Se acerca el período de recesos tanto escolares, laborales como públicas. Muchos de nosotros visualizan dos o más semanas disfrutando de otras vivencias que no podemos llevar a cabo en época de trabajo, de estudio, de tareas domésticas, por ocupar el tiempo en esos menesteres. Saboreamos de antemano días, horas, minutos y segundos que gastaremos en hacer todo lo que no pudimos mientras la vida habitual nos ponía en la rutina. Cada uno hará el balance posterior de cuán diferente pudo ser concretamente nuestra vida en esas semanas de descanso anual, donde asimismo nos prometíamos ser los mejores padres, esposos, hijos, etc, etc, o bien en el otro extremo dedicar tiempo para mí, para mis cosas, aquellas que durante el año son prohibitivas, o mejor aún proponernos no hacer nada de nada, ver la existencia discurrir siendo el más pasivo de los partícipes que respiran. La realidad anterior, durante y posterior a este período dependen de nuestra mirada sobre ellas, que diferirá seguro de las miradas y opiniones que otras personas harán de su tiempo de jolgorio propio.
Aquí me detengo para hacer un paréntesis y contarte que siendo niño mis vacaciones fueron de las más felices.
Había una sencilla razón: mi papá Ramón nos dedicaba mucho tiempo valioso sólo para jugar con nosotros al fútbol, llevarnos a las sierras, a la pileta, al río, a los museos, cines, ser un niño más, adulto pero absolutamente unido a su familia.
Despojado de frases como lo que a mí me gusta, sino lo que le gusta a mis hijos, a mi esposa, se pasaba esas semanas, intentando por todos los medios de vivir en servicio para hacernos compartir su presencia, su acción y sus palabras.
Su vida pasaba por vernos reír, disfrutar, jugar, saltar, expresar nuestra niñez y nuestra adolescencia de todas las maneras posibles, quemando energía y saboreando sandías y melones fresquitos.
Los bocallaves a esta altura del año, tienden a ser breves; ya no nos queda energía para largas escrituras o lecturas. Necesitamos ocuparnos para pensar que haremos en ese precioso devenir del ocio.
Hoy me remito a pocas y simples palabras que mi Papá ejercitaba con coherencia:
SERVICIO, AMOR, GRATITUD ……
Hoy te comparto el por qué lo recuerdo… :
SONRISA, GRATITUD, COMPARTIR ……
Sólo quiero dispararme y dispararte una pregunta:
Qué harás en éstas vacaciones?……
Hermoso texto. Intento siempre ser la clase de papa que tu padre fue, como tambien los mios lo fueron conmigo. Gracias por el lindo momento que me hiciste pasar leyendolo.
Me gustaMe gusta
Muchas Gracias Nicolás. Intento lo mismo pero somos distintos e iguales en algunas cosas con mi Papa. Es bueno saber que mis escritos hacen bien y pueden asistir a algunas personas en sus reflexiones. Que tengas uan excelente semana y mejor fin de año.
Saludos
Marcelo
Me gustaMe gusta