Creer en Todo, Pensar en Nada !

Casi veinte cuatro horas de función continua de este tiempo gris, que ha derramado tantos litros de agua como ha podido y provocado algunas contingencias no deseadas. Las plantas que me rodean, están hermosas y radiantes. Hace bastante tiempo que no se las ve así. Ellas son las beneficiadas. Ahora esperan que el sol aparezca para lucir sus galas, potenciar sus fragancias y albergar en sus flores los más variopintos visitantes.

Indagando en internet, en busca de la verdad climatológica, hago un promedio de las probabilidades para los próximos días. No parecen alentadores para los amantes del astro rey.

Sin lugar a dudas, los medios tecnológicos disponibles han mejorado sustancialmente la predicción. Las mismas están disponibles, en forma de alertas y avisos de corto plazo. Nos previenen de malos trances.

Las evidencias y el nivel de éxito me invitan a confiar y a programar actividades en función de ello.

En qué más puedo creer?

Tengo mis convencimientos y valores que me guían, como certezas que voy adquiriendo y dejando de lado, a veces al mismo tiempo.

En un sentido práctico, la ausencia de convicciones es imposible. Son las que tengo ahora.

Por ejemplo estoy gustoso y fascinado por escribir.

Cómo mantengo alejada mis certidumbres del fundamentalismo?

Primero hago la distinción:

Corriente de pensamiento que promueve el sometimiento absoluto a determinada doctrina o práctica de manera intransigente. La palabra, como tal, deriva de “fundamental”, que se refiere a lo que sirve de fundamento o es básico para algo, y se compone con “-ismo”, que indica ‘doctrina’ o ‘movimiento’.

En este sentido, el fundamentalismo ha estado históricamente asociado a corrientes ideológicas o religiosas que imponen el absoluto acatamiento de sus preceptos, establecidos en los libros sagrados o fundacionales, y que no admiten ningún tipo de réplica o interpretación contextual o actualizada de su doctrina.

De allí que los fundamentalismos sean dogmáticos, por su postura intransigente; fanáticos, por su militancia comprometida a toda prueba, y extremistas, debido a las consecuencias catastróficas que pueden acarrear las posturas irreflexivas, inflexibles e intransigentes de los grupos fundamentalistas, que son capaces de llegar a cometer actos atroces de terrorismo para imponer su doctrina.

Asimismo, existen prácticas fundamentalistas asociadas a determinadas corrientes ideológicas, como las esbozadas en libros como Mi lucha, de Adolf Hitler, o el Libro rojo de Mao. Del mismo modo, se suelen calificar como fundamentalistas algunas doctrinas o sistemas de pensamiento asociados a la economía, la cultura o la filosofía para denotar su condición dogmática e inflexible.

Para expresarlo, abarcando otros conceptos:

  • Se ha perdido la visión crítica sobre lo que pienso y sobre lo que piensan los demás. Soy un fanático.
  • El otro con sus propias ideas y conceptos no tiene relevancia para mí. La intolerancia e irritabilidad son moneda corriente.
  • Sólo mis juicios son válidos, o bien en el sentido contrario vivo sólo de juicios de los otros, perdiendo mi condición de autenticidad.
  • Se han perdido los matices de colores.
  • Las libertades se restringen y sobreviene la manipulación.

En épocas de crisis profundas, es común que el hombre vuelva a sus convicciones más arraigadas. Es natural volver al status quo. Permanecer en ello puede devenir en visiones absolutistas.

Tiemblan los orígenes de la filosofía: adormecido el asombro, velada la curiosidad y prohibida la duda.

Amparados en el fundamentalismo nos sentimos más sustanciales y menos accidentales, por lo que puede resultar en una postura cómoda.

Creer en todo, creer en nada, son dos caras de una misma moneda.

Creer manteniendo una postura crítica sobre mis certidumbres y las de los demás es una postura más saludable.

Asimismo, es cierto que las creencias compartidas, cómo hacemos las cosas en común, conforman nuestra cultura, la cual no es un hecho inmutable.

Te pregunto y me pregunto:

La oportunidad de conservar una actitud crítica está al alcance de todos?

En qué estás creyendo para lo que estás siendo hoy?

De qué estás dudando?

Hay curiosidad y asombro en tu vida?

Mientras buscas tus respuestas, te invito a que me otorgues la entidad que me merezco:

No soy dueño de la verdad

Pone reparos sobre lo que escribo y pienso

Mis interpretaciones son sólo eso

No tienes que coincidir conmigo

Mi umbral de tolerancia por más que lo intenté, continúa siendo acotado según mis límites humanos

Mis palabras están asociadas más a hipótesis que a tesis demostradas

Tengo varias creencias limitantes con las cuales convivo

Para ir poniendo un broche, un pensamiento en este sentido.

creencias 2

Una última cuestión:

Cuánto fundamentalismo contienes?

Conversar para Transformarnos !

“¡Qué pieza de artesanía es un hombre, que noble en sus razones, cuan infinitas sus facultades, en forma y emoción qué rápido y admirable, en acción casi un ángel, en aprehensión casi un Dios! La belleza del mundo, el parangón de los animales…. Y aun así, qué es para mí esta quintaesencia del polvo?”

WILLIAM SHAKEASPEARE, Hamlet.

Vamos a conversar, vamos a organizar un coloquio, organicemos una fiesta de palabras para ponernos de acuerdo.

Cuando surgió el primer lenguaje?

Cuando salimos de los gruñidos, gestos, señas y otras expresiones, para dar espacio a la vibración de las cuerdas vocales, emitiendo los más variados conceptos contenidos en vocablos, compuestos por sílabas?

No existen precisiones al respecto. Sólo aproximaciones que se remontan a la evolución humana.

Un antes y un después del ser humano en y a través de la Lengua Hablada.

Un antes y un después del hombre y su Lengua Escrita.

Un antes y un después de la persona y su Lengua Impresa.

Un antes y un después de individuo social y su capacidad de exponer su razonamiento y sus emociones, a través de significados conscientes compartidos, en una cultura común.

El big ban del Lenguaje hace referencia a un concepto viejo, capaz poco difundido, pero que hoy quiere distinguir.

Textual de Super Cooperadores:

Lo que es importante para la evolución del lenguaje es la ecología en la que un animal opera. ¿ Qué predadores son más peligrosos? De qué comida puede disponerse? Cómo se obtiene? ¿ Requiere esfuerzos cooperativos ir a cazar (o a recolectar)? ¿ Cuántas criaturas pueden unirse en grupos en esas especies? ¿Qué tipo de interacciones tienen lugar entre individuos (aseo, cortesía, lucha por el dominio, etc)?

Cuando surge la cooperación, no es suficiente con ser el más grande y más fuerte. Los compañeros más pequeños pueden unirse, y de esta manera nació la política: ahora esperemos, no luchemos. Vamos a ser razonables: hablemos del asunto. De modo similar uno puede cooperar con sus compañeros para cazar mayores piezas, en un juego más peligroso. O uno puede ver que las fuentes de comida abundante en el suelo del bosque pueden estimular a las hormigas a formar fortalezas en las cercanías. Es esta ecología la que conduce a la necesidad de soluciones en múltiples problemas y la que espolea a la evolución. El lenguaje es una de esas soluciones.

Los hitos más relevantes del desarrollo y crecimiento humano han estado ligados a la comprensión de conceptos compartidos de manera asociativa, a través del habla y de las conversaciones.

Claramente este lenguaje cooperativo e inclusivo nos hizo más sociales.

Podemos continuar reinventando y mejorando nuestra Comunidad, usando esa herramienta poderosa que nos evidencia como un animal en constante camino de transformación?

Podemos usar la explosión tecnológica de las comunicaciones rápidas de las redes sociales, para hacerlas efectivas, multiplicando los panes y no concentrándolos?

De nuevo al verbo, que implica acción, declaración de fundamentos para partir hacia.

Un pensador nos dice:

“Dos rasgos distintivos del Homo sapiens, comparado con otras especies, son la tecnología y la cooperación social entre no parientes. No puede ser una coincidencia que también dispongamos del lenguaje, el tercer elemento que no hace diferentes”.

Estamos en una nueva encrucijada, única y asimismo creo impostergable.

Definir, desde unas pocas declaraciones universalmente aceptadas y replicadas en todos los idiomas y partituras de la lengua, un renovado marco de convivencia, aprovechando las ventajas de poder conversar, pedir y ofertar, en un mundo conectado de manera global.

Será posible?

Un proverbio reza:

Si quieres felicidad para toda la vida, ayuda a la próxima generación.

Un filósofo nos dice:

Un pensamiento elevado requiere de un lenguaje elevado.

Es hora de alcanzar altitud con nuevas ideas, contenidas dentro de voces que nos asistan para cooperar más y competir menos?

Se trata de una utopía?

Mi instinto de supervivencia me dice que no. Caso contrario necesitamos pensar seriamente en abandonar rápidamente la vida terrestre.

Estamos a un tris de una nueva re-evolución si usamos los exponenciales medios de comunicación, con más altruismo.

El lenguaje para cooperar está al alcance de nuestro cerebro individual y social.

Un niño llega a la orilla del agua profunda con una mente dispuesta a maravillarse.

Seremos capaces de dar un nuevo contenido al agua profunda?

Super Cooperadores!

Mañana carente de sol pleno, pero que entusiasma para la caminata, por la frescura. De a ratos, unas pocas gotas se descuelgan de las nubes, conformando una lluvia que no es tal, pedazos de agua anodinos y remolones, que no se encuentran muy decididos a caer.

Me voy adentrando en esta especie de bullicio calmado, en la calle central de esta ciudad serrana; las personas parecen andar en cámara lenta. A esta hora los más jóvenes descansan, los cafés plenos de conversaciones de visitantes adultos, anónimos y despreocupados.

Mientras muevo las piernas, hay varias opciones posibles que mi cerebro va elucubrando. Seguir en esta procesión inacabada de seres que buscan….. nada, o ser uno más a la mesa para degustar una infusión, que me abra las puertas a algún intercambio de palabras, o dejar que la cosa fluya hacia donde tenga que fluir.

Durante el tiempo que no sé qué elegir, sin darme cuenta, entro a una especie de librería (no tan convencional), donde de inmediato me llama la atención, un cartel que reza, 1 x 100, 2 x 180. Ese mostrador rebosa de libros de los géneros más heterogéneos. Publicaciones otrora exitosas, las menos, otras que no tuvieron una gran acogida, en gran número y repetidas. Por respeto a estos autores que dedicaron tiempo y materia gris, me pongo en modo ilusionado. Tengo que encontrar uno o dos ejemplares, que abarquen algunos de mis temas preferidos: aprender, disfrutar, exquisitez lingüística, valores, servicio, comunidad, pasado, presente y futuro, Filosofía.

La búsqueda finalmente me entrega un título inaudito:

SUPER COOPERADORES

Las matemáticas de la evolución, el altruismo y el comportamiento humano

(o por qué necesitamos los unos de los otros para triunfar)

Escrito por: Martin A. Nowak, con la colaboración de Roger Highfield.

El asunto ya de por sí me resulta muy interesante, al hojear el libro, bastante más.

La particularidad es que el capítulo cero (me gustó la idea de un capítulo antes que el uno) arranca desarrollando y explicando el dilema del prisionero.

La problemática se llama así porque en su forma clásica, considera el siguiente escenario:

Imagínese que Usted y su cómplice son hechos prisioneros, capturados por la policía y acusados de un delito grave. El fiscal les interroga separadamente y propone a cada uno un acuerdo. Dicha oferta constituye el corazón del dilema y se concreta de la siguiente manera: si uno de Ustedes, el desertor incrimina al otro, mientras que el compañero permanece callado, entonces el desertor será acusado de un delito menos grave, y su sentencia se acortará hasta un año por haber proporcionado suficiente información para encarcelar al compañero. Entretanto al compañero silencioso se le acusaría de un delito más grave y se le condenaría a una pena de cuatro años.

Si los dos permanecen en silencio, y por tanto cooperan mutuamente, no habrá pruebas evidentes para condenar a ninguno de los dos del delito más grave, con lo que a ambos les caería una condena de dos años, por un delito menos grave. Si en cambio, ambos desertaran y se incriminaran mutuamente, se les juzgaría por el crimen más grave pero se les condenaría a penas reducidas de tres años, por estar cuanto menos dispuestos a proporcionar información.

Los resultados posibles permiten armar una matriz de doble entrada con cuatro resultados posibles. Con ayuda del dilema ahora podemos apreciar claramente lo que implica cooperar: uno paga individualmente un coste para que otro reciba un beneficio. Los inventores del artilugio allá por el año 1950, lo idearon como un poderoso boceto matemático que pretende reflejar una lucha que es central en nuestra vida: la que se da entre la competitividad y la cooperación, entre el bien individual y el bien colectivo.

Desde la base de esta disyuntiva, el autor complejiza el sistema, incluyendo una mayor población y actores sociales. Plantea varias soluciones posibles para resolverlo, cada una de ellas con distintos grados de cooperación entre los participantes.

El desarrollo luego describe lo que él denomina HAZAÑAS DE COOPERACION. Los ejemplos manifiestos en la naturaleza, desde la PREVIDA, o el Secreto de la Vida, la cooperación molecular que vemos en nuestras combinaciones de ARN y ADN, hasta el trabajo comunitario organizado de las Hormigas.

El planteo central del libro es que necesitamos migrar de Cooperadores a Supercooperadores.

Allí aparece un concepto que a mi entender es superador: El BIG BAN del Lenguaje!

Cómo nos creamos, crecemos y aprendemos desde el Lenguaje y las redes de conexión.

El escrito desarrolla bastantes pensamientos interesantes, acerca de las ventajas actuales y futuras de asistirnos mutuamente.

Hacia el final destaca los mecanismos de la cooperación más evidentes:

  1. Repetición: Te rasco la espalda si tú rascas la mía.
  2. Reputación: mi comportamiento hacia Usted depende de lo que Usted haya hecho por los demás.
  3. Selección espacial: los cooperadores pueden prosperar formando redes y agrupamientos entre ellos, donde se asisten mutuamente.
  4. Selección multinivel: una de las soluciones del dilema del prisionero, es que un grupo de colaboradores es más productivo, que un grupo de desertores, ya que da beneficios a todos los integrantes.
  5. Selección por parentesco: colaboro con mis parientes cercanos y ejerzo deserción sobre los extraños.

Desde la visión de este pensador, la humanidad transita por estos modos de convivencia, aunque sus conclusiones nos invitan a pensar acerca de que para sortear los contratiempos modernos y acuciantes, calentamiento global, catástrofes naturales más repetitivas, hambrunas, guerras, entre otros, necesitamos profundizar el modelo ccoperativo.

Del propio autor:

» Hemos de encontrar nuevas formas de pensar – una extensión fundamental de la moralidad – si vamos a vivir de nuestros medios terrestres. Y esto me lleva a un punto sobre el que ya había insistido, pero que merece que se repita. A lo largo de los años, mi investigación me ha revelado que si vamos a resolver el dilema del prisionero, tenemos que ser generosos, optimistas e indulgentes «.

Para cerrar, en uno de los apartados del libro, una cita de Einstein, de su obra “El mundo como yo lo veo”

Cuando rememoramos nuestras vidas y esfuerzos, pronto nos daremos cuenta de que casi la totalidad de nuestras acciones y deseos se relacionan con la existencia de otros seres humanos.

Haces propia esa idea?

En qué andas super-cooperando?

A veces en una sección olvidada y de oferta encontramos eso que nos ayuda a profundizar, nos hace vibrar o lo que es mejor nos pone en movimiento hacia…

Al salir de la librería, aún las pizcas de humedad se niegan a mojarme.

Cooperan para que continúe caminando debajo de nubes cansinas.

Muchas Gracias !

Una Vida Plena !

Su historia recorrió los confines más diversos del mundo, en una época donde no existía el celular, las redes sociales, el teléfono, el correo tal cual lo conocemos hoy, ni siquiera el telégrafo. Su leyenda se agigantó de boca en boca, debido a sus proezas, su fuerza y su motivación sin igual.

Desde niño me impactó sobremanera su figura singular, su determinación y la capacidad mística para seguir un sueño.

He extractado desde Wikipedia, un resumen muy cortito de su biografía.

Juana de Arco (en francés: Jeanne d’Arc), también conocida como la Doncella de Orleans (en francés: la Pucelle; Domrémy, 6 de enero de 1412-Ruan, 30 de mayo de 1431), fue una joven campesina francesa que, asegurando recibir voces de Dios, guió al Ejército francés en la guerra de los Cien Años contra Inglaterra, logrando que Carlos VII de Valois fuese coronado rey de Francia. Posteriormente fue capturada por los borgoñones y entregada a los ingleses. Los clérigos la condenaron por herejía y el duque Juan de Bedford la quemó viva en Ruan, el 30 de mayo de 1431, aunque más tarde fue canonizada como santa Juana de Arco. Su festividad se conmemora el día del aniversario de su muerte, el 30 de mayo, como es tradición en la Iglesia católica.

Nacida en Domrémy, un pequeño poblado situado en el departamento de los Vosgos en la región de la Lorena, Francia, ya con 17 años encabezó el Ejército real francés. Convenció al rey Carlos VII de que expulsara a los ingleses de Francia, y este le dio autoridad sobre su ejército en el sitio de Orleans, la batalla de Patay y otros enfrentamientos en 1429 y 1430. Estas campañas revitalizaron la facción de Carlos VII durante la guerra de los Cien Años y permitieron la coronación del monarca.

Como recompensa, el rey eximió a Domrémy del impuesto anual a la corona. Esta ley se mantuvo en vigor durante aproximadamente cien años.

Continuando con un pretendido análisis:

  • Sólo vivió diecinueve años, una muy corta edad. Cabe acotar que la expectativa de vida de la época era bastante menor que la de hoy, sin embargo duplicaba y un poco más la edad de Juana.
  • Más allá de alguna intención de incrementar su figura, por el rédito político o militar fue una líder de un ejército con 17 años de edad.
  • Fue condenada a la hoguera por setenta cargos dibujados, siendo el más grave el de inventar falsas revelaciones y apariciones divinas.
  • El tribunal francés que dictó sentencia consideró que era apóstata, mentirosa, sospechosa de herejía y blasfema hacia Dios y los Santos.
  • Los que la impulsaron en sus campañas militares, después fueron algunos de los que propusieron su juzgamiento, ignoraron la clemencia solicitada para liberarla, o actuaron de forma absolutamente pasiva.
  • Fue declarada Santa, por la Iglesia Católica en el año 1920. Posteriormente declarada la Santa Patrona de Francia.

La epopeya de Juana de Arco, dio lugar a numerosos libros, y sucesos fílmicos, desde la primer película francesa del cine mudo del año 1916, pasando por varios largometrajes americanos, hasta la última del año 1999, dirigida por Luc Besson.

Cada una de ellas se centra en atributos distintos, individuales o combinados, según la parte de su personalidad que se quiera destacar:

  • Su misticismo
  • Su afán de perseguir un sueño
  • Sus proezas militares
  • Su férreo e inquebrantable pacto con la Fe
  • Su condición de mujer y heroína
  • La traición de la que fuera objeto
  • Su compromiso con una causa que ella consideraba justa
  • Su desapego personal
  • Su servicio para los otros
  • Poner el cuerpo más allá de las circunstancias

Qué me propongo al traerte desde varios siglos atrás, algunos aspectos de la vida de Juana?

Varios conceptos aún aplicables, cientos de años después:

El mundo de las posibilidades. Ella representa en cierta forma la derrota de lo imposible.

El mundo de las declaraciones que cambian la historia de las personas.

Y en un aspecto más íntimo, LA VIDA PLENA con un gran compromiso social.

Ella con su corta existencia, nos muestra cómo vivir de manera sustancial y trascendental cada minuto.

Arrancando el 2019, en esta primera semana de Enero, tenemos la oportunidad de replicar algo de la historia de Juana.

De quién depende?

El mundo descriptivo, lo que soy capaz de ver y observar, sirve como marco de referencia para partir.

El mundo de las visiones personales, me muestra hacia donde voy.

El compromiso y la responsabilidad son el motor y el timón del barco.

El mundo de las relaciones y emociones amortiguan o intensifican las tormentas durante la travesía.

Vuelvo a preguntarnos.

NUESTRA VIDA PLENA.

De quién depende?

Excelente 2019 !
A zarpar !

Cuando comienza tu año?

Nos preparamos para la despedida del año calendario viejo y la bienvenida del año nuevo.

La celebración suele ser una vía de escape para las emociones.

Algunos nos proponemos despojarnos de lo malo que nos sucedió, quemando en la hoguera de nuestras vanidades la autocrítica . Como contrapartida pensamos que el 2019 será irremediablemente mejor.

Otros nos valemos de lo bueno para olvidarnos de lo no tanto, levantando la copa como señal de arranque para el período que se viene.

En un grupo encontramos personas que viven este cambio sin mucho para decir, hacer o preguntarse.

No es mi intención hacer un juicio de valor respecto de qué es válido y que no.

La gama de posibilidades y resultados a la hora hacer el balance son muy personales. La terapia grupal  después de varias copas, donde se conversa con menos tapujos, el movimiento del esqueleto al son de la música alegre y estentórea, acompañan el entierro y el nacimiento del tiempo.

Hemos hecho méritos para festejar a lo grande. Agradecimientos, culpas, anhelos, expectativas, sumas, restas, encuentros y desencuentros, alegrías y tristezas, recuerdos, se mezclan en nuestro interior, semejando la ensalada de frutas que degustamos.

El tiempo calendario en occidente viene fijado desde el año 1852 en época del Papa Gregorio XIII, dando por tierra con el calendario Juliano utilizado desde la época de Julio César. Otras culturas y religiones manejan sus propias mediciones cronológicas.

Este Cronos que recibimos cada 365 días, no es de nuestra elección. Hace cientos de años alguien decidió por nosotros como sería.

Los griegos sin embargo se refieren al Kairos, como el tiempo oportuno, o tiempo de gracia, en contraposición al del reloj de arena o Cronos.

La diferencia fundamental radica en que uno es un tiempo que pasa, es medido, inapelable, definido e independiente de cada persona. El otro, menos usado es cualitativo, personal, está asociado a instancias decisivas de nuestras vidas, más ligado a la consecución de hitos, metas, a la calidad trascendente de nosotros como individuos.

Autores modernos nos traen algunas concepciones revisadas del concepto.

Así, el autor estadounidense Eric Charles White lo define como «el instante fugaz en el que aparece, metafóricamente hablando, una abertura (o sea, el lugar preciso) que hay que atravesar necesariamente para alcanzar o conseguir el objetivo propuesto.».​

Para el filósofo francés Gilles Deleuze es «un Momento-lugar único e irrepetible que no es presente sino siempre está por llegar y siempre ya ha pasado. Que nos sobrevuela.»

En el mismo sentido, el español Alejandro Corletti Estrada escribió que es «el tiempo de nuestros momentos trascendentes, de los hechos que marcan fuerte el camino personal de cada uno de nosotros, eso que algunos denominan destino, y que en determinados momentos nos hizo tomar decisiones importantes»

La gestión del tiempo cronos es muy importante por cierto.

Pero qué pasa con nuestro tiempo personal?

Cabe la posibilidad de que estemos algo errados?

Estaremos bastante más enfocados en los minutos que en la calidad de los mismos?

Necesitaremos, un cambio de timón para equilibrar hacia dónde enfocamos las horas?

El 2018 agoniza sin más remedio.

Los proyectos continúan y se reciclan.

Entonces, cuando comienza tu año?

Cuál es el día y la noche de tu Kairos?

Escribiendo en vísperas del año nuevo, rodeado de mis afectos, mi esposa sonriendo, mis hijas creciendo, corriendo, porque son carne en movimiento, como decía mi bisabuela, siento las ganas de continuar más por el K, que por el C.

Admitiendo la posibilidad de enmendar errores, y con la proa a favor del viento de los aciertos, te invito a embarcar en el velero 2019.

El tiempo que vendrá.

Amigas y amigos lectores, espero haber sido de utilidad en el devenir del 2018.

Mi compromiso 2019 es continuar compartiendo más preguntas que respuestas.

Seguir buscando las mías, a veces a tientas, algunas con un poco de brillo, pocas con total claridad.

Mis mejores deseos para Uds.

Se vemos!

Navidad !

Con este fantasmal librito he procurado despertar al espíritu de una idea sin que provocara en mis lectores malestar consigo mismos, con los otros, con la temporada, ni conmigo. Ojalá encante sus hogares y nadie sienta deseos de verle desaparecer.

Su fiel amigo y servidor,

Diciembre de 1843

CHARLES DICKENS

Breve Prefacio a la historia relatada magistralmente en este bello libro: «Un Cuento de Navidad».

Dickens describe lo que le toca vivir en vísperas de esa festividad a un señor llamado Scrooge, poco interesado por el espíritu navideño y su magia. Vive una vida sólo atada a su trabajo, sus negocios, con pocas relaciones estrechas, salvo la del sobrino que aparece como uno de sus pocos vínculos afectivos a lo largo del libro.

En palabras del escritor:

¡Ay, pero qué agarrado era aquel Scrooge! ¡Viejo pecador avariento que extorsionaba, tergiversaba, usurpaba, rebañaba, apresaba! Duro y agudo como un pedemal al que ningún eslabón logró jamás sacar una chispa de generosidad; era secreto, reprimido y solitario como una ostra. La frialdad que tenía dentro había congelado sus viejas facciones y afilaba su nariz puntiaguda, acartonaba sus mejillas, daba rigidez a su porte; había enrojecido sus ojos, azulado sus finos labios; esa frialdad se percibía claramente en su voz raspante.

En otro párrafo:

Jamás le paraba nadie en la calle para decirle con alegre semblante: «Mi querido Scrooge, ¿cómo está usted? ¿Cuándo vendrá a visitarme?» Ningún mendigo le pedía limosna; ningún niño le preguntaba la hora; ningún hombre o mujer le había preguntado por una dirección ni una sola vez en su vida. Hasta los perros de los ciegos parecían conocerle; al verle acercarse, arrastraban precipitadamente a sus dueños hasta los portales y los patios, y después daban el rabo, como diciendo: «¡Es mejor no tener ojo que tener el mal de ojo, amo ciego!»

Esta mágica historia se divide en cinco capítulos:

El primer capítulo narra el encuentro con el fantasma de su socio Marley, del cual he extractado las anteriores descripciones que hace Dickens de Mr. Scrooge.

En un pasaje de la charla con su sobrino, que lo viene a saludar:

«¡Feliz Navidad, tío; que Dios lo guarde!», exclamó una alegre voz. Era la voz del sobrino de Scrooge, que apareció ante él con tal rapidez que no tuvo tiempo a darse cuenta de que venía.

«¡Bah! -dijo Scrooge-. ¡Tonterías!» El sobrino de Scrooge estaba todo acalorado por la rápida caminata bajo la niebla y la helada; tenía un rostro agraciado y sonrosado; sus ojos chispeaban y su aliento volvió a condensarse cuando dijo: «¿Navidad una tontería, tío? Seguro que no lo dices en serio.»

«Sí que lo digo. ¡Feliz Navidad! ¿Qué derecho tienes a ser feliz? ¿Qué motivos tienes para estar feliz? Eres pobre de sobra.» «Vamos, vamos»-respondió el sobrino cordialmente-.«¿Qué derecho tienes a estar triste? ¿Qué motivos tienes para sentirte desgraciado? Eres rico de sobra.

Jacob Marley su antiguo socio, luego de contarle las peripecias que está soportando después de muerto, le avisa y le implora preste atención a la llegada de tres fantasmas en tres noches sucesivas.

El segundo capítulo relata la llegada del primero de los tres espíritus:

El fantasma de la Navidad del Pasado.

Este personaje lo lleva a recorrer sus antiguas Navidades y a re-vivir momentos de alegres festejos.

En varios pasajes, este fantasma le muestra bastante de lo que ha perdido. Se incluye un fabuloso diálogo de Scrooge con una mujer, con la cual se comprometió pero no se casó.

Intercambios de palabras con mucha significancia, reclamos y explicaciones.

El tercero marca la llegada del segundo de los espíritus:

El fantasma de la Navidad del Presente.

Este personaje lo conduce por las celebraciones cercanas, de familias conocidas por Scrooge.

Se detienen de manera especial en la casa de su empleado Bob Cratchit , que tiene un hijo con muchos problemas de salud, Tiny Tim. El espíritu de la Navidad presente, bendice su hogar.

En un momento de la celebración familiar, el señor Scrooge escucha el siguiente diálogo:

«¡El señor Scrooge!, dijo Bob; «brindo por el señor Scrooge, Fundador de la Fiesta.

«¡El Hundidor de la Fiesta en verdad!», exclamó la señora Cratchit enrojeciendo. «Me gustaría tenerle aquí. Para festejarlo le diría cuatro cosas y espero que tenga buenas tragaderas».

«Querida mía», dijo Bob; «los niños: es Navidad».

«Tiene que ser Navidad, estoy segura, dijo ella, «para beber a la salud de un hombre tan odioso, tacaño, duro a insensible como el señor Scrooge. ¡Sabes que es cierto, Robert! ¡Nadie lo sabe mejor que tú, pobre mío!

«Querida, es Navidad», fue la tranquila respuesta de Bob.

Pasan luego por la casa de su sobrino.

En uno de los pasajes de la velada familiar, de boca de su sobrino se escucha:

«Me da lástima; no puedo enfadarme con él. El que sufre por sus manías es siempre él mismo. Le da por rechazarnos y no querer venir a cenar con nosotros. ¿Cuál es la consecuencia? No tiene mucho que perder con una cena. »

«Yo pienso que se pierde una cena muy buena», interrumpió la sobrina. Todos asistieron, y eran jueces competentes puesto que acababan de cenar y, con el postre sobre la mesa, estaban apiñados junto al fuego, a la luz de la lámpara.

El penúltimo de los capítulos hace referencia al Espíritu de la Navidad del Futuro.

Scrooge asiste a su propio funeral.

Una conversación que refleja el desinterés por su fallecimiento:

«¿Cómo está Vd.?», dijo uno.

«¿Qué tal está Vd.?» respondió el otro.

«¡Bien!» dijo el primero. «Por fin le ha llegado la hora al viejo diablo, ¿eh?»

«Eso me han dicho», contestó el segundo. «Hace frío ¿verdad?»

«Normal para Navidad. ¿Querrá Vd. venir a patinar?» «No, no. Tengo cosas que hacer. Buenos días.» Ni otra palabra más.

No se encuentran personas en este capítulo con un recuerdo halagüeño , positivo sobre el Señor Scrooge. Sólo referencias a su vida material y con pocos afectos.

Por necesidad de Scrooge, de ver un funeral con verdaderos sentimientos, visitan el del niño Tiny Tim.

«Y ahora yo sé, queridos míos», dijo Bob, «yo sé que cuando recordemos lo paciente y tranquilo que era, aunque era muy pequeño, un niño chiquitín, no reñiremos por naderías, olvidándonos así del pobre Tiny Tim». «¡No, jamás, padre! », dijo el pobre Bob. «¡Estoy muy contento! » La Sra. Cratchit le besó, sus hijas le besaron, los dos jóvenes Cratchit le besaron, y Peter y él se estrecharon las manos. ¡Espíritu de Tiny Tim, tu infantil esencia procedía de Dios!

Viendo todo esto el Sr Scrooge le implora ayuda para cambiar su destino.

¡Espíritu bueno! », continuó diciendo postrado en el suelo. «Tu benevolencia intercede en mi favor y me compadece. ¡Dime que todavía puedo modificar las imágenes que me has mostrado si cambio de vida! » La mano benéfica temblaba. «Haré honor a la Navidad en mi corazón y procuraré mantener su espíritu a lo largo de todo el año. Viviré en el Pasado, el Presente y el Futuro; los espíritus de los tres me darán fuerza interior y no olvidaré sus enseñanzas. ¡Ay! ¡Dime que podré borrar la inscripción de esta losa»

El quinto y último capítulo nos narra el desenlace final de la historia.

El Señor Scrooge muestra un cambio radical en su vida.

Festeja la Navidad con su sobrino.

Le permite a su empleado Bob Cratchit no trabajar en Navidad.

Dickens concluye el libro con este párrafo:

No volvió a tener trato con aparecidos, pero en adelante vivió bajo el Principio de Abstinencia Total y siempre se dijo de él que sabía mantener el espíritu de la Navidad como nadie. ¡Ojalá se pueda decir lo mismo de nosotros, de todos nosotros! Y así, como dijo Tiny Tim, ¡que Dios nos bendiga a todos, a cada uno de nosotros!

He tratado, ojalá con algo de éxito, robar hermosos pasajes de este gran escritor, primero para recordar la profundidad y la simpleza de su quehacer literario, y segundo para rescatar el inmenso Espíritu Navideño.

Siendo un libro de casi hace doscientos años, su lectura nos permite ejercitar el hábito de revisar nuestras vidas, por lo que como muchas obras memorables, mantienen su vigencia inalterada.

En lo personal muchos de sus pasajes me traen hermosos recuerdos de mis Navidades en familia, de las personas aún cercanas pero que ya no me acompañan: mi Padre, mis tías y tíos, algunos primos y primas.

Asimismo me permite visualizar esta Navidad presente, con el cariño que recibo y doy. Mi mayor fortuna: mi familia, mis amigos, mis compañeros y compañeras en las actividades que desarrollo.

Tal como el Señor Scrooge, me invita a proyectarme hacia el futuro, con el inmenso capital de mis afectos, equilibrando los fantasmas que llevo.

Hay destellos de Mr. Scrooge en cada uno de nosotros.

Hay cualidades del sobrino y de Bob Cratchit que contrapesan lo anterior.

Lo importante es que la vida te da chances de distinguir y transformarte día a día.

Gracias a mis lectores por tanta resistencia y comprensión.

Un último diálogo de Dickens.

«¿El señor Scrooge?»

«Sí», dijo Scrooge. «Ese es mi nombre y me temo que no le resulte grato. Permítame pedirle perdón.

Un gran momento para Perdonar y Perdonarte.

Una Muy Feliz y Merecida Navidad!

Algarabía General !

Mi memoria contiene muchos recuerdos inolvidables, que me remiten a la época del colegio secundario.

Adolescencia a pleno, vigencia de la rebeldía y descubrimiento de relaciones de amistad y de amor.

Hay un evento que está puntuado en el top ten, porque devino en una de las frases célebres que quedaron en nuestra historia, para proyectarse en el futuro.

Cuarto año, compartía mi banco con una persona carismática, aunque en algunos casos, ciertamente apartada del manual del buen comportamiento. Se podría decir que yo era un poco menos revoltoso, pero la dupla conformada, se potenciaba a la hora de romper los esquemas. Me refiero a Fernando Benigno, con el cual fuimos grandes compañeros y amigos. Hasta el día de hoy compartimos asados y reuniones, en una relación más relajada.

Transitabamos la clase de contabilidad con el profesor Carlos Alfaro. Exigente, recto, sólidos conocimientos y manejo de la materia. Su rasgo principal, es que su manera de ser y de evaluar no dejaba lugar a dudas. No había chance de responder con aproximaciones al conocimiento, ni mucho menos para discutir la nota de un examen. Cara de malo, no era afecto a la sonrisa, en su clase no volaba una mosca. Como contrapartida, nuestras hormonas nos permitían estar quietos, sólo de a ratos. La ebullición del crecimiento fuera de control, la picardía , las ganas de sortear los límites y las reglas, nos mantenían en esos estados de vigilia y reacción permanentes.

Es así que durante la clase mencionada, Alfaro comenzó con sus acostumbradas preguntas de contabilidad, a las cuales sumaba de a ratos, otras tantas, más filosóficas. De hecho, su conocimiento de la madre de todas las disciplinas era innegable. A cada pregunta nos miraba, de manera inquisitiva, evaluando si podía sacar de estos alumnos al menos una respuesta aceptable.

Siguiendo esa consigna, en un momento dado de esa jornada, quiso inducirnos en un concepto que develaré más tarde en este relato.

Bordolini, pase al frente por favor! dijo el profesor.

Nuestros bancos estaban ubicados en el medio de la clase. Deje mi asiento y me dirigí a la pizarra.

Una vez allí ubicado, atiné a mirar los rostros de todos, porque no entendía a que venía el cuento.

El profesor Alfaro, me preguntó: Digame Usted que es lo primero que hace en la mañana cuando se levanta?

No sabía a donde apuntaba. Comencé a percibir a Benigno, haciendo señas y conteniendo la risa.

No sé profesor, depende del día.

Acaso no se mira en el espejo?

Si me miro.

Y que vé?

Ya la clase empezaba a inquietarse y Fernando Benigno, ya estaba molestando a una de las compañeras que se sentaban delante nuestro.

Me veo yo.

Y cómo se ve?

Creo que bien. Qué se yo?

Como no se percibía hacia dónde íbamos, la mayoría empezó a tirar frases, posibles respuestas, voces mezcladas, alboroto y confusión; en simultáneo, casi todos se reían de la ingenuidad de lo que yo había dicho.

La clase entró en una especie de júbilo surrealista. Como era su costumbre, nuestro afamado compañero, aprovechó esta situación para transformarse en el centro de las risas.

Carlos Alfaro alzó la voz, para parar en seco la situación desbordada.

Sin embargo, Fernando Benigno tuvo una breve, pero lamentable demora, para darse cuenta de que había que abandonar el jolgorio.

El profesor centró su enojo en él; sin mediar palabra lo envío a dirección para ser amonestado.

Nuestro compañero ante la circunstancia adversa, se puso a esgrimir argumentos y explicaciones, tratando de evitar el castigo. Al final lanzó, su genial sentencia.

PERO PROFESOR, ESTO ES INJUSTO !

YO SOLO ME SUME A LA ALGARABIA GENERAL !

Acto seguido, ahora sí desbande mayúsculo. Primero porque la palabra algarabía ya nos resultaba jocosa, segundo porque el profesor, ante la oración declamada, hizo como un rictus de risa y se contuvo.

La situación empeoró para nuestro compañero y por añadidura para el resto.

Alfaro hubo de llamar al Rector, el Padre Kirsch, el cual fue al aula, nos dio un breve pero colérico reto a todos, para llevarse finalmente a nuestro líder de la hilaridad, a la Dirección de la escuela para ser sancionado.

La clase prosiguió conmigo aún parado al frente.

El profesor Alfaro, por fin develó que la respuesta que buscaba es que cayéramos en la cuenta, que al mirarnos al espejo nos veíamos idénticos o iguales a cómo somos.

Hasta el día de hoy no comprendo concretamente hacia donde estaba dirigido el concepto, porque el timbre del recreo tocó, y la lección terminó sin más.

Aproveché para escabullirme lentamente del pizarrón, para evitar algún llamado de atención.

Cuál es el propósito de haberles relatado esta anécdota?

No quiero terminar como Carlos Alfaro sin llegar a un cierre al menos.

La finalidad es distinguir aquellas circunstancias, cómo reza el título de la columna de una vieja y afamada publicación, donde la risa es un remedio infalible.

Discernir, que aún en situaciones donde parece que no tiene cabida, usar el buen humor, pero sobre todo la contagiosa alegría en forma de sonrisa, nos ubica mágicamente en una instancia superadora.

Aprender a reírse de uno mismo, es un arte que se puede practicar y perfeccionar. Ejercitarlo nos saca algunas de las caretas que solemos ponernos, nos muestra humanos , conscientes de nuestras propias limitaciones.

Se trata de vivir una preciada y alegre sintonía con los demás, no a pesar de los otros por supuesto.

La alegría y buena onda nos abre puertas, nos permite equilibrar la pesadez de alguna coyuntura negativa.

Entonces nos preguntó:

Qué te anda alegrando últimamente?

Practicas distinguir hechos felices?

La fortaleza de las emociones radica, en que si bien puede sonar contradictorio, son efímeras y poderosas.

A continuación, les comparto algunas vigorosas frases, declaradas por personas con una gran manera de encontrar sentido a la vida:

La belleza es poder, y una sonrisa es su espada

Una frase inspiradora del naturalista inglés John Ray.

La felicidad aparece cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía

Una de las frases de Gandhi en las que se da una visión muy particular sobre lo que es la alegría y la felicidad.

La paz empieza con una sonrisa

Teresa de Calcuta pone el foco en el individuo a la hora de hablar de felicidad.

Una vida alegre es una creación única que no puede ser copiada de una receta

Mihaly Csikszentmihaly, uno de los referentes de la psicología positiva, propone esta reflexión de felicidad para que aprendamos a apreciar el carácter irrepetible de nuestras vidas.

La alegría reside en la alegría del logro y en la emoción del esfuerzo creativo

Franklin D. Roosevelt da una de las que, en su opinión,es una clave de la felicidad.

Mientras terminó la escritura de hoy, se me viene a la mente el instante preciso, donde nuestro benemérito compañero, dijo la palabra que se usaba en el pasado para denominar al pueblo árabe: ALGARABÍA.
No me queda más que sonreír.
Gracias Hermano, porque aún hoy, tu preciada y valiente defensa, sigue siendo parte de mi alegría.

Vocación !

Lo recuerdo como si estuviera pasando en estos precisos momentos.

Terminaba el secundario, en una escuela con orientación en bachillerato comercial; en el año 86, del siglo pasado, era una de las pocas que conservaba el esquema expandido de cursado en seis años. El fundamento era que los alumnos lograran un mayor nivel de madurez, previo a la elección de una carrera universitaria.

Desde mediados del último período lectivo, algunos de nosotros, no muchos, concurrían a encuentros de orientación vocacional. Una gran proporción, estaba preocupado por su futuro, acompañando la mirada de sus padres, pero tenía más o menos claro, hacia donde ir. Una mínima parte del alumnado tenía una actitud indiferente respecto de la cuestión central: que voy a seguir estudiando?

En el seno de mi familia, no hubo muchas conversaciones al respecto. Casi siempre fui un buen alumno, destacado por las buenas notas y con proyección profesional. Como contrapartida bastante indisciplinado, según los juicios de aquella época.

Lo que yo decidiera estaba bien, vale decir no tuve indicaciones o presiones para seguir, por ejemplo, la carrera de contador que era la profesión de mi papá Ramón.

Ingeniería Química para producir y hacer químicos, materiales, construir fábricas. Muy buena opción para mí. La Química más de laboratorio y de investigación no me atraía de la misma manera. Me gustaba ver en hechos lo que se mostraba con planos, diseños, cálculos de todo tipo.

Por otro lado, ferviente lector, con tendencia al pensamiento crítico y reflexivo, me gustaba la filosofía y las letras.

Por lo que hube de optar, como tantas otras veces en mi vida, esta vez siguiendo la línea de la creación material, dejando lo inmaterial algo dormido o aplacado.

Unos años atrás el bichito de la vocación volvió a picar, para volver a incursionar de manera constante y corriente sobre mi pensamiento y quehacer humano. Me entrené como coach profesional. Volví a indagar profundo en mi interior, vocacionando algo distinto.

Es en parte por esto que escribo este blog, desde hace más de un año, en esta especie de ejercicio de oxigenación de las neuronas y el corazón.

A qué viene todo este cuento?

A resaltar la importancia de la VOCACION en nuestras vidas. A diferenciarla y distinguirla del concepto de PROFESION. A veces son confluyentes, otras tantas no. No es crucial que lo sean, pero la sintonía entre ambos puede ser un gran potenciador personal.

La palabra tiene sus orígenes en la religiosidad, como una llamada o inspiración para la vida religiosa. Más tarde migró al concepto más conocido, como inclinación o interés que una persona siente en su interior para dedicarse a una determinada forma de vida o un determinado trabajo o servicio. La voz interior que nos llama para enfocarnos en algo.

Estar alineado con una visión personal, siguiendo la llamita interior que nos marca una tendencia hacia lo que nos motiva y nos gusta, es una cuestión bastante central.

La Vocación hace que podamos aceptar las equivocaciones, aprender de ellas; al mismo tiempo nos baja a tierra en el éxito personal y profesional. Es el piloto encendido, listo para prender un fuego mayor.

La llamada vocacional, no sigue una regla fija. Está más asociada a la evolución y el desarrollo humano, que a la edad biológica. Algunas personas tardan años en descubrir su genuina determinación o inclinación por algo.

Lo atractivo resulta en que las oportunidades están ahí. Existen posibilidades de cambiar el rumbo, siguiendo un norte distinto, sacando el polvo a la brújula guardada.

Quizás el más grande desafío sea el de mantener la llama encendida.

Ahora bien, de copetín les traigo el contenido de un artículo periodístico, vinculado a lo que estamos tratando hoy.

Lo escribe Jorge Tortaglione. Médico y Presidente de la Fundación Cardiológica Argentina.

La Heroica Vocación de Curar

El derrotero de la medicina está plagado de hombres y mujeres que han dado todo por otros seres, movidos por la vocación y la pasión. La mayoría de las veces, trabajando en silencio y ajenos al reconocimiento público. Muchos de ellos fueron profesores y fuente de inspiración para las siguientes generaciones de médicos. Verdaderos referentes éticos y ejemplo de valores humanos en acción.

Demostraron también que ni los embates políticos ni los contextos socioeconómicos adversos pueden frenar la voluntad de servir a los demás y hacer valiosos aportes para la ciencia. Por eso, hoy, cuando los médicos deben enfrentar una vez más recortes en ciencia, la falta de recursos en muchas de las instituciones públicas que velan por la salud y la ineludible sobrecarga laboral, es oportuno recordar el ejemplo de doce médicos que hicieron historia y merecen ser considerados “héroes argentinos”.

Bernardo Houssay, Pedro Cossio, René Favaloro, Osvaldo Raffo, Luis Agote, Cecilia Grierson, Enrique Pichón Riviere, Florencio Escardó, Salvador Mazza, Esteban Maradona, Ramón Carrillo y Arturo Illia han demostrado que la medicina debe ejercerse como un apostolado.

Algunos de ellos fueron censurados y criticados, otros fueron cesanteados de cargos y obligados a exiliarse; pero todos, pese a los obstáculos, siguieron adelante. Se pusieron el overol por el país. A juzgar por la cantidad de tareas que realizaron y los objetivos que cumplieron, parece que hubieran vivido más de una vida.

Mazza fue ninguneado y lo acusaron de pirómano, mientras que Houssay no fue reconocido ni aun cuando le entregaron el máximo galardón que puede obtener un médico: el Premio Nobel. Cossio pasó de ser separado de su cargo por antiperonista a convertirse en el cardiólogo personal de Juan Domingo Perón.

Carrillo murió en el exilio en el medio de la selva brasileña y Grierson, por el solo hecho de ser mujer, no pudo obtener un cargo docente. Maradona tuvo que exiliarse en Paraguay por oponerse al gobierno de facto.

Pichon-Rivière fue echado del Hospital Borda con el argumento de que su trabajo promovía la homosexualidad y que era comunista. En tanto que Agote recibió críticas, que se mantienen hasta el día de hoy, por dictar la ley de menores. Escardó fue echado de la Universidad de Buenos Aires luego de ser confirmado como profesor adjunto. Y a Raffo le cuestionan haber trabajado como médico forense de la Policía Bonaerense durante la última dictadura militar.

Estudié con los libros de fisiología de Houssay y semiología de Cossio; pude presenciar conferencias y recorrer salas de enfermos operados del corazón con Favaloro. Admiro la hombría de bien de Illia, el concepto social de la medicina de Carrillo, Mazza y Maradona; el esfuerzo de Grierson para insertarse en un mundo rotundamente machista, la tenacidad de Agote, el pensamiento de Pichon-Rivière, la audacia de Raffo y la capacidad de comunicar de Escardó. Son vidas increíbles, que hicieron aportes decisivos para cambiar la calidad de vida de miles de personas y que además debieron superar los escollos que les presentó la situación del país que les tocó vivir.

En este Día del Médico, vaya a estos doce héroes y a los que actualmente ponen su corazón en esta profesión, capaz de ser tan reconfortante como ingrata, mi homenaje y agradecimiento. Con la esperanza, también, de que las nuevas generaciones los mantengan vivos en su memoria a la hora de trabajar por uno de los bienes más preciados del ser humano: la salud.

Por demás interesante el contenido: La vocación de servicio a pleno.

Como era de esperar, en casi todos mis escritos, no traigo respuestas. Me inclino más bien por las preguntas.

Cómo andas de vocaciones?

Distinguís tu fuego encendido?

A quienes incluís a la hora de vocacionar?

Una sola consideración que creo útil traerte.

La era de la transformación digital, necesita de vocaciones nuevas.

Qué estamos haciendo a nivel personal y social para equilibrar y armonizar tecnología y vocación?

Hoy no encuentro un cierre , ni una frase magistral aplicable.
Por lo que si te parece, elegí la que te resulte más útil.
Por mi lado, el cerebro me dijo basta……
Es fin de semana !
A descansar se ha dicho……

Y si trabajamos sobre las causas?

En reuniones, laborales, familiares, del club, de amigos, profesionales, con interlocutores conocidos, no tanto, casuales en un bar, en un acontecimiento social o cultural, en muchas de ellas, hemos escuchado innumerables veces, frases tales como:

Acá no se quieren resolver los problemas!

Nadie hace nada!

En este País siempre se repite la historia. Siempre lo mismo!

No tengo tiempo para ponerme a ver de qué se trata!

Que mal esta la Economía!

Lo que nosotros opinamos no vale de nada!

A nadie le importa que el dólar suba!

Viste que ejemplo que es Alemania!

El tema acá es que no pensamos para nada igual!

Existen millones de ejemplos, de estas sentencias abrumadoras y casi indiscutibles.

Que levante la mano, quien no emitió alguna vez un eslogan con un contenido de ese tipo.

Los nunca, siempre, todo, ningún, nada, nadie, están presentes a menudo, como para otorgarles un cariz que no admita disenso, a veces ni consenso, y otras tantas nos hagan sentir vergüenza propia o ajena.

Las proposiciones o juicios a los que me refiero no tienen responsables.

Según mi punto de vista agregan poco valor o contenido a un diálogo, cerrando puertas en lugar de abrirlas. Subyacen en ellas cuestiones aún más relevantes, que develan en cierta manera nuestra manera de ser como individuos y como sociedad.

  • No se identifica de manera concreta la contrariedad u oportunidad. Referido a qué dominio se manifiestan?
  • Las consecuencias se expresan de manera totalitaria y sin propósito de discusión.
  • Las causas generadoras de los problemas permanecen allí, provocando más inconvenientes porque no se identifican y menos aún se resuelven.

Resulta evidente por cierto, que son más fácilmente visibles las consecuencias de lo que hacemos; es por ello que estamos gran parte del tiempo trabajando sobre los efectos, y no sobre los orígenes.

Ejemplos cotidianos:

Una calle rota es parchada cientos de veces, antes de dar con la causa de la rotura.

Pintamos y repintamos tantas veces una pared a la que se le cae la pintura, hasta que eliminamos la humedad.

Tenemos problemas de salud, por ejemplo alta presión arterial, y en vez de bajar de peso y hacer ejercicio, tomamos la pastillita mágica.

Hace muchos años que Argentina no logra una adecuada estabilidad financiera y social, pero seguimos trabajando como si el problema tuviera una causa económica.

Se pretende solucionar la deserción escolar en la escuela primaria y secundaria con medidas de coyuntura.

De esta forma, en varios ámbitos de nuestras vidas, no es más cómodo de manera individual o colectiva trabajar sobre lo que se ve. Confundimos impactos con causas.

Nos hacemos maestros en generarnos una adecuada convivencia con los problemas, o bien resolvemos contratiempos como el mago Cacarulo de puro c……

No quiero significar con esto que los efectos o secuelas no deban atenderse, vale decir que la pastillita de la presión mientras no consiga un hábito de vida más saludable, la debo tomar para evitar un mal mayor.

Lo que sí quiero enfatizar es que tarde o temprano, para dejar de convivir con situaciones nocivas que nos restan posibilidades, o que no nos permiten crecer y alcanzar nuevas metas y superarlas, no nos va a quedar más remedio que buscar los motivos o causas, caracterizar las más incidentes y dedicarnos a trabajar sobre ellas.

Se trata de discernir lo que nos inquieta lo más exacto que podamos, acotarlo en el ámbito (individual, social, laboral, familiar) donde se manifiesta, para luego trazar un programa de acción sobre los principios o causas

El iceberg se distingue por lo que aparece fuera del agua, visible a simple vista, pero más de las dos terceras partes, el basamento del mismo, está sumergido y oculto a nuestros ojos.

No nos vamos a chocar el iceberg, por supuesto, porque eso sería una decisión desacertada.

Identificar las causas y pretender solucionarlas a través de los consensos y planes, no asegura necesariamente el éxito. Si nos pone en la senda para la construcción de un camino sustentable.

Es probable que el ejercicio, y la habilidad para enfocar las oportunidades de esa manera, no nos salga de una, que tengamos intentos fallidos; que necesitemos aprender y reaprender repetidas veces.

Es muy probable que tengamos que volver sobre nuestros pasos, para realimentar lo que logramos y trazar un nuevo plan. De eso se trata, no arrogarnos que ya lo conseguimos, sino seguir proponiendo y haciendo.

Nos pregunto:

Definiste qué te inquieta?

Qué consecuencias te trae?

Qué oportunidades te estás perdiendo?

Conoces las causas?

Estás trabajando en ellas?

Muchas preguntas, para generar por respuesta un espacio de trabajo, que nos sacuda la modorra.

La elección pasa algunas veces por ser protagonista o espectador.

No se trata de sentir culpa o buscar culpables, sino asumir la responsabilidad.

Aristóteles nos decía hace más de mil años:

aristoteles-causa-efecto.jpg

En la medida que podamos transformar los nudos en oportunidades, podremos lograr mejores estar siendo….

Observo desde el ventanal el magnífico trabajo que está haciendo un aguilucho al construir su nido.

Preciso, certero, ramita por ramita, hace dos días lo está edificando.

La tormenta de anoche capaz volteó una parte de lo erigido.

La verdad no lo sé.

El continúa, recalculando su vuelo con el viento, levantando con su pico pieza por pieza.

Yo firmemente creo que tenemos la posibilidad de hacer lo mismo.

Vos qué opinas?

Emocionante !

Lucía, mi pequeña hija de 6 años, llora desconsoladamente porque sus hermanas mayores Emilia y Paula, mellizas muy próximas a los once, no quieren jugar con ella. Le cuesta aceptar el rechazo a su oferta de divertirse con la casita de muñecas.

Me acerco a consolarla con un abrazo. Intento conversar con ella. No hay palabras para contenerla. Su mundo parece destrozado por el destrato de sus antecesoras. Me dice que está enojada. Nunca más va a jugar con ellas a nada.

Se me ocurre proponerle otra actividad, bastante simple por cierto. Me mira y dice que sí. Puede parecer algo estúpido pero sólo caminamos por la casa sin pisar las juntas del piso. Se olvida de su llanto. Se pone en acción y libera esa energía contenida. Cada vez lo hace más rápido y más preciso. Me equivoco pisando y se siente triunfadora.

Luego de unos quince minutos, más o menos, nos sentamos a charlar en el sillón del living. Me cuenta, con una gran sonrisa, que en el colegio están ensayando para la fiesta de fin de año de su jardín.

Vas a ir Papá no?

Seguro hija!

Vamos a cantar una canción muy bella.

Se pone a practicar. Lo sorprendente es que se sabe la letra y suena bastante entonada.

En el lapso de pocos minutos ella ha transitado varias y diferentes emociones.

Tristeza, alegría, desánimo, dolor, contención, tranquilidad, calma, enojo, dicha, frustración, exaltación.

En ese tiempo la he acompañado con mis propias sensaciones por cierto.

Desde pequeños,  tenemos un lazo muy fuerte con nuestros mecanismos humanos más profundamente arraigados.

Estamos tan bien concebidos que venimos con distintas alarmas incorporadas, con el propósito primario de sobrevivir. Asimismo las emociones que nos dan placer, elevan nuestra autoestima, nos permiten dar y recibir amor, están presentes equilibrando los miedos y las angustias. Cada uno de estos antiquísimos impulsos cerebrales nos pone en movimiento liberando distintas sustancias químicas en nuestro organismo, para que la conexión entre nuestro cerebro y  cuerpo sea lo más precisa y eficiente posible.

La ausencia de emociones o un desequilibrio de las mismas, son estados patológicos.

La permanencia de emociones, que son decididamente transitorias, por lapso de tiempos prolongados dan lugar a estados de ánimo asociados, tales como la euforia, la depresión, la ira.

Nuestros estados de ánimo pueden ser encajados en cuatro muy básicos:  el Resentimiento y la Resignación (cuando no acepta situaciones de mi vida); la Paz y Equilibrada Ambición (cuando acepto lo que me toca); este último estadio nos pone mucho más cerca de la Proyección y Crecimiento Personal. Nos pone en la senda del  estar siendo en el Buen Convivir.

Con la madurez vamos aprendiendo a distinguir nuestras emociones.

Para qué nos sirve?

Discernir nuestras emociones nos permite ponerlas en un estadio superior de conciencia; luego desde ese lugar podemos canalizar nuestros impulsos primarios y ponerlos de nuestro lado para accionar.

Gracias a nuestra naturaleza las emociones están presentes.

Lo que nos conmociona nos pone en maniobras, nos motiva para lograr  lo que queremos.

La simbiosis de cuerpo, emoción y lenguaje es permanente, por lo que las actividades corporales tales como bailar, hacer deportes, nos sacan de los estados de desánimo y frustración.

Fuimos migrando en el concepto:

Durante un tiempo  se hablaba de controlar emociones. Es decir desactivar nuestras alarmas y nuestros dispositivos de confort, con los que venimos equipados.

Luego la idea derivó en gestionar las emociones. Un poquito mejor, si se quiere, pero suena a mecanismo rebuscado.

Más tarde apareció el concepto de Inteligencia Emocional unido a la Inteligencia Social. Ya avanzamos un peldaño más. Nos amigamos con nuestra condición humana.

Cuál es la propuesta que se ajusta mejor en mí?

La idea de VIVIR CON NUESTRAS EMOCIONES,  INCLUYENDO LAS DE LAS DE LOS OTROS.

Vale decir ser artífices del BIEN-ESTAR, propio y ajeno, en una coexistencia donde nos conectemos reconociendo nuestras emociones, para accionar juntos.

Parece simple pero es un desafío permanente.

Caben las preguntas:

Qué nos anda emocionando hoy?

Con qué estados de ánimos estás conviviendo?

Daniel Goleman nos trae, dos pensamientos formidables.

emociones

emociones 2

Mientras releo las frases, mi atención vuelve al punto de partida.

Mi hija Lucía , me propone, ofuscada:

Papá retalas porque siguen sin jugar conmigo!

Las llamo a las tres, para generar el diálogo necesario.

Hablan y discuten entre ellas. Observo sin poder intervenir. Argumentos van y vienen.

Una nueva danza de emociones, previa a la cena.

Se va calmando la cosa. Ahora se ríen.

Me alejo y ni lo notan.

Misión cumplida….. al menos por un rato….