Una Buena Costilla

La Hormiguita Viajera era mi apodo en el colegio primario. El porqué de los sobrenombres a menudo no tiene una explicación concreta, pero supongo que el diminutivo era por mi tamaño,  y el calificativo siguiente por mi condición de inquieto, algo hiperactivo, buscando participar de todos los juegos durante los recreos,  y aparecer y desaparecer de cada lugar en un santiamén.

Alumno aplicado y mimado por las maestras, semejaba al estudiante que muchas docentes quisieran tener, habiendo recibido de mis educadoras de primer y segundo grado repetidas muestras de cariño, y de ser su tesorito.  En el tercer grado nos tocó en suerte la señorita Leticia Costilla, una maestra que tenía dos predilecciones muy manifiestas, una por la enseñanza comprometida y otra por la disciplina. Su pequeño físico, cumplía a la perfección el más famoso postulado físico de Einstein, energía es igual producto de las masa por la velocidad de luz al cuadrado, y era tal su despliegue por educar y mantenernos animados, que sus clases,  donde nos hacía participar sí o sí, eran como una obra de teatro, donde el desánimo no tenía cabida, y donde aprendías o aprendías, ya que la viva representación del compromiso por educar, se encargaba de ello. En ese grado no había lugar para la queja, para no interesarse al menos por alguna de las materias, porque la señorita estaba a tu lado a cada instante, para ponerse a tu servicio.

Ese año no hubo alumnos que repitieron, y nuestra maestra mantenía charlas preventivas con los padres, donde aclaraba que necesitaba de cada uno de nosotros, y daba recomendaciones para que los papas y mamas colaboraran en casa, y para mantener el orden en clase; asimismo nos mostraba a cada rato la importancia de ser solidario, buen compañero, pasar los deberes cuando alguien faltaba por enfermedad. Cuando caí en cama producto de la escarlatina, y falté ese año dos semanas seguidas al colegio,  si bien la primera semana no pude recuperar las clases perdidas, debido a que tuve cerca de cuarenta grados de fiebre, la segunda semana ya más saludable, pude ponerme al día, gracias a mis compañeritos, Moreno, Ruiz y Picca, los cuales me acercaron gustosos las tareas y lo hecho en el aula.

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Recuerdo sus clases, donde por lo general estábamos todos muy concentrados, debido a que Leticia las hacía entretenidas, y claro no te podías descuidar ya que aparecía, cuando menos lo pensabas para chequear primero con cierto ceño fruncido y luego con una sonrisa, que estabas haciendo,  y si necesitabas alguna clase de ayuda. Su interés por que aprendiéramos era superlativo, y su estado de ánimo era casi siempre para arriba, con esa energía que superaba los escollos, propios y ajenos.  Algunos días traía al aula a su pequeña hija Lucía, una niña de hermosos ojos marrones, tez blanca y pelo castaño, y me gustaba observar como la maestra la cuidaba, le daba besos y la abrazaba.  A veces cruzaba mi mirada con ella, y nos sonreíamos,  cómplices de compartir el afecto de su mamá.

Leticia amaba enseñarnos, y tenía la inmensa virtud de irradiarnos de manera permanente  con su buen estado de ánimo, sus ganas, su manera de ser comprometida, por lo que no había forma de escapar a su encanto y a su tenacidad. Su para qué era la docencia,  y ponía una actitud para elegir los mejores humores para intentar hacernos brillar…. brillando primero ella, siendo nuestro ejemplo a seguir. No recuerdo verla con algún bajón anímico, salvo cuando Lucía enfermó de cierta gravedad y ella nos lo contó preocupada, aunque incluso esa jornada no tuvo una entrega menguada ; así era nuestra Costilla, 100%  actitud para elegir los mejores estados de ánimo para vivir, para enseñar, para ser mamá, para…… conectar con los otros.

Por este bocallave, este ojito de cerradura con forma de costilla,  te invito a mirar adentro y registrar tus estados de ánimo, y allí estarán presentes con distintos colores, y ritmos musicales, la alegría, las ganas, la resignación, la paz, el enojo, el desgano, la apatía, sentirte fuerte, y muchos más,  cada uno de ellos con su correspondiente contracara;  estira tu mano para vestirte, con el que sientas que más posibilidades te otorgue para ser, y mostrar lo mejor de vos, haciéndote responsable de irradiar buenas intenciones,  y contagiarte a vos mismo y a los demás, con el estado de ánimo que te ponga en acción, y te conecte positivamente con las personas.

En este punto, te pregunto y me pregunto:

Cuál es tu música de fondo?                                                                                                   

Elegís a menudo contagiarte y contagiar lo mejor que tienes adentro?

La miro a Leticia y obtengo mis respuestas. No me resulta fácil sacarle brillo a mis estados, pero lo intento tantas veces, hasta que me sale…. y eso sí,  no depende de nadie más que de mí, con el complemento de alguna otra persona que me acompañe, y a la quien le haya dado autoridad o confianza para decirme: loco, te parece que vale la pena que estés así por esto????

Percibo claramente que sigo teniendo la libertad de decidir, que es lo última frontera de mi condición humana, y me propongo que mientras pueda trataré de contagiar y contagiarme con lo más trascendente y fervoroso que encuentre, porque simplemente me siento responsable de hacerlo.

Ahora, es tiempo de hacerte la pregunta final.

Ya encontraste tu Costilla????

Los que cuidan

Debo reconocer que algunas veces arranco por el final, para ir devanando desde atrás para adelante, lo que quiero transmitir o lo que quiero que indaguemos juntos. Hoy sin embargo es uno de esos días, donde las vivencias me llevan de lleno,  en un sentido tan claro y humano, que el título se me ofreció así,  sin más, como las manos tiernas de una madre acariciando su retoño.

No se trata de una historia en singular, se trata de las miles de esforzadas vivencias, de personas de carne y hueso, que están al servicio de enfermos, de personas que no se valen de sí mismas, de seres humanos dependientes de asistencia para vivir. Por supuesto que se existen profesionales de la medicina, enfermeras/os, médicos, acompañantes terapéuticos y un sinfín de especialidades, que hacen del servicio hacia los demás su norte y su sino. Pero aquí quiero destacar y resaltar la figura de aquellos que están en servicio, remunerados o no y que se entregan a la compañía de otras personas, y tantas veces son sus confidentes que resultan vitales, para la recuperación de los cuidados, son los que cuidan……

Hace unos días mi madre Ana fue operada, y veo a los que cuidan como un ejército silencioso de servidores que se turnan , para ofrecer lo que tienen a su alcance, un servicio de atención y de calidez humana, para que los dolientes lo pasen…. un poco mejor. En estos días,  nos hemos rotado con mis hermanos Claudia y Ariel, su nieta Florencia, y sus hijas políticas Eugenia y Glenda  para sostener a mi madre,  en este trance de recuperarse a sus 83 años, de un reemplazo completo de cadera. Ya tenemos elegidas para su regreso a casa, a sus cuidadoras y enfermeras permanentes, las cuales seguirán con la difícil tarea de servir y sobre todo escuchar, las minucias, las cuitas , los recuerdos y el pedido de ser atendida, de recibir ese plus humano, que vaya causalidad nos muestra cuan humano somos…..

Parte de esta semana,  he sido testigo de palabras tiernas de amor, de comprensión, y sobre todo de esa infinita escucha, que trasciende la enfermedad, en donde la compañía le gana terreno a la soledad, y los sufrientes ya no están desprotegidos,  porque tienen esos ángeles de la guarda, atentos a la mínima necesidad, al pequeño gesto imperceptible de dolor, vigilantes de ese paciente desvelado de noche, que desosegado no duerme, sumido en ese torbellino de emociones, que lo vuelven algo irascible, impotente de no poder moverse por sí mismo, por no accionar como quisieran.

los que cuidan

Este ejército de cuidadores sin nombre, son la tía jubilada, la prima soltera, la hermana que sale del trabajo presurosa, el esposo y la esposa, incondicionales compañeros del corazón, el amigo o la amida de toda la vida, y este entramado de afectos y relaciones donde se conversa mucho, va complementando el sostén a la existencia, más allá de la tecnología, de las medicinas y de las palabras de aliento de médicos y enfermeros. En el bar del hospital, en los comedores vecinos, se encuentran todos luego de una noche sin descanso, para tomar un café y compartir sus experiencias, y sus descubrimientos de cómo conseguir qué, de dónde conseguir cómo y luego ellos mismos abren sus corazones, para darse aliento y seguir en el sacrificio de atender para ser.

Este ojito de cerradura, nos invita a mirar dentro y fuera de clínicas, hospitales, hogares de ancianos, casas de familia, y otros lugares donde operan este sostenido y abnegado grupo de seres en servicio, que entregan su preciada humanidad, y su sentido de vivir para….. acariciar con su escucha, con sus manos, con su palabra, con la sonrisa,  a otros, los que con fuerza vital menguada, intentan pelear y continuar en este derrotero, conservando su dignidad, y necesitando asistencia para atesorar su existencia.

Hay tantos valores que aparecen por doquier, y muchos están aquí, amor, compresión, solidaridad, compromiso, entrega, dedicación, sacrificio, y la lista puede continuar bella e interminablemente.  Los que nos apartamos momentáneamente de la armada de cuidadores, tenemos que transformarnos en servidores de los que están en servicio, para que la cadena humana no afloje, ni se tense demasiado….

Llegado este punto, te pregunto y me pregunto:

Servicio y escucha, te hacen sentido?

Formas o formaste parte de alguna red de cuidadores?

No tengo tus respuestas, sólo las mías, y hay tantas preguntas más que puedo hacerte, y seguro podrás hacerte y hacerme, un sinnúmero más, sólo te pido que levantes tu mirada, un poco más allá y te percates de que existe un mundo dónde no se necesita más que servir de alguna forma, a esa persona que hoy necesita alguna asistencia para valer, más allá de ese respirador que lo sostiene, de reconocerse humano y atesorar tu sonrisa, tu oído y esa palabra que le da ánimos. Es cierto que existen muchos ámbitos donde es requerido este sentido de estar en servicio, preparado para asistir, pero hoy podemos enfocarnos en esto….

Brindo, por los que cuidan….

Ellos merecen un aplauso y……

Nuestra eterna gratitud!!!!!

 

 

 

 

 

Perdón

Esta historia me emociona como muchas, pero adquiere una significación especial desde el momento que involucra a Ramón, mi Papá.

Sucedió cuando tenía 12 años de edad,  mientras vivía en contacto con la naturaleza, y las labores de la tierra, en la quinta familiar de Villa Esquiu. Si bien fue un hecho aislado, y aparentemente sin importancia, significó el alejamiento de dos entrañables amigos, mi Papá y el Petiso.

Los recuerdos me llevan a  una de esas tardes de verano donde el muchachito Marcelo deambulaba por el fondo de la quinta, donde había una frondosa línea de árboles de los más variados tamaños y especies, próximos a la canaleta de riego; allí me encontraba degustando unas moras negras, cuando divisé en la copa del árbol, dos extraños pájaros para mí, muy bonitos, altivos, copete rojo y un trinar maravilloso. Conocedor de las aves que habitaban la zona, jilgueros, mixtos, urracas, tordos, cabecitas negras, corbatitas, brasitas, palomas, cardenales, zorzales, entre otros, era claro que estos bellos y entonados pájaros no pertenecían a la fauna local, y estimaba que habían escapado de alguna jaula, buscando su libertad, y comida rica, como las dulces moras. Me quedé un rato escuchándolos y admirando su porte, luego volví para contarle de mi hallazgo  a mi Papá, amante de los pájaros en libertad.

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Al día siguiente y a la misma hora,  fuimos al lugar donde los había divisado, y mi Papá pudo observar esos bonitos pájaros,  con esa mirada de niño que tenía, con sus ojos grises e inquietos. Esa misma jornada, algo más tarde y como todos los sábados, nos visitó en la quinta, el querido Petiso, quien tenía afición por las aves, y que había construido en su casa de barrio Yofré una inmensa pajarera, donde mantenía cautivos, aunque bien cuidados y alimentados, un sinnúmero de aves nativas y otras exóticas. Papá lo invitó a ver los raros y hermosos pájaros, y él quedó maravillado ya que se trataba de Federales, un ave de la zona del litoral, confirmando para los presentes, que habían escapado de su cautiverio,  los que ahora vivían gustosos en nuestra quinta.

El Petiso le dijo a mi padre que los entramparía, ya que si no serían presa fácil de algún halcón o aguilucho. Mi Papá le dijo: ni se te ocurra, deja esos pájaros en libertad. Allí terminó la charla referida a ese tema, y yo no sabía que posición tomar, ya que de hecho alguna vez había entrampado algún jilguero,  a pedido de algún amigo, si bien no lo hacía de manera regular. La conversación derivó en temas futbolísticos, pasión de ambos,  mi padre , hincha de Belgrano de Córdoba y el petiso, hincha de Racing de Córdoba.

En la semana apareció el Petiso en la quinta, fue con su auto por el callejón al fondo, y colocó unos tramperos cercanos a los árboles de mora. Le pregunté: hablaste con mi Papa? .El respondió que no me hiciera problemas, que los iba a cuidar muy bien y que los podríamos ver todas las veces que quisiéramos. Al cabo de unas horas ambos federales copete rojo, viajaban rumbo a Barrio Yofré a encontrarse con otros compañeros en la inmensa jaula de Carlitos, el Petiso. No quiero entrar en detalles de qué sucedió cuando volvió mi Papá del trabajo en su estudio contable, ya que su enojo era tal, que no recuerdo en toda mi vida haberlo visto de esa manera o sólo muy pocas veces.

Al sábado siguiente, como era su costumbre, apareció a la siesta Carlitos, su amigo, y mi Papá directamente no quiso hablar con él, ni aceptar explicaciones de ningún tipo. Fue así que el Petiso, fue varios sábados más a tratar de congraciarse pero no hubo caso. La relación estaba rota, mi Papá no lo perdonó,  y los que supieron ser como hermanos, se distanciaron definitivamente, y las reuniones familiares y de amigos a las que asistían juntos,  ya que compartíamos lazos de todo tipo, los mostraba a cada  uno en una punta, apenas dándose un saludo por protocolo y sin dirigirse la palabra.

Transcurrió el tiempo, y sobrevino la penosa enfermedad de mi Papá, y diez años después del suceso de los pájaros, Ramón se debatía y luchaba como podía, con todas sus fuerzas. El petiso, a través de su hermana, esposa de un primo hermano mío, estaba consciente de lo que sucedía. Acompañando a mi Papá en la clínica, yo esperaba que Carlitos apareciera en cualquier momento, ya que Ramón a veces se acordaba de él y preguntaba. Fue así que  el Petiso apareció una tarde, y estuvieron charlando largo rato. Antes de irse, me abrazó, lloró como un niño y me pidió perdón por haber estado alejado tanto tiempo. Le dije que estaba bien, que lo que me importaba es que finalmente se hubieran reconciliado. Mi papá Ramón, casi un mes después, falleció en nuestra casa, rodeado por sus seres queridos, esposa, hijos e hija, habiendo dado en su vida lo mejor de sí.

La bocallave de hoy, nos lleva a nuestro interior, y a reconocer en él , donde tenemos alojado el perdón, el que pedimos y el que aceptamos; seguro muchos lo situarán en el corazón, y otros lo tendrán allí no muy bien identificado, aunque haciendo memoria, podrán visualizar situaciones de las más diversas, donde no estuvo presente, donde no lo dimos, donde paso el tiempo , y la emocionalidad quizás hoy te permita decirlo: Te pido perdón, o te perdono.  

En mi vida he tenido varios episodios de Pájaros Federales, propios y ajenos. pero la historia que acabo de contarles, me sirvió para aprender que vivir en el resentimiento y en el No Perdón, es una energía que desgasta y limita, por lo que he buscado encontrar el timing, para que verificada la ofensa , el destrato, o lo que haya ofendido o me haya ofendido, destrabar lo acontecido con un Te pido Perdón o Te perdono. En general me resultan las situaciones donde cabe pedir perdón u otorgarlo,  muy emocionales y mezcladas en algunos casos con nuestro ego, por lo que poniendo un poquito de conciencia, percibimos que podemos achicar la línea de Pájaros Federales y reconocer que los otros y nosotros mismos no hacemos las cosas con mala intención, las hacemos lo mejor que podemos, dentro de nuestras limitaciones y mapas mentales.  Perdonar para mí no implica olvidar, pero si meternos por el lado de la Paz, haciendo las paces….

Llegado a este punto, me pregunto y te pregunto:

Cómo te vinculas con el Perdón?

Percibís cuando ofendes a otro?

Mirar demasiado en el pasado o vivir anticipadamente el futuro, te saca energías para vivir el presente, que esta allí a tu alcance, por lo que si te resulta útil, detecta cuál es tu línea de Pájaros Federales, y proponte al menos revisarla, cada tanto…….

Allí aparecerán varios Perdones que no diste o que no pediste…..

Atrévete a abrir las puertas del Perdón y por favor incluí lo que  tengas que perdonarte a vos mismo…..tus propios Pájaros Federales.

 

 

Honrar el SI!!!!!!

Finales de 2002, inicios de 2003. Una época compleja por las circunstancias económicas y políticas vividas. No me detendré en juicios de valor, respecto de aquellos tiempos. No me considero habilitado para hacerlo, suficientemente formado o con un análisis válido. Si puedo hablarte de mí y de mis experiencias vividas, que me sirvieron, y aún me sirven para aprender.

He aquí que para aprender, muchas veces mi clave está en soltar lo que dispongo y abrirme a experiencias nuevas, expandirme en el horizonte, sumando otras miradas e incorporando decisiones pocas veces tomadas y porque no despojadas de un análisis muy profundo.

En aquellos meses , había elegido cambiar mi rumbo y dedicarme a trabajos técnico- comerciales, vinculados a la empresa marplatense de mi amigo Alfredo, quien me sumo a su proyecto, ya de varios años, ligado a la industria de refrigeración, muy necesaria en aquellas latitudes, sobre todo para los barcos pesqueros, y el procesamiento posterior del pescado.

Es por ello que un día recibo una llamada de parte de él, muy escueta en su contenido, donde me decía, que necesitábamos hacer un trabajo , en Ing. White, puerto de Bahía Blanca, que consistía en reflotar un pequeño y olvidado frigorífico de fruta, para hacer una transformación del mismo en pos de procesar pescado, el cual iba a ser suministrado por pescadores artesanales; es decir una apuesta de valor para que estos trabajadores pudieran vender su trabajo, conseguir mejores precios y una mejor calidad de vida. Me sonó bastante apropiada la idea general, y tenía que viajar dos días después, a Bahía Blanca, para juntarme con Alfredo, esto es un lunes por la mañana.  Sin preguntar nada más, mi respuesta fue un sí, y quede comprometido de esa manera con la misión encomendada. Un trabajo que no demandaría más de dos semanas.

Desde Córdoba a Bahía Blanca en colectivo, el viaje se hizo largo y algo tedioso, pero lo que vendría después sería sorprendente.

Ese lunes,  Alfredo me amplió el detalle del trabajo que había aceptado, y elevé mi nivel de conciencia respecto de a que había dicho que sí…..

Lunes publicar aviso para conseguir ayudantes, cañistas y soldadores. Martes hacer la selección del personal, miércoles comenzar el largo listado de trabajos en calidad y diversidad, con esas personas que conocí y seleccioné el día anterior, acto seguido comprar materiales, y….. la frutilla del postre, fue que las personas que darían el visto bueno final y aprobación de los trabajos, serían los dueños, que eran de nacionalidad china, casi recién llegados de ese país, y que hablaban sólo unas pocas palabras en castellano, nada de inglés, y con los cuales teníamos que articular acciones, dinero y recursos varios. He resumido para no aburrir con detalles, y nos pusimos manos a la obra, para terminar nuestras tareas……… en unas seis semanas, sobre las dos pactadas……

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Pequeños barcos pesqueros del puerto de Ing. White

En el medio del desarrollo del trabajo me enfermé de gripe, nos renunciaron dos personas por sufrir una excesiva presión gestual de los dueños, hubo que despedir una persona por robar discos de corte y electrodos, la reparación de uno de los compresores de amoníaco fue mal hecha, y cuando lo pusimos en marcha lo rompimos, con lo que hubo que reacondicionarlo nuevamente, previa espera de la llegada de los repuestos. Desde Mar del Plata, y llamándome a mi celular Motorola tipo zapatófono, Alfredo me daba muchos ánimos y me decía…. quedate tranquilo todo va a salir bien…..

Efectivamente, con el favor de lo bueno, y a pesar de lo desconocido y de los desafíos y emergentes que aparecieron, el trabajo se entregó más allá del tiempo pactado, pero recibió la conformidad oficial , y al final fueron sonrisas y caras de aprobación de los clientes. Caí en la cuenta de que significó ese sí, de lo que me falto preguntar, de lo que había aprendido, de lo que había influido como líder en los demás, y que finalmente el plan maestro varias veces no existe, y hay que trazarlo en el momento y cambiarlo tantas veces como sea necesario, porque lo que cuenta es que tienes que honrar el si y lograr a la postre tu objetivo.

Se cae de maduro, que este bocallave de hoy, nos sumerge en este mundo de posibilidades que es un SI. Casi que no hace falta que te invite a mirar porque mi SI, tu SI, nuestro SI, anda tan diseminado que lo perdemos de vista tan a menudo, que no podemos registrarlo , porque algunas veces lo decimos por compromiso, sin compromiso, porque no evaluamos lo que implica decir sí, y por tantas cosas más, que de tan devaluado no podemos sostenerlo. Por supuesto que si te preguntan: quieres tomar un café?  tu respuesta no requiere de tanto análisis; sin embargo, se me ocurre que un si dado  a un pedido menos sencillo, puede ir acompañado de un condicional o varias condiciones, que lo tornan más humano, cumplible y realmente posible. Entonces las condiciones nos permiten honrarlo y verificarlo, validar que nuestra palabra es nuestra palabra, nuestro esfuerzo y nuestras acciones irán hacia….. lo pactado. Preguntar cuáles son los elementos que la otra persona considerará para darse por satisfecho del sí que dimos, es otra arista importante.

Entonces te pregunto y me pregunto:

Te das cuenta donde están hoy tus SI?

Honras  a menudo tus SI?

La llave para entrar a la puerta o las puertas que te abren los sí, en general te pertenece. Una vez adentro de ese mundo y con las condiciones de satisfacción establecidas y cumplidas, podes validar tus aptitudes, cambiar a tiempo por otro sí, aclarar las cosas, ser transparente, y por favor no olvides que el no, es otra cara de esa moneda, que parece te limitará posibilidades, quizás para las que no estés preparado, o estén amenazando  tu dignidad, pero el NO será motivo de otro blog, otras preguntas y otras respuestas de nuestra parte.

Hoy te invito a reencontrarte con tus SI, los que decís y los que se muestran a través de tus acciones, las que a su vez muestran con qué estás comprometido.

Si te parece contabilizalos, y llevalos contigo ya que es una manera de crecer, aprender y de ser coherentemente responsable…….

Estamos de acuerdo??? SI ??????

 

 

 

 

 

 

 

 

Unesco: Mapa Completo

Fin de Semana soleado, el invierno dando una tregua, y la calidez de los días me invita a recordar, cómo , cuando y donde. La mente me lleva a mi primer gran trabajo. En este punto, me detengo unos instantes, allí encuentro mi cuarto año de secundario y una materia con un distintivo especial, Instrucción Cívica.  Te pido disculpas profesor Castro, porque no puedo recordar si te llamabas Raúl o Rubén. Te doy las gracias maestro, porque no enseñabas con los libros, enseñabas a partir de ellos y nos promovías a construir, a investigar, a validar, a cuestionar, a aceptar, a vivir en sociedad….

Debido a tu impronta conocimos la Biblioteca Mayor de la Universidad Nacional de Córdoba, cuando nos propusiste:  para continuar con el desarrollo de Uds,  quiero que hagamos un trabajo, donde se pueda visualizar el contexto de naciones, su desarrollo y sus relaciones, les pido que tomen como referencia la Biblioteca Mayor,  pidan los anuarios de la ONU, y elijan alguno de los organismos que se desprenden de ella, por ejemplo UNICEF, UNESCO, FAO, OMS…….

A mi me gustó y adopté la UNESCO,  Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, y trabajé durante varias semanas en la biblioteca, para armar varios afiches (los powerpoints del pasado), para mostrar de que estaba compuesta, quienes eramos sus miembros y a qué se dedicaba. No recuerdo cuáles eran en ese momento sus objetivos claves, alineados a su rol principal, pero revisando en la web,  su página oficial, encuentro en la actualidad la frase: construir la paz en la mente de los hombres y las mujeres.

Con mucho esmero y dedicación, busqué mostrar los datos más relevantes, el ranking de naciones por nivel educativo, acceso cultural, desarrollo de recursos, acceso al agua potable, desarrollo científico, y distintos indicadores que mostraban la sustentabilidad de la nación y de la vida de sus habitantes en la tierra. Fue sorprendente para mí, darme cuenta que en realidad y de manera concreta, eramos un país más dentro del concierto de naciones, con nuestras fortalezas y debilidades, arriba en algunos indicadores, al medio y abajo en otros. Fue revelador para mí, darme cuenta que aunque no se hablaba de globalización, era posible distinguir un mundo relacionado, una comunidad de naciones, con objetivos comunes, con miradas y culturas distintas, pero buscando casi lo mismo. Africa, Asia, Europa, América del Norte, América del Sur, Oceanía, adquirieron identidad en esos afiches, y dejaron de ser sólo un nombre para ser identificados por sus diferencias, su cosmovisión, sus raíces culturales y las flechas mostraban como se vinculaban de las maneras más inimaginables, en una intrincada red educativa, científica,  económica y de valores comunes como la justicia, y la solidaridad.

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Ese mapa de naciones plano y frío, adquirió una dimensión 3 D, y visualicé por primera vez, lo que más tarde aprendí en un entrenamiento específico, el llamado mapa de actores completo. Tuve consciencia concreta y real , que no estamos solos, que en el lugar y momento que nos paremos, estamos inmersos en una red de relaciones, asistencias, expectativas, necesidades y recursos, de un sinnúmero de actores, los cuales necesitan ser considerados para que el mapa sea el más representativo. El éxito de muchas iniciativas, depende de cuán inteligentes seamos para incluir y comprender cuáles son los sujetos físicos o ideales involucrados, y darles identidad concreta, apertura , participación y escucha dentro de lo que pretendemos hacer. Es muy probable que el planteo o idea original, se vea cambiada por la visión y opinión de los que se sumaron, e incluso que el cambio sea tan radical , que ni siquiera conserve su esencia, pero es allí donde podemos adquirir la sustentabilidad y el crecimiento.

Profesor Castro, reconozco que fuiste un gran promotor de inquietudes,  y no sé donde te encuentras ahora, pero tu simpleza en esto de hacer para aprender, para luego enseñar, nos puso en un nivel más alto en la pirámide del aprendizaje. En esto de vivir y construir una Comunidad tu orientación fue muy buena, y mi historia de fracasos, que son muchos y buenos, se vinculó casi siempre a que no seguí el eje central de la tarea que pediste, cuando de promover algo se trata,  dejando afuera actores y promotores, para que el castillo de naipes se derrumbara inexorablemente.

Por este ojito de cerradura o bocallave de hoy, te invito a mirar agudizando tu mirada, observa y re-observa varias veces, tratando de distinguir lo que está adentro de la habitación, y por favor suma personas con otras culturas y visiones, para después armar ese mapa completo;  en cada espacio de ese mundo observado, encontrarás elementos, personas, quehaceres, situaciones, que necesitan ser contempladas e incluidas, porque forman parte de ese tejido de relaciones y conversaciones que tienen que ser consideradas para el éxito relativo, sólo el de hoy no sé el de mañana, porque los mapas tienen vencimiento y necesitan ser revisados y validados. Tener en cuenta todos los sujetos que forman parte de la ecuación, promueve una comunidad sustentable y te permite desarrollar una idea, la cual puede ser tan distinta a la primigenia que te impactará. Tu capacidad de inclusión y escucha es un atributo a desarrollar y perfeccionar, muy útil para que encuentres compañeros en tu camino hacia…..

Te pregunto y me pregunto:

  • Cómo andas en esto de ver el mapa completo?
  • Qué conversaciones te faltan incluir?

Si ya respondiste, anímate a elaborar ahora, un pequeño ejercicio simple, de una situación particular a proponer, resolver,  y traza el esquema donde queden en evidencia, las personas, organismos públicos y privados, sujetos involucrados , dales su relevancia relativa y cómo se vinculan , y verás lo productivo que es, y todas las conversaciones y relaciones que tienes que articular para lograr propuestas concretas y sustentables  en tu Comunidad, tu trabajo, tu empresa, tu familia……

Mira un momento desde el balcón, apártate un instante del escenario y disfruta de la obra completa, en ella verás, escenario, actores, gente detrás del telón, público, sonidistas, butacas, boleteros, animadores, luces, vías de escape, y un sin fin de elementos más….. Luego bajate y con esa visión general, e integradora, se allanará tu camino para relacionarte en un proyecto en Comunidad…..

A mi me espera la Unesco y a vos????

 

 

 

 

 

Y donde está el Equipo?

Seguro mis amigos lectores y compañeros de colegio secundario, recordarán este suceso de nuestras vidas. Pido disculpas de antemano, ya que es probable que algunos detalles aparecerán cambiados, otros omitidos, varios participantes no mencionados; no es mi intención que sea de esa manera, sólo que mi disco duro es limitado, y por ahora no existe back up cerebral (honestamente no creo que siga así por mucho tiempo más).

En el año 1986, cursábamos sexto año del secundario en el Colegio Cristo Rey. Nuestro grado se componía de mayoría de mujeres, y los muchachos éramos la tercera parte, sólo unos catorce compañeros, que en general no nos caracterizábamos por una desenvoltura superlativa en los deportes, vale decir que eramos de mitad de tabla, con algunos habilidosos en el basquet, handball y fútbol.  El colegio organizaba para la primavera de cada año, un campeonato intercursos en esas disciplinas, incluyendo volleyball, equipos de hombres y mujeres por separado. Este evento deportivo duraba una semana y el mismo era coronado con entrega de premios a los campeones, y con el famoso baile de primavera del viernes por la noche. Todas las actividades eran llevados a cabo en el mismo colegio, que contaba en ese entonces, con modestas pero funcionales instalaciones para la práctica deportiva y la recreación.

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Nosotros en sexto año del secundario

A medida que fuimos pasando de año, y por una combinación entre mayor talla y fortaleza,  y en menor medida mejor destreza, fuimos capaces de coronarnos campeones en alguna de las disciplinas;  desde cuarto año en adelante, y sobre todo en fúbtol y basquetball, recogimos varios laureles y premiaciones.

En Setiembre de ese mencionado año y  en ocasión de las festividades nombradas, un sábado por la mañana teníamos que jugar la final de fútbol siete, del último campeonato que disputaríamos en el colegio como alumnos.  El partido estaba programado para las 9 horas y  nuestro rival era cuarto año. Nuestro equipo se conformaba por un arquero prestado, ya que no teníamos, apodado Carlopio, en la defensa por Cacho y el Viejo. medio campo el Negro y el Mono, medio punta el Enano (quien escribe) y no recuerdo quien era nuestro delantero, pero por deducciones, hay bastante chance de que fuera el Lechu. Veníamos invictos y con la valla menos vencida, y entramos a la cancha como cosa juzgada.  Afuera recibíamos el aliento de nuestras compañeras mujeres, y la copa parecía estar tan cerca……

El partido duraba dos tiempos de 20 minutos, y ya a los 5 minutos del primer tiempo, perdíamos 2 a 0, y  aún hoy recuerdo, hablaba a cada uno  de mis compañeros y no encontraba respuestas, estaban clavados al piso, sin ninguna reacción física ni anímica, los jugadores rivales nos pasaban como postes caídos, y la derrota era inexorable. Entonces y de tanto reclamar, Cacho soltó: que querés Enano si estamos sin dormir, ya que anoche salimos todos de joda……. NO!!!!!!!!!!!!!!!

No quedaba mucho por hacer, sólo relajarse y disfrutar del momento……. Faltaban 2 minutos de juego y perdíamos 10 a 0, falta contra el Mono cerca de la media luna, tiro libre que pedí patear. Les dije:  Muchachos aunque sea hagamos el gol del honor, y puse en mi pie derecho toda la energía de la bronca contenida, el remate pegó en el travesaño, y llevaba tanta fuerza que lo hizo caer encima del arquero, aunque esto no impidió que  la pelota besara la red.

Finalmente fue 10 a 1, y ese gol fue festejado como si hubiéramos ganado la final de la copa del mundo.

Nos despedimos así de los campeonatos, un equipo que parecía que tenía todo para ganar, y que en la recta final desvió sus objetivos en pos de otros,  se quedó con el segundo lugar, pero con la imagen del travesaño caído en nuestras mentes. Ese recuerdo nos acompaña hasta el día de hoy, cuando nos juntamos a comer un asado y rememorar buenos momentos.

Hoy, a la distancia, visualizo con algo de claridad lo que pasó, y detecto elementos sustanciales que nos hicieron invencibles hasta la final, y no menos importantes,  otros factores  que nos posibilitaron perderla.

Llegamos a la posibilidad de ganar el campeonato,  porque teníamos un para qué muy definido, una misión, y porque compartíamos una visión de levantar la copa, valores comunes como equipo, más habilidades y fortalezas, que nos daban ventaja sobre las debilidades, entrabamos a la cancha alineados en pos de…. Sólo que a la postre, no nos dimos cuenta que , por una decisión en un sentido distinto y no alineada al objetivo principal, no pudimos sostener nuestro compromiso y salimos derrotados sin más…….

Por esta bocallave de hoy, reúne e invita al equipo del que formas parte y observa dentro, es probable que encuentres varias situaciones con características parecidas. Allí están como fantasmas del pasado, presentes y futuros,  te cuestionan qué no puedas sostener los resultados, porque un equipo que quiere ganar un campeonato, no admite la más mínima deriva, no admite excusas, no admite sentarse a mirar lo bien que nos fue hasta ahora. Cada peldaño debe sostener el de más arriba para poder llegar a la meta, y mantenerse alerta a los desvíos,  aunque parezcan pequeños,  es primordial.

Esencialmente,  la red de conversaciones y acciones derivadas, en pos de lograr un objetivo, giran en torno de la concentración, madurez, humildad, liderazgo, y alta eficacia en el uso del tiempo y los recursos. Parece tan simple, pero cuando sumamos las individuales de los que formamos parte, y queremos definir una identidad general y al mismo tiempo flexible, el reto es fenomenal y requiere de denodada inteligencia, y actitud 100 % aprendiente. Conocimiento y habilidad, más actitud para lograr algo con otros. Compromiso para trabajar en equipo, sabiendo que tienes que hacer lo que estás comprometido y sino, levanta la mano y pedí asistencia de manera responsable, y si es necesario  declárate ignorante o incapaz de…..

Te pregunto y me pregunto:

  • En qué anda tu equipo hoy?
  • Los objetivos propuestos, sobre qué valores se cimentan?
  • El equipo está alineado al plan de trabajo?

Existen muchos grupos humanos, pero mientras no existan misión, visión y valores comunes no habrá Equipo Sustentable. Tienes que registrar al otro, con sus fortalezas y debilidades, y transformarte en complementario y suplementario, y cada uno tiene que hacer lo mismo con vos, y en esa red de complementos, suplementos,  concordancias y diferencias, está presente el éxito, y el camino del Equipo Ganador. Empieza con retos alcanzables y fortalece la red de confianza, entre las personas del Equipo y eso si…..

No te olvides por favor de contabilizar y aprender de los errores, ya que algún travesaño caído aparecerá como un boomerang en tu camino, está en vos recogerlo, y volverlo a lanzar.

 

 

 

 

 

 

Papá!!!!!

Este es un Domingo de celebración, que se puede nutrir del pasado, del presente y del futuro. Reunidos en  familia, con amigos, homenajeamos la figura paternal, disfrutando su presencia, recordándola o bien saboreando sus destellos,  en el caso de los que pronto serán Padres.

Pertenezco al grupo de personas que evocan a su Padre, lo llevan consigo en el corazón, y asimismo viven ser padres de sus hijos,  preguntándose a diario: que hubiera hecho en esta situación mi Papá?, buscando la manera de reducir la brecha de la temporalidad , con las limitaciones y particularidades del caso.

Necesito contarte que mi Papá Ramón, el Pato, era un padre muy cercano, cariñoso, emocional y comprometido con la crianza de sus hijos. Fue papá de Claudia la mayor, Marcelo el del medio, quien escribe, y Carlos Ariel, el menor. No es mi intención juzgar su condición de padre, sino sólo mostrarte cuál era su ADN.  No puedo definir taxativamente qué clase de educación recibí , si puedo decirte que sus acciones y sus palabras, estaban alineadas a una palabra sencilla, AMOR.

Conjugaba bastante mejor que yo un balance natural, de tres facetas de una misma persona, Niño, Adulto y Padre, y rara vez equivocaba cuando desempeñar dentro de su rol principal de padre, palabras, decisiones, acciones, por las que sus hijos jugábamos con él, escuchábamos atentamente sus palabras o respetábamos sus indicaciones.

Es por ello que llevo su sonrisa y la busco a cada instante, en un sin fin de vivencias propias y ajenas, y me esmero por llegar a un equilibrio entre ser padre, ser esposo y conservar mi individualidad y algunos espacios para encontrarme conmigo mismo.

Conservo eso de servir de ejemplo para mis hijas, repitiendo con mis acciones las que alguna vez fueran sus acciones, entrelazadas con los valores del trabajo, la honestidad, la perseverancia y el respeto, no olvidando vivir mis emociones con ellas, riendo y llorando, y conviviendo con amor; de este modo es que mis mellizas Maria Emilia y Ana Paula, y mi pequeña Emma Lucia, saben que tienen un padre en quien confiar, con quien jugar y al mismo tiempo a quien acudir por una guía, por una escucha, por una palabra de aliento. Mantener la coherencia de este desafío diario no es sencillo, y por momentos se produce la deriva, por la vieja excusa de la falta de tiempo, del cansancio, de…… entonces vuelvo a los valores que me enseñaste Papa y camino de nuevo hacia mi legado, directo al corazón de mis hijas.

Responsabilidad y compromiso ligado con los afectos más profundos, es la simbiosis anhelada por mí para convivir en familia, en esta elección de vida de ser Padre. Un abrazo de mis hijas, y un te queremos Papá, compensa con creces el devenir diario con sus ingratos matices. Emma Lucia y sus dibujos me animan a soñar con nuevas realidades, María Emilia y su racionalismo mágico se combinan con mi matriz de ingeniero, y Ana Paula y su dulzura, me invitan a caminar con alegría.

Por este bocallave u ojito de cerradura, elijo compartir con vos la visión de ser Padre, ese milagro natural, que nos encuentra hoy de festejo y recibiendo algún presente. Mira adentro acompañado de tus hijos, tu padre, tu compañera, tu madre, y no busques el plan maestro e irreprochable,  busca ser padre, liberado de egoísmos y escuchando a tus hijos, para crear junto a ellos una relación que te sume bienestar, y les permita crecer junto a ti. En esa visión crítica de tu Padre, encontrarás cosas para copiar, cosas para no repetir, aléjate un poquito de los juzgamientos que seguro fueron cambiando, en esto de,  ahora entiendo lo que decía mi papá, y sabes que tenía razón, lo he perdonado, le estoy agradecido, te quiero Papá.

Entonces me pregunto y te pregunto,

Qué es ser Padre?

Qué legado estás dejando a tus hijos?

No puedo darte las respuestas, las mías las he tratado de mostrar, es casi seguro que tu tendrás las tuyas, y que te servirán para seguir en el camino del Padre.

Mi más profundo respeto por los Padres y un brindis por nuestro día.

Vale pensar, pero por favor vive la inmensa Bendición y acompaña a tus hijos, que no necesitan el padre perfecto, sólo un padre ocupado y consciente de sus hijos.

Te pido permiso, para compartir contigo la figura de Papá, con este palabras con las cuales recuerdo al mío y Feliz Día del Padre!!!!!!!!!

Pasos de pato, mirada tranquila, La vida misma en cada tranco.

No eres sino con los otros, Hombre bueno e incansable.

 Niño entre los grandes, Amigo, consejero y escucha.

Vividor de emociones, propias y ajenas,  Sonrisa, Palabra y Sonrisa.

 Mano tendida y alma educadora, Caminante inclusivo del todo.

Amor, cancionero italiano, Tierra entre los dedos.

 Hermano de los hermanos, Maestro de la concordia.

Habitas conmigo, aquí en mi pecho, Mitad Quebracho, Mitad Algodón.

 No puedo separarte de la luz, Que alumbra mis días.

Eres mi digno padre rico, De templanza y sabiduría.

 Hijos que amaste, Esposa que adoraste,

Levanto mi copa por ti, Zapatos lustrados, Corbata Dorada.

 

 

 

 

Servicio Eléctrico El Pato y Cía.

Aún hoy persisten zonas rurales y citadinas a las cuales no llega la energía eléctrica tal cual masivamente conocemos. Mientras algunos reclaman por la calidad del servicio, vital para muchas personas electrodependientes, algunos no gozan del suministro de electrones y los consiguen a través del viento , del sol , usando generadores alimentados con los más diversos combustibles. En zonas más carenciadas y olvidadas, la luz existe durante el día, y de noche aparece mágicamente gracias a una vela, un sol de noche, o por la presencia amigable y calentita de un fogón durante el invierno.

Esta introducción me sirve para contarles, que allá por los 50,  hace ya unos 60 años, la zona rural de las afueras de Córdoba, donde nací unos años después, no contaba con ese servicio; el cinturón verde de la ciudad, proveía de hortalizas, vegetales , frutas , huevos, carne, pero no era provisto de energía. La misma sobraba, pero era energía de hombres laboriosos, comprometidos, con apego por la tierra y afán de progreso.

Entonces ese grupo de inmigrantes, mayoritariamente italianos y españoles, decidió unirse y formar una Comisión Vecinal y Cooperativa, en pos de conseguir los ansiados electrones. El grupo necesitaba un líder, y vaya paradoja,  una persona apodada El Pato, se transformó en la cabeza visible de esa Comunidad que anhelaba la energía eléctrica. Conocí entrañablemente a esa persona, porque ese apodo hace referencia a  mi Papá Ramón. El Pato tuvo la oportunidad de estudiar, y recibirse de contador, y tenía el concepto de Gratitud muy arraigado en su corazón. No abundaban los profesionales entre esa vecindad , de vecinos bastante alejados entre sí, a la vera de varios kilómetros del viejo camino a Santiago del Estero y caminos rurales circundantes, y fue allí  que el Pato sintió que podía devolver algo, y condujo con todas sus fuerzas,  el proceso de obtener el servicio eléctrico. Con su flamante Lambretta 200 cc. recorrió varias veces esos caminos sin asfalto y guadales, en pos de obtener las firmas necesarias, y buscar y comprometer a los vecinos,  para dar entidad a las reuniones formales, que necesitaban de quorum para definir y resolver presentaciones y pedidos a la Empresa de Energía. Hoy resulta fácil citar a una reunión por diversos medios sociales, electrónicos, telefónicos, crear grupos de personas comunicadas, pero en aquel entonces y en esos lugares,  ni siquiera existía el teléfono fijo tal cual conocimos tiempo después.

Con Ramón como Presidente y la voluntad de muchas otras personas que acompañaron y trabajaron denodadamente, al fin  se consiguió el objetivo, y el Club Villa Esquiú, sede de hermosas fiestas y bailes familiares, que formó asimismo parte del nacimiento y difusión de la música de cuarteto original,  se transformó en el centro social y recreativo, que esas personas sencillas y trabajadoras  necesitaban.  Al frente del mismo, tiempo después apareció el Colegio Villa Esquiú, y la zona creció en calidad de vida, y servicios esenciales, para transformarse hoy en un lugar de desarrollo sostenido, sede del campo deportivo del Club Atlético Belgrano, sólo por citar un ejemplo.  La arboleda elevada y oxigenante de plátanos añosos, que aún va desde la primer curva del camino hasta la segunda, fue testigo privilegiado del paso de la selección de Argentina, Messi incluido, concurriendo al predio mencionado, para un entrenamiento previo a un partido de la Selección Argentina en Córdoba.

imagen de platanos

El Pato, apodado de esa manera, por sus pasitos cortos y apoyando los talones, no hizo ni más ni menos que devolver, con lo que estaba a su alcance, aquello por lo cual se sintió agradecido, y de alguna manera bendecido: haber podido estudiar. Se ruborizaba y cambiaba de tema toda vez que las personas, lo reconocían por lo que había logrado. No sólo  devolvió su agradecimiento a la comunidad de esa y varias maneras más, sino que la inmensa gratitud con sus hermanos, tíos míos de enorme corazón, a los cuales respetaba sobremanera, se manifestaba cubriendo los gastos que demandaba la escolaridad de la mayoría de sus sobrinos.

Te cuento Papá Ramón que hoy estoy tratando de hacer lo mismo,  en otras circunstancias, y demoré muchos años en darme cuenta , la importancia de ejercer la Gratitud y de brindar un servicio, sin esperar nada a cambio. Gestionando las expectativas propias y reduciendo las expectativas puestas en los demás, casi siempre con una sonrisa, y palabras y acciones coherentes con los valores: Compromiso, Servicio y Gratitud.

Pienso que aún estoy a tiempo de transitar este camino que es la vida, logrando objetivos , y siguiendo tu ejemplo de vida, enfocado en los resultados, pero sin olvidar que resulta más sustentable,  llegar acompañado y siendo un servidor, para que los logros sean completos.

Hoy te invito a mirar por este bocallave,  por favor no lo hagas sólo, busca a varias personas con los que te sientas agradecido, y sumalos a observar las acciones que hay allí dentro,  para devolver los regalos que te hicieron;  distingue a  quienes te dieron una mano, y te ayudaron a encontrar de nuevo el camino. Abrí la puerta e integrate o integralos a una meta común,  sumate a algún objetivo de los demás, mantenete en servicio, alerta para los que otros necesitan. Notarás un cambio radical en tu percepción social, verás pequeños destellos de energía eléctrica, térmica o de cualquier tipo, que servirán para multiplicar en Comunidad.

Aprovecho esta oportunidad,  y me pregunto y te pregunto:

Ejerciste la gratitud últimamente?

Quienes te acompañan en tu camino?

Seguro encontraste respuestas, y ahora te pregunto, para quien o quienes eres fuente de energía?

Te aseguro que es mucho más sencillo poder integrarte en Comunidad  desde la Gratitud, la misma multiplica opciones, conversaciones,  y potencia la energía y acciones coherentes derivadas.

El secreto para mí,  es encontrar el conductor eléctrico adecuado, y el tuyo?????

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GPS, Bienestar

Espléndida jornada de sábado 03 de junio, día de mi cumpleaños número 49. Horas de cariño abundante y sincero, saludos y expresiones de buenos deseos. Festejar mi nacimiento no implica para mí,  efectuar un balance de lo hecho, evaluar mi presente y planificar mi futuro;  esto es muchísimo para este pequeño mortal. Prefiero degustar la fecha recordando los afectos más profundos que forjaron mi existencia, elevando una plegaria a mi papá Ramón,  y vivir de manera sentida y relajada la compañía amorosa de mis hijas, mi esposa, y la dicha de hablar con mi madre, a la distancia, diciéndole que la amo,  que es mi eterna protectora.

Entrando a los recuerdos, hubo muchos ángeles que vivieron conmigo cuando niño. Eran tíos,  hermanos de mi padre, que compartían la casa familiar. Te veo sonriente Tío Marochi, aún conservo tu nobleza, tu don de gente, tu servicio permanente, tu bondad, aún sonrío tu sonrisa, tus manos laboriosas me acompañan y tengo que decirte, que después de mucho tiempo, soy consciente de qué estabas hecho.

Marochi desplegaba de manera natural, una ternura incomparable, y en especial con los niños, era de preguntar y recrear pequeñas situaciones, tales como ir de compras, de paseo, dentro del ámbito de la quinta;  nos generaba inquietudes para nuestros juegos, que a esa corta edad nos parecían maravillosos, sabios, nos llenaban de histrionismo, nos ayudaban a aprender y crecer.

Su trabajo era muy constante, y sacrificado. Sus manos ponían en la tierra la simiente de verduras, maíces, hortalizas, y durante el invierno previo a la floración, podaban una a una los durazneros y ciruelos, abundantes hileras de majestuosos árboles, cuyas sombras en verano nos cobijaban, y por cierto nos proveían de los más ricos frutos que devoraba con fruición. Cuando la bendición del agua de riego llegaba a la quinta, él se encargaba de regar de noche, los canteros de zapallitos, lechuga, acelga, espinaca, y resto de vegetales que cultivábamos. Las filas de árboles recibían la fuente de la vida en cada gota de agua, y Marochi estaba ahí, dispuesto al frío, a la tierra arada, con esa actitud calmada, con esa fuerza que le permitía levantar bolsas de 50 kgs llenas de batata o de papa, con esa voluntad por encima de todo, con esas manos habilidosas de podador y hacedor de vida.

fotos de duraneros en flor

No todo era de color de rosa, el esfuerzo de meses, quedaba hecho trizas, en verano después del paso de una tormenta de granizo , en el invierno una helada inesperada, demoledoras acciones naturales con las cuales se convivía. Marochi superaba los infortunios naturales, porque sus acciones eran fiel reflejo de sus más profundas convicciones. Sembraba nuevamente, y mantenía su norte, el trabajo y sus ganas de vivir.

Te veo sentado cerca del hogar, durante las frías noches, y nosotros los niños rodeándote para escuchar tus historias, pero por sobre todas la cosas, porque tenías un inmenso corazón, que nos cobijaba y nos mostrabas con pocas palabras; tu vida resultaba coherente y sincera, así de simple. Se me ocurre que la palabra para describirte no es felicidad, algo más propicio es que tenías incorporado un GPS-Bienestar, y pasara lo que pasara tus más profundos valores te volvían al camino, la concordancia de pensamientos, palabras y  acciones, resultaba ser tu modo de vivir.

Esta bocallave, u ojito de cerradura que te invito a explorar, nos mete de lleno, en la sencilla palabra compuesta BIENESTAR. Podemos tener diferentes significancias de esa palabra, que de manera personal prefiero en lugar de FELICIDAD,  porque esta última me suena inalcanzable, y no la puedo vincular con mis acciones concretas. Vivir en BIENESTAR es mi desafío diario, y por esta bocallave busco mi GPS interno, que me guíe hasta mi meta, para que me diga DESTINO ALCANZADO.

En la próxima esquina doble a la derecha, recorra 200 metros y doble a la izquierda, etc, etc, son acciones concretas, que nos llevaran a donde queremos ir, pero en este caso particular, el software son nuestras más profundas creencias, nuestros valores, a lo que damos sentido en nuestras vidas. Algunas acciones desenfocadas, nos pueden sacar momentáneamente del camino, pero si tomamos consciencia, y le pedimos al GPS-Bienestar que recalcule, de seguro lo hará, porque vino con nosotros, está disponible en todas las versiones. Nos pueden asistir a encontrar el GPS-Bienestar, aunque en última instancia, gestionarlo depende de cada uno de nosotros. Tus valores y como los vives a partir de tus acciones,  son personales y únicos, pero ahí están, el secreto es saber buscarlos.

Te pregunto y mi pregunto:

Ya localizaste tu GPS-Bienestar?

Indagaste qué programa tiene cargado?

Entonces si ya respondiste estas preguntas, de quien depende el rumbo? Tus valores personales están guiando tus acciones?  Si estás perdido a quién vas a recurrir?

Las empresas de GPS aún no los proveen, pero tengo sobrada confianza, que el tuyo está disponible allí, en tu interior, accesible para que le pongas un rumbo y….. que alegre finalmente te diga: a 50 metros Usted ya ha llegado. 

Ese destino no será el último, habrá muchos otros, y seguro necesitarás actualizar el programa, cargar nuevas ciudades, mapas, rutas, lo sencillo resulta ser,  que eso también depende de vos….. 

 

Proyecto-Barrilete

Confieso que no sé como empezar. Me ha pasado muchas veces de diferentes y diversas maneras. Es claro que pensar no sirve de mucho; se me ocurre mejor vivir el momento, y……… soltar al viento el raciocinio.

Bienvenida Belleza, la misma que me sirve para iniciar estos párrafos, y que me remonta a los barriletes que hacía volar en mi quinta de Villa Esquiú. Fueron muchas y esplendorosas tardes, armando esos artilugios voladores, que portaban nuestros sueños. Los primeros no volaron, eran muy fuertes y llenos de engrudo; los hacía muy pesados, esa mezcla vigorosa y sumamente adhesiva, de harina y agua, que pegaba las hojas de papel de diario, y sólo algunas veces de papel multicolor, a ese armazón de listones de caña e hilos entreverados. Sus colas, conformadas por los más diversos y coloridos trapos anudados, le daban un lastre irremontable, que necesitaba la energía de un huracán para ponerlos en vuelo. Prueba y error, hasta que al fin levantaron nuestras ilusiones del suelo, octógonos, rombos , algunos con formas de lechuza, cajones,  y la mayoría con alto espíritu aventurero.

Los pequeños hacedores de máquinas voladoras, se nutrieron durante esos largos períodos de tiempo de los más ocurrentes consejos,  de otros soñadores, y en general los intentos de despegue eran acompañados por un equipo de entusiastas, hermanos, primos y amigos que visitaban la quinta. Uno sostenía el papalote en contra del viento, venerado por entonces; el otro acomodaba los tiros de manera centrada, y verificaba que la cola no se enredara con algún yuyo, en la pista de despegue, y el remontador se ubicaba a unos diez metros, y cuando sentía la brisa en la cara, corría a buscarla, pretendiendo que su fuerza levantara la cometa. Una vez arriba, comúnmente después de recurrentes intentos, soltaba la bobina de hilo de unos cien metros, y poco a poco, le daba recorrido para darle altura, cuidando que el liviano artilugio no se mareara, y empezará a corcovear, como caballo desbocado. Así luchando contra fuerzas desconocidas, finalmente nuestro proyecto surcaba los azules cielos, para estar más cerca de los pájaros, más calentito junto al sol. Jubilosos, nos pasábamos de a uno el palito de la madeja, y por turnos se apoderaba de nosotros la magia de dominar el viento. Los mayores, padres y tíos, nos acompañaban y alentaban a seguir, y se sentían orgullosos de nosotros, ayudando incluso con las corridas. Mirábamos extasiados hacia lo alto, donde la cometa parecía sonreírnos, ondeante y glamorosa.

festejos de barrilete

Nos abrazamos cada vez que una nueva creación despegaba del suelo, y el equipo se desafiaba para la siguiente, sabedores de otro trayecto a recorrer, que tendría similitudes, pero no sería igual.

Que importante resultaba ser lo que hacíamos antes,  la búsqueda de materiales, la planificación, el diseño, la confección y sobre todo la participación de varios, la distribución de tareas entre los mismos, el liderazgo, y la espera del viento. No es fácil computar los fracasos, y los éxitos, dirimir de quienes fueron, era decisiva la acción, poner manos a la obra y disfrutar del camino, que tenía obstáculos imponderables, viento excesivo, lluvia, tareas para el colegio, enojos y desconciertos. Durante largas horas, donde crecían nuestras habilidades, las emociones convivían con nosotros, dentro de ese estado de ánimo general, nuestra música de fondo, de sentirnos generadores, de sentirnos cercanos, en esa comunidad de bendecidos fabricantes de cometas.

El tiempo transcurrido me hace reflexionar, distingo la relevancia del recorrido para llegar a la meta, de saber que el fracaso y el éxito son caras de una misma moneda, el precio para que el barrilete nos mire desde bien arriba. Nuestra misión era muy clara, nuestra visión de las cosas también, había muchos valores que nos guiaban: perseverancia, tesón, trabajo, no claudicar ante el fracaso, sobreponernos a nuestras emociones, planificar hasta lo imprevisto.

Este ojito de cerradura, nuestra bocallave de hoy,  me llena los ojos de lágrimas, mi papá Ramón era mi más entusiasta barriletero, y te invito a que compartas mi alegría de recordarlo conmigo nuevamente.  Si afinas tu vista, mirando hacia el interior , es seguro que encontrarás tu cometa , y sentirás la profunda emoción de revivir todos los momentos previos al vuelo, volverán a tus manos el engrudo, el papel, el hilo y los listones de caña.  Recordarás los logros del equipo, los abrazos, las risas, y no sentirás pena por lo que no volaron. Fueron un peldaño más que subiste en pos de……

Se me ocurren innumerables, las comparaciones que podemos hacer, a qué proceso de nuestras vidas, podemos semejar remontar un artificio volador. Algunos recurriremos a otros ejemplos, donde pusimos el cuerpo, las emociones y  las palabras, coherente simbiosis para accionar en este devenir. Tu barrilete-proyecto fue en algún momento tu profesión, tu familia, tu equipo de fútbol, siempre hay ahí presente uno, sólo hay que levantar un poquito la vista……. y divisarlo.

Te pregunto y me pregunto:

Qué cometa estás construyendo hoy?

Disfrutas de los procesos, o sólo de los resultados?

A diario tomamos elecciones que nos abren caminos, que tenemos que recorrer, sabiendo que al final, veremos en el cielo, ese sueño que al inicio parecía tan lejano. Muy pocas cosas nos impiden, que a pesar de los obstáculos, elijamos alegrarnos por el recorrido. Puede ser tu proyecto en singular, en plural, podes asistir a otros con su barrilete, lo importante es que estés allí, con todo lo que puedas poner para ser hacedor, para tomar decisiones, o para dejar que otros,  los más preparados, las tomen en tu lugar. Aprendamos a convivir con nuestras emociones más diversas, que nos acompañarán en el proceso, donde seguro no estaremos solos, habrá otras personas gustosas de ayudarnos a cargar nuestra mochila.

En este momento se me ocurre preguntarte, si….. ya distinguiste tu Proyecto-Barrilete?,  ya que muy probablemente se encuentre esperando por vos….