Había terminado mi prueba escrita de matemáticas; luego de varias revisiones, me levante de mi pupitre y camine por el pasillo para entregarla a mi señorita Mirta de sexto grado. En general era uno de los primeros, porque me encantaba encontrar su sonrisa y su palabra Gracias, sin tantos desgastes. Mi maestra resultaba exageradamente bella para mí. Por eso estudiaba la materia con mucho ahínco, lo que sumado a la facilidad que tengo para las disciplinas duras, resultaba en buenos exámenes y notas acordes.
Le pedí: puede revisar lo que hice para saber si me fue bien?.
Ella sonriendo me dijo: estudiaste Teoría de Conjuntos?
Si, por supuesto señorita.
Entonces me parece que te fue bien.
De cualquier modo puede ver la prueba?
Ella tomo mi escrito, observó determinados puntos claves (a mi me pareció eso):
Se nota que estudiaste, la semana que viene estarán las notas pero quedate tranquilo que está bastante bien.
Gracias señorita Mirta.
Salí disparado al patio para no molestar a mis compañeros. Ya había otros pocos afuera; les comenté que buena era la maestra, ya que me confirmó que había hecho una acertada prueba. La danza de preguntas que siguió entre nosotros para conocer respuesta por respuesta duró el resto de la hora de clases y parte del recreo.
Mi primer recuerdo concreto de una retroalimentación recibida me lleva a describir, según mi opinión, algunos elementos esenciales que son necesarios a la hora de devolver una mirada:
- El impacto positivo del compromiso mutuo para con la relación y cómo sostenerla.
- El imán de la sonrisa y las buenas emociones puestas al servicio de….
- Revisar el presente, desde el devenir histórico, pero con una puerta abierta hacia el futuro. Pasar del feedback al feedforward.
- La confianza y la buena comunicación.
- Chequeo mutuo de lo que estamos interpretando.
- Las opiniones y juicios fundados en hechos concretos que las alejan de la subjetividad.
- Ponerse en el lugar del otro y respetarlo.
- Un permiso explícito o tácito para retroalimentar, acompañado de la autoridad para hacerlo.
- Una gestión de la tensión emocional que produce el pedido y la respuesta devolución.
Existen algunos tópicos más para las retroalimentaciones formales, que se dan en situación del trabajo o del estudio superior: que son pautadas y planificadas, con ciertos elementos concretos de análisis, preparadas de antemano y que arrojan un plan de trabajo posterior. Fundar sobre lo provechoso las bases, para que lo que haya que corregir sea una oportunidad concreta de situarnos en un plano superador.
Es mi opinión sin embargo que, en general, tenemos mejores desempeños en estos feedbacks más estructurados, pero no percibimos que en el día a día, existen un sinnúmero de otras situaciones donde no tenemos en cuenta la importancia de mantener equilibradas las relaciones humanas, a través de respuestas concretas a pedidos que nos hacen, ofertas que hacemos, que encierran en todos los casos compromisos de….
Los pedidos encierran un objeto, un grado de satisfacción y un tiempo para…. Todo ello nos une en un ciclo que se repite y se retroalimenta y nos exige ser responsables con nuestra comunicación.
Existen numerosas situaciones donde si incluyéramos el feedback con las particularidades descriptas, es probable que existan grandes chances de incrementar las potencialidades de los equipos de trabajo, la armonía de las relaciones, la fortaleza y la motivación de los integrantes.
Cuantas veces nos ha pasado que hemos contratado un servicio, por ejemplo de internet, y el plazo previsto de instalación no ha sido cumplido, y lo que es más nocivo para la confianza, ni siquiera hemos sido avisados de la reprogramación.
Para ir culminando el análisis, no quiero que parezca que estamos obligados a reconocer que en todo momento y a cada instante es necesaria la retroalimentación; si a caer en la cuenta que es bastante presumible que en aquellos aspectos en donde nuestros resultados personales, o de un equipo de trabajo, o de las relaciones familiares, no sean los deseados, esté faltando el condimento de que los pedidos, las ofertas y nuestros compromisos no se articulen basados en retroalimentaciones conscientes y sin tapujos. Se trata de decir lo positivo y lo negativo pero con un gran sentido de la responsabilidad y en pos de.
Es por eso que te pregunto y me pregunto:
Cómo estás con las retroalimentaciones dadas y recibidas?
Dónde está tu oportunidad?
La confianza general que produce sentirnos valorados por una retroalimentación provista de humanidad y juicios fundados en hechos concretos, correctamente sopesados, es el volante que alinea los objetivos de todos los jugadores de un equipo.
El arte de dar y recibir respuestas nos tiene ahí y necesita de actores comprometidos y no de espectadores silenciosos o silenciados.
La posibilidad está al alcance de muchos……
Adquirir maestría en dar pero sobre todo recibir feedback siendo líderes es la gran responsabilidad…..
Necesita de varias prácticas para lo cual necesitamos perder el miedo al error no deseado.
Un feedback con mirada positiva con oportunidad hoy de…. y hacia adelante (feedforward), un gran regalo…..
Le ponemos juntos el moño?











