Las Estadísticas!

He estudiado bastantes veces en mi vida esta materia y ciertamente cada vez que lo hago adquiere una significancia distinta y más profunda.

En la vida cotidiana los análisis de datos aparecen en publicaciones de periódicos, en revistas especializadas, incluso en magazines deportivos, a veces con rimbombantes títulos, otras tantas dentro de un alcance limitado. No quiero hacer un juicio de valor acerca de los valores estadísticos y su manipulación política, mediática, social, simplemente abordar algunos pequeños aspectos sustanciales acerca del valor y el alcance de esta disciplina. Asimismo no se trata de escribir sobre las distintas herramientas disponibles y el beneficio que se puede obtener en cada una de ellas, ya que para ello hay bibliografía especializada, disponible y muy buena.

A principios de este año, encargado de proponer una metodología para colaborar en  la definición de nuevos rumbos dentro de una institución, estando algo desorientado respecto del corazón de la propuesta, un maestro me dijo: no te bases sólo en opiniones, por favor considera las opiniones fundadas en hechos, y para ello recurrí a las estadísticas.

Esto produjo un quiebre en mi cabeza, acostumbrada a decidir bastantes  veces sobre la marcha, con escasos elementos de análisis porque no están disponibles. No quiero que se interprete que todas las decisiones relevantes de nuestras vidas deban pasar un análisis de datos, basado en herramientas estadísticas, pero si manifestar que hay elecciones en las cuales se hace necesario incluir datos efectivos y concretos de la realidad, y sobre todo cuando las directrices emanadas tienen una afectación comunitaria y/o individual que impliquen cambios, nuevas dimensiones para abordar y nuevos rumbos respecto de…..

Las tendencias están allí, las poblaciones sobre las cuales medir, las muestras de esas poblaciones que podemos tomar, las mediciones, y cada una de ellas nos servirá de diferentes maneras para el análisis profesional sobre elecciones en cuanto a lo económico, lo social, lo cultural, lo educativo, lo financiero, lo que es posible y lo que no.

Los marcos de referencia necesarios y cimentados en argumentos de la realidad nos muestran situaciones desconocidas, poco conocidas o no, siendo nosotros los encargados de interpretarlos, validarlos, usarlos y ,munidos del criterio, poder elegir entre varias opciones.

Perder de vista la importancia de la estadística para analizar descriptivamente variables numéricas, o de género, sean discretas o continuas, nos deja en situación de desventaja para tomar las mejores posibilidades de solución. Aún más allá, usar elementos de probabilidad nos permite pensar con la mirada puesta en el porvenir y visualizar algo del futuro en nuestras presentes acciones.

En toda  ocasión que vuelvo a tomar contacto con hechos analizados desde la perspectiva estadística, ahondando en el aprendizaje de los reportes que me están diciendo, mostrando e incluso ocultando, puedo mejorar mi grado de exactitud en mis valoraciones y respuestas, darle un mayor nivel de conciencia y racionalidad.

Es por ello que por este ojito de cerradura, este bocallave de hoy, te invito a mirar dentro de la habitación e identificar cuáles decisiones pudieron ser mejoradas o validadas usando los sustentos emanados de una visión de estados, de valores ordenados y estudiados. También estarán presentes elecciones menos racionales, más emocionales que me llevaron a comprar el auto de color rojo, aunque realmente haya sido consciente de que hay pocos circulando. Lo compré porque me gustó y listo. De la misma manera que no hice un análisis pormenorizado de defectos y virtudes a la hora de elegir mi compañera de vida, y gracias a Dios ella tampoco lo hizo conmigo, sino de seguro no me hubiera elegido. El equilibrio de esa composición entre racionalidad y emocionalidad nos hace seres únicos y difíciles de reproducir en una versión robotizada y automática.

Los prejuzgamientos de situaciones, hechos, es decir dar nuestra opinión, es por seguro más valiosa si ponemos la estadística de nuestro lado, definimos rangos de aceptación o rechazo para cada una de ellos.

Enfocarse en  la manera de encontrar que esta disciplina nos sirve para vivir mejor, y no para esconder las cosas bajo la alfombra, es uno de los desafíos del mundo que se viene, donde los mismos números y resultados, analizados por distintos grupos de interés, otorgan conclusiones disímiles, a raíz de lo cual de nuevo nos toca la tarea de aunar los criterios y definir hacia dónde vamos.

Yendo al foco, dejo el análisis global, para preguntarme y preguntarte,

Qué te toca decidir y cómo lo haces?

Qué lugar ocupa la estadística en todo ello?

Las comparaciones son útiles. Basarlas en variables universalmente aceptadas las tornan más efectivas.

Dicho sea de paso, me espera un examen práctico y concreto donde tengo que aplicar Estadísticas y Probabilidades.

Al menos espero que mi nota quede en el promedio…..

Son válidas las risas…..

 

Deja un comentario