Cuáles son tus creencias ?

Desde niños nos formamos en un mundo de creencias.

En lo primero que por naturaleza creemos en es nuestros padres, nuestros afectos cercanos. Tenemos una confianza ciega en que las personas que se muestran responsables, comprometidas y afectuosas, quieren lo mejor para nosotros.

Creer que existe Papa Noel nos muestra cuan inocentes y desprejuiciados podemos ser a edades tempranas.

Una definición clásica puede ser:

Una creencia es el estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experienciaque tiene acerca de un suceso o cosa que cuando se objetiva, el contenido de la creencia presenta una proposición lógica, y puede expresarse mediante un enunciado lingüístico como afirmación. Básicamente creer significa «dar por cierto algo, sin poseer evidencias de ello».

La creencia ha sido considerada como la forma más simple de contenido mental representativo en la formación del pensamiento.

Se consideran dos formas fundamentales de formulación de las creencias:

  • Creer que… sobre la verdad de un contenido cognoscitivo concreto. Creo que la tierra es redonda
  • Creer en…, que, a su vez tiene dos formas diferentes:
    • Creer en una persona, en el sentido de «confianza» o «seguridad en ella»: Me fío de…creo en su habilidad para hacer tal cosa.
    • Creer en la existencia de algo: creo en las brujas

En toda creencia de manera general se presupone:

  • un individuo, el que cree.
  • una intencionalidad respecto a un objeto, que constituye el contenido de la creencia como tal.
  • una proposición lógica que objetiva el contenido.
  • un enunciado en el que pueda expresarse lingüísticamente.

A medida que vamos creciendo vamos sumando un sinnúmero de convencimientos en distintos ámbitos:

  • Profesamos un credo religioso
  • Adoptamos un pensamiento político
  • Comulgamos con la democracia u otras formas de gobierno
  • Tenemos presunción de que existe la justicia, sea mundana o divina
  • Creemos en un sistema educativo
  • Forjamos un mundo de relaciones cimentadas en un conjunto de creencias comunes

Creer nos da certidumbre en un mundo con un constante y creciente cúmulo de viejas y nuevas incertezas:

  • ¿Cuánto tiempo más gozaré de buena salud?
  • ¿Seguiremos felices conviviendo con mi pareja?
  • ¿Me enfermaré de coronavirus? ¿Será grave en mi caso?
  • ¿Lo que estudio me servirá para mi desarrollo personal y profesional?
  • ¿Cómo garantizo el sustento familiar para los próximos años?

Nuestro sistema de creencias nos define y nos permite articular acciones más o menos efectivas, dentro de un marco de diferenciación conceptual de modo que, podemos encontrar:

  • Las opiniones, que están sometidas a ciertos criterios racionales que justifican la verdad de su contenido: la ciencia y todos los discursos sometidos a la crítica racional cuyo fundamento último es una creencia objetivamente fundada en criterios establecidos.
  • Las ideologías cuyo fundamento es la propia constitución de la identidad del grupo social y la defensa de sus intereses, aunque se presenten como verdades y fundamento de opiniones (prejuicios).
  • La religión, cuyo contenido, fundamento de verdad y moral, al estar situado fuera del contexto cognoscitivo del mundo y de la experiencia, por revelación divina o autoridad sagrada, suele tomarse como modelo de creencia que no depende de la razón humana, y ejerce una función de sentido de la vida, que a veces se confunde con la ideología.

No quiero seguir aburriendo con los conceptos, entrando de lleno a algunas preguntas concretas.

¿Tienes visión crítica dentro de tus creencias?

¿Podes accionar distinto a partir de ella?

¿Cuán tuyas son tus convicciones?

Poner conciencia dentro de las certezas más arraigadas es un tarea poco común y mucho menos desarrollada que creer sin cuestionar, pero los resultados de esta práctica son enriquecedores en lo personal y social.

Salirnos de nuestro sistema de convicciones nos produce un elevado grado de tensión emocional, por lo que muchas veces no estamos dispuestos a hacerlo, sobre todo cuando las convicciones son de muchos.

Si muchas personas están convencidas de que es así, porque habría yo de cuestionarlo. Esta frase se escucha de manera repetida.

Al equilibrio entre certezas e incertezas, hay que sumarle nuestras propias contradicciones y las ajenas, por lo que la tarea de cuestionar lo que pocos cuestionan se torna cuesta arriba.

Vuelvo a preguntarte:

¿Cuáles son tus dogmas?

¿Identificas alguna creencia que te limita?

¿Qué lugar ocupa tu pensamiento crítico?

Para culminar les dejo una frase que no reconoce un autor concreto.

» Dime en qué crees y entonces sabré quién eres» .

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