que para dar el Paso que nos ponga en otro camino, en otro rumbo, asumiendo nuevos desafíos, una cuestión necesaria y muy relevante es la CONFIANZA. La confianza en uno mismo, en las propias capacidades, y en el resto de las personas, en las cuales la depositamos para multiplicarla, complementarla, suplementarla, y generar acciones concretas y que nos elevan hacia un plano enriquecedor.

Las frases que impulsan, que promueven la voluntad, están disponibles allí, y son muy útiles para hacer sentir la Confianza y mostrarla como esa cuerda que nos une, tan sólida y humana.

Este ojito de cerradura, muy especial por cierto, no es para mirar. Acomodá por favor el oído cerca y percibí con todos tus sentidos las palabras de ánimo, de vigor, que están allí, las que diste, las que recibiste, las que te faltaron, las que no te diste cuenta de dar.

Es así que en esta semana de introspección y celebración, se me ocurre preguntarnos:

Te estás alentando últimamente?

A quién o quiénes están animando?

Para dar el salto necesitamos sacar fuerzas……

Para sacar fuerzas requerimos una vigorosa respiración previa…..

Para respirar profundamente  es requisito decidir hacerlo…..

Decidir hacerlo es el primer paso, imprescindible para dar el salto…..

Esta sucesión de bucles, nos impulsan a vivir más allá de lo que creemos son nuestras capacidades.

Las actitudes potenciadoras para cada individuo formando un equipo son esenciales.

En la previa, esperando ser recogidas, allí están……

Las palabras de aliento, tan necesarias como el viento.

 

PEDIR PERMISO!

Mañana fresca, con algo de tormenta en la noche, y el sol asomando como espiando a través de las nubes que demoran en irse. La lluvia fue escasa y aún no alcanza para cubrir la sed de la tierra, que viene sufriendo la sequía jornada tras jornada.

La imagen que se viene a mi mente, es la mía, cuando siendo niño cursaba mi segundo grado en aquel colegio primario, Escuela Parroquial San Roque. Asistía a clases con muchas ganas de estudiar y aprender y me gustaba bastante el trabajo en el aula.

Acostumbrado a la libertad de la quinta donde vivía, me costaba un poco acostumbrarme a seguir determinadas pautas de comportamiento, entre las cuales estaba por supuesto la de pedir permiso para levantarme de mi banco, para ir al baño, para emitir una opinión.

Tal es así, que incluso siendo un buen alumno, numerosas veces las maestras me llamaban la atención, porque consideraban el no pedir permiso como no atenido a las reglas del buen convivir. Varias veces me decían:

Bordolini: levante la mano antes de preguntar y espere que le diga que sí para hacerlo.

Bordolini: a dónde va? Pida permiso primero.

Bordolini: pidió permiso para quedarse hablando con la Directora y llegar tarde a clase?

Fueron sistemáticas y repetitivas mis desatenciones en este caso, que por supuesto comencé a notarlas en mi fuero interno, y ya cuando iba a decir algo sin el consabido turno aprobado, o cuando decidía irme del aula para hacer alguna cosa que me interesaba, reprimía los impulsos de hacerlo; aunque me costara mucho perder ese grado de libertad, fui adaptando mi conducta a determinado orden que permitía a las maestras mantener la clase organizada. Agreguemos que este hábito de no pedir permiso no era mi exclusividad, ya que era común en varios de nosotros. Algunos demoraron más y otros menos en adaptarse a las reglas de convivencia y aprendizaje, pero felizmente se logró convivir con cierta armonía.

Llegado a este punto, no es mi intención generar debate a favor o en contra de sistemas de enseñanza más abiertos, más cerrados, con más o menos libertades, sino generar alguna especie de contexto para dimensionar qué significa el pedir conformidad no sólo para ir o acceder a determinado lugar, o cruzar por el medio de una conversación porque no queda otra.

Se trata de identificar que existen permisos muchos más poderosos y que nos abren puertas cuando los pedimos y nos cierran puertas cuando no.

Cuántas veces pedimos validación y esperamos recibirla cuando de emitir una opinión personal se trata? En ocasión de hablar con alguna persona a la que estamos escuchando, una frase común para emitir una opinión es: si me permitís y acto seguido damos una clase de lo que creemos le está sucediendo. Cuántas veces ante un hecho de ésta naturaleza usamos preguntas tales como:

Te interesa que te diga lo que pienso?

La respuesta puede ser sí, y entonces estamos habilitados para dar nuestro punto de vista.

Qué pasa si es no?

Nos enojamos?

Podemos aceptar que otra persona nos viene a contar una situación sólo para que lo escuchemos, o por cualquier otro motivo, y no necesita nuestro dictamen o consejo?

A la hora de emitir juicios personales, nos cuesta mucho pedir autorización para hacerlo.

A la hora de expresar nuestro parecer y  aceptar el de otros,  el permiso y la aceptación son fundamentales, aunque nos cueste dar ese paso.

Por este bocallave, hoy visualizamos que la llave que abre la puerta tiene un nombre bien concreto:  Permiso.

La idea no es pedir conformidad o consentimiento para todas y cada una de nuestras actividades y cuestiones del día a día, pero al menos distingamos que sí necesitamos hacerlo para dar nuestros puntos de vista, ya que aun siendo fundados en hechos, pueden generar un impacto no deseado, y aunque no exista mala intención volverse como un boomerang y generar un problema de relación o confianza.

Te pregunto y mi pregunto:

Pedís permiso?

Esperas que te lo den?

Aceptas la opinión de otras personas?

Salgo al patio  un rato, y voy pensando en muchas situaciones dónde no pedí licencia para opinar.

Es parte de nuestra naturaleza quizás, aunque me converso que es sumamente mejorable.

Mientras la batalla entre las nubes y el sol, la está ganando definitivamente el astro rey.

Apenas quedan unos visos de la humedad que vino del cielo y no fue la esperada. Apenas un verde muy claro en la hierba.

Lo que suele ser mal tiempo, (lluvia, días grises) hoy se desean como si fuese el mejor de los acontecimientos.

Me meto en el bolsillo varias monedas con una breve frase.

TE PIDO PERMISO.

Espero se consuman rápido……

Vos ya tenés las tuyas?

 

 

 

 

 

El NO existe!

Hoy, 17 de marzo se cumple otro aniversario del  nacimiento del Pato, mi Papá. Esta publicación número cuarenta y nueve, como mis años vividos, y transitando mis cincuenta, me mueve a celebrar su vida, sintiendo de manera profunda su presencia aquí en mi corazón.

Ramón enseñaba mucho con el ejemplo, no abundaba en palabras. Equilibraba bastante bien la coherencia del pensar, decir y hacer.

Recuerdo claramente una conversación particular con mi Mamá Ana. De las tantas que se daban de noche después de cena, mientras compartían el lavado de la vajilla.

Ana: Cómo te fue hoy en el estudio? (mi Papá era contador)

Ramón: Bien por un lado, mal por otro.

Ana: Bien por qué?

Ramón: Vino el dueño del vivero y quiere que hagamos la presentación de una sociedad nueva.

Ana: Está creciendo esa gente.

Ramón: Si bastante.

Ana: Los chicos bien, el Marcelo (yo estaba escuchando atento) tiene que llevar algo para la feria de ciencias.

Ramón: y que va a llevar?

Ana: El quiere hacer un bosque químico.

Ramón: Qué es eso?

Ana: Lo hace con un grupo de compañeros pero la idea es de él, después te cuenta.

Ramón: Ah….

Ana: Vos estás bien?

Ramón: Bueno, lo malo……. (mientras secaba los platos) es que tuve que decir a un cliente que no puedo seguir siendo su contador. Bah, no es malo, para mi es bueno. Trate de hacerlo sin generar problemas.

Ana: Cuál cliente?

Ramón: El del café grande ese de la calle Rioja.

Ana: No tienen tiempo con Bojanich? (socio de mi papá en el estudio).

Ramón: No es que nos pidió algo que excede nuestra ética profesional, largo de contar, pero con el flaco estamos tranquilos con la decisión. Lo hablé yo porque él no se animaba. Sabíamos que el no a esa maniobra, que pone en riesgo nuestro prestigio, necesariamente terminaba la relación con el cliente, pero bueno preferimos hacerlo así.

Ana: No puedo opinar sobre el hecho, pero si te parece bien, a mí también.

Ramón: Claro Abuelín (apelativo cariñoso).

Ana: Al Marcelo lo tienes que llevar mañana a lo de un compañero, por lo de la feria que te conté.

Ramón: Bueno lo llevo a la tarde antes de ir al estudio.

Ana: Les quedan dos semanas para hacer el trabajo.

Ramón: Bueno lo llevo cuantas veces sea.

Ana: Gracias.

La idea de compartirte este breve historia de un no, es indagar un poquito sobre varias cosas que pensamos, decimos y hacemos a diario, de manera automática, sin analizar fundamentos ni medir consecuencias. Gran parte de las mismas, llevan asociados los SI, los SI condicionales, los NO, los NO condicionales. En la ejecutividad del día aparecen bastante mezclados en nuestras decisiones. El ejercicio de distinguir y discernir alguno de ellos, los más relevantes, me lleva en mi caso personal, a otros lugares de conciencia menos transitados, aquellos que me permiten alcanzar algún nivel más sustentable desde el punto de vista emocional y de realización personal.

La visión de ir por nuestros logros nos vincula un poco más con los SI, y nos cuesta detectar a qué decimos que no con esas afirmaciones. Sin embargo, amerita que alguna vez partamos de un NO, para saber luego de la negativa, que otras opciones  quedan abiertas.

Ni que hablar, respecto de la dificultad,  si pretendemos transparentar nuestros pensamientos, poner esos pensamientos en palabras y luego ejecutar las obras derivadas, para volver a pensar y retroalimentar nuestra energía.

Por este bocallave u ojito de cerradura, necesito mostrarte una habitación con varias posibilidades. Una de ellas es el NO, una palabra sencilla pero sumamente necesaria a la hora de ponernos en acción.  El SI nos vincula bastante más con el compromiso, y el NO, nos permite mantener nuestra dignidad. En lo que a mi respecto ambas cuestiones son complementarias y no excluyentes.

Los semáforos verdes y rojos que guían el tránsito son un ejemplo fácil de entender. El primer filtro para nuestras decisiones afirmativas o negativas tiene que ver con nuestros valores, que son como el GPS para encontrar y mantener el rumbo. Los verdes están ahí, y los rojos en las antípodas, en los antivalores que son como la tormenta que queremos evitar.

Opino de manera concreta que decir y recibir un NO, no puede calificarse de malo, porque este adverbio de negación abre o cierra otras puertas.

Me dijeron que no, que ahora no se hace…..

Tuve que decir que no…..

Las preguntas vienen de cajón:

Cómo te estás vinculando con los NO?

Qué emociones te producen?

Los bajas a tierra?

Mientras trato de responder,  caigo en la cuenta que hoy sábado único día de la semana que duermo la siesta, tengo que decir que NO a ese descanso. Quiero terminar algunos prácticos de mis actuales estudios,  para poder disfrutar la siesta asegurada (creo) el próximo sábado.

Como me duele este no…..

No me queda otra….

Mi relativo éxito casi siempre estuvo ligado a mi constancia….

Y el tuyo?

 

Lo que nos mueve!!!

Miércoles por la noche. Hemos terminado de cenar. Nos sentamos en los sillones del living con Lucia, mi hija pequeña de cinco años. Estoy mirando algo en la TV , pero no reparo de qué se trata. Ella se levanta y empieza a dibujar y pintar en una hoja asentada sobre la mesa ratona. No presto atención al contenido, hasta que lo percibo luminoso.

Papá: Qué estás dibujando Lucía?

Lucía: No te das cuenta boli?

Papa: No, déjame ver…..

Lucía: Soy yo, danzando.

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Papá: Muy lindo!!!

Lucía: Mañana va a ser lindo…

Papá: Qué va a ser lindo?

Lucía: Mañana voy con las nenas a hacer danza. No sabías….

Chan, chan…

Papá: Sabía que empezabas pero no sabía que día…

Lucía: Mamá me va a llevar, y van a ver como bailo. Vos sabes bailar?

Papá: La verdad que no mucho.

Lucía: Yo tengo que practicar como las nenas (sus hermanas mellizas) y las voy a alcanzar.

Papá: No sé…. Ellas llevan años….

Lucía: Si pero yo bailo acá con ellas….. en un tiempo ya van a ver….

Papá: Pero vos vas a tener otras compañeritas.

Lucía: Claro, pero yo ya sé varios pasos.

Papá: Bueno me alegra que estés contenta y entusiasmada.

Lucía: Quiero ser bailarina y actriz y además ingeniera como vos. Es difícil?

Papá: Hay que poner empeño, dedicación y bastante estudio pero si se puede lograr.

Lucía: Porque quiero arreglar el agua del barrio.

Papá: No te entiendo.

Lucía: Viste que viene el agua de la bomba, por los caños y tiene que ir al tanque. Y no va a veces. Vos lo hablas.

Chan… chan…

Papá: Es cierto.

Lucía: Pero ahora estoy contenta porque voy a bailar clásico como las nenas….

Papá: Me alegro

Lucía: Bueno papá te dejo, tengo que estar concentrada para mañana.

Papá: Bueno, un beso.

Lucía, me regala un beso, hace una reverencia y se va sin más.

Me quedo pensando y no encuentro manera de organizar las ideas con emociones y con mis sentimientos.

Es cierto que uno puede encontrar las ganas de vivir a través del sentido de vida de nuestros hijos, además de los propios.

El sentido y lo que nos motiva de manera personal, ¿es contagioso?

Se puede enseñar y/o aprender a vivir con un equilibrio entre las expectativas y lo que somos capaces de lograr?

Siendo niños tenemos tantos sueños y queremos tantas cosas… y después?

Muchas preguntas para un solo bocallave. Encontrar lo que nos inquieta realmente y desde allí usar eso como punta de lanza, para impulsar y poner a andar nuestra rueda de la vida es clave. Lo que nos mueve nos compromete, lo que nos compromete nos da sentido, y así gira la llanta de nuestra bicicleta, con los rayos centrados.

Tan sólo quiero dejarte un interrogante que me hizo Lucía hace poco:

Papá: Y a vos que te gusta?

Chan… Chan….

No encontrando como calibrar las muchas respuestas a esta simple pregunta, sigo empeñado en resolver los residuos de una regresión lineal múltiple, tratando de terminar mi trabajo de Estadística..

Mientras lo que nos mueve está allí esperando ser el protagonista de tu presente y tu futuro.

Aunque exista una brecha que puede reducirse o ampliarse, vivir lo más cerca posible de lo que me motiva, sin pasarme de rosca para no caer en la excesiva auto-exigencia, es lo que más me resulta.

Y a vos?

 

Las Estadísticas!

He estudiado bastantes veces en mi vida esta materia y ciertamente cada vez que lo hago adquiere una significancia distinta y más profunda.

En la vida cotidiana los análisis de datos aparecen en publicaciones de periódicos, en revistas especializadas, incluso en magazines deportivos, a veces con rimbombantes títulos, otras tantas dentro de un alcance limitado. No quiero hacer un juicio de valor acerca de los valores estadísticos y su manipulación política, mediática, social, simplemente abordar algunos pequeños aspectos sustanciales acerca del valor y el alcance de esta disciplina. Asimismo no se trata de escribir sobre las distintas herramientas disponibles y el beneficio que se puede obtener en cada una de ellas, ya que para ello hay bibliografía especializada, disponible y muy buena.

A principios de este año, encargado de proponer una metodología para colaborar en  la definición de nuevos rumbos dentro de una institución, estando algo desorientado respecto del corazón de la propuesta, un maestro me dijo: no te bases sólo en opiniones, por favor considera las opiniones fundadas en hechos, y para ello recurrí a las estadísticas.

Esto produjo un quiebre en mi cabeza, acostumbrada a decidir bastantes  veces sobre la marcha, con escasos elementos de análisis porque no están disponibles. No quiero que se interprete que todas las decisiones relevantes de nuestras vidas deban pasar un análisis de datos, basado en herramientas estadísticas, pero si manifestar que hay elecciones en las cuales se hace necesario incluir datos efectivos y concretos de la realidad, y sobre todo cuando las directrices emanadas tienen una afectación comunitaria y/o individual que impliquen cambios, nuevas dimensiones para abordar y nuevos rumbos respecto de…..

Las tendencias están allí, las poblaciones sobre las cuales medir, las muestras de esas poblaciones que podemos tomar, las mediciones, y cada una de ellas nos servirá de diferentes maneras para el análisis profesional sobre elecciones en cuanto a lo económico, lo social, lo cultural, lo educativo, lo financiero, lo que es posible y lo que no.

Los marcos de referencia necesarios y cimentados en argumentos de la realidad nos muestran situaciones desconocidas, poco conocidas o no, siendo nosotros los encargados de interpretarlos, validarlos, usarlos y ,munidos del criterio, poder elegir entre varias opciones.

Perder de vista la importancia de la estadística para analizar descriptivamente variables numéricas, o de género, sean discretas o continuas, nos deja en situación de desventaja para tomar las mejores posibilidades de solución. Aún más allá, usar elementos de probabilidad nos permite pensar con la mirada puesta en el porvenir y visualizar algo del futuro en nuestras presentes acciones.

En toda  ocasión que vuelvo a tomar contacto con hechos analizados desde la perspectiva estadística, ahondando en el aprendizaje de los reportes que me están diciendo, mostrando e incluso ocultando, puedo mejorar mi grado de exactitud en mis valoraciones y respuestas, darle un mayor nivel de conciencia y racionalidad.

Es por ello que por este ojito de cerradura, este bocallave de hoy, te invito a mirar dentro de la habitación e identificar cuáles decisiones pudieron ser mejoradas o validadas usando los sustentos emanados de una visión de estados, de valores ordenados y estudiados. También estarán presentes elecciones menos racionales, más emocionales que me llevaron a comprar el auto de color rojo, aunque realmente haya sido consciente de que hay pocos circulando. Lo compré porque me gustó y listo. De la misma manera que no hice un análisis pormenorizado de defectos y virtudes a la hora de elegir mi compañera de vida, y gracias a Dios ella tampoco lo hizo conmigo, sino de seguro no me hubiera elegido. El equilibrio de esa composición entre racionalidad y emocionalidad nos hace seres únicos y difíciles de reproducir en una versión robotizada y automática.

Los prejuzgamientos de situaciones, hechos, es decir dar nuestra opinión, es por seguro más valiosa si ponemos la estadística de nuestro lado, definimos rangos de aceptación o rechazo para cada una de ellos.

Enfocarse en  la manera de encontrar que esta disciplina nos sirve para vivir mejor, y no para esconder las cosas bajo la alfombra, es uno de los desafíos del mundo que se viene, donde los mismos números y resultados, analizados por distintos grupos de interés, otorgan conclusiones disímiles, a raíz de lo cual de nuevo nos toca la tarea de aunar los criterios y definir hacia dónde vamos.

Yendo al foco, dejo el análisis global, para preguntarme y preguntarte,

Qué te toca decidir y cómo lo haces?

Qué lugar ocupa la estadística en todo ello?

Las comparaciones son útiles. Basarlas en variables universalmente aceptadas las tornan más efectivas.

Dicho sea de paso, me espera un examen práctico y concreto donde tengo que aplicar Estadísticas y Probabilidades.

Al menos espero que mi nota quede en el promedio…..

Son válidas las risas…..