Alfabetización !

Este otoño me encuentra embelesado, contemplando las mutaciones que provoca. La magnificencia del verde en todas sus gamas se combina con otras no menos bellas de ocres, amarillos, violáceos, que le van ganando en proporción, lenta pero inexorablemente. La savia se va poniendo remolona, mientras la tierra se va enfriando, al ritmo que el sol tiene menos minutos en cancha. Las hojas de los árboles no perennes caen y se agrupan por efecto del viento, formando hermosos conglomerados marrones. Una vez aquí, otra vez allá, cambian de posición hasta desaparecer por completo, sirviendo de sustrato para el suelo.

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Las estaciones están alfabetizadas de esa manera natural, en un sincronismo que es envidiable. En todo momento saben lo que tienen que hacer y lo hacen, titiriteros de manos invisibles, cien por ciento efectivas.

Los seres humanos y nuestros ciclos nos asemejamos a las estaciones, aunque en general, de manera más caótica y menos estructurada, con distintos grados de desorden, dependiendo de nuestros estar siendo en la vida.

El otoño me trae tantos recuerdos de la quinta en donde nací,  y viví mi infancia.

Allí encuentro tus ojos que me miran y tu sonrisa que me halaga, tío Marochi. Moviendo tus manos laboriosas, sufriendo frío, calor, casi siempre buena cara, trabajando al servicio de los demás.

De niño no percibí nunca que casi no leías nada, ni escribías, salvo tu nombre que garabateabas. Es que nos dabas tanto amor, que el resto no importaba. Para leer y escribir lo tenías a mi Papá Ramón, el menor de los hermanos, al que cuidaron y protegieron para que estudiara. El se encargaba de lo que te hacía falta. Vos te ocupabas de la tierra y sus frutos; la mejor lechuga, chaucha, tomates, zapallitos, berenjenas, maíces, duraznos y ciruelas nacían de tu compromiso de hortelano.

Tío Marochi, te cuento que Lucía, una de tus sobrinas nietas, con sus seis añitos, está aprendiendo a leer y escribir. Concurre muy contenta al colegio. Hace muchos dibujos de su familia, de cuestiones que la rodean. Nosotros seguimos el legado de Ramón, tu hermano menor, en esto de alfabetizar y continuar aprendiendo.

Busco algunas estadísticas. Encuentro que hace muy poco, en el 2010, casi dos personas de cada cien eran analfabetas en Argentina. Si bien el índice fue bajando década tras década, se muestra algo amesetado en los últimos años.

La realidad latinoamericana muestra índices que superan al de Argentina. A nivel de la Comunidad Europea la cifra baja a menos del 0,5 %.

No es la idea discutir sobre cifras, sino reflexionar sobre otras cuestiones vinculadas con esta oportunidad.

Párrafos interesantes de un trabajo escrito por Guillermina Engelbrecht, profesora asociada de la Universidad de Nuevo México, Alburquerque, Estados Unidos.

« Se habla de analfabetismo como si fuera una enfermedad que es necesario erradicar, y de índices de analfabetismo como de grados termométricos que nos dan una idea de la salud de un país. La importancia de la alfabetización reside fundamentalmente en el poder que brinda al alfabetizado. Poder para obtener información, comunicarse personalmente por escrito y desarrollarse dentro de contextos sociales que exigen la habilidad de leer, escribir y comprender como requisito para participar activamente en los procesos y decisiones de la misma sociedad».

“Ninguna ideología, partido político, fuerza social o individuo promulgará públicamente la necesidad de contar con una masa de individuos analfabetos. Por el contrario… erradicar las trabas que los individuos tienen para llegar a niveles de educación básica, luchar contra la ignorancia…”  son metas que se proponen una y otra vez. Pero, como “del dicho al hecho hay mucho trecho», la realidad es que, dado el aumento de la población mundial y el deterioro de las economías de muchos países, el analfabetismo continúa existiendo y en algunos casos ha aumentado. Aún en los países altamente industrializados como los Estados Unidos de Norteamérica, el analfabetismo subsiste.

«Desde el punto de vista del individuo el analfabetismo es una condición personal que lo sitúa en posiciones de gran desventaja social y económica. De hecho, la mayoría de las personas analfabetas tienden a describirse a sí mismas más como pobres que como analfabetas.»  Hay que reconocer que el significado mismo de la palabra “analfabeto” pone al individuo en una posición desfavorable, como si toda su experiencia y la información oral que ha adquirido a través de su vida valiera menos por no poder leerla o escribirla. Esta condición personal tiende a conducir a los individuos, y por extensión a los grupos a la marginación, al no poder utilizar su acceso a la información escrita.

«El analfabetismo funcional consiste en la falta o insuficiencia de la habilidad para leer y escribir para poder participar adecuadamente en una sociedad compleja.» Sin embargo, la definición de funcionalidad varía de acuerdo con las sociedades a que nos referimos. Lo que es funcional en una localidad puede no serlo en otra. La funcionalidad no reside en el individuo sino en las cosas, depende de la capacidad que tenga el individuo para utilizar las cosas dentro de su contexto social. Por ejemplo, podemos decir que una computadora es funcional, pero si yo no sé cómo usarla, no me servirá, aunque tenga acceso a ella. Lo mismo se puede decir de una biblioteca o de un libro, su funcionalidad como medio para transmitir información dependerá de la capacidad del lector para manipular y procesar la información a que tiene acceso. Cada sociedad define lo que es alfabetismo funcional de acuerdo con sus necesidades, y define las habilidades mínimas que un individuo debe alcanzar para poder realizar las funciones requeridas en cada contexto. Un individuo alfabetizado es entonces “un sujeto capacitado para la utilización de la lectura y la escritura como instrumento social y cultural para su aplicación efectiva en las esferas de las relaciones tanto de trabajo como de comunicación..

«La alfabetización consiste en proveer al individuo con dos instrumentos: la lectura y la escritura con los que puede transformar su mundo, entenderlo mejor y tal vez entenderse mejor a sí mismo. Además de enseñar la lectoescritura, alfabetizar es también, hasta cierto punto, enseñar a pensar. El analfabetismo está relacionado con la ignorancia en la medida en que al no ser alfabeto el individuo carece de la información que necesita. El sólo hecho de saber leer y escribir no garantiza que uno no sea ignorante pues la ignorancia es también funcional. La ignorancia está directamente relacionada con lo que se necesita saber y es relativa a la situación en que se vive.»

Cuando nos referimos a índices de analfabetismo nos estamos refiriendo, según la buena definición de los párrafos anteriores, al primer escalón habilitante.

Imaginemos por un momento los distintos niveles de funcionalidad a los que hace referencia la investigadora.

Ahí la brecha se hace más grande y preocupante, para garantizarnos un desarrollo humano y social sostenido.

No se trata de acumular información, sino de desarrollar individuos sociales, con habilidades crecientes para conformar comunidades pensantes.

La tecnología profundiza la diferenciación, y su velocidad exponencial la hace cada vez menos asequible.

En más de 100 años, aún no hemos sido capaces de alcanzar de manera completa el primer escalón de alfabetización.

Este disruptivo presente y futuro nivel de alfabetización digital y tecnológica, aún no debidamente tipificado, debido a su continuo movimiento hacia arriba:

¿Cuántos nuevos analfabetos funcionales está creando?

Las ventajas de la innovación y multiplicación tecnológica son más que evidentes. No se trata de retroceder, pero si de buscar los mecanismos para que las personas puedan acceder a nuevos niveles de habilidades y conocimiento, más allá del manejo de las redes sociales, en dónde si existe consenso y prácticas desarrolladas y arraigadas.

En la medida que no lo hagamos, como quiere significar la investigadora, más seres humanos se percibirán diferentes, pobres y sin oportunidades, incrementando la desigualdad.

En mi modesta opinión, aún el problema no está dimensionado, medido su impacto y mucho menos trazado un plan.

¿Cuál es tu opinión?

En lenguaje americano, Malvinas !

Lo que sentimos tiene tantos matices entremezclados de difusa procedencia, tan personales que resulta difícil encasillarlo en conceptos claros y definidos. Allí radica su belleza, a tal punto que el amor podría ser resumido a una extraña coincidencia de sensaciones compartidas, que nos hacen creer en la vida.

Así transcurrimos, muchos instantes de nuestra existencia, sintiéndonos vivos por y a través de alegrías, tristezas, agradecimientos, enojos, aceptaciones, rechazos, en una danza vibrante de rostros, palabras y acciones.

Por qué quiero lo que quiero, no tiene un origen racional, aunque después trate de disimular mi elección, con alguna explicación para el resto de los mortales, que muchas veces no encuentran un motivo, pero intentan entender la justificación de los otros.

Lo que emocionamos, paradójicamente nos tiene llorando por una alegría o riendo ante un infortunio.

Estos días nos traen de la mano, algunos eventos que me producen innumerables y profundas sensaciones.

El primero que hemos vivido, aquí en nuestra Córdoba, está ligado de manera íntima a nuestra lengua española. Un congreso que tiene como homenajeado a nuestro actual idioma, la materia prima con la que excelsos escritores, narradores y poetas, nos han deleitado con sus cuentos, historias, ensayos y rimas. Se respiran aires impregnados de Cervantes, García Lorca, Cortázar, Borges, García Marquez, y tantos otros arquitectos de la palabra, que nos regalaron cada uno a su manera, una sentida organización de voces que pretenden transmitir algo.

Inmensa alegría, por percibirnos hermanos americanos, munidos de palabras en un mismo lenguaje, de las cuales nos servimos para identificar e interpretar la realidad.

Aquí me detengo a preguntarnos:

¿Si la lengua nos facilita la unión, que nos desune, tal que no podemos unirnos?

Se me ocurren tantas cosas, que podríamos hacer un nuevo congreso, sólo para identificar al menos o como mucho tres elementos comunes, que nos sirvieran para trabajar en la creación de una identidad americana. Un viejo y anhelado sueño, que venimos postergando, desde las luchas por nuestra emancipación, hace más de dos siglos.

Vivo con entusiasmo que se festeje el respeto por la palabra y sus regionalismos.

El lenguaje cambió al hombre, la escritura hizo trascendente el mensaje, a través del proceso de imaginar el contenido de algo,  describirlo y transmitirlo inequivocamente. Las grandes declaraciones, por ejemplo, la de la Independencia, posibilitaron crear una realidad superadora.

El renovado devenir humano, producto de la visión de aquellos con el poder de revelar un rumbo distinto, necesitó de palabras que proyecten la luz que nos hizo de guía.

Volvemos al idioma, que es mucho más que lo que nos dice el diccionario que es, ya que no nos muestra una parte sustancial:

Cómo unir los términos para significar algo con más poder, que nos atraviese los sentidos y nos posibilite crear.

Retornamos al punto de partida, lo que nos emociona, puesto en palabras, nos sigue diferenciando, entrelazando o separando, inclusive en un espacio tan pequeño como una casa.

Esa dimensión tan estrecha, pero tan íntima, de convivencia familiar, nos encontró, a gran parte de nosotros, unidos en la alegría inicial por la recuperación de Malvinas, y sufriendo por aquellos muchachos, poco más que adolescentes, que intentaban conservar parte de nuestra tierra recobrada.

El segundo evento y último de este escrito  arrancó un 2 de abril de 1982. Por espacio de unas pocas semanas, que duró el conflicto bélico, gran parte de nosotros, con edad para ello,  siguió el desarrollo de la guerra, pegados a la radio y a los noticiarios televisivos.

No es mi intención, dedicar un espacio para hacer un juzgamiento ético o político de la situación.

Si es mi propósito remarcar el hecho de que en aquellos años, gran parte de la sociedad, vivió y se organizó con los medios disponibles para dar sustento a los muchachos- hombres de la guerra. Hubo un esbozo de identidad americana, ya que muchos países del continente, dieron validez y apoyo material a la declaración fundamental: «Las Malvinas son argentinas».

Muchos soldados, hijos argentinos, entregaron su vida, en el suelo de esos istmos, fríos y lejanos. Pasaron más de treinta años, para que gran parte de aquellos que fueron inhumados como: «Soldado argentino sólo conocido por Dios», pudieran recuperar su identidad, un nombre que los personalice, grabado sobre la lápida de su tumba.

Familiares pudieron abrazar el lugar donde yacen las promesas de sus hijos, regando ese suelo con lágrimas que guardaron por varias décadas.

Otros, encontraron la muerte a bordo del General Belgrano, en las aguas de nuestro Mar Argentino. Me pongo en la piel de sus seres queridos, que no tendrán la oportunidad de poner una flor, en esa inmensidad del sepulcro que cobija sus afectos.

Aviadores, perdieron sus alas, cabalgando los cielos con sus aeronaves, bastante desprotegidas.

En todos los casos, vivimos la tristeza de perderlos.

Otros tanto regresaron, con las secuelas propias de una guerra, con suerte dispar, y exiguo reconocimiento como sobrevientes veteranos.

De nuevo las emociones, que nos contienen, y el lenguaje que trata de interpretarlas infructuosamente.

En varios días, pasamos de la celebración de la palabra, a rememorar en este 2 de abril, a los caídos de Malvinas.

Mi más profundo respeto y admiración por nuestros muchachos-hombres.

A continuación una historia de dos enemigos durante la guerra de Malvinas. Te recomiendo especialmente que lo leas. Si puedes conseguir el video de la BBC Mundo aún mejor.

Fueron enemigos en Malvinas y se reencontraron como amigos casi 30 años después

Un veterano inglés se encontró con su par argentino, luego de haber disparado contra su avión, y darlo por muerto, durante la guerra.

 

REENCUENTRO. Velasco y Wilkinsson se mostraron entusiasmados por el encuentro. FOTO TOMADA DE BBC.UK.CO

BUENOS AIRES.- Increíble. Neil Wilkinson es un soldado inglés que combatió en Malvinas y no se pudo sacar la imagen de un avión argentino que derribó casi 30 años atrás. Después de más de dos décadas de dar por sentado que el piloto de dicha nave había muerto, se enteró que vivía y comenzó su cruzada para reencotrarse con quien era su enemigo.

El veterano inglés primero viajó a Malvinas a visitar el lugar donde ocurrió el ataque, para después reunirse con Mariano Velasco, el piloto a quien atacó, en su casa en Córdoba. El militar argentino opinó que «los buenos soldados deben ser capaces de perdonarnos unos a otros. Y, después de todo, ¿por qué no ser amigos?», así es como le cumplió el sueño a Wilkison que resumió: 2estoy muy contento2, en un encuentro documentado por la BBC. 

La búsqueda por su ex enemigo comenzó en 2007, cuando se cumplía el 25° aniversario de la guerra y se enteró por medio de un documental que el argentino estaba vivo. Velasco daba su testimonio acerca del enfrentamiento con los ingleses y en él explicaba cómo se había eyectado del Skyhawk después de ser atacado.  «Durante todo este tiempo he tenido esta sensación? sin saber si estaba vivo durante 25 años y luego descubrir que sí lo estaba, y durante 5 años haber planeado este viaje? y ahora estoy como éxtasis», resumió el inglés.

En mayo de 1982 tres aviones Skyhawk de la Fuerza Aérea Argentina, uno de ellos piloteado por el entonces primer teniente Velasco, descargaron sus bombas sobre el destructor británico HMS Coventry, provocando la muerte de 19 británicos. Dos días después, vino la revancha de Wilkinson que vació su cañón de disparo simple Bofors sobre el Skyhawk de Velasco. «Esto no es algo sobre lo que yo siento júbilo. Veo un avión todos los días en mi cabeza», aseguró el soldado inglés. «Pensé que estaba muerto, no hay manera de que alguien salga vivo de ese avión», agregó. 

Con lo que no contaba era que Velasco logre expulsarse de su nave y caer en tierra. Herido, caminó 16 kilómetros por el archipiélago hasta que consiguió ayuda y pudo regresar a una base argentina situada en el oeste de la isla. «Su fuerza interior lo hizo salir del avión y conseguir sobrevivir. Estoy muy contento», resumió Wilkinson. «Esto es demasiado para ponerlo en palabras. Conocerlo [a Velasco] en persona es el cierre de un ciclo. Ahora sé que está vivo y que somos amigos», concluyó, logrando un final feliz para su historia.

Así son las emociones,  tantas veces  nos dejan sin palabras, pero por lo general casi siempre nos impulsan a un lugar mejor.

Oportunidad o Riesgo ?

Parte del crecimiento y desarrollo humano, se dirime en un delicado equilibrio entre estas dos palabras, que suelen interpretarse como antagónicas:

Oportunidad y Riesgo.

El resultado del balance de las dos caras de la moneda, determinará la decisión de accionar o no, en un contexto individual o colectivo.

De manera permanente estamos valorizando los pros y los contras de ir o no ir por determinado camino. Dependiendo la personalidad del individuo y la cultura imperante, tendremos una tendencia más marcada, por hacer valer más los peligros o la conveniencia.

Sin dudar, se puede decir que toda acción tiene uno o varios riesgos asociados. Un proyecto determinado, que puede ser simplificado a un conjunto de acciones concatenadas, con asignación de recursos, conlleva un cúmulo de incertidumbres incorporadas.

Las disciplinas económicas y financieras, han ideado herramientas bastantes precisas, para que, partiendo de un marco de referencia, los proyectos pueden ser aprobados o desestimados en función de ciertas ratios, que miden la oportunidad de recuperar o no el dinero, vale decir, verifican que el plan produzca beneficios para los aportantes del capital. Los sistemas se complementan con una gestión del riesgo, en forma de un mapeo general de las actividades, la probabilidad y la fuerza del impacto de los peligros detectados.

Basándome en el último punto, los sistemas de evaluación del tipo “risk management” han crecido exponencialmente en la operación de las empresas, como un mecanismo de prevenir y mitigar las contingencias negativas.

En el otro sentido, para compensar lo anterior, se han desarrollado sistemas de trabajo por objetivos, que tratan de alinear la organización hacia la concreción de logros, considerados estratégicos para la creación de valor.

El área donde confluyen de manera más dinámica y cambiante, oportunidades y riesgos, se denomina Innovación, con todas sus variantes asociadas: de proceso, de producto, disruptiva, de servicios, de estructura, de cadena de valor, sólo por citar las más comunes.

Formal o informalmente, las organizaciones humanas contrastan las posibilidades con los escollos , para poner a rodar o no los procesos, que les permitirán alcanzar nuevas instancias. Existe un condimento emocional y coyunturas generales, que colaboran para mostrarse más receptivos a aceptar los riesgos y gestionarlos; asimismo, organizaciones más conservadoras ponen mayor foco en los riesgos, mientras que otras, más innovadoras, lo hacen en las oportunidades.

En varios órdenes, dentro del plano personal, las acciones se disparan impregnadas de componentes más sensibles, que exceden lo racional, económico o medible, sin un análisis pormenorizado de los riesgos: elegimos una pareja por el amor que profesamos, nos sentimos atraídos por vivir en determinado lugar y lo hacemos, compramos un vehículo por el color y la forma, descuidando las prestaciones. Lo que está asociado a la intimidad, lo vinculamos a esa búsqueda natural de sentirnos contenidos y felices. Con el propósito de buscar el sustento para mantenernos, es probable que nuestra pretensión sea la de aprovechar al máximo nuestros recursos; entonces buscamos y conservamos un trabajo donde confluya de la manera más armoniosa posible: un buen ambiente laboral, crecimiento, aprendizaje, tareas y responsabilidad, reconocimiento y una retribución acorde.

Habiendo descripto, según mi punto de vista, lo que nos lleva a movernos, luego de sopesar el debe y el haber.

A la hora de encarar algo,

¿Cotiza más la oportunidad o el riesgo?

Algunos tips, que me guían como cuasi verdades y que no necesariamente tienen que ser las tuyas:

La oportunidad es un faro luminoso, cuyo energía es mi actitud.

El riesgo puede ser resumido, a la posibilidad que se acabe esa energía.

El tiempo para llegar al faro dependerá de mi capacidad individual y a la capacidad de los socios a los cuales les resulte atractivo sumarse al trayecto.

De esto último se desprende de qué sumar compañía minimiza los riesgos, por el simple hecho de maximizar las oportunidades.

Una frase que resume lo expuesto:

El desarrollo viene de la mano, de aquellos que valoran la posibilidad de tomar riesgos, para ir tras el sueño de una oportunidad. De eso se trata emprender.

¿Qué diferencia un proceso exitoso de otro que no lo es?

Algunas pistas:

Actitud para superar las dificultades.

Constancia para reexaminar las decisiones.

Compromiso.

Objetivos simples y comprensibles, tanto en lo personal y como en lo colectivo.

Planificación, pero con flexibilidad.

De esos cinco, los tres primeros tienen un fuerte condimento de estados de ánimo.

Los dos últimos resultan más ligado a la objetividad.

Para finalizar una sentencia de un científico, que no sólo creo la teoría de la relatividad.

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Gracias por tomarte el riesgo de leerme nuevamente !

Intolerancia !

La frescura del aire hace juego con las nubes quietas, desprovistas de cualquier intención por darle paso al sol. El manto denso e impenetrable, de varias tonalidades de grises, se asemeja a un oso invernando en su cueva. Parece dormido el tiempo, ya que, hasta las hojas de los árboles, aun conservando sus colores, no juegan con el viento como de costumbre.

Mis hijas se muestran esta mañana bastante comunicativas entre ellas. Están desayunando junto a una amiguita del colegio, que se quedó a dormir. Las escucho conversar, sobre situaciones vividas en la escuela durante la última semana. Las palabras giran en torno a pertenencias a grupos, discusiones acerca de con quienes se llevan bien y con quienes no, las preferencias de las maestras, las situaciones justas e injustas, lo que me gustó y lo que no. Sin enojos, la conversación es distendida y natural.  Percibo dentro de las frases de ida y de vuelta, comentarios que se vinculan con palabras tales como unión, equipo, compañerismo, respeto, tolerancia, inclusión, comunidad, no discriminación. Conceptos profundos que me obligan a pensar acerca de la manera en qué estamos educando.

¿Somos capaces de educar y educarnos para convivir en sociedad?

¿Cómo lo estamos haciendo?

Decido no intervenir para reforzar algunas ideas. La conversación se va diluyendo. Empiezan a organizar juegos por fuera de la tecnología. Juzgo ese hecho como bueno. Desaparecen y empiezan a jugar a las escondidas. Rien y corren mientras lo hacen.

Trato de seguir una línea de reflexión. Nuestra composición genética difiere de los primates en un porcentaje mínimo, y entre nosotros es casi imperceptible. Sin embargo, muchas veces no nos vemos semejantes. Las diferencias nos sirven para diferenciar, valga la redundancia, para agruparnos dentro de los que pensamos igual o no.

Las redes sociales han facilitado las comunicaciones, por cierto. Al mismo tiempo, han posibilitado la agrupación sencilla de personas que piensan igual, por un lado, y del otro, aquellas que están en la vereda del frente. La fisura se ensancha, casi como un abismo difícil de sortear.

El ejemplo más aberrante de intolerancia, sucedió en Nueva Zelanda hace dos días, cuando una persona decidió transmitir en vivo, cuando, portando un arma, asesinaba decenas de feligreses musulmanes que estaban orando en dos mezquitas de una misma ciudad. Un hecho de violencia e intransigencia religiosa, que le costó la vida a seres humanos semejantes a nosotros.

La discriminación o no aceptación, que es la consecuencia de la intolerancia religiosa, social, política, racial, política, de clases, sexual, nos hace cometer acciones que derivan en hechos lamentables, donde la solución es eliminar al distinto, al que culpo por mis males, al que se opone a lo que pienso: genocidio armenio, holocausto judío, las cruzadas, esclavitud,  las guerras en general, sólo por citar ejemplos que me resulten fáciles de explicar.

Aquí estamos en presencia de una intransigencia extrema, aunque a diario cometemos actos de segregación sutiles, casi imperceptibles, que suman elementos de rechazo y de no aceptación por el otro como un auténtico otro.

El devenir de la historia sigue dando ejemplos de hechos emergentes, que evidencian que la evolución tecnológica es mucho más pronunciada y valorada, que la evolución de nuestra condición humana.

Hemos sido expertos en crear los más diversos mecanismos para facilitar muchas de nuestras actividades. La revolución digital cambia el mundo cada minuto.

A la luz de los hechos, no hemos elegido o no somos avezados, o una conjunción de ambas cosas, para buscar la manera de subir el nivel de tolerancia, aumentando la inclusión de nuevos pensamientos y realidades culturales, personales y sociales diferentes.

En el seno educativo, aparece con más fuerza el bullying, vale decir la burla y marginación de otros niños y niñas, adolescentes, por disímiles motivos, casi todos ligados a otras condiciones desiguales que las mías: más petisos, más altos, más lentos para aprender, más gordos, más flacos, menos diestros para los deportes, más ensimismados, más respetuosos, más delicados. La lista puede continuar de manera interminable.

Repregunto, de otra manera:

¿Tienen la misma importancia la educación para ser y convivir de manera respetuosa en sociedad, que la enseñanza en el conocimiento y desarrollo de habilidades?

¿Estaremos errando el punto donde estamos poniendo el foco?

Tenemos la oportunidad de romper con antiguos paradigmas, que nos han llevado a convivir por siglos con la segregación, la no tolerancia, la intransigencia y la violencia.

Hemos encontrado definiciones para varias maneras de discriminar: homofobia, racismo, xenofobia, antisemitismo, pero aún no hemos encontrado un camino asequible, continuo y constante para convivir con las diferencias.

Los iguales nos resultan más naturales. Son aquellos con los cuales compartimos valores y una cultura común. Exacerbar esa postura nos lleva a no reconocer y no articular acciones con el que no piensa lo mismo.

Qué es necesario hacer según tu opinión?

Para concluir, un pensamiento superador de un líder que marcó una época en su cruzada en contra de la marginación, y en algunos aspectos se transformó en una guía y modelo para las generaciones sucesivas.

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Polémico 100 !

El contador me lleva este fin de semana a la centena.

La publicación número 100 de mis pretendidos escritos reveladores, verá la luz casi como comenzó la primera:

  • Muchas preguntas con pocas respuestas.
  • Mirada introspectiva y reflexión exteriorizada.
  • Algunos análisis, tildados de interesantes por algunas personas.
  • Un intento por poner en duda ciertos paradigmas.
  • Confirmarte a cada rato y por todos los medios disponibles que mantengas siempre tu visión crítica personal de las cosas. No te creas todo por favor, quizás sea un disparador para mantenerte alerta.

Por el otro costado, más emocional:

  • Gracias, a los que conservan el hábito de la lectura y me leen.
  • Gracias a mi esposa e hijas que me aguantaron varias hora los fines de semana, abstraído en esta pequeña creación.
  • Perdón, por no cubrir algunas expectativas propias y ajenas.
  • Perdón, por algunos errores. No tengo editor oficial.
  • Fuerza y búsqueda de inspiración para seguir escribiendo y tratando de…

Pasando de lleno a lo polémico podemos decir que:

Es aquello que genera controversia o discusión. Su origen se remonta a los griegos y sus dos acepciones etimológicas: forma femenina y arte de la guerra.

Existen polémicas en torno a:

Religión, política, arte, cultura, literatura, y varios campos más.

El debate de ideas, en donde aparecen opiniones diametralmente opuestas, que no se reconcilian, es el ámbito propicio para polemizar.

Algunas personas, es su búsqueda de diferenciación y singularidad respecto de la opinión global y generalizada,  pueden declarar de manera controversial, como por ejemplo:

«Polémicos dichos del premier italiano en contra de la inmigración africana».

Situarse en las antípodas, sin buscar consensos equilibrados, puede significar generar una brecha irreconciliable:

Izquierda y derecha

Conservadurismo y liberalismo

Oriente y occidente

Católicos y protestantes

Mayorías y minorías

El debate con conciencia y voluntad de acuerdo, nos ponen en una situación inmejorable para generar y desarrollar nuevos escenarios.

En un sentido práctico, sin curiosidad, duda o asombro, abriendo el juego a los cuestionamientos sobre cómo son y cómo se hacen las cosas, a quien o quienes damos autoridad, la evolución de las ideas no hubiera tenido lugar.

Por eso es que conversar para romper los esquemas y crear renovadas maneras de ser , estar y convivir en sociedad, es un arte que tenemos que desarrollar y propender.

Sirve entonces polemizar?

Mi opinión personal es que sí.

Guiada por los valores, la deliberación de ideas, adquiere según mi punto de vista, una función central.

Esta semana se celebró el Día Internacional de la Mujer.

La identidad,  crecimiento y reconocimiento de la Mujer, ha marcado y de seguro marcará,  hitos relevantes, dignos de admiración, que festejo en lo personal.

«El rol de la mujer en los ámbitos sociales, familiares, laborales, políticos, culturales, religiosos, ha tenido, tiene y tendrá varios capítulos controversiales y polémicos».

El debate y discusión de ideas en torno a la concepción de la mujer, ha permitido trazar un camino que rompió paradigmas sociales y de género, sobre todo en el siglo pasado y en el que estamos transcurriendo.

Muchos avances?

Es probable que sí, pero aún causa dolor e indignación la violencia ejercida contra la mujer. El principal desafío de esta generación y las venideras, es resolver este problema en general y en singular.

Se necesita de nuevo un debate sin restricciones, sobre qué, cómo, cuándo,  dónde y quien.

Aún resta mucho camino para desterrar la violencia y abuso hacia la mujer y personas vulnerables tales como niños, niñas, ancianos, ancianas, y otras personas de cualquier sexo y edad en condición de indefensión.

Este polémico 100 me invita a mirar hacia adentro y hacia afuera. Me dice que somos parte de la solución, porque no estamos, ni somos ajenos.

Este polémico 100 saluda y reconoce a mi esposa, a mis hijas,  compañeras de trabajo, amigas, colegas de profesión,  a todas las mujeres en esta celebración sin final.

Habrá otros 100?

Voto afirmativo.

El hábito de escribir sigue inalterado.

La necesidad de preguntar continúa vigente.

Para cerrar, una frase que resume el camino:

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 Nuevamente y simplemente Gracias!

El Secreto!

De niños los mirábamos pasar. Apenas cambiaban de vestuario. Él con una chaqueta verde, y ella camisa y elegantísima falda, hasta debajo nada más y nada menos que de la rodilla. Ella venía de un tiempo de faldas largas. Parecía aún más esbelta de lo que era. Él parecía conducirla por todo el paseo sin parar de hablar; ella sólo escuchaba sonriendo con la mirada puesta en la acera. En realidad era ella la que lo conducía.

En las ciudades pequeñas, como en la que yo nací, lo mismo que en los pueblos grandes, los secretos se guardan en voz alta. La continuidad de los rumores se vuelve una señal de identidad y de leyendas.

Aquel rito lo contemplábamos todos los sábados por la tarde. Ningún otro día de la semana volvíamos a verlos así. Porque cualquier otro día de la semana, él no salía y ella se dejaba ver con otro hombre y unos niños que parecían suyos. A veces, el hombre de los sábados, la tomaba del brazo, por encima del codo, mientras hablaba sin parar. Lo curioso era que, al acercarnos (niños disimulando un juego alrededor de aquel paseo), no captábamos nada. No podíamos escucharlo, como si a través de las palabras y del ligero roce del brazo se hubieran creado un mundo para ellos mismos, insonorizado del exterior. Para nosotros, sólo quedaban los gestos, la plena seguridad que entre los dos lograban entenderse a la perfección.

Una vez, un amigo me dijo que tal vez ella era sorda. Pero si lo hubiera sido, lo habría mirado a él y no al asfalto, durante todo el paseo. La piel tendría que haber sabido transmitir los mensajes del hombre para que fuera posible. Yo creía que aquello se trataba de pura magia. Pero una magia muy simple: una mujer y un hombre que vivían dos vidas; la de los sábados y la de los otros días de la semana, y ambas igualmente posibles.

Les preguntamos muchas veces a nuestros padres sobre aquella extraña pareja, pero no parecían reconocerlos por nuestra descripción. O en toda la ciudad se guardaba el secreto que había entre ellos. No podía ser que no supieran de quiénes se trataban. Eran de edad madura, y allí todo el mundo se conocía entre sí. No podía tratarse de fantasmas.

Una tarde decidimos seguirlos hasta el final del paseo, pero en algún momento se esfumaron: otra vez la magia. Sin embargo, nuestra curiosidad tuvo una pequeña recompensa.

Creo que fue la mamá de un amigo la que nos reveló finalmente el secreto. Se trataba de dos antiguos novios que desde el tiempo que se conocieron, nunca se habían atrevido a ir más allá de los sábados por la tarde. Eran extranjeros. Él austriaco, ella francesa. Llegaron de pequeños a mi ciudad durante la segunda guerra mundial. Contaban que él dejó embarazada a una muchacha, con la que se casó más tarde. Otros rumores hablaban de que simplemente no se atrevió a convivir por siempre con aquella mujer a la que amaba, y prefirió dejar el amor como al principio, un noviazgo de sábados por la tarde.

Las familias de ambos habían asumido con total naturalidad ese juego. Incluso decían que un hijo de ella hablaba de su papá y del novio de su mamá como dos seres con los que se había acostumbrado a convivir en distinto grado.

Les prometo que cuando uno les veía, no había pasado por ellos el desgaste de la rutina. Él hablaba y ella vigilaba el camino. No he conocido a nadie que haya contado el amor en tantos kilómetros como ellos dos. No he conocido más discreción que la de una ciudad pequeña que se prestaba al juego sabatino de aquellos dos niños de edad madura que no querían dejar de jugar sin obligarse a una convivencia imposible. Era como si hubieran querido vivir dos vidas, la de adultos y la de niños.

Difícil de entender. Finalmente, un día estuvimos escondiéndonos tan cerca de ellos, que cuando se despedían, logramos oír, por una única vez, lo que él le dijo. Sólo se despedía de ella por su nombre: “Adiós Emile”. Y desde entonces, ese nombre se me quedó pegado a la luz de los sábados, y los sábados pegados a la creencia en la libertad de aceptar las vueltas que dan los amores de siempre. Imposibles, no desgastados, puros en cierta manera. Difícil de explicar. Pero “quien lo probó, lo sabe”.

Copia fiel de Historia de Dos Amantes.

Para entrar de lleno en la génesis de lo reservado como SECRETO, que puede definirse como:

Práctica de compartir información entre un grupo de personas, en la que se esconde información a otros que no están en el grupo.

Información clasificada, que resulta información sensible que debe ser restringida por ley o regulación a diferentes tipos de personas.

La historia en su incesante devenir los ha categorizado, de muy diversas maneras:

Secretos de alcoba: parte esencial de la atracción entre dos personas, que comparten intimidad y amor.

Secretos de estado: fundamentos del poder y de las decisiones que no se publican, generalmente hasta pasados varios años.

Secretos de familia: historias del pasado que causan vergüenza o pueden provocar consecuencias en el presente y hacia el futuro.

Secretos corporativos: aquellas políticas, procedimientos o situaciones confidenciales.

De esta manera, en la mayoría de las relaciones humanas tejidas en entornos privados, públicos, sociales, organizativos o de Comunidad, es posible distinguir alguna información que no ve la luz.

Algunas personas, toman conocimiento de circunstancias o hechos, que por decisión propia los guardan para sí, hasta más allá de su propia vida: se llevó el secreto a la tumba, se suele comentar.

La inclinación y devoción del ser humano por LO SECRETO, lo llevó a crear una función primordial en muchas organizaciones:

El Secretario o Secretaria, como aquel o aquella que guarda los secretos, muy ligada al poder y las decisiones. El Secretario de Estado, es en varios sistemas políticos, el que detenta la autoridad real, el que marca el camino, con sus estrategias de comunicación y gobierno.

La tecnología, con sus avezados ojos, oídos, y manos, se ha encargado por un lado de blindar lo confidencial, respecto de los desarrollos espaciales, armamentísticos, de política exterior, de relaciones públicas internas y externas, de reservas de materias primas, entre otras cosas, pero al mismo tiempo brinda las herramientas para abrir de un tris, la delicada información subyacente en operaciones bancarias, de política internacional. Los últimos años han sido un claro ejemplo de que los más ocultos y velados sistemas de información pueden ser violados y su contenido dado a conocer con lujo de detalles.

En un sentido más íntimo:

Me guardas el secreto?

Es una elección del depositante, que confía en el que recibe la ofrenda.

Genera en el depositario del mismo, un gran compromiso por no romper la confianza y el respeto recibido.

En este mundo de elementos que se atraen y se repelen, existe una amalgama que une y se llama compartir un secreto.

Producen controversia?

Por supuesto que sí, porque son fuente de desconfianza para los que no están incluidos.

Sin embargo, alguna información no revelada, resulta de forma natural, basado en que no podemos conocer todo y todo el tiempo, dada nuestra limitada condición humana.

Las novelas más famosas, guardan hasta el último párrafo, la final y buscada explicación de los por qué de determinados comportamientos. Eso mantiene en vilo, al lector o al espectador cuando son protagonizadas en cine, teatro, televisión o cualquier social media. La trama va goteando los enigmas a medias, para tenernos atrapados en una maraña de escondidos interrogantes.

Secretar es sinónimos de segregar, y la explicación resulta obvia.

Cuál es tu mayor misterio?

Dónde lo tienes segregado?

Con quien o quienes lo mantienes callado?

Se puede decir:

Dime el nivel de tus secretos y te diré quién eres?

Qué sensación te produjo, develar una confidencia o recibirla?

En esto de ocultar versus transparentar, como actos conscientes o inconscientes, pasado, presente o futuro revelado o encubierto, discurre nuestra vida: Como una narración, relato, cuento, ficción, fábula, leyenda o romance.

En ella puedes ser protagonista, espectador, actor de reparto, extra, acomodador, iluminador, sonidista, escritor.

Lo que es cierto, es que cualquiera sea el papel, tenemos opciones para ser y transformarnos.

Que la hoguera de vanidades no nos haga creer que somos los únicos que tenemos información reservada.

Encontrar el secreto del éxito desvela y quita el sueño.

Para ese cometido un grafiti, que me resultó imperdible:

secreto

Telón de fondo.

Nosotros y Los Ciclos !

La lluvia trajo alivio para la vegetación y cultivos. Ellos estaban clamando por ese sorbo mágico,  combinación del doble de hidrógeno por cada oxígeno, que les devolviera parte de la frescura perdida. Cuasi un oasis en este tórrido período de verano, recuperan trasnsitoriamente, algo del verde y otros colores, que la radiación solar y la temperatura habían arrebatado.

Cuando avanzamos hacia los confines del Universo, ya sea para expandir nuestro hábitat, o en búsqueda de indicios de otras existencias, necesitamos encontrar una atmósfera respirable, y este preciado, escurridizo y transparente elemento, que nos garantice la fertilidad.

Este ciclo del agua, se repite desde el origen de los tiempos, como fuente primordial de la Vida.

El ser humano, está ligado a estas fases o bucles, desde que nace.

Los eventos o actividades tienen un principio, desarrollo y fin. Casi como los cuentos.

Se acabó el ciclo de Messi en la Selección Argentina!

Inicio de ciclo de actividades del Teatro Colón!

Durante el desarrollo del período lectivo de primer año, los alumnos cursaron de manera completa los contenidos programados dentro del calendario escolar.

Evangelina y Nicolás, decidieron romper su vínculo después de siete años de convivencia!

Se abre una nueva era de desarrollo tecnológico, luego de la fusión de Huawei y Samsung! (ojo que lo estoy anticipando!, jojojojojo).

Los podemos agrupar ordenadamente en el tiempo, medirlos y transitarlos.

Lo que no podemos a ciencia cierta, es aventurarnos a predecir el fin de nuestras vidas.

En un sentido menos dramático, hay etapas que empiezan, se desarrollan y no sabemos cómo, cuándo, dónde, por qué y para qué terminan.

Esto es así, porque como reza el slogan, lo único seguro es el cambio.

Con una vertiginosa velocidad de transformación, la  actaul era digitalizada, ha acelerado  de manera tal los ciclos, que nos resultan cada vez más díficiles de gestionar.

Cómo es que nosotros, estos simples mortales hemos subsistido, a los permanentes cambios naturales y sociales?

En un sentido cultural o más bien tribal, para lo que no hay explicación, el hombre ha recurrido a los mitos y las leyendas, para mantener algunos ciclos sin cerrar y por lo tanto otros sin abrir. Una parte del inconsciente colectivo, que hemos recibido en nuestros genes, disminuye la angustia existencial aceptando la inmutabilidad de ciertas cosas.

Según Carl Jung, esta idea se refiere a todos aquellos símbolos y pensamientos que la humanidad entera ha compartido a lo largo de la historia. Un territorio común de miedos y fantasías que se han cristalizado por medio de fábulas, épicas, cantos y poemas de las culturas de todos los tiempos.

En un plano personal, el mismo Gustav Jung, nos muestra sin embargo la cara opuesta de la moneda: somos algo que vive y permanece bajo el eterno cambio.

En el medio entre lo colectivo y lo individual, nos encontramos nosotros, estos inacabados mortales, los cuales discurren su devenir, sus estar siendo, con una maravillosa herramienta, EL PODER DE DECIDIR ,  que en palabras del mismo estudioso:

YO no SOY lo que me SUCEDIO, SOY lo que ELEGI SER.

Frase a la cual propongo modificar los tiempos verbales en el presente y hacia el futuro:

YO no SOY lo que me SUCEDE, sino lo que ELIJO SER PARA…

Esta idea de abandonar el pasado, muy recurrente en el pensamiento reflexivo y analítico de Jung, es clave para entender la finitud de los ciclos.

Cuántas veces hemos dicho o escuchado:

Es necesario darle un cierre a ese ciclo de tu vida!

En serio…. Vaya Novedad!

La Maestría en cerrar etapas, la adaptabilidad y flexibilidad a los cambios, es de acuerdo a la interpretación de los dichos de Jung,  la clave para lograr el bienestar.

El equilibrio entre angustia y miedo por culminar una fase, ansiedad por empezar otra, y vivir el presente con las actividades a cuestas, se asemeja a caminar por una soga a varios metros de altura.

Dejar este trabajo individual, a que suceda lo que suceda, es jugar al juego del destino.

Vivir gran parte del tiempo, pretendiendo elegir y controlar lo que sucede, es jugar al juego de la gallinita ciega.

Entonces, qué es lo que sirve a la hora de vivir nuestros ciclos?

Lamentablemente, y como casi siempre no tengo respuestas.

Sólo algunas declaraciones personales, que a mí me asisten caminando por la mencionada cuerda:

  • Elegir,  por sobre el miedo y la posibilidad de equivocación.
  • Aceptar, aquellas cosas que no puedo mutar.
  • Construir, una red de relaciones poderosa.
  • Fortalecer, los vínculos más cercanos.
  • Mantener, el sentido crítico, en pos de….
  • Tolerar y entenderte a vos mismo. Tolerar, y entender al otro.
  • Acariciar la Paz.
  • Reconocerme un ser emocional, además de racional.
  • Enfrentar los problemas, porque es probable que te atropellen si no lo haces.

Como valor agregado, dos pensamientos geniales de Jung:

El zapato que le ajusta a un hombre le aprieta a otro; no hay receta para la vida que funcione en todos los casos.

Existen tantas noches como días, y cada una dura lo mismo que el día que viene después. Hasta la vida más feliz no se puede medir sin unos momentos de oscuridad, y la palabra feliz perdería todo sentido si no estuviese equilibrado por la tristeza.

Del mismo Maestro, una sentencia que cierra este blog:

Carl Jung frase3

Nos pregunto:

Cómo andamos con este ciclo?

 

La Mayor Riqueza !

El funeral del rey Alejandro Magno, dignatario macedonio y conquistador de varios reinos, ha sido una de los más caros y celebrados de la historia. Cuenta la leyenda que en su lecho de muerte, el rey pidió tres deseos a sus más fieles sirvientes y generales.

Lo curioso es que estas tres peticiones han perdurado en el tiempo y siguen vigentes en los pensamientos humanos de nuestra sociedad. El profundo significado filosófico y moralizante de estas tres conductas las ha convertido en enseñanzas atemporales de las que subyacen lecciones de vida trascendentales.

Los tres deseos exigidos por el poderoso y controvertido rey para sus exequias,  fueron los siguientes:

  1. Que su ataúd fuese transportado a hombros por los médicos más eminentes de la época.
  2. Que en el trayecto hacia la tumba fueran esparcidos sus tesoros más valiosos: desde piedras preciosas hasta los oros más puros.
  3. Que se dejasen al descubierto sus manos, balanceándose fuera de su ataúd y a la vista de todo el pueblo.

Ante estas peticiones, unos de sus generales más cercanos le preguntó las razones de sus requisitos mortuorios. A lo que Alejandro respondió:

  1. Deseo que los más ilustres médicos me transporten para demostraros que ante la muerte no poseen el poder de curar.
  2. Quiero que los bienes conquistados durante mi larga vida sean depositados en el suelo para mostraros que los bienes materiales aquí permanecen.
  3. Exijo que mis manos se balanceen al viento, para enseñaros que venimos a este mundo con las manos vacías y partimos de él con las manos vacías.

Gran visionario, hombre de cultura y de inmensa, aunque cuestionada sabiduría, convirtió el acontecimiento de su muerte en una enseñanza para la vida.

Si bien se trata de un mito hay varios puntos interesantes, sobre los cuales se pueden abrir interrogantes.

Para dar el puntapié inicial algunos conceptos:

  • La noción de riqueza en un sentido individual,  adquiere significado según el intérprete y las circunstancias.
  • La riqueza puede ser material, espiritual, intelectual, poética, afectiva, natural, cultural, social, política, existiendo varias más, hasta agotar los calificativos.
  • Desde el punto de vista sistémico y de Construcción de Comunidad, adquieren significancia aquellas que propenden al bien común y el desarrollo social.

Para qué hacemos lo que hacemos, muchas veces nos delata respecto de a qué bienestar apuntamos.

En lo material o económico, desde tiempos inmemoriales el hombre ha creado sistemas socializados de extracción y distribución de lo producido, partiendo de los sistemas feudales, pasando por las monarquías,  el socialismo, el comunismo, hasta llegar a los más recientes sistemas democráticos. En cualquiera de estos esquemas, confluyen poder y gestión de los recursos.

De hecho, en el siglo pasado, las dos vertientes en oposición, respecto del sistema de reparto de la renta económica, se ubicaban en dos polos opuestos: la Liberalidad y el Comunismo, Mercado o Estado Socialista. En la actualidad,  el hombre se debate en sistemas políticos que se asemejan más a la liberalidad o el socialismo, pero salvo raras excepciones, no encontramos doctrinas puras,  sino más bien una amplia gama de grises.

No pretendo debatir, el efecto de la pobreza extrema dentro de este país o en otras regiones foráneas. No porque no me interese o no me duela, sino simplemente porque no es objeto de lo que hoy quiero traerles.

Es común que el pensamiento sencillo, derivado de las vertientes antagónicas y dependiendo de donde nos situemos, nos hace endemoniar al rico y victimizar al pobre, o viceversa. Gracias a que aún conservamos un espíritu crítico, caemos en la cuenta que enjuiciar los extremos, no hace más que alejarnos y aumentar la brecha.  Las redes sociales a menudo crean una línea divisoria que acentúa las posiciones.

Lo que si pretendo luego de estos poco desarrollados conceptos, volver sobre Alejandro en su lecho de muerte.

Qué dejó o que se llevó Alejandro?

Cuál fue su acción trascendente?

Cuál fue su mayor fortuna?

Parecen sólo cuestionamientos de ocasión, pero indagando en cada uno de nosotros, podemos esbozar alguna respuesta personal.

Cuál es tu mayor riqueza?

Mi vida se centra en mi familia, mi trabajo, mi club, mi grupo de amigos podría ser una respuesta.

Lo que me hace feliz es viajar, mi mascota, estudiar y practicar natación nos declarará otra persona.

Una hogaza de pan puede no ser relevante, o puede ser el bien más preciado en una situación límite.

La misma horma de pan, que fuera robada por necesidad, significó años de persecución policial para el personaje central de Los Miserables de Victor Hugo.

Cada individuo encierra una receta que puede ir mutando a lo largo de los años.

Otra pregunta podría ser:

Hay más riqueza en lo que poseemos o en lo que damos?

Valen algunos ejemplos:

Una mente brillante que escribe uno de los más grandes éxitos literarios, percibiría la misma fortuna, si ese libro no hubiera visto la luz?

Albert Sabin, que perfeccionó la vacuna que previene la poliomielitis, enfermedad flagelo del siglo pasado,  sintió más halago en los premios o en su propio descubrimiento?

Según mi opinión, ponernos de acuerdo sobre el concepto de riqueza, en todos los ámbitos relacionados y ya mencionados, es una de las tareas que nos permitirán continuar conviviendo en sociedad de manera sustentable.

Para agregar más contenido al análisis:

El concepto económico de la escasez, que puede ser aplicado a cada uno de los dominios donde se crea valor,  del tipo  que sea, tiene que ser  revisado desde la irrupción de las nuevas tecnologías, que generan más brechas en la sociedad (los que tienen acceso y los que no), para responder una pregunta central.

Cuál es nuestro mayor Capital?

A quien o con quienes abarca el Nuestro?

Merece nuestra gran Comunidad Humana tener un funeral, sin haber respondido estas preguntas?

Cómo articulamos tamaño desafío?

Será posible definir un nuevo umbral de cooperación, que no permita trascender juntos?

No quiero traer la palabra utopía, porque encierra una trampa en sí misma, la de ser un sueño inalcanzable.

Para cerrar algo que no me pertenece.

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Gracias!

 

 

 

 

Celular y Yo !

Este hecho ocurrió en una empresa en la que trabajaba. Con el advenimiento de los sistemas de información, que nos permitían manejar inventarios, hacer operaciones de compra y venta, entre otras cosas, la facilidad de registración de movimientos fue superadora. Se pasó de los libros, a las planillas de cálculo y finalmente a estos potentes programas, cuya finalidad era favorecer el uso del tiempo, y mantener actualizados los stocks de insumos y productos terminados.

Las buenas prácticas de gestión, necesitaban por supuesto de controles mensuales, para validar la virtualidad con la realidad.  A fin de mes, salíamos los responsables de distintos inventarios, con los encargados administrativos del control, a contar físicamente distintos insumos y productos terminados.  Durante la implementación de los sistemas, se encontraban diferencias entre lo existente y lo que mostraba el sistema,  algunas de ellas debido a errores en el uso de la informática,  otras de operaciones concretas. Con el paso del tiempo, con mayor entrenamiento de los operadores, sólo quedaron disimilitudes debido a roturas, yerros durante la carga de los productos a camiones, desperdicios en las actividades productivas. Es muy probable que con la construcción y puesta en funcionamiento de los depósitos inteligentes, el conteo mensual resulte más sencillo o incluso se haya automatizado.

La creatividad humana, abarca una amplia gama de posibilidades. Resultó que durante bastante tiempo, las diferencias en los inventarios de preformas para botellas, se fueron almacenando en un depósito virtual, inexistente físicamente. En él se acumulaban mes a mes, los faltantes de preformas, los cuales en la práctica no lo eran, sino que tenían disímiles causas: roturas, fallas de calidad, desperdicios de la actividad productiva, entre otras.

Cuando llego el día del balance final anual, ese depósito irreal tenía acumulado el equivalente en valor, a medio mes de consumo de ese insumo. Esto significó evidenciar materialmente una pérdida económica para la empresa. Produjo varios dolores de cabeza a la hora de explicar a los accionistas. Los fundamentos  de la decisión de las personas involucradas en el virtualismo de los faltantes, tenían un común denominador: el sistema lo permite y se podía hacer, nos pareció bueno hacerlo, no vimos nada malo.

A partir de ese momento desaparecieron depósitos en tránsito y virtuales. El aprendizaje sirvió y de mucho, para entender los alcances y las limitaciones de los sistemas como herramienta clave en el funcionamiento eficaz de una organización humana.

Esta anécdota me sirve para introducirme en el tema central de hoy.

Virtualidad o Realidad?

Existe un consenso entre nosotros, sobre lo que pretendemos que sea virtual definitivamente?

Primero, abordemos el concepto.

Del latín virtus (“fuerza” o “virtud”), virtual es un adjetivo que, en su sentido original, hace referencia a aquello que tiene virtud para producir un efecto, pese a que no lo produce de presente.

El concepto, de todas formas, está actualmente asociado a lo que tiene existencia aparente, opuesto a lo real o físico. Este término es muy usual en el ámbito de la informática y la tecnología para referirse a la realidad construida mediante sistemas o formatos digitales.

Se conoce como realidad virtual al sistema tecnológico que permite al usuario tener la sensación de estar inmerso en un mundo diferente al real. Esta ilusión se produce gracias a los modelos creados por una computadora que el usuario contempla a través de un casco especial. Aunque la realidad virtual nació para aplicarse en los videojuegos, actualmente tiene utilidad en campos como la medicina y el transporte.

La realidad virtual no tiene un origen bien definido, probablemente porque fue la convergencia de diversas ideas y descubrimientos que tuvieron lugar desde mediados del Siglo XIX, mucho antes de la existencia de los ordenadores que conocemos y usamos en la actualidad.

A continuación se señalan ciertos hitos a lo largo de los últimos dos siglos, que ciertamente representan puntos indispensables en el camino hacia esta tecnología que nos fascina:

+ 1838: Charles Wheatstone, un inventor proveniente de Gran Bretaña, creó el primer estereoscopio, un dispositivo capaz de reproducir imágenes estáticas en tres dimensiones. Se trataba de un sistema de aspecto similar al de un par de gafas, en el cual se colocaban dos fotografías de una misma escena, cada una tomada desde un ángulo diferente, para simular la visión ocular humana.

+ 1929: por primera vez en la historia fue posible entrenar de forma virtual a los futuros pilotos de las fuerzas armadas norteamericanas, gracias a la creación de un simulador de vuelo. Se llamaba Link Trainer (aunque también se conocía por el nombre de Blue Box) y era absolutamente mecánico.

+ década de 1930: similar a la invención anterior, en América se crearon los primeros simuladores mecánicos para el estudio de las crecidas de presas y ríos.

+ 1945: valiéndose del primer ordenador con tecnología electrónica, conocido como ENIAC, fue posible simular por primera vez la trayectoria de los proyectiles. Posteriormente, esto se aplicó al proyecto Manhattan, para simular explosiones.

+ 1958: la compañía Philco desarrolló un casco de realidad virtual, que traducía los movimientos realizados por el usuario.

+ 1965: un artículo periodístico de título “The Ultimate Display” (“La Mejor Pantalla“) redactado por Ivan Sutherland describió la realidad virtual como concepto, aunque sin utilizar el término propiamente dicho.

+ 1967: se fundó la empresa Evans & Sutherlanddesarrolladora del primer programa de creación de mundos virtuales con modelos tridimensionales.

+ década de 1970: se creó un guante que permitía el desplazamiento por un mundo virtual.

+ 1979: se dio a conocer el primer simulador de vuelo absolutamente informatizado.

+ 1984: en el libro “Neuromancer“, una novela de William Gibson, se utilizó el término “ciberespacio” por primera vez, para referirse a un mundo virtual.

También nos podemos referir a otras acepciones del término:

Una mascota virtual, por otra parte, es un compañero digital creado con el objetivo de acompañar y entretener a las personas. No tiene más forma física que el hardware donde se ejecuta, que suele ser un pequeño dispositivo electrónico. El usuario debe alimentar y cuidar a la mascota virtual para evitar que “muera”.

Una biblioteca virtual es aquella que alberga obras digitales en diversos formatos (.doc, .pdf). A través de Internet, estas bibliotecas se encuentran disponibles para gente de todo el mundo.

El sexo virtual, por último, es una forma de relación erótica que implica la ausencia de contacto físico y que aprovecha las características de las tecnologías de la comunicación y la información (TIC) para llevarse a cabo.

La actualidad nos tiene sumergidos en las comunicaciones casi instantáneas del celular.  Un dispositivo que vino para quedarse y ocupar lugares de primera fila, en lo laboral y personal. El ocio antes más ligado al aire libre, la actividad física, hoy lo tiene como elemento central, desplazando a la TV, la lectura, sólo por citar algunas.

Dispositivo poderoso para concretar tareas conjuntas, reuniones, hacer pagos, comprar, vender, informarnos, publicar eventos, relacionarnos, etc, etc, hoy ocupa sin motivo a duda,  un rol necesario en nuestras vidas.

Volviendo sobre la pregunta que ya realicé sin responder, te comparto algunas más.

Cuántas horas al día usas el celular?

Qué destino le das al mismo?

Qué estás ganando con eso?

Qué estás perdiendo en el camino?

A quien o quienes beneficia que seas un celular compulsivo?

Destacado por algunos pensadores y profesionales como una adicción de estos tiempos, está en boca de todos, la frase repetida:

Hay que buscar el equilibrio.

Eso es cierto en varios dominios de nuestra existencia.

Pero cómo?

Si reviviera el premio Nobel de Literatura, Juan Ramón Jiménez, autor entre otras del hermoso libro, Platero y Yo, escribiría la misma narrativa, pero cambiaría el título a:

Celular y Yo?

Me cuesta creerlo.

Como también me cuesta equilibrar el uso del móvil.

Tantas veces sucedió en comunicaciones con el correo electrónico:

No lo viste? te lo pasé por correo.  (eso después de unos días, más o menos)

El  no lo viste más actualizado, con la mensajería on line, hace referencia a horas y a veces a minutos.

Cuántas veces te pide tu familia que dejes el celular y prestes atención?

Confieso que muchas.

Altamente comunicados pero inconexos?

Otra frase recurrente:

Hay que recuperar las relaciones y las conversaciones, volver a acercarnos desde la conexión personal,  desconectando el celular.

Seguro que sí.

Es posible?

Pienso que es factible.

Mientras me deleito con algo que no es virtual.

El inmejorable y bello inicio del libro al que hice referencia.

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto y se va al prado y acaricia tibiamente, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: ¿Platero?, y viene a mí con un trotecillo alegre, que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal…

Definitivamente hermoso !

En el mientras, Lucía, mi pequeña, me trae su cronograma, donde va tachando los días, en una cuenta regresiva, que la depositará en su primer grado.

cronograma

Ilusionada como quien más, porque quiero aprender a leer Papá, declara.

Lucía, Platero, esos bellos momentos que me parten en dos.

No hay lugar para el ordenador……

Sólo para el corazón….

La abrazo tiernamente y trato de recuperar el tiempo….

Lucía, la llena de luz, me vuelve al mundo íntimo y bellamente imperfecto….

Contactos en cámara lenta, pero que mueven el alma !

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo juzgo, tú juzgas, él juzga, nosotros juzgamos !

Se puede poner en palabras la belleza?

Ya mismo,  me encuentro observando por el ventanal, como el viento mece las ramas de los árboles. Verdes y tornasoladas sus hojas, la brisa las hace tocar una partitura, donde se destacan los violines y los bajos. Susurran por lo bajo, palabras ahogadas por el aire en movimiento.

Mientras incrementa su fuerza, la corriente parece torcer la resistencia de estas gladiadoras, que se niegan a darse por vencidas.

La sinfonía no se detiene. Se han agregado visitantes ilustres. Palomas, benteveos, jilgueros, horneros, aguiluchos, gorriones, carpinteros. Ellos suman sus trinos, conformando sonidos únicos e inigualables.

Este conjunto magnificente, que derrama preciosura, demuestra cuán subjetivo soy.

El impacto de la obra, que me tiene como espectador, inunda mis sentidos.

Allí está la respuesta a mi pregunta inicial.

El concepto de belleza depende de mí juicio. Distintos observadores la percibirán en otros momentos, bajo dispares circunstancias y sobre diferentes ámbitos.

En este caso particular la hermosura que yo distingo habla de mí, más que de cualquier otra persona.

Algunos de Uds coincidirán conmigo, otros no,  o tal vez de forma de parcial. La indiferencia puede ser otra opción.

Esto me sirve de introducción para centrarme en este vasto mundo de las opiniones y de los juicios.

En general nosotros emitimos juicios de valor tantas veces al día, que a veces ni siquiera los registramos.

Estos pareceres, pueden estar referidos a uno mismo, a personas, a hechos.

Vale abrir un diario y leer las noticias para caer en la cuenta de que los dictámenes aparecen por doquier.

Vale reconocer que existen opiniones que dejan a la persona en condiciones de indefensión y se expanden como reguero de pólvora. Disuelven la entidad de quien se habla. Lo más común es cuando se masifican las valoraciones a través de los mensajes y los medios: el presidente es un gato, la ex presidenta es una ladrona, los políticos no hacen nada, etc.,  etc.

Abundan los ejemplos en las redes sociales, de la descalificación individual sin fundamentos y sin posibilidades de réplica.

El juzgamiento que se hace a través de la opinión vertida en medios de comunicación masivos, deja a los afectados imposibilitados, su reputación afectada.

Por otro lado, existen los veredictos más relacionales, que no son ni buenos, ni malos, pero si podemos decir que son fundados o infundados, contribuyen a fortalecer las relaciones desde el respeto y el aporte para mejorar. La posibilidad de cambio está explicitada, y constituye el fin por el cual los emitimos.

Nuestra opinión acerca de otro ser humano, respecto de lo que está siendo o haciendo, adquiere significancia, para construir un espacio de confianza, en la medida que la misma sea fundada.

Cómo se funda un juicio?

  • El para qué o qué tienen que ser claros.
  • La medida de comparación tiene que estar presente.
  • Dominio sobre el cual vertimos la opinión.
  • Hechos que demuestren la validez de que manifestamos.
  • No poder fundar un veredicto contrario.

En cuántos de nuestros juicios están presentes estos elementos?

Por ejemplo, una de mis hijas es desordenada.

Cómo abordo esta situación con ella?

Estamos inmersos en un universo de opiniones y dictámenes diarios, en los ámbitos en los cuales convivimos.

El camino de adquirir maestría en dar y recibir juicios es una senda que nos llevará a mejores relaciones y conversaciones más productivas.

Necesitamos aprender a recibir opiniones negativas y positivas.

Es imprescindible pensar en el otro, en conservar su integridad personal, cada vez que damos un parecer, un sentir, una opinión.

Emitir una sentencia habla de nosotros, por lo que podemos hacerlo desde el amor, describiendo los hechos, para trazar un camino común hacia el futuro.

Conversar de manera responsable nos aproxima unos a otros, poniéndonos en acción.

Resulta inevitable emitir juicios. Una elección encierra un dictamen en sí misma.

Vivir pendiente de las opiniones de las demás, nos aleja de la autenticidad.

No validar ningún juicio de los otros, nos resta posibilidades para relacionarnos. Corremos el riesgo de ser percibidos como soberbios. Esta persona, no acepta opinión alguna, suele decirse. Se cree el dueño de la verdad.

Llegado a este punto, nos preguntó:

Qué relación tienes con los juicios propios y de los demás?

Amparada por una gorra mi calvicie, salgo a caminar. Quiero apreciar más de cerca la gracia de la naturaleza que me rodea, sin que el sol me abrace de más.

Cada paso que doy es un motivo de asombro, y nuevas distinciones.

Como reza un cartel, colocado en algún lugar.

juicio