Cada una de las evoluciones generacionales han tenido sus particularidades y sesgos característicos. Los que pertenecemos a la generación de los Baby Boomers o la que le sucede denominada generación X, fuimos testigos del avance tecnológico de los automóviles. En especial de la potencia de los motores, de su mayor relación energía entregada vs tamaño de la unidad de potencia. De la misma manera, el incremento de la velocidad y la necesidad de ahorrar combustible, necesitó de la incorporación de mayor número de cambios, o manuales o automáticos. El pasaje de la caja de tres cambios con palanca al volante, a la caja de cuatro cambios con palanca al piso fue un hito insuperable para muchos.
Por supuesto la progresión fue continua. Hoy es común encontrar caja de sexta o más velocidades, además de otros avances tecnológicos significativos. Sin embargo, ese pasaje de tres a cuatro, y desde la palanca al volante a la palanca al piso, fue un antes y después para los conductores. Los más veteranos no caían en la cuenta que se podía poner cuarta, dada la costumbre de usar sólo tres velocidades. Era común escuchar de manera reiterativa, una frase cuya entonación se situaba en un rango entre orden y ruego. ¡Pone la cuarta!
Haciendo un parangón con este hecho, se puede decir que la cuarta revolución industrial, en pleno desarrollo, está acentuando un cambio de paradigma absoluto, respecto de cómo hacemos las cosas, implicando por lo tanto un cambio cultural sin precedentes, que abarca lo industrial, por cierto, pero asimismo produce un gran impacto en la vida cotidiana, las perspectivas del trabajo y la evolución humana en general.
El vapor, la electricidad y la digitalización son los elementos que con su irrupción propiciaron las tres revoluciones industriales que moldearon nuestra sociedad moderna. Con cada una de estas tres innovaciones (la máquina a vapor, la era del pensamiento científico y de la producción masiva, y el surgimiento de tecnologías digitales) el mundo cambió profundamente.
Si hacemos memoria es muy probable que recordemos las clases de historia que nos instruyeron acerca de la Revolución Industrial y el impacto de las máquinas a vapor y las fábricas en la economía y la sociedad de la época. De hecho, el concepto que tradicionalmente tenemos es el de una Revolución Industrial que marcó el inicio de la era moderna de la producción mecanizada.
Primera Revolución Industrial: energía basada en vapor
La llegada de la máquina a vapor, en la década de 1760, fomentó la mecanización de la agricultura y la producción textil. Esto abrió el camino hacia la urbanización con la energía a vapor y las máquinas, lo que proporcionó tecnologías superiores para embarcaciones y ferrocarriles. La fábrica se convirtió en el nuevo centro de la vida comunitaria.
El avance de la industrialización creó una clase media de trabajadores. Las ciudades e industrias crecieron rápidamente y las economías se desarrollaron.
Segunda Revolución Industrial: era de la ciencia y la producción masiva alimentada por la electricidad
Una serie de inventos comenzó a aparecer: motor de gasolina, aviones, fertilizantes químicos. El pensamiento científico avanzaba con grandes descubrimientos en la física y también con el perfeccionamiento del método científico.
Estos principios del método científico (por ejemplo: observar, medir, probar hipótesis) también se comenzaron a adoptar en las fábricas, principalmente en las líneas de montaje que formaban la plataforma para la producción masiva. A principios del siglo XX, Henry Ford y su empresa estaban produciendo en masa el innovador Ford Modelo T, un auto con motor de gasolina fabricado en líneas de montaje en sus plantas.
En 1900, el 40% de la población de Estados Unidos ya vivía en ciudades (respecto al 6% en 1800). Otras innovaciones como la energía eléctrica, la radio y los teléfonos transformaron la forma de vida de las personas. Además, si lo pensamos con detenimiento, fue esta segunda revolución industrial la que fijó los cimientos del mundo moderno.
Tercera Revolución Industrial: fomentada por la computación y las tecnologías digitales
Mientras estas leyendo esta publicación, estás experimentando al mismo tiempo las maravillas de la revolución digital. La misma se aprovecha de las ventajas del cómputo en la nube, del Internet y de algún dispositivo (portátil, smartphone o quizás una tableta) para que puedas acceder a esas tecnologías.
La tercera revolución industrial tiene como marco inicial la década de 1950 con el desarrollo de la microelectrónica (con el desarrollo de los semiconductores), de los mainframes y también de los primeros debates sobre la Inteligencia Artificial. Con el fenómeno de la “digitalización”, la información que antes se consumía o transmitía de manera analógica fue sustituida por los medios digitales. Por ejemplo, un televisor con antena (analógica) se sustituyó por un dispositivo conectado a Internet y un servicio de reproducción de videos (digital).
La tercera revolución industrial comenzó a impulsar también el fenómeno de la Transformación Digital, en el cual las empresas buscan mejorar los procesos operativos, la creación de nuevos modelos de negocios y la integración de la experiencia del cliente por medio de la tecnología.
Ahora estamos incursionando en la siguiente fase de una expansión tecnológica drástica: la Cuarta Revolución Industrial.
Cuarta Revolución Industrial
Cada revolución industrial representó cambios profundos y transformaciones en nuestra sociedad. El centro de la vida salió de las comunidades agrícolas y se trasladó a las fábricas, las personas abandonaron el campo y llegaron a las ciudades con la introducción de la producción mecánica. La electricidad y los sistemas de producción masiva cambiaron la forma en que las personas vivían y trabajaban. Y, más recientemente, la revolución digital causó rupturas en todas las industrias a través de la transformación digital —y la manera en que las personas vivían, trabajaban y se comunicaban vivió nuevamente cambios importantes.
Hoy en día, las tecnologías como el cómputo en la nube, las redes sociales, la movilidad, el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y la Inteligencia Artificial (IA), en conjunto con una mayor capacidad informática y una mayor cantidad de datos (el concepto de Big Data) están modificando profundamente nuestra sociedad.
Sin embargo, la perspectiva más moderna identifica distintos marcos de revoluciones industriales. El pionero en este concepto es el Dr. Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) y autor del libro The Fourth Industrial Revolution (La Cuarta Revolución Industrial). De acuerdo con el Dr. Schwab, una revolución industrial se caracteriza por el surgimiento de «nuevas tecnologías y nuevas maneras de percibir el mundo que impulsan un cambio profundo en la economía y la estructura de la sociedad».
En este momento, nos encontramos bajo una “tormenta perfecta” de tecnología. Es como si todo lo que siempre la humanidad soñó desde las décadas del 50 y 60 se hiciera realidad ahora. Si bien todavía no tenemos voladores DeLoreans, pero ya tenemos robots, mapas genéticos e impresión en 3D. Cuando estas tecnologías se combinan, las cosas comienzan a ponerse realmente muy interesantes. El efecto combinatorio de las tecnologías que están impulsando la cuarta revolución.
En su libro sobre la Cuarta Revolución Industrial, el Dr. Klaus Schwab la describe así: «Comenzó a principios de este siglo y tuvo como base la revolución digital. Está caracterizada por un Internet mucho más móvil y mundial, por sensores más pequeños y más potentes, y por inteligencia artificial y aprendizaje automático».
La cuarta revolución industrial puede ser definida como “un mundo más inteligente y más conectado que se está construyendo a nuestro alrededor en este preciso momento”.
«La Cuarta Revolución Industrial es una manera de describir un conjunto de transformaciones en marcha y otras prontas a ocurrir en nuestra economía, sociedad y forma de vivir».
¿Por qué esta vez es tan exponencial?
Algunas veces, pareciera que la línea que divide la cuarta revolución y la revolución digital es un poco confusa. Entonces, ¿qué distingue concretamente a una de la otra?
Los investigadores del Foro Económico Mundial establecen tres factores de diferenciación:
Velocidad: El mundo está más conectado y esta revolución está transformando todo más rápido que las otras tres revoluciones.
Alcance: Marc Benioff, CEO de Salesforce, observa: “La convergencia de tecnologías digitales con avances en ciencias de materiales y biología significa que estamos siendo testigos del surgimiento de nuevas maneras de vivir. En formas sutiles y explícitas, la tecnología está cambiando lo que significa ser humano”.
Impacto en sistemas interconectados: Los avances de la Cuarta Revolución Industrial están tan interconectados y son tan sofisticados que están transformando los principales sistemas de nuestra sociedad (por ejemplo, política y economía), así como los países.
Toda revolución industrial está impulsada por innovaciones que generalmente se manifiestan como nuevas tecnologías. Cuando esas innovaciones se vuelven lo suficientemente accesibles como para escalarse y difundirse, cambian la sociedad. Una máquina a vapor en un laboratorio en Inglaterra es un óptimo experimento. Los centenares de máquinas a vapor que abastecen un sistema ferroviario son capaces de transformar una nación.
En la Cuarta Revolución Industrial, los principales factores de los cambios asombrosos que estamos presenciando incluyen el costo decreciente de la computación y los dispositivos conectados, la facilidad de implementación de algoritmos de IA, y la caída radical del precio de la secuenciación genética.
«Cosas» conectadas e inteligentes nos están ayudando a desarrollar autos autónomos, asistentes virtuales y a mejorar el diagnóstico de imágenes de salud (de este modo, transforman el mundo físico, digital y biológico).
En este punto ya ha quedado bien claro que la tecnología y la revolución industrial están estrechamente relacionadas. Son los avances tecnológicos los que impulsan las revoluciones industriales.
Un listado resumen las diez tecnologías que caracterizan la Cuarta Revolución Industrial, nos muestran más concretamente de que se trata.
Tecnologías que cambian el mundo físico
- Biotecnología
- Robótica
- Impresión en 3D
- Nuevos materiales
- Internet de las Cosas (IoT)
- Transmisión, almacenamiento y captura de energía
Tecnologías que cambian el mundo digital
- Inteligencia Artificial (IA)
- Cadena de bloques
- Nuevas tecnologías computacionales
- Realidad virtual y aumentada
¿Cuáles son los impactos de estas tecnologías?
Aumento de la productividad
Las tecnologías como la IA y la automatización han aumentado nuestra capacidad productiva y mejorado la distribución de nuestro tiempo. Sin embargo, no todo es tan sencillo. Aún existen muchas cuestiones morales y éticas acerca de estas innovaciones.
Nueva relación con los clientes
Los clientes de hoy esperan obtener respuestas a cualquier hora, en el canal y medio de su preferencia. Especialmente si ese cliente es un millennial. Ya sea en redes sociales, correo electrónico, chat o teléfono, ellos quieren una atención al cliente personalizada e instantánea.
¿Cómo se cubren estas expectativas tan altas?
Las tecnologías que nos rodean evolucionaron y elevaron las expectativas de los clientes. La IA, por ejemplo, ya transformó la expectativa en relación con la atención al cliente. Nuestra referencia de hoy es obtener respuestas rápidas (todo se encuentra a una búsqueda de distancia en Google), servicio personalizado e inteligente, es decir, que tome en cuenta nuestro historial y preferencias.
Las empresas necesitan migrar de un modelo transaccional a un modelo de relación, construido alrededor de servicios y experiencias en vez de productos.
Datos, datos y más datos
Una de las consecuencias de la revolución digital es que estamos produciendo datos de manera exponencial. La estadística nos muestra que el 90% de los datos se crearon en los dos últimos años. Videos, fotos, tuits, publicaciones en redes sociales, blogs, tendencias de consumo. La lista es muy extensa y abarcativa.
Todos esos datos son alimento para la inteligencia artificial. La IA está fomentando innovaciones en varios tipos de productos y servicios, y cuanto mayor sea el volumen de datos, mejores las predicciones.
Los algoritmos del aprendizaje automático pueden analizar esas transacciones y variables para mejorar el desempeño de los negocios. Por ejemplo, ayudan a las empresas a anticipar las necesidades de los clientes y optimizar precios.
¿Qué nos deparará el futuro mediato?
El Foro Económico Mundial publicó un informe sobre los puntos de inflexión de las nuevas tecnologías y sus impactos en la sociedad. Estos son algunos puntos de inflexión que pueden presentarse en el futuro cercano.
- El 10% de las personas usarán ropa conectada a Internet;
- Existirá el primer robot para farmacia en Estados Unidos;
- Aparecerá el primer automóvil hecho en impresora 3D;
- El 5% de los productos de consumo se hará en impresoras 3D;
- El 90% de la población mundial tendrá acceso constante a Internet;
- Los autos automáticos concentrarán el 10% de la flotilla de vehículos en Estados Unidos;
- El 50% del tráfico de Internet en domicilios será dirigido a dispositivos y equipos domésticos;
- Existirá la primera ciudad con más de 50,000 habitantes y ningún semáforo;
- Se empleará la primera IA en el consejo de administración de una empresa.
A medida que se desarrolle la Cuarta Revolución Industrial, estas innovaciones recibirán un lugar en nuestra vida diaria.
¿Qué se avizora en un futuro más mediato?
Los avances en poder computacional, IA, robótica y ciencias de materiales pueden acelerar el cambio a productos sustentables. Las técnicas de manufactura digital, incluida la impresión en 3D, se aproximarán al proceso productivo de los clientes y lograrán que el mantenimiento de piezas sea más rápido y barato.
Las innovaciones en biotecnología permiten la sustitución de huesos y el trasplante de órganos a partir de impresiones en 3D de las células del tronco de un paciente. Conforme los descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro avanzan, podemos crearnos la expectativa de tener implantes neurales e interfaces cerebro-máquina que solucionen las enfermedades cognitivas.
Las nuevas tecnologías energéticas pueden crear fuentes de bajo costo y sustentables para liberar al planeta de los combustibles fósiles originados en la primera revolución industrial.
La capacidad adaptativa del hombre a estos nuevos entornos se está poniendo a prueba a cada instante. La brecha entre sociedades más o menos avanzadas se hará más palpable, implicando nuevas formas de tensión, sobre sistemas de gobernanza política a nivel mundial.
Poner la cuarta, era antes una decisión netamente bajo la responsabilidad del hombre que conducía una máquina.
La cuarta revolución industrial es tan poderosa que puede hacer del hombre un sujeto cada vez más prescindible.
Poner la cuarta ya no será tan dependiente del hombre ni de su voluntad.
¿Vos que opinas?
Very useful information and Thankful to Señor Marcelo.
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