¡ La magia del cine !

La poesía tiene el atributo de la belleza hecha palabra; aquello que escapa del raciocinio puro, deviene en construcciones lingüísticas que, en forma de versos, no tienen ningún objetivo en sí mismas, sino sólo una intención que se devela, en aquellas trazas de sensibilidad y humanidad enriquecida, por las emociones más profundas, las que aunque dormidas acaban por despertar en nuestro interior.

Desde esa amplitud incomprensible, ese encadenamiento sucesivo de adjetivos, sustantivos y verbos desordenados, la imaginación del lector es capaz de transportarlo a otros mundos subjetivos, poderosos y desbordantes de energía.

La virtud de la poesía, radica en que no se puede abarcar si la pretensión es sólo el entendimiento; más bien nos regala la posibilidad de quedarnos momentáneamente atrapados dentro de los sentimientos y pasiones de quien la escribe.

De un modo menos sutil, mucho más intenso y unido a nuestros sentidos, el sonido y la imagen armonizadas en torno de una producción audiovisual, cuentan una historia, proponen un juego donde la magia se hace palpable y presente. Es por ello que desde niños, varias generaciones se constituyeron en amantes del séptimo arte, una industria que pudo reconvertir la naturaleza de las imágenes, dándole movimiento a la fotografía.

Mi encanto con el cine nació en mi colegio, el cual disponía de un modesta sala, donde los fines de semana era posible asistir a funciones donde disfrutábamos de variadas y cautivantes películas. No se trataba de estrenos, pero a ninguno de nosotros, niños inquietos y curiosos, nos importaba demasiado. El cine Gloria, era una sala de barrio, donde se congregaban las familias, constituyendo en sí mismo, un programa para salir, divertirse y pasarla bien.

Recuerdo haber asistido varias veces a ese lugar donde la fascinación tenía un rol preponderante. Habladas en castellano o subtituladas para traducir atractivos diálogos en inglés que en lo personal trataba de copiar, adornadas de ilusiones y efectos especiales que mirábamos extasiados, los filmes nos transpolaban a vivir situaciones y visitar lugares inalcanzables de otro modo. Lo que la profesora de literatura se empeñaba en enseñarnos, pretendiendo que nuestras narrativas tuvieran introducción, nudo y desenlace, la película era capaz de contarlo a través de la crónica sobre la cual se organizaba su argumento central.

Rememoro que durante una clase de contabilidad, nuestro profesor de secundaria, luego de saludarnos e interesarse acerca de qué actividades habíamos llevado a cabo el fin de semana, a lo cual algunos comentamos que además de jugar al futbol, habíamos asistido al cine, nos preguntó sin más:

¿Para qué van al cine?

Muchos de nosotros nos miramos perplejos como sin saber si era o no una pregunta que ameritaba responder. Las respuestas de casi todos, estuvieron ligadas a la diversión, al festejo con amigos. Mientras otros respondían, yo me esforzaba en pensar para que asistía al cine. De lo más profundo de mi ser me vino un propósito, que resultó en ese momento muy claro para mí. Levantando la mano le dije al profesor:  

“yo voy al cine para aprender”.  

Sentí la incomodidad de varias miradas que se posaban sobre mi pequeña figura.

El profesor me pidió que fundamentara mi respuesta para todo el curso.

Mis argumentos, dichos con mis palabras de hoy, fueron algo así como:

  • Además de que me gusta, puedo diferenciar algunas conductas humanas buenas y malas.
  • Puedo imaginar parte de la historia que no está contada de manera literal.
  • Me sirve para distinguir fotografías de videos.
  • Como estoy acostumbrado a leer y escribir, puedo apreciar el guion, que es como el hilo conductor de la trama de la película.
  • Imito después a los actores, aunque la verdad no me sale muy bien.

El profesor se sintió complacido con mi respuesta, tomándome a partir de ese momento, como una especie de asesor (para darle un nombre) acerca de qué películas le recomendaba ver y qué no. Gracias a esa respuesta pude entablar una excelente relación, que iba más allá de los conocimientos, muy necesarios por cierto, de la partida doble y los registros contables.

Durante esta semana nuestra ciudad, fue partícipe de la inauguración de un centro de trabajo, producción y fomento del Polo Audiovisual de nuestra Provincia. Gracias al esfuerzo de autoridades provinciales, municipales y de muchos referentes del sector cultural, se hizo posible alcanzar este hito que será un antes y un después para nuestra comunidad.

Nuestro centro empresario apoyó desde el inicio esta idea, aportando una sede funcional y operativa, ocupando un renovado espacio dentro del edificio de la institución. Fue el gerente Diego, quien se encargó de la obra de refuncionalización, contratando todo tipo de trabajos para que la sede luciera a la altura de las circunstancias. Atilio, nuestro presidente no tuvo dudas respecto de los beneficios que traerá esto para nuestra ciudad, ya que formará parte de esta industria sumamente tecnológica y pujante que, gracias a una clara política, se está transformando en una fuente de innovación y crecimiento para nuestra provincia, haciendo muy real este Polo donde habita la magia de la producción audiovisual.

El esfuerzo, la dedicación y el compromiso de Cecilia,miembro de la comisión directiva, la cual gestionó muchas actividades para que esto finalmente se diera en un tiempo récord, se sumó a la pasión y denodada organización puesta por Jorge, el referente y líder del Polo Audiovisual Córdoba, los cuales recibieron todo el apoyo de Nora, la responsable de cultura provincial, de Juan el intendente municipal, y de Germán el secretario de desarrollo de la comuna. Un agradecimiento especial para todos los que participaron y apoyaron esta iniciativa maravillosa, conformando equipos de amigos para trabajar por un anhelado objetivo común, que amalgamó la voluntad pública y privada.

La firma del convenio para la creación de esta sede, que se hizo en el Centro Cultural Leonardo Favio, nos permitió ser testigos de la importancia central que tiene la industria audiovisual, la posibilidad de trabajo y el sentido de pertenencia que genera para todos aquellos que son parte, aportando el guion, la actuación, el sonido, el maquillaje, la filmación, el vestuario, el alojamiento, la comida, la escenografía, la fotografía, el paisaje, los lugares, la movilidad, la animación y todos los medios tecnológicos, que vinculados entre sí producirán el arte que embelese finalmente nuestros sentidos.

Hacer una producción audiovisual implica un acto de creación que involucra a cientos de personas alineadas para la consecución de un proyecto. Mi reconocimiento para todos aquellos que son artífices de que aún se conserve la magia de la mano de la creatividad.

Este viernes volví a ser aquel niño que, sentado en la butaca del cine de barrio, se emocionaba disfrutando de una película que me trasladaba a lugares inimaginables, encantadores y plenos de vida, siendo parte de momentos únicos e irrepetibles. Estuvo presente en mí el adolescente que iba al cine para aprender, asombrado de observar el esplendor y la magnificencia que estaba contenido en el celuloide, cuando era proyectado magistralmente desde el fondo de la sala.

Nuestra provincia posee una geografía, climas, entornos y personas increíbles.

En ella, a través de este Polo Audiovisual, ya comenzó el proceso de trascender a través de producciones y creaciones memorables, que nos muestran de qué somos capaces, cuando juntos nos proponemos trabajar en pos de un sueño, de la fuerza que nos propulsa cuando damos forma concreta a ideas y proyectos audiovisuales.

Para culminar les dejó un pensamiento que pertenece a San Francisco de Asis.

“ Empieza haciendo lo necesario, después lo posible , y de repente te encontrarás haciendo lo imposible”.

Primaveras !

Los seres con los cuales compartimos el mundo, aunque a priori parezcan más limitados que nosotros en la escala del conocimiento, el desarrollo de nuevas habilidades y su capacidad de impactar en el entorno en el cual habitan, han conservado dentro de su evolución de miles de años, esa destreza para adaptarse a las nuevas circunstancias ambientales, en una relativa armonía, accionando desde sus estados de ánimo, cambiantes según las estaciones. Sólo el hombre, amparado en sus ideas y mapas mentales ha sido el artífice de grandes desajustes dentro de los ecosistemas naturales, produciendo descalabros en la fauna, flora y entornos ambientalmente pródigos.

El invierno resiste con lo último que le queda, dando las últimas batallas junto a sus aliados que lo acompañaron durante los últimos meses: el viento frío, las horas con ausencia de luz solar, los anticiclones ubicados estratégicamente para desplazar grandes masas gélidas. Las bajas temperaturas alternan con otras más cálidas en una danza incesante, caótica y por momentos algo descontrolada, cuya imagen final mostrará sus cuerpos calientes, cansados, aunque motivados por hacer.

En este proceso van surgiendo verdes lienzos, animales que despiertan de un largo sueño buscando enamorarse, cantos aquí y allá, vuelos incesantes, en una pintura general cada vez más cálida, frondosa, que deviene en marquesinas acogedoras, renacentistas y fragantes. Los perfumes retenidos empiezan a sentirse libres, tomando formas de flores pinceladas con pintorescos colores. Incluso el viento que, durante la época invernal, tenía ese sonido amenazante, atronador, dentro de un avance arrollador e imparable desde el sur, ahora se muestra tocando otra partitura, juntando fuerzas y calor desde el norte para reemplazar cuanto antes todo el frío posible.

Esta primavera siempre lúcida nos devuelve mejores condiciones generales para vivir. No es casualidad que los poetas hayan escrito sus versos más luminosos, inspirados por el renacer de la vida y del amor, que prodigiosamente arranca con el estado de ánimo exultante de la primavera.

Dentro del renacer, los seres humanos somos capaces de producir otros momentos primaverales, aunque no necesariamente coincidan concretamente con el período cuando todo explota de verde y luz. Sin embargo, resulta claro que los estados de ánimo de la naturaleza son contagiosos, inspirándonos a pensar, movernos y desafiarnos con mayor energía cuando más placentero nos resulte el escenario. Es por ello que las conversaciones poderosas, aquellas que resultan beneficiosas para generar acciones dentro de una comunidad, suceden muy a menudo cuando las condiciones abandonan la hostilidad, para situarse en la cordialidad, que no implica, por cierto, un desafuero de las discusiones, sino más bien un afuero de las concordancias.

Momento primaveral, capítulo uno

En ocasión de una charla con personas de otra empresa, durante el transcurso de una cena, una de ellas nos contó como se estaba organizando el trabajo en la organización que ella lideraba, en este período post pandemia. La epidemia de coronavirus que, si bien había sido negativa en muchos aspectos, los había movilizado a pensar fuera de la caja, rompiendo paradigmas arraigados en lo profundo de su estructura humana. Dentro de ese cúmulo de nuevas ideas, ellos habían adherido por razones forzosas al home office, como muchas otras empresas locales o globales. Se sumaron anécdotas de los comensales a los cuales la pandemia les impidió retornar de otras provincias, les produjo distanciamientos familiares, entre otros pormenores. Toda vez menguadas las restricciones para circular, y cohabitar en espacios públicos y privados, ellos estuvieron manteniendo un esquema combinado, pero al cual le faltaba un viso de formalización y comunicación fehaciente. Entonces idearon un mecanismo de cuadrantes con distinciones específicas, donde pudieron ubicar a todas las funciones de la empresa y sus posibilidades e impactos de llevar a cabo sus tareas dentro y fuera de la misma. Ordenaron de menor a mayor cuales trabajos pueden ser desempeñados desde la casa o no, dentro de un esquema de flexibilidades, pero donde la función te ubicaba de antemano dentro de un cuadrante específico. Las personas de proceso y operación de planta requerían una casi total presencia para laborar, y aquellos con tareas comerciales o administrativas podían operar casi a tiempo completo desde su casa. Los grises se acomodaban en un esquema que conservaba aún la necesidad de que independientemente del grado de home office de los empleados, todos de algún modo mantuvieran algún período de presencia en las oficinas, para reuniones conjuntas, capacitaciones, celebraciones, y coordinación de acciones que requieran de compartir y conversar cara a cara.

Lo que resultó impactante de la charla, fue que idear un esquema adaptativo, flexible, sobre la base de las expectativas y responsabilidades de cada función, destronando de alguna manera la idea de que necesitamos una estructura muy definida, de blanco y negro para poder gestionar, es viable e incluso superador. Utilizando los beneficios de pertenecer a una cultura de matices, para ser innovadores desde los cimientos mismos de la organización humana, nos permite convivir en una gama de horarios, ubicaciones físicas, responsabilidades, salarios, beneficios, en un marco de diferencias en una gama de sutiles y marcadas.

Momento Primaveral, capítulo dos

Los entrenamientos son bienvenidos, sobre todo aquellos que te faciliten el mirar más allá de tus propias narices. Muchas organizaciones crean espacios de capacitación para crecer desde adentro, revisando las prácticas cotidianas, con una visión centrado en lo interno. Eso no está ni bien ni mal, sino que actualmente urge que el horizonte de potencialidades y de crecimiento sea complementado con la adquisición de habilidades de observación globalizada.

Desde hace unas semanas, nuestro entrenador, el Isra, con el cual venimos compartiendo espacios de debate y discusiones enriquecedoras, que comenzaron allá por el 2014, nos fue proveyendo a lo largo de varias jornadas de formación, de nuevos conceptos que están dentro de las culturas de las empresas y organizaciones trascendentes, que trasmiten e irradian buenas prácticas asociadas a resultados económicos positivos. El Isra de Santiago del Estero, ha adoptado como práctica habitual hace ya muchos años, esto de cruzar las fronteras acompañando a los procesos tecnológicos globales, el movimiento de la incubación y de los startups, siendo pionero en esto de distinguir que dentro de la internacionalización de las empresas está la clave. Su mente, abierta a romper con los viejos mapas mentales, le sirvió para descubrir cuales son las renovadas lentes, con las cuales necesitamos situarnos en el hoy, para construir pasito a pasito ese futuro cada vez más presuroso y que tantas veces sentimos inaccesible. Dentro de los conceptos a los que hizo referencia, voy a traer algunos que en lo personal me impactaron por la sencillez y claridad.

Multiculturalidad: las zonas del mundo más prosperas congregan una destacada, complementaria y caórdica (caos + orden, como estadio sublime) mezcla de culturas entrelazadas, trabajando por y para la resolución de problemas globales.

Función de los estamentos gerenciales: trabajar dentro del concepto de plataformas, donde el conocimiento lo tienen los miembros y la actividad de dirección se vincula mucho más por impulsar los estados de ánimos, la empatía y el humor, que por asumir una conducción a partir de suponer que el gerenciamiento es el que más sabe.

Gestión de la incertidumbre: la única certeza es la presencia de incertidumbre, siendo las organizaciones exitosas, las que mejor manejan los escenarios variables, cambiantes e hiper competitivos.

Flexibilidad y adaptabilidad: los paradigmas de organizaciones estructuradas sobre la base de la rigidez, ha perdido sentido con el avance incesante de la tecnología, los presentes hábitos de consumo, y la inmediatez de las respuestas.

Objetivos de desarrollo sostenibles: las empresas prósperas incluyen en su portfolio el seguimiento de la sostenibilidad, introduciendo programas que desarrollan ámbitos propicios para el medio ambiente, la igualdad de género, la lucha contra el calentamiento global, el combate de la pobreza, la reducción del consumo de agua, la no discriminación de las minorías, sólo por citar algunos que sirvan de ejemplo.

Enamorarse por solucionar problemas globales: muchos de los innovadores en el tope de gama, no trabajan tanto en solucionar los problemas, sino en identificarlos y quererlos lo mejor que se pueda antes de….. Ese enamoramiento es más productivo si abordamos temáticas que se vinculen a dificultades que sean comunes a cada ciudadano del mundo, independientemente de su condición social, racial religiosa o política.

Internacionalización e Innovación: las empresas más exitosas son las que han crecido pensando no desde lo local hacia lo global, sino más bien las que han visto que se necesita globalmente, y se puede proveer desde donde estés, haciendo propias las prácticas relevantes y notables que impulsan al mundo post-moderno, con un eje central en la innovación.

Comunidad de prácticas: la cultura describe cómo se hacen las cosas, dentro de una comunidad. Gestionar la cultura, implica generar entornos donde puedan prosperar ideas, tareas, hábitos que generen identidad de grupo y sentido de pertenencia.

Aprender del error: la tecnología avanza a pasos agigantados dentro de una cultura donde el error es visto como una oportunidad. Cada organización puede definir donde, cuando y cómo se puede permitir fallar para aprender y crecer a partir de allí.

La no linealidad de los procesos: el camino muchas veces no está del todo definido, los programas y planificaciones asociadas son los escenarios esperados más probables, los cuales presentan casi con seguridad derivas, altos y bajos; es por ello que no debemos perder de vista el objetivo, construyendo juntos la senda de las conversaciones, que deriven en acciones que nos permitan arribar juntos a la meta.

La cultura de la celebración de hitos: muchas veces somos poco propensos a generar espacios para festejar los peldaños que vamos subiendo para llegar a la cima. Las organizaciones más basadas en el reconocimiento y la motivación como elementos sustanciales para mantener los estados de ánimo y la motivación arriba, consiguen mejores resultados.

Combinación de arte y ciencias duras: los procesos cerebrales se activan y potencian cuando más agilidad produzcamos con el complemento y utilización de los dos hemisferios. El arte es capaz de acoplarse con nuestras emociones, ayudando al razonamiento y la consciencia. Las ciencias duras nos hacen poner los pies sobre la tierra.

Tenemos varios meses hasta que el calor del verano agobie nuestras mentes. Aprovechemos para seguir generando episodios de florecimiento primaveral.

La buena onda de la naturaleza que nos rodea, es nuestra mejor compañera y aliada para aventurarnos a pensar de manera distinta, a asumir riesgos, superando nuestros miedos.

Una poetisa estadounidense, Anne Bradstreet, nos regaló unos cuatro siglos atrás, una frase memorable:

“ Si no tuviéramos invierno, la primera no sería tan agradable; si no pasáramos por la adversidad, la prosperidad no sería tan bienvenida”.

Al maestro con cariño !

Lucía, mi hija más pequeña concurrió al colegio plena de emociones este viernes pasado. Ella era la encargada junto con otros compañeros de repartir los regalos a sus maestros. Presentes que simbolizan el afecto y el reconocimiento para la labor que desempeñan los docentes al frente de las aulas. La pandemia que nos tiene a mal traer desde el año pasado, impactó de manera negativa en los poderosos lazos que unen a maestros y alumnos. La falta de contacto diario entre el docente y sus estudiantes, al que se suma la ausencia de interacción entre los mismos compañeros, resultó difícil de reemplazar. Los medios tecnológicos que hubo disponibles no alcanzaron a suplir la necesidad de mantener la cercanía, en el caso de que estos estuvieran al alcance de todos, cuestión que fue muy dispar dependiendo de la zonas geográficas y condición socioeconómica.

En los mensajes de agradecimiento de los educadores, en retribución a los afectuosos saludos recibidos, a los obsequios primorosamente adornados entregados por los pequeños en sus manos, se notaba el quiebre de sus voces, el llanto contenido y mezclado con la alegría de poder seguir siendo parte de esa vocación por educar.

Padres, docentes, alumnos, autoridades educativas, auxiliares, profesionales de apoyo, personal de limpieza, conforman juntos un ecosistema cuyo principal objetivo es el de colaborar con la formación de estos seres en permanente desarrollo, de este inmenso capital humano cuyo potencial dependerá en gran medida, de la exitosa complementariedad de la educación recibida en el seno de las familias y en las aulas.

Todos hemos recibido en mayor o menor medida el influjo mágico de aquella señorita, de aquel maestro, que despertó en nosotros la predilección por las ciencias duras, las sociales, el arte, la música, los idiomas o por la práctica deportiva. La vocación de los maestros por enseñar trasciende las generaciones, va más allá de la línea de la temporalidad, para situarse en la cúspide de las personas más influyentes por siempre.

En este fin de semana donde conmemoramos a todos los maestros, a su prolífica labor y a su constante dedicación y compromiso con los infantes y adolescentes, aprovecho para traerles una mirada desde los propios docentes, que dimensiona bastante bien, de que se trata esto de “ser maestro”. Este escrito fue llevado a cabo en España por la profesora Ingrid Mosquera Gende la cual hizo una sencilla pregunta a un grupo de cinco colegas y a ella misma.

Día del Maestro: ¿Qué significa para ti ser docente?

Yolanda Pérez: “Ser maestra es volver a vivir la escuela con ojos de adulto”

Ser maestra es la oportunidad de volver a vivir la escuela con ojos de adulta rodeada de niños y niñas. Es escuchar a tus alumnos y alumnas, emocionarte con sus nuevos aprendizajes, creer en sus procesos y capacidades, saber que son diferentes, únicos y especiales. Es convertirte en cuentacuentos, potenciar sus investigaciones, ser ejemplo, saber que el error es parte del aprendizaje (suyo y nuestro), que juntos aprendemos mejor y que hay mil maneras de aprender. Es recibir y dar abrazos y sonrisas, hablar, reflexionar y vivir sus emociones a diario.

Para mí es la mejor profesión del mundo, la que me ha regalado una mirada de maestra que ya forma parte de mí las 24 horas del día, la que, aunque el día haya sido malo (también los hay) me obliga a seguir aprendiendo y creciendo, porque ellos, nuestros peques, siempre lo merecen.

Yolanda Pérez Mauri, es maestra de Educación Infantil en la escuela pública, siempre en continua formación para la mejora de su práctica docente. Apasionada de la educación, la literatura infantil y los juegos de mesa, utiliza los blogs y las redes sociales para compartir recursos y experiencias con otros maestros y maestras.

Ramón Rodríguez: “Ser maestro es darlo todo por ellos cada día”

Ser maestro es mucho más de lo que pueda expresar en unas cuantas líneas. Ser maestro es ser parte fundamental en la educación de un niño o una niña, y la educación es el principio de todo, la educación es el futuro, la educación es nuestra esperanza. Ser maestro es una enorme responsabilidad que asumimos con orgullo, con la ilusión de compartir cada día en nuestras aulas con nuestro alumnado, de ofrecerles la mejor versión posible de nosotros mismos, de darlo todo por ellos cada día, de enseñarles y aprender con ellos, de convivir en torno a unos valores básicos como el respeto, la igualdad y la tolerancia, aportando nuestro granito de arena para ayudarles a ser buenas personas, y personas buenas. Afianzando en ellos la cultura del esfuerzo, el espíritu de sacrificio, la capacidad de trabajar en equipo y sumar, y aportar a esta sociedad.

Ser maestro es reír con ellos, jugar, volver cada día a la infancia y recuperar un poquito de ese niño que todos llevamos dentro. Ser maestro es tanto, que por mucho que lo intente, no podré jamás explicarlo del todo. Adoro ser maestro.

Ramón Rodríguez Galán, es maestro de Educación Primaria, educando desde las emociones, mirando más allá de las notas, algo friki (son sus palabras, no las mías), muy de TIC, pero más de corazón.

Carlos González: “Ser docente es más que un trabajo, es un servicio”

La labor docente va mucho más allá de la mera transmisión de contenidos, que sin duda es muy importante. Un profesor también debe acompañar al alumnado en el proceso de aprendizaje, detectando sus carencias, exigiendo más precisamente en esos puntos y aportando los instrumentos para adquirir nuevos conocimientos y habilidades. En ese sentido, una de nuestras principales funciones es gobernar la clase, pues solo con una distribución adecuada de los tiempos, un conocimiento de cada estudiante y una programación de actividades adecuada a sus necesidades, podemos atenderles de la forma más personalizada posible.

Para mí, ser docente es más que un trabajo: es un servicio. Nos desenvolvemos en un ámbito que supone, en no pocas ocasiones, luchar contra la resistencia de los adolescentes a enfrentarse a sus carencias o a modos de trabajar donde no se encuentran cómodos. Ahora bien, después de ese esfuerzo resulta muy gratificante ver su progreso y cómo ellos son conscientes de que el camino recorrido merecía la pena.

Carlos González, es profesor de Geografía e Historia en el IESO Canal de Castilla de Villamuriel de Cerrato (Palencia) y miembro del Departamento de Historia Económica de la Universidad de Valladolid.

Coral García: “Ser docente supone un reto continuo y un aprendizaje constante”

Es una profesión en la que lo más importante son las personas. Dedicarme a la educación me permite estar en contacto con adolescentes y acompañarlos en un momento concreto de su vida. Supone un reto continuo, ya que para enseñar mejor hay que estar en aprendizaje constante. No es una labor exenta de dificultades, en el día a día aparecen desencuentros, conflictos, disgustos…, pero también hay ilusión, alegría, perdón, comprensión…

Hay que aprovechar cuando te encuentras alumnos que inspiran, con ganas de aprender, y consigues que se ilusionen con tus propuestas y conecten contigo. Es entonces cuando sientes que formas parte en su camino de crecimiento, y llegado el momento de despedirse ya son un pedacito de tu vida.

Coral García Ramada, es profesora de CFGM Gestión Administrativa y Actividades Comerciales (Formación Profesional). Desde hace 20 años trabaja en el Colegio Asunción de Nuestra Señora (Fundación Colegios Diocesanos), en Benaguasil (Valencia).

Ingrid Mosquera: “Ser profesora es enamorarte de tu profesión cada día”

Ser profesora es lo mejor que me ha pasado. Es disfrutar, es sentir pasión, es ver todo lo que tienes a tu alrededor como posibles recursos para el aula, es estar 24 horas al día pensando cómo puedes mejorar las clases, cómo puedes implicar a todos tus alumnos, cómo puedes hacerles sentir importantes y darles fuerzas para seguir en momentos complicados. Es conseguir que no tiren la toalla, es ser exigente con ellos, pero también con uno mismo. Es ser cercana, creativa, curiosa, inquieta e innovadora. Es aprender, aprender y seguir aprendiendo.

Es llevar el sentido del humor al aula, aspecto que no resta rigor a las clases, sino que suma motivación y genera un ambiente relajado, dinámico y distendido en una etapa generalmente encorsetada. Porque si yo hago un chascarrillo o meto la pata, mis alumnos verán que no pasa nada por equivocarse, participarán, comentarán, bromearán y se arriesgarán, saldrán de su zona de confort, necesario para que se produzca un aprendizaje activo. En definitiva, ser docente es un aprendizaje constante que no deja de maravillarme y enamorarme cada día.

Ingrid Mosquera Gende, es profesora de Didáctica en la Universidad Internacional de La Rioja. Experta en Didáctica, TIC y Microlearning Activo. Docente y bloguera por vocación.

Isabel Ortega: “Ser maestra es tener la posibilidad de mejorar el mundo”

Ser maestra significa para mí nada más y nada menos que tener la oportunidad de mejorar el mundo. Creo firmemente que una sociedad debe construirse desde la igualdad de oportunidades y el acceso a la educación para todos los ciudadanos sin distinción de origen, clase social, situación económica o capacidades individuales. Diría que me siento «orgullosa» de trabajar en un sistema, el educativo, que permite todo esto, pero actualmente, me siento más bien «comprometida» para que sigamos avanzando y educando a todos los niños y niñas sin dejar a nadie en el camino, ya que, lamentablemente, en muchas ocasiones parece que vamos hacia atrás. Me refiero al problema de segregación educativa que tenemos hoy en día y la falta de recursos para atender adecuadamente las DA y las NEE.

Tenemos en nuestras manos el arma más poderosa para conseguir sociedades avanzadas. Ojalá quienes legislan estuvieran tan convencidos de esto como lo estamos los maestros y maestras.

Isabel Ortega Sobrón, es economista y docente. Fundadora y directora de Clip Innovación Educativa e Ikastools.

Los testimonios dados por estos educadores que hacen su labor en distintas instancias del proceso educativo, muestran elementos comunes: vocación, pasión, dedicación, compromiso y dejarlo todo al servicio de los educandos.

Valga nuestro reconocimiento muy especial a todos los maestros en su día, y en lo personal hago una valoración superlativa de aquellos que realizan esa invaluable tarea en colegios rurales, de montaña o marginales, donde no sólo son los maestros, sino los padres, los cocineros, los consejeros a tiempo completo de niños que concurren al colegio sorteando muchas dificultades. Vale el mismo reconocimiento para aquellos que educan a niños con discapacidades, dificultades sociales, huérfanos y otras carencias afectivas.

Una parte esencial de este mundo funciona gracias a Uds.

Hoy recordaba una compañera del secundario a nuestro querido profesor Diego Maders, el cual nos enseñaba el sentido de la responsabilidad, pidiéndonos que cuando tomará lista al arrancar la clase, en caso de no haber estudiado, dijéramos:

“Presente, no estudié”.

Gracias querido profesor, por esta y otras enseñanzas de vida.

Al maestro, con cariño !

El siglo de los múltiples desafios !

Los primeros años de estos nuevos cien, estuvieron signados por aquel atentado del 11 de setiembre de 2001, que dejó en vilo a la comunidad occidental, ya que tuvo lugar en el mismo seno donde conviven ciudadanos de la mayor potencia mundial. Le tomó al mundo unas quince primaveras, barajar y dar de nuevo, acomodar otra vez los tantos entre los antagonistas occidentales y orientales, incluyendo gestionar la amenaza latente de los terroristas y sus soldados que no le temen a la muerte.

En el transcurso de este período sufrimos varias crisis financieras, que denominamos como burbujas, debido a sus similares características. Tanto los responsables de generarlas, como los usuarios o beneficiarios, sabían que tarde o temprano iban a explotar, pero amén de eso se las seguía propiciando porque se habían transformado en el nuevo sistema de confort, una especie de contención social, que en definitiva muy pocos querían abandonar, como esos sueños de los que uno no quiere despertar.

Cuando parecía que todo se estaba calmando, dentro de la espiral exponencial de crecimiento tecnológico que no dejaba ni deja casi nada quieto por mucho tiempo, sobrevino la peor crisis de salud desde la gripe española, que puso al mundo en un verdadero jaque sacudiendo las viejas estructuras, los sistemas políticos y magnificando la diferencia entre las naciones más ricas y más pobres, poniendo en estado crítico a los sistemas económicos capitalistas, socialistas o del tipo que sean.

El covid-19 nos mostró no sólo cuan vulnerables somos, sino que desnudó y aceleró otras discusiones y debates sobre que opciones elegir para superar los problemas que, si bien ya existían, los estábamos soslayando, minimizando, o cuando menos tratando de resolver en cámara lenta y sin mucho compromiso. Los tiempos no se acaban (la historia así nos lo muestra) pero los vertiginosos cambios y presentes disyuntivas, requieren la toma de decisiones y la confección rápida de planes en el corto plazo, para encaminar mejor las cosas en el mediano y largo término.

Los problemas pueden ser oportunidades si empezamos a hacer foco y tomamos consciencia de que gran parte de ellos son comunes, globales y nos afectan independientemente de nuestra condición social, racial, religiosa, política, económica, cultural, de género, dentro de una lista interminable de diferencias, que dificultan tantas veces la visualización de las coincidencias. Estamos tan empeñados en recrear el caos desde las visiones distintas, que nos olvidamos que las concordancias son aún más valederas y necesarias para el trabajo en común.

Calentamiento global

Lo que a fines del siglo pasado empezaba a aflorar como una idea fundamentada sólo por algunos académicos, tildados de extremistas por estar fuera de los sistemas de gobernanza y poder, hoy es una realidad innegable. El planeta ha acelerado su curva de calentamiento, tornando insostenible que sigamos adelante sin reparar lo que hemos producido mal. Ya no sólo se trata de reducir, sino de llegar a valores de emisión cero o negativos, integrando procesos, impulsando el uso de combustibles y energías renovables, disminuyendo consumos innecesarios, adoptando medidas para acostumbrarnos a la escasez saludable, y la racionalidad en el uso de los recursos. Las matrices productivas y de consumo necesitan pensar como ser sustentables social, ambiental y económicamente, trazando programas con metas a cumplir que no excedan los próximos veinte años. El esfuerzo tiene que ser compartido en el conjunto de naciones de acuerdo a su contribución sobre el desfasaje que hemos generado, entre lo que la naturaleza es capaz de soportar y las tensiones hasta la cual la hemos llevado por ignorancia o conveniencia.

Sistemas políticos de gobernanza

Las organizaciones políticas que ya venían devaluadas han acelerado su proceso de descrédito durante la pandemia, durante la cual quedaron al descubierto no sólo sus fallas, sino la incapacidad de los mismas para impulsar un distinto modelo de convivencia. La pandemia fue algo así como un período de anarquismo organizado, cuyo grado de estructuración no dependió de las leyes, reglamentos o medidas que surgieron desde el poder organizado, sino más bien del nivel de ordenamiento de los propios esquemas culturales con los cuales las personas se identifican. Varios países estuvieron algún tiempo en una condición de acefalía y sin embargo siguieron funcionando, producto de la voluntad y compromiso de otras organizaciones sociales y comunitarias, donde la gente se puso los temas al hombro, porque muchas veces no quedaba más remedio. La democracia estructurada en función de poderes equilibrados no puede seguir el ritmo y la volatilidad de la economía y de los pensamientos nuevos y emergentes. Una campaña liderada por un influencer resulta más efectiva para recaudar fondos, que los organismos públicos que debieran hacerlo. El fenómeno se explica porque esa persona genera más confianza que las poco flexibles y adaptativas instituciones políticas. Toda ley que sale de un congreso, tiene un dejo a pasado. Sale del horno limitando las oportunidades. Las acciones mancomunadas en forma de voluntariado, donde las personas trabajan agrupados en torno a una vocación son altamente eficaces, superando con creces a las remolonas estructuras formales conocidas.

Discriminación, libertad, pobreza y vulnerabilidad

Si bien parecen conceptos diferentes y de hecho lo son, cuando se analizan sus significados e implicancias caemos en la cuenta de albergan elementos comunes. Muchos de las personas que están fuera de los sistemas tienden a ser pobres, vulnerables, gozando de una libertad relativa y sufriendo de discriminaciones varias. El coeficiente de Gini que mide de alguna manera cuan equitativa es una sociedad, arroja valores muy diferentes entre sociedades pobres y ricas. Por lo general los sistemas económicos, políticos, ya sean públicos o privados, en aquellos países donde existe más desigualdad, tratan de resolver este problema de manera atomizada, desperdiciando esfuerzos y energía. Los que dicen defender derechos, no quieren flexibilizar las condiciones para que más gente acceda a empleos de calidad. Los que generan trabajo pocas veces están dispuestos a ceder una porción de la renta. Es increíble como en este siglo, aún sigamos discutiendo reglas mínimas de convivencia que aseguren un mejor acceso a condiciones de estabilidad para todos los ciudadanos. Los modelos imperantes se basan más en conservar la tenencia del poder que, en brindar acceso al trabajo (entendido como un valor social), basado en la educación, la salud y la creciente innovación tecnológica.

Mientras esto sucede, valientes mujeres afganas (como otras tantas veces lo ha hecho el género femenino en la historia) se animan a protestar, con riesgo de perder su vida, en contra de lo que ellas consideran un régimen opresivo y que restringe sus posibilidades. Reclaman fundamentalmente su libertad de decidir, su derecho a estudiar, a trabajar y a elegir libremente sobre su propia vida. La opresión ya no tiene más cabida en este nuevo siglo y ellas no están dispuestas a ceder. No quieren ser relegadas, pobres y vulnerables, amén de que luchar por eso signifique morir. Una lección para el mundo en general y para todos los procesos autoritarios en particular, que ellas brindan a cara descubierta, usando su cuerpo como único escudo y su voz como estandarte.

Revolución tecnológica, globalización y brecha generacional

Es inconmensurable como la informatización de todas nuestras actividades, impacta en nuestras vidas, tornando obsoleto lo que hace semanas era lo más novedadoso. Las redes nos transportan a lugares y comunidades tan distantes, que nos permiten conocer lo que pasa en muchas latitudes, sin necesidad de estar presentes. Hiperconectados y globalizados, aunque sin saber muchas veces el para qué. El propósito que podemos perseguir de manera conjunta deriva en un dilema sin resolver, porque si bien nos interesa conocer qué hacen los demás, aún somos poco propensos a adoptar mecanismos o prácticas propias de otras culturas. Quizás las nuevas generaciones, ya nacidas con la pantalla táctil en sus manos, están más abiertos a asimilar otros paradigmas de convivencia donde la tecnología tiene un lugar central, pero asimismo en ocasiones, adolecen de un fuerte compromiso y vocación de sacrificio. No sabemos a ciencia cierta donde nos llevará la revolución tecnológica, pero tampoco estamos haciendo mucho para averiguarlo, ya que ni las viejas ni las actuales generaciones, quieren liderar un proceso que demande acordar un nuevo modelo de convivencia, ya que de hecho parece ser una tarea cuanto menos titánica. Los datos abundan, pero lo hacen de manera desordenada y caótica y sin responsables. Las estadísticas más desarrolladas son usadas por lo general para fines comerciales y de crecimiento. Si las estadísticas sociales, educativas o económicas no son buenas, es mejor esconderlas que trabajar para mejorarlas. En muchas latitudes existe un manoseo de los datos, para que los mismos nos den bien, sin impliccancias para el modelo.

La lista de desafíos o quiebres que tenemos ante nosotros, no se acaban acá. Podemos incluir el incremento de la expectativa de vida, que genera cada vez más adultos mayores, la proliferación de nuevas enfermedades, que nos tendrá a mal traer en las próximas décadas y por supuesto no puede faltar el debate sobre alimentación, actividad física y salud, que pocos países están tomando con suma seriedad, incluyendo medidas para disminuir los alimentos procesados y el etiquetado frontal obligatorio entre otras. La educación es otro tópico donde vamos atrás del desarrollo, poniendo el carro delante de los caballos, con alumnos desmotivados y un sistema que no encuentra el rumbo.

Los temas apenas descriptos y mencionados en este capítulo pudieran fácilmente transformarse en varios libros y programas de trabajo, que por supuesto requerirían la inclusión de voces expertas e inteligentes, que aporten ideas en profundidad para ser empleadas en la solución de los problemas planteados.  Mi intención es sólo la de tratar de mostrar que son muchos los dilemas, sobre los cuales estamos flojitos de respuestas, siendo aún peor el hecho, de que ni siquiera en varios de estos casos nos estamos haciendo las preguntas necesarias para……, dado que nos sentimos confortablemente contenidos en el escenario anestesiado de lo inmediato. Lo que no tiene una solución inminente, fácil y sencilla, es decir la resolución de las cuestiones de fondo, no pagan el sacrificio de intentarlo. Hasta que sobreviene un hecho calamitoso, como por ejemplo esta pandemia del coronavirus, donde se acaban las excusas y nos vemos obligados a buscar y poner en práctica las creativas soluciones. Las rentabilidades fuera de lo económico, no son distinguidas como importantes, hasta que hacen inviable las rentabilidades económicas. Sólo en ese momento tomamos consciencia de ……..

Un siglo con múltiples desafíos nos llama a ser protagonistas. Todos los siglos se caracterizaron por presentar dificultades, aunque no creo de tamaña magnitud, frecuencia, vértigo , tensión humana y emocional como a los que nos enfrentamos hoy.

¿Vos qué opinas?

¿Podremos hacerlo?

Educar: una oportunidad invaluable !

Esta semana se viralizó un video en el cual se muestra la interacción de una profesora de secundario con un alumno en el entorno de un colegio público de Buenos Aires. Se generó un debate en los medios escritos, radiales y televisivos acerca de la actuación del docente y del impacto derivado de dicho comportamiento en el alumno que intervino de manera directa y en el curso en general.

Tengo mi opinión formada acerca de la situación, pero me parece más oportuno aprovechar que la educación tomó el centro de escena, para brindar un marco de referencia de cuál es según mi punto de vista, una estrategia concreta para elevar el nivel de nuestro sistema de enseñanza, ya sea público o privado, complementando ambas dentro de objetivos comunes a largo plazo.

Pilares de crecimiento

La enseñanza desde los niveles iniciales necesita incorporar o reforzar conceptos tales como:

  • Innovación y creatividad
  • Comunidad con prácticas sustentables compartidas
  • Conocimientos teóricos y prácticos en disciplinas blandas y duras
  • Arte en todas sus expresiones
  • Normas de convivencia
  • Ética y filosofía
  • Vinculación externa con la comunidad del trabajo, del estado y de los empresarios y emprendedores
  • Pensamiento y sentido crítico
  • Diversidad y multiculturalidad

Objetivos y metas del aprendizaje

Estos conceptos o valores guía, identificados como pilares en el apartado anterior, requieren ser planificados, gestionados y verificados mediante objetivos del aprendizaje, que pueden ser definidos como aquellos comportamientos esperados en el estudiante como consecuencia de determinadas actividades didácticas y docentes, comportamiento que debe ser susceptible de observación y evaluación.

La verificación de que los objetivos del aprendizaje se están logrando, nos pone en el trabajo de diseñar un conjunto de metas o hitos a alcanzar dentro del marco del desarrollo de los programas.

Estas metas educativas, se perciben con los cambios en la manera como se relacionan los individuos con el medio y en la forma como se perciben a sí mismos y a los demás.

 Los objetivos señalan estos cambios a promover y son descritos como:

  • Adquisición y desarrollo de habilidades y aptitudes.
  • Adquisición de información, desarrollo de nuevas relaciones conceptuales.
  • Cambios de puntos de vista, hábitos, actitudes relacionadas con los valores (objetivos formativos).

Estos cambios ocurren en los estudiantes a partir de las actividades que se realizan en el proceso educativo, así los objetivos indican cómo se van a manifestar estos cambios y qué pautas buscar para saber si se han logrado.

El diseño de los objetivos es una tarea sustancial del programa educativo, necesitando reunir las siguientes características:

  • Explícitos. Los objetivos deben ser puestos por escrito de forma explícita para poder ser analizados y comunicados a los estudiantes.
  • Precisos. El grado de precisión difiere en función del tema y de la actividad a desarrollar.
  • Significativos. Deben ser significativos para el estudiante –-no para el docente– y ser relevantes para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
  • Definidos en el tiempo.
  • Alcanzables.
  • Observables.
  • Evaluables.

¿Por qué son importantes los objetivos?

Hay tres razones fundamentales que les otorgan un valor inconmensurable.

Los objetivos se orientan a la acción

Los objetivos deben enmarcarse en los cambios en el conocimiento, en el comportamiento o en las actitudes. Ante todo, conviene que se circunscriban para describir una actividad (una acción). El verbo que los ilustra indica esta acción.

El propósito de todo objetivo es describir un conjunto de productos o resultados predecibles y probables extraídos de los procesos, actividades, así como los trabajos elaborados durante el curso.

Los objetivos son realistas

Los objetivos deben ajustarse a las limitaciones impuestas por el tiempo, la metodología, y los recursos disponibles.

La programación docente necesariamente se establece en términos realistas. Los objetivos, por tanto, deben ser estimulantes a la vez que alcanzables, puesto que de otro modo no motivan, sino que desaniman si se ven como imposibles de lograr.

La motivación de los estudiantes precisa objetivos que, a la vez de suponer un reto, se perciban como alcanzables.

Los objetivos se pueden medir

El logro de los objetivos debe poder medirse, es decir, los objetivos deben ser evaluables. La forma como se miden los resultados requiere una serie de indicadores que deben desarrollarse al mismo tiempo que se establecen los objetivos. La mejor forma de hacerlo es comenzar por los resultados que se pretenden.

La formulación de objetivos precisos facilita el control y la evaluación de los resultados, permitiendo comprobar el nivel alcanzado.

Los objetivos son la base de cualquier prueba de evaluación. Conocer que los objetivos se han cumplido es un criterio sólido para la evaluación. Es necesario comparar los objetivos iniciales con los resultados, estos se muestran en productos, acciones y actitudes observables y evaluables.

Los objetivos en la enseñanza necesitan mostrar conductas observables y evaluables, para poder controlar los resultados obtenidos y el grado de su cumplimiento.

Objetivos cognoscitivos

Conocer

El primer nivel del aprendizaje es conocer. Este es el más sencillo y se refiere al conocimiento de conceptos, hechos, contenidos, nociones a los que el estudiante tiene acceso por medio de las explicaciones del docente, del trabajo de equipo, lecturas, audiovisuales, uso de la tecnología, etc.

Comprender

El segundo nivel del aprendizaje es “comprender”, manifiesta que se ha entendido, compete a la comprensión de los contenidos por medio de la experiencia, la reflexión y que se es capaz de relacionar diferentes conceptos.

Las habilidades que se aplican en este nivel son las que se vinculan con la comunicación: expresión verbal y escrita, así como planteamiento de problemas, dilucidar problemas y sus causas, encontrar y evaluar la información, uso de las nuevas tecnologías, resolución de problemas.

Las habilidades de razonamiento que se aplican y desarrollan en este nivel son seleccionar, discernir, sintetizar, imaginar, relacionar.

Este nivel permite que se desarrollen diferentes destrezas a lo largo del proceso educativo: destreza para obtener y analizar información con eficiencia, así como la capacidad de comunicarse, expresarse, para realizar juicios y pensar creativamente, para resolver problemas, investigar, formular hipótesis, llegar a conclusiones.

Aplicar

El tercer nivel del aprendizaje es “manejar o aplicar”, se refiere al manejo de los contenidos y a su aplicación. Consiste en usar ideas generales, reglas de procedimiento o métodos generalizados en situaciones particulares o concretas. Corresponde a la capacidad de generalizar lo aprendido a situaciones novedosas, diferentes a las vistas en el aula.

Por lo general el estudiante actúa o aplica sus conocimientos redactando un tema, exponiendo y realizando una práctica o un experimento.

Las habilidades que se emplean en este nivel son: analizar las condiciones en una situación determinada, aplicar los conocimientos, hacer diagnósticos, identificar respuestas apropiadas o rutas de acción, elegir una respuesta efectiva.

Analizar

Este nivel supone dividir un todo en sus partes, determinar las relaciones que prevalecen entre dichas partes y la comprensión de cómo están organizadas.

Así el estudiante deberá realizar una tarea de descubrimiento de los componentes, explicitar sus relaciones y reconocer sus principios de organización.

Sintetizar

Consiste en la reunión de los conocimientos que el estudiante recibió por separado para integrarlos en un todo nuevo para él y distinto de cualquiera de los elementos que intervinieron en su integración. Se trata de dar una nueva forma o unidad a una serie de elementos aparentemente inconexos. La creatividad es la operación intelectual que se propone lograr en este nivel de objetivos. Se concibe al estudiante como un constructor de ideas.

Evaluar

Consiste en la formación de juicios de valor sobre las ideas, métodos, obras, soluciones, materiales, etc. que le son presentados.

Estos juicios deben estar fundamentados con criterios claros y coherentes que permitan tomar decisiones con base en los conocimientos anteriores.

Objetivos formativos

La función primordial de la educación es formar, no solamente instruir. Se procura formar intelectualmente, profesionalmente y ofrecer al estudiante una formación humana y social.

Este tipo de objetivos implica desarrollar en los estudiantes la inquietud por aprender y conocer nuevos aspectos de la disciplina. Desarrollar una actitud crítica ante la realidad, coherente en sus planteamientos y de su juicio propio, de respeto consigo mismo y a sus compañeros y de cooperación.

Formación humana

La formación humana atañe a la adquisición y desarrollo de actitudes y valores del estudiante.

Los objetivos pueden referirse de la siguiente manera:

” Que el estudiante sea responsable, honesto, justo, busque diferentes verdades, se respete y respete a los demás.”

Formación social

El estudiante desarrollará actitudes y habilidades como ser en relación con otros, que aprenda a convivir con diferentes grupos y tipos de personas, que aprenda a trabajar en equipo, aprenda a discutir con una argumentación lógica con otras personas, etc.

Formación profesional

Estos objetivos se refieren al desarrollo de actitudes, habilidades y formación en valores del estudiante en cuanto a su futuro como profesional. Buscan que el estudiante adquiera un sentido de la ética orientada específicamente a su quehacer laboral y profesional.

Es probable que nuestro sistema educativo tenga un enfoque marcado por el conocimiento y la formación profesional, edificado sobre pilares bastante distantes de los enunciados en el primer párrafo, con objetivos que necesitan ser revisados, actualizados y consensuados.

La situación vivida hace unos días en un aula de la provincia de Buenos Aires es una muestra emergente de cómo estamos haciendo las cosas, cómo estamos construyendo nuestra cultura y qué importancia le estamos dando a la educación.

Por eso preferí enfocarme en este aporte sobre lo que necesita ser revalorizado y considerado como clave en nuestro progreso social.

Para que educar sea materialmente una oportunidad única necesitamos arrancar con acciones concretas despojadas de visiones parciales, egoístas y basadas en supuestas verdades absolutas.

En lo personal soy optimista, tendiendo a pensar que nunca es tarde para empezar y siempre hay posibilidades de hacerlo.

Educar, una oportunidad invaluable!

Aprendizajes con bajo costo !

El viento furioso arrastra tanto polvo a su paso que es capaz de transformar el paisaje en un semi desierto, donde cada tanto aparecen proyectados algunos arbustos secos, erosionados de raíz por la energía del aire en movimiento. Imposible emitir una palabra en contra de tamaño despliegue de vigor, mientras que, en el caso de hacerlo a favor, las voces suenan como secas, quebradizas y aceleradas.

Así estuvo desde el inicio, esta mañana de sábado a puro y regular viento norte, provocando un abanico de malestares generalizados: dolor de cabeza, desasosiegos corporales, molestias oculares, entre los más comunes. La velocidad y consistencia de las ráfagas nos pone irritables, por no decir de un mal humor de aquellos.

La vida me ha regalado casi sin querer, la ocurrencia de dos episodios bien nítidos donde los aprendizajes y situaciones personales derivaron en resultados beneficiosos para mi salud.

El primero fue cuando arrancó la adolescencia y con ella la necesidad de integrarme a los grupos de pertenencia. Los estándares de admisión no escritos, incluían determinadas prácticas que eran religiosamente aceptadas y seguidas a rajatabla. Una de ellas era la praxis de fumar, pero en este caso no cualquier cigarrillo, sino de los negros largos y bien fuertes. La entrada al colegio secundario nos unía en el kiosco cercano, donde mientras charlábamos (para darle algún tipo de identificación al encuentro) degustábamos esos ricos cigarrillos negros que hoy serían infumables, sólo para calificarlos de forma concreta. El ritual de repetía a la finalización de la jornada educativa, en el mismo lugar y posteriormente en todos nuestros encuentros sociales y recreativos durante los fines de semana.

Mi apego por el cigarrillo duró un lapso de cuatro años, donde si bien distinguía una merma en mi capacidad respiratoria junto a una disminución de mi rendimiento físico y deportivo, prevalecía el vicio de fumar , condición requerida para conservar «la chapa de pertenecer a esa especie de clan con preceptos tácitos e indiscutibles».

Cuando inicié mi primera relación cuasi formal con una señorita, de la cual me sentía muy enamorado, el vicio desapareció por la sencilla razón de que el cigarrillo era un impedimento total para el idilio, ya que a ella le disgustaba sobre manera que las personas fumen, no tanto por el daño o los riesgos que acarreaba (el perjuicio que el cigarrillo producía a la salud no era aún muy difundido) para la vitalidad personal, sino más bien por el insoportable olor que dejaba en el cuerpo y en la ropa, el cual en el caso de un cigarrillo negro era imposible de ocultar o contrarrestar.

Fue así que dejé para siempre el hábito de fumar, ya que jamás volví a probar un cigarrillo ni siquiera en un evento social. Fue mi primer aprendizaje con bajo costo. El amor por esa mujer, pudo más que cualquiera de los preceptos tribales de grupo. El dejar de fumar fue muy beneficioso para mi bienestar general. Hoy soy un convencido que me ahorró un montón de vicisitudes negativas con consecuencias difíciles de predecir. En ocasión de alguna reunión familiar o social, cuando he manifestado que el amor me salvó de muchos problemas de salud, los que no me conocen del todo se quedan mirándome con cierta expectación combinada con extrañeza, hasta que finalmente develo el por qué, generando a partir de ese momento reacciones más bien de desencanto, ya que muchos que esperaban la gran historia, se encuentran con algo que les resulta algo trivial y con sabor a poco.

El segundo episodio fue hace un mes casi exacto donde sufrí un pequeño accidente doméstico, con algunas contusiones y un pequeño corte en mi cabeza. La atención médica fue dispensada in situ por un médico amigo, el cual aparte de vendarme y pedirme la ejecución de algunas rutinas para verificar el estado de mis reflejos, me recomendó tomar cada 8 horas un analgésico fuerte, debido a que me dolía bastante el moretón y la herida.  Al día siguiente concurrí a casa del mismo médico para que pasara revista de la situación, el cual además de controlar la herida y las contusiones, me midió de manera preventiva la presión arterial, debido a que los calmantes que estaba tomando podían elevar los valores de tensión, gracias a su alto contenido de sodio. Los valores medidos en tres oportunidades seguidas, daban una condición de hipertensión de leve a moderada. Me dijo que no era normal el valor al cual había subido mi presión sanguínea, sugiriendo que hiciera a partir de allí una dieta baja en sal, pan, café, gaseosas y alcohol, de modo tal que después de unos dos meses pudiéramos verificar que mi nivel de presión se estabilizaba a la baja, cerca de valores normales para mi edad , sin recurrir a medicaciones correctivas.

A partir de ese momento he seguido a rajatabla mi nuevo esquema de alimentación, el cual voy a complementar con mayor grado de actividad física regular. Los resultados por el momento son muy buenos debido a que no sólo he logrado reducir mi presión arterial, sino que mis intensos y recurrentes dolores de cabeza han desaparecido, eliminando por completo mi abuso de analgésicos para mitigarlos.

Por una segunda vez en mi vida, un evento bastante fortuito, ha producido junto a mi decisión de cambiar las cosas, beneficios palpables para mi salud. Otro aprendizaje con bajo costo, que cuando uno lo coloca en una dimensión consciente, es capaz de valorar en su justa medida.

Muchas veces los aprendizajes no son baratos, sino más bien pueden resultar lesivos y nocivos para nosotros mismos y los demás. Razono que detrás de cada situación que se sale de control, han existido un montón de avisos a corto plazo o alarmas que no hemos sabido distinguir como tales. La excusa de la pandemia ha sumado miedos a la hora de hacer los chequeos anuales, los cuales muchas veces tomamos a la ligera, sin una gran convicción para llevarlos a cabo.

Las señales que no vemos nos ponen muchas veces frente a encrucijadas de las cuales salimos airosos sufriendo escasas consecuencias personales, pero en otras tantas nos colocan en situaciones límites donde los márgenes de maniobra se reducen, quedando acotados a la ocurrencia de soluciones casi milagrosas.

Nuestra condición de seres humanos imperfectos y emocionalmente inestables, a veces no es debidamente dimensionada o aceptada, ni siquiera dando autoridad a las personas que nos rodean, para que nos muestren lo que nosotros no podemos ver de nosotros mismos. Se trata de ese lado ciego, que nos mantiene en ese estadío caracterizado por dosis ciertas de soberbia y estupidez.

Aprovecho para agradecer a mi esposa que se ha fidelizado con mis nuevos hábitos, y a mis hijas, las cuales se han convertido en las lectoras más asiduas de las informaciones nutricionales y el contenido de sodio de los alimentos, dándome los avisos preventivos antes de consumir alguno de ellos. Resulta plausible como ellas son capaces de captar esta nueva onda, que es la de poner conciencia sobre la vinculación de la alimentación con una buena salud.

En muchos órdenes de nuestra vida, no sólo en en de la salud, podemos ser partícipes de estos aprendizajes con bajo costo, reconociendo que lo importante es aprender a distinguir las señales, y dando lugar a las opiniones de las personas con las cuales nos relacionamos con distinto grado de afectividad, a sabiendas que somos seres capaces de tropezar dos veces con la misma piedra, como reza alguna canción.

En el historial de averías algunas resultan en advertencias, y otras se vuelven críticas.

Depende de nuestras comprometidas decisiones que muchas de ellas sean…..

Aprendizajes con bajo costo!

Liderazgo en crisis !

La pandemia acentúa cada vez con más fuerza la condición de que vino para quedarse por un largo tiempo. Nuevas cepas que van apareciendo debido a mutaciones regionales que luego se internacionalizan, provocan replanteos globales de las políticas de salud y de vacunación, con el objetivo de lograr una mejor cobertura.

¿Serán suficientes las letras del alfabeto griego para identificar los nuevos genomas, que implican nuevos desafíos y problemas por resolver?

En poco más de un año, sufrimos los avatares de varias cepas, siendo la delta la que más preocupación está generando, producto de que las vacunas no presentan el mismo grado de protección para esta última variante. Así como ha ocurrido con las gripes, está sucediendo con este nuevo virus, con el agravante que resulta desconcertante, producto de su rapidez de mutación y adaptabilidad a nuevos entornos.

Desde el año pasado, los líderes no están pudiendo sintonizar de manera correcta, las respuestas adecuadas a este inicio de era, que con seguridad tendrá implicancias para el resto del siglo.

Primeros ministros, presidentes, ministros de salud de varios países del mundo impusieron de manera rápida confinamientos y otros mecanismos de prevención, con objeto de amortiguar y minimizar los efectos de la pandemia. Las medidas provocaron resistencia, ya que implicaron aislamiento personal y social, además de profundos retrocesos económicos, dejando a varias actividades y empresas en la ruina.

Los mismos líderes que pedían evitar las reuniones sociales y familiares, eran encontrados violando las mismas reglas que ellos dictaban con carácter obligatorio. Sucedió en varios países del mundo, provocando renuncias, pedidos de disculpas, y crisis de gobernanza. El mismo hecho sucedió en nuestro país hace pocos días, cuando tomamos conocimiento a través de unas fotos, de una celebración que había tenido lugar en la casa presidencial, durante el confinamiento más duro, cuando existían limitaciones muy estrictas para reuniones y festejos, así sean familiares.

La indignación en todos los casos ha sido mayúscula, ya que muchos ciudadanos de varias latitudes, que respetaban las reglas de forma responsable, porque entendían que era una manera de colaborar en la lucha para evitar una catástrofe, amén de la pérdida de vidas y las consecuencias económicas, se vieron traicionados en su buena fe. Esto se suma a los acontecimientos de los vacunatorios discrecionales, y otras situaciones que produjeron crisis de profunda confianza en nuestros líderes, y las instituciones a las cuales representan.

Las estructuras del liderazgo que ya venían siendo cuestionadas por la escasez de medidas para reducir y revertir el efecto del calentamiento global, se enfrentan hoy a un enemigo minúsculo e impredecible, cuyos efectos no son potenciales y progresivos, sino que producen daños y pérdidas irreparables, sobre las cuales no se puede argumentar de manera subjetiva o verter opiniones sin fundamento.

Esta nueva era, que obliga a mirar las cosas con otros lentes, no admite «liderazgos más o menos«. Exige una mayor vocación para ejercer el liderazgo desde la acción del servicio por los demás. Los lideres políticos tienen que valorar más la humildad y el servicio, que la prensa y la pompa, de modo tal de mostrar el camino que nos permitirá transitar un nuevo siglo y convivir desde el consenso basado en nuevas reglas de convivencia y respeto.

Resulta claro que la crisis no sólo afecta al liderazgo político, sino que está impactando en todos los que ocupan ese rol a todo nivel, en organizaciones humanas, sociales, y empresariales.

A continuación, transcribo partes de un artículo interesante que escribió en el Economista el Doctor en Ciencias Económicas, Alfredo Pérez Alfaro.

Titulado, “Las empresas después del Covid-19: ¿qué líderes se van a necesitar?, ofrece una mirada crítica sobre esta nueva coyuntura.

En momentos en que aparece cada vez más lejana “la nueva normalidad”, sustituida por ahora por el “aprestémonos a vivir en la era Covid”, el mundo empresarial enfrenta el desafío de reinventarse en la excepcionalidad. Reflexionaba Paul Krugman en plena cuarentena: “Utilizando una metáfora médica podríamos decir que, esencialmente, lo que hemos hecho ha sido poner la economía en un coma inducido hasta que la pandemia se haya controlado”. Y agregaba: “Esto es algo tremendo, supone un shock gigantesco y sin precedentes para la economía global”.

Para Daniel Goleman, semejante crisis ha provocado que las empresas, como las personas, se planteen “su sentido de propósito”. ¿Para qué estamos? ¿Para qué trabajamos? ¿Cuál es el objetivo profundo, real, qué nos moviliza? Quizás la pregunta que las resume a todas es la que se hace el historiador británico Peter Frankopan: ¿Qué es lo que no estoy viendo? Según Goleman, para encontrar respuestas son necesarias tres cosas: un pensamiento positivo, un punto de apoyo firme en la realidad y, un “sentido de propósito” profundo y duradero.

No caben dudas que en las organizaciones el disparador de este proceso estará a cargo de un nuevo liderazgo mucho más conectado con las necesidades reales de las personas, la sociedad y los ecosistemas de los que forman parte. Con resiliencia, empatía y capacidad para afrontar la complejidad de lo que emerge en el contexto empresarial.

El perfil de las habilidades blandas que van a requerirse surge claramente en una reciente encuesta de “GO Integro” sobre la performance de los líderes de cara a la post-pandemia, donde se destacan varios aspectos.

Con respecto a la mayor dificultad que han enfrentado los líderes durante la pandemia, y que deberán superar, el 56% de los encuestados se refirió a una escasa contención del equipo y el 52% hizo hincapié en la falta de habilidades comunicacionales y de escucha.

En cuanto a las competencias básicas que debería tener un líder post-pandemia, el 65% habló de confianza y autonomía en el liderazgo de equipos y el 60% de liderazgo emocional.

Y en relación a las características requeridas a un líder para gestionar equipos de trabajo, el 76% reitera “confianza y autonomía en el liderazgo de equipos” y el 72% también reitera “liderazgo emocional”.

Para poder avanzar en esa dirección, el liderazgo reorientado deberá sentar las bases de un clima de calma interior en la organización. Y ello tiene mucho que ver con lo que recomienda KPMG en sus informes durante la pandemia: el uso táctico de la herramienta de “Gestión del Efectivo” para estabilizar un modelo operativo, promover un superávit de “caja” consistente y generar un contexto estimulante de “paz financiera” como necesario marco de contención a estos nuevos enfoques.

Hay notables coincidencias en las opiniones de especialistas y consultores. La mayoría destaca la importancia de recrear un renovado ambiente organizacional en torno a los condicionantes emergentes de los confinamientos y el auge del trabajo y las relaciones remotas. A ese respecto, Nelson Reppening advierte que la crisis del coronavirus está dejando al descubierto en las empresas problemas de intransigencia cultural, estrechez mental e inflexibilidad que será necesario resolver. Para Reppening, los grandes líderes son los que entienden las crisis como “ventanas” que se proyectan al funcionamiento interno de sus organizaciones, lo que les permite descubrir comportamientos y situaciones que quizás no eran tan obvias en la pre pandemia. Y propone las siguientes líneas de acción.

  • Acepte y gestione lo desconocido, y ayude a su equipo a seguir su ejemplo.
  • Determine la cadencia óptima de comunicación de su organización.
  • Comprométase y sea transparente con sus empleados.

El camino a recorrer es bastante más largo y complejo de lo que muchos imaginaban. El “liderazgo pospandemia” es aquel que ya se está preparando para construir un modelo empresarial flexible, que sepa amoldarse en poco tiempo tanto a las nuevas necesidades del mercado como a las de sus empleados y sus clientes.

El especialista español Xabier Arruza aboga por una gestión de la incertidumbre inherente a la persistencia del Covid-19: “Aunque la planificación estratégica es siempre algo necesario, en estos momentos es fundamental integrarla con objetivos alcanzables en el corto plazo e ir modificándolos en función de las nuevas expectativas, así como contar con un equipo capaz de responder a emergencias”. Arruza sostiene que también vendrán grandes cambios desde afuera. El caso más acuciante es el de la reconversión de las cadenas de suministro. Las restricciones de movilidad que afectan a la dispersión geográfica de la producción propia de la globalización están llevando a grandes empresas a cambiar su red mundial de proveedores por una más localista que le aporte seguridad a la hora de abastecerse ante los nuevos rebrotes y la eventual persistencia en los cierres de fronteras o en las restricciones comerciales. Se afianza la perspectiva de modelos productivos y organizacionales basados en la glocalización: pensar globalmente, actual localmente.

Esto no implica despegarse del mundo. Sólo se trata de servirse estratégicamente de las herramientas que ofrece la revolución tecnológica que sin duda acompañará a la post pandemia. Es el caso de las posibilidades que brinda el social listening, es decir, estudiar día a día las redes sociales –Big Data e inteligencia artificial mediante– para conocer lo que está sucediendo en un sector determinado o comprobar las nuevas necesidades de los clientes y los requerimientos de una sociedad que marcha aceleradamente hacia la automatización de todo y la producción limpia.

La apretada síntesis precedente pretende configurar la imagen del tipo de líderes que requerirán las empresas para desplazarse con posibilidades de éxito en el mundo tan particular que enfrentaremos a partir de este desafiante 2021. Podemos apreciar que quizás como nunca se produce una convergencia entre el perfil del empresario y el perfil del emprendedor. La profunda disrupción generada por la “economía en coma inducido” a la que aludía Krugman, ha suprimido de cuajo infinitos emprendimientos, con la misma intensidad con que abrió muchas oportunidades, tanto para reconstruir negocios bajo otras premisas, como para crear otros en respuesta a necesidades hasta ahora no imaginadas.

Muchos opinan que no es lo mismo ser “empresario” que ser “emprendedor”. El emprendedor es un individuo que constantemente busca nuevos retos y objetivos, mientras que el empresario pone en marcha un negocio y busca generar sostenibilidad. Pero también es cierto que para convertirse en empresario antes habrá que ser emprendedor. Con semejantes desafíos que jaquean al mundo de los negocios, es muy probable que el identikit de los líderes de estos tiempos coincida con la figura indisoluble de un “empresario-emprendedor”.

Liderazgo en crisis, es una oportunidad para repensar qué modificar y que no para acompañar al vertiginoso cambio constante.

La gobernanza política y la conducción empresaria tienen una chance única de trabajar en conjunto, dando pasos en el hoy, con el foco puesto en el mañana.

La nueva era, teñida de calentamiento global y un virus aún no manejable, así nos lo exige.

La revolución de los abuelos !

En lo personal tengo la oportunidad de relacionarme con una pareja de abuelos muy comprometidos con la crianza de sus nietos. En charla con ellos, me comentan que se sienten orgullosos de desempeñar un rol impensado hace algunos años atrás, cuando la situación de su hija era otra. No se los escucha emitiendo juicios de valor, ni renegando de los que hacen, sino más bien, disfrutando a cada momento de las coyunturas que les toca sobrellevar.

Los abuelos presentes son un fenómeno que crece día tras día, en noticias donde se los ve en los juzgados reclamando por sus derechos de no ser apartados de sus nietos, otras veces pidiendo la custodia, siempre con el objetivo de amparar y ofrecer soluciones para proteger la vida y el desarrollo de sus descendientes. Profesan un amor inconmensurable por sus nietos, trabajando protagónicamente para que ellos puedan acceder a las mejores condiciones de salud y educación. Compañeros activos de sus actividades recreativas, deportivas y sociales, llevan y traen a sus nietos, siendo choferes de lujo, escuchas activas y amortiguadores emocionales para los cambiantes estados de ánimo de sus queridos niños.

La actividad incesante de las personas mayores no se acaba con el cuidado y protección de sus nietos, sino que es complementada con un cambio de paradigma respecto de que quizás algunos puedan estar jubilados o pensionados en lo formal, pero de ninguna manera respecto del desarrollo de nuevos proyectos, ocupaciones que suman responsabilidades y renovados anhelos que los mantienen activos, productivos y sumando valor. Se los encuentra recibiendo su diplomatura como nuevos profesionales en las más diversas disciplinas, cursando estudios universitarios, participando de actividades culturales, produciendo obras de artes, libros, esculturas y siendo parte de nuevas corrientes de pensamiento.

El incremento de la expectativa de vida, ha provocado que la sobrevida después de la edad jubilatoria sea un fenómeno incremental en las culturas y países del mundo. A lo expresado se suma el hecho de que muchos de ellos, aún gozan de buenas condiciones de salud física y mental, por lo que manifiestan una gran voluntad por establecer relaciones y actividades de todo tipo.  Dejando de lado que existen muchos paquetes turísticos pensados para captar el interés de los mayores, cada vez hay más planes pensados para que sigan integrados a los procesos de generación de valor, la cultura, las asociaciones civiles, aportando su experiencia y su pensamiento positivo.

Gran parte de los adultos mayores, sean abuelos o no, conservan un grado de optimismo envidiable, una gran dosis de resiliencia, que por lo general viene acompañada de una gran cuota de humor y empatía. Sienten mucho placer por integrarse a equipos de trabajo con jóvenes entusiastas, intentando aprender cada día más de esta revolución digital, que atraviesa todas las capas de la sociedad.

El Día de los Abuelos o Día del Abuelo es un día conmemorativo dedicado a las personas mayores dentro de la familia, que complementa al Día de la Madre y al Día del Padre. Esta jornada se celebra solo en algunos países, con diferencias en la denominación, motivación y fecha. En los países de cultura cristiana se ha elegido el 26 de julio, por ser el día en el que la liturgia católica conmemora a san Joaquín y a santa Ana, padres de la Virgen María y, por tanto, abuelos de Jesús.

Adicionalmente, la ONU promueve la celebración a nivel internacional de una jornada que recuerda a las personas mayores en general: el Día Internacional de las Personas de Edad, el 1 de octubre.

A continuación, transcribo un artículo de la licenciada en psicología Alejandra Vazquez, que me pareció oportuno, dada la temática que trata:

“Una sociedad para todas las edades significa una sociedad sin discriminación por motivos de edad, una sociedad en que cada persona tenga la oportunidad de realizarse libremente y de llevar una vida productiva y satisfactoria. 

Los derechos humanos pueden ser definidos como la normativa de protección, principalmente de la vida y la dignidad del ser humano, con independencia de cualquier nacionalidad, etnia, género, edad, opinión política, posición económica, religión.

Considerando el contexto en relación a los aspectos sociodemográficos, la población de América Latina y el Caribe envejece significativamente debido a la disminución de la tasa de natalidad y el aumento de la expectativa de vida; lo cual significa que una de las consecuencias sea que la población de 60 años y más crezca en forma constante. Esta tendencia hace necesario que los Estados generen políticas públicas que atiendan especialmente a las personas adultas mayores, y que lo hagan con un enfoque de integración e inclusión que impacte positivamente en la calidad de vida de la población y en el desarrollo de los países.

En el escenario de envejecimiento poblacional mundial, la Convención Interamericana de protección de los derechos de las personas mayores consolida la inclusión de la vejez en la agenda prioritaria de derechos humanos. Su aprobación implica, a su vez, un cambio de paradigma en la concepción sobre las personas mayores, motivo por el cual los Estados deben asumir un papel más activo para que puedan ejercerlos, en condiciones de igualdad y con plena integración y participación en la sociedad.

La Convención fue adoptada por la Organización de los Estados Americanos durante la 45ª Asamblea General de la OEA el 15 de junio de 2015 y ratificada por la Argentina en mayo de 2017 mediante la Ley 27 360. Representó un salto cualitativo en la consideración de este colectivo, generándose un marco normativo que obliga a los Estados firmantes a desplegar una serie de instrumentos tendientes a cumplir y hacer cumplir esos derechos consagrados.

Los Principios de las Naciones Unidas en favor de las Personas de Edad y los documentos aprobados por la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento celebrada en Madrid, en el año 2002, han marcado un importante avance en el reconocimiento de aspectos vinculados a los derechos de las personas mayores. 

Esta asamblea tuvo como objetivo realizar un examen global de los avances logrados desde la primera Asamblea Mundial y acordar un plan de acción y una estrategia con los cuales los países enfrentarían las consecuencias del proceso de envejecimiento de sus poblaciones, en un contexto de una sociedad para todas las edades. Comprometía a los gobiernos a diseñar y ejecutar medidas que hicieran frente a los retos planteados por el proceso de envejecimiento y proponía una cantidad de recomendaciones sobre tres temas prioritarios: los adultos mayores y el desarrollo, mejoramiento de la salud y el bienestar en los adultos mayores y creación de ambientes favorables y de apoyo.

La Declaración de Brasilia es otro documento positivo que antecede a la Convención, ya que recomienda la designación de un relator especial sobre derechos humanos de las personas mayores en el ámbito de las Naciones Unidas, una figura trascendental que ayudará a los países a avanzar en la concreción y la redacción de una convención sobre los derechos de las personas adultas mayores. 

Finalmente, luego de largos años de trabajo, la Convención se convierte en el nuevo estándar del continente americano, sentando de esta forma un precedente a nivel mundial. Los primeros países en firmar el documento fueron Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Uruguay y República Dominicana.

El artículo 3 de la Convención establece una serie de principios generales para la aplicación del instrumento que son: la promoción y defensa de los derechos humanos y de la persona mayor, la valorización de su papel en la sociedad y contribución al desarrollo, la dignidad, independencia, protagonismo y la autonomía, la igualdad y no discriminación, la participación, integración e inclusión plena y efectiva en la sociedad. la equidad e igualdad de género y enfoque de curso de vida, entre otros.

La Convención reconoce que la persona a medida que envejece debe seguir disfrutando de una vida plena, independiente y autónoma, con salud, seguridad, integración y participación activa en las esferas económicas, social, cultural y política de sus sociedades. Por otra parte, destaca la necesidad de abordar los asuntos sobre la vejez desde una perspectiva de derechos humanos que reconozca las contribuciones de la persona mayor a la identidad cultual, al desarrollo humano, social, económico y a la erradicación de la pobreza.

La política pública de Envejecimiento Activo es el resultado de un proceso altamente participativo, concertado y articulado, entre diversos actores institucionales y sociales que son el reflejo de intereses conjuntos en la transformación de la calidad de vida de las personas mayores. Es por ello que asesoramos a los gobiernos locales en el diseño e implementación de políticas públicas sobre los determinantes de la salud en todas las etapas del curso de vida con un enfoque intergeneracional, con el fin de fomentar el envejecimiento activo y saludable.

El  envejecimiento activo y la perspectiva de derechos de las personas mayores es un nuevo paradigma y a la vez, junto a otros elementos, es una excelente herramienta para diseñar e implementar acciones a todos los niveles, desde el plano de la acción pública de responsabilidad gubernamental, legislación y políticas públicas y programas públicos, hasta la promoción de sinergias con otros actores sociales no gubernamentales y, por supuesto, la acción y beneficio de cada uno de los individuos de la sociedad”.

Mi más sentido homenaje a todos los abuelos comprometidos…….

Aquellos que lideran esta inquieta revolución.

La re-evolución de los abuelos!

¿Espectador o Protagonista?

Los juegos olímpicos de Japón que fueron suspendidos el año pasado debido a la crisis de la pandemia, fueron reprogramados para este mes de julio de este año en curso. Tokio, ciudad epicentro donde se está llevando a cabo este inmenso evento deportivo, alberga miles de entusiastas deportistas de muchas nacionalidades, los cuales han sobrellevado exigentes entrenamientos para recuperar el tiempo de aislamiento donde no pudieron ejercitarse de manera adecuada, a los que se les sumaron adversas condiciones de viajes y conexiones de vuelo que muchas veces implicaban largas horas de espera, incertidumbre y nerviosismo por arribar.

Una vez en la competencia más emblemática del mundo, están obligados a seguir rigurosos protocolos para el cuidado de su salud y la de los demás, compitiendo sin el calor del público, festejando la obtención de las afamadas medallas de oro, plata y bronce, conectados con su familia y afectos a través de plataformas digitales, recibiendo muy poca contención emocional de sus mentores y seguidores.

¿Que los mueve?

Es reconocible que la pasión es el principal impulsor de todos ellos, que son personas que en el mejor de los casos y en el seno de los países desarrollados, reciben apoyo económico y financiero de gobiernos y patrocinadores, para entrenar y superarse evento tras evento. Como contrapartida, vemos competir a gimnastas y atletas de países más pobres, donde todo se hace a pulmón, con un esfuerzo sin igual, poniendo de sus propios recursos para alcanzar el sueño de conseguir una presea del color que sea. Eso se nota en los festejos con lágrimas en los ojos, portando un estandarte de la nación a la que representan, corriendo desenfrenados, abrazando a entrenadores y cuerpo técnico. Historias sin igual, nutridas de superación, compromiso y responsabilidad con ellos mismos y con la cultura a la que representan.

Motiva ver el grado de sacrificio de muchos de ellos, que se asumen como protagonistas y vencedores de sus miedos, de la pandemia, de países en conflicto interno y externo y de tantas historias críticas que arrastran desde su niñez. Son un ejemplo de resiliencia, que eligieron no ser víctimas, para ser protagonistas de sus propios éxitos y fracasos. No optaron por ser espectadores de un destino que muchas veces les resultaba aciago y demoledor, sino que se asumieron como verdaderos luchadores y activos protagonistas. Atletas que incluso han vencido los barreras culturales y políticas, para vivir un evento multicultural, único en su naturaleza, que los eleva a la condición de líderes tanto en la victoria como en la derrota.

En este orden de cosas, me conmueve en lo personal, la reseña de vida de una atleta estadounidense que, siendo una campeona multipremiada en gimnasia artística, actualmente evidencia sufrir las consecuencias de la exigencia extrema, en un deporte de alto riesgo. A continuación, voy a transcribir retazos de un artículo periodístico, a los fines de mostrar su historia de vida, acompañadas de algunas opiniones que se alzan para salvar su integridad, luego del abandono de la competencia que hizo en los juegos olímpicos de Tokio.

Es la mejor gimnasta de todos los tiempos, pero se retiró de los Juegos Olímpicos de Tokio en plena competencia. “Debo proteger mi salud mental”, dijo y generó un debate mundial

“Desde que entro al tapiz, estoy yo sola con mi cabeza, tratando con demonios en mi cabeza”, explicó Simone Biles, considerada la mejor gimnasta artística de la historia, anteayer, luego de abandonar de manera precipitada la prueba de gimnasia por equipos de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Detrás de esta escena, donde ella hizo público su sufrimiento psicológico y sus altos niveles de estrés frente a los periodistas, se esconde una infancia rodeada por drogas y una adolescencia de puro sacrificio y talento, entre los que se colaron numerosas lesiones físicas, y también reiteradas situaciones de abuso sexual que aún intenta superar.

De un sueño lejano a seis medallas olímpicas de oro

Biles vivió sus primeros años de vida con sus padres biológicos, ambos con graves problemas con las drogas. Cuando ella tenía tres, su padre, Kelvin Clemins, abandonó a la familia, que vivía en Columbus, Ohio, y su madre, Shanon Biles, perdió la tenencia de los cuatro hijos por sus adicciones. Tras un breve período en un orfanato, los cuatro niños fueron reubicados. Las dos menores, Simone y Adria, fueron adoptadas por su abuelo materno, Ronald Biles, y su esposa, Nelly Biles, con quienes se mudaron a Houston. Los dos mayores, Tevin y Ashley, fueron adoptados por la hermana de Ronald, y permanecieron en Ohio.

La gimnasta nunca volvió a vivir con su madre biológica, pero ambas se mantienen en contacto. “A veces todavía me pregunto si mi madre biológica se arrepiente y querría haber hecho las cosas de manera diferente, pero evito plantearme estas preguntas porque no las tengo que responder yo”, dijo la gimnasta a medios estadounidenses.

Hoy, Biles llama “papá y mamá” a Ronald y Nelly. Fueron ellos quienes la impulsaron en el mundo de la gimnasia artística y quienes hoy siguen brindándole su apoyo.

Su primer contacto con este deporte fue a los 6 años, cuando su colegio primario organizó una visita a un centro de gimnasia artística para que los alumnos conocieran la disciplina. Fue durante esa jornada que la joven Biles logró llamar la atención de los profesores.

“Solo recuerdo imitar a todas las chicas mayores en el gimnasio trasero y ver si podía hacer lo mismo en el gimnasio delantero, en el trampolín y en el piso. Simplemente me divertí. Luego, enviaron una carta a casa y mi mamá me preguntó si quería unirme, y dije que sí”, cuenta la gimnasta en su documental, “Simone vs. Herself” que salió este año y fue producido por Facebook.

Un año más tarde, a los siete, fue descubierta por la entrenadora Aimee Borman, que la instruyó durante sus primeros años en el deporte. “Un día decidió que sería una gran gimnasta y desde entonces lo ha hecho todo para lograrlo”, contó Borman a la revista Time. Además de la perseverancia, su exentrenadora también destacó el talento de la gimnasta: “Ella siempre ha tenido un sentido del aire increíble, que es lo que necesitas en este deporte. No se choca con mucha frecuencia. A otras niñas simplemente las verás estrellarse, o perderse en el aire. Eso no pasa con ella”, dijo a la revista Houstonia, en 2015.

En la última década, la gimnasta, de ahora 24 años y 1,42 metros de altura, llegó a ser cinco veces campeona mundial en suelo, tres veces en viga de equilibrio y dos veces en salto de caballo. Posee, además, un récord histórico: es la primera gimnasta en ganar tres competencias mundiales consecutivas en el programa completo.

Más allá de sus trofeos y medallas, Biles revolucionó el mundo de la gimnasia artística con algunos de sus saltos, que los expertos consideran únicos. Tres meses antes de llegar a Tokio para participar de los Juegos Olímpicos, la joven ejecutó durante el US Classic un Yurchenko Double Pike, un salto que ninguna otra mujer se arriesgó a realizar en un certamen oficial. El Yurchenko tiene dos desafíos: la altura que tienen que alcanzar los gimnastas para poder girar dos veces con el cuerpo en un ángulo de 90 grados, y la precisión y control de esos giros para no caer de espaldas en el aterrizaje por la fuerza de la inercia que llevan.

Biles superó el récord histórico de las atletas estadounidenses cuando en los Juegos Olímpicos de Río 2016 ganó cuatro medallas de oro en las pruebas de suelo, salto, general individual y general por equipos.

Superar el abuso sexual

Su historia profesional, sin embargo, no fue puros laureles y sonrisas. Dos años después de su triunfo en Río, salió a la luz una historia de acoso sexual que tanto Biles como algunas de sus compañeras de equipo sufrieron durante años. En enero de 2018, Larry Nassar, exmédico del equipo nacional femenino de gimnasia de los Estados Unidos, fue sentenciado a 60 años de prisión por haber abusado de 265 niñas, adolescentes y jóvenes gimnastas durante sus tratamientos médicos. Fue cuando trascendió la noticia que Simone comunicó públicamente haber sido una de sus víctimas.

“La mayoría me conoce como una chica feliz, risueña y enérgica, pero me siento rota y cuanto más trato de apagar esa voz en mi cabeza, más alto me grita. Ya no tengo miedo de contar mi historia. Yo también soy una de las supervivientes que sufrió abusos sexuales por parte de Larry Nassar”, reveló en su momento.

La recuperación, afirmó un año después, estaba siendo difícil. “Ahora, cada vez que voy al fisio o a entrenar y me trabajan el cuerpo, no quiero que lo hagan, pero mi cuerpo me duele: tengo 22 y ya tuve cinco rotaciones, necesito la terapia”, dijo, entre lágrimas, en una entrevista televisiva realizada en agosto de 2019. Y agregó: “Es duro. Voy a intentar superarlo, pero llevará tiempo”.

La gimnasta también salió a hacer declaraciones públicas cuando ese mismo año Tevin, su hermano mayor, fue acusado de triple homicidio. Ella decidió no pagar la fianza y envió sus sinceras condolencias a las familias de las víctimas. Tevin fue liberado tiempo después por falta de evidencia para sustentar la condena.

Antes de Tokio, durante la filmación del documental de la gimnasta, Nelly Biles compartió algunos de los conflictos internos que sufría su hija adoptiva: “Hay diferentes lados de Simone: Hay una persona insegura, hay una persona ansiosa, hay una persona que se esfuerza por alcanzar la perfección, hay una persona que se mantiene muy concentrada, hay una persona que quiere que el mundo sea como ella quiere, hay una persona que se ha lastimado en el camino, y sin embargo conozco a la Simone con las grandes metas, y espero que Simone sea la que salga victoriosa“.

Esta semana, la estrella de gimnasia estadounidense apareció en la tapa de los diarios de todo el mundo debido a su decisión de abandonar dos pruebas: la grupal y la final individual. La decisión la tomó tras su paso por el primer aparato, la barra de equilibrio, durante la prueba por equipos, donde logró un puntaje de 13,766 puntos, una nota por debajo de sus estándares.

“No tengo tanta confianza en mí como antes, no sé si es una cuestión de edad. Estoy un poco más nerviosa cuando estoy haciendo mi deporte. Tengo la impresión de que ya no puedo disfrutar como antes”, explicó después. Sus palabras generaron reacciones de apoyo y también muchas críticas. En las últimas horas, Biles retwitteó un mensaje del actor y ex luchador profesional Brandon Marino:

“Me frustra tanto ver comentarios sobre que Simone Biles no es lo suficientemente fuerte mentalmente o sobre la renuncia a estar con su equipo. Estamos hablando de la misma niña que fue abusada sexualmente por el “médico” de su equipo durante toda su niñez y adolescencia, que ganó el título del Campeonato Mundial mientras sufría un cálculo real, que sometió su cuerpo a un año adicional de entrenamiento por la pandemia, que agregó tanta dificultad a sus rutinas que los jueces, literalmente, no saben cómo calificar adecuadamente sus habilidades, porque están muy adelantadas a su tiempo e innumerables obstáculos más que quizás ni siquiera sepamos”.

Todo esto mientras mantiene sus responsabilidades con sus acuerdos de patrocinio, los medios de comunicación, las relaciones personales, etc. Y algunas personas todavía pueden decir honestamente: “Simone Biles es blanda. Ella abandona”. Esa niña ha soportado más trauma a la edad de 24 años de lo que la mayoría de la gente pasará en su vida.

Para los no gimnastas que no entienden, el hecho de que ella se resistió en el aire y accidentalmente hizo un 1,5 en su primer salto en lugar de un 2,5 es un buen trato. Es aterrador. Ella podría haber resultado gravemente herida al perderse en el aire de esa manera. El hecho de que de alguna manera aterrizara sobre sus pies muestra su experiencia y es increíble. El margen de error en una habilidad como esa es increíblemente bajo. Un movimiento en falso muy pequeño y el final de la carrera o, lo que es peor, pueden ocurrir lesiones potencialmente mortales.

Después del historial de todo lo que ha superado, el hecho de que se haya salido de la competencia por sus propios méritos significa que lo que sea con lo que esté lidiando internamente debe ser insuperable y debe tomarse en serio. A pesar de lo que ella pueda/elija articular al público en las entrevistas, nunca sabremos o entenderemos completamente sus elecciones y luchas personales. Ella merece respeto. Ella merece compasión. Ella no merece que se dicte ningún juicio. Número 1, porque es un ser humano. Y número 2, por todo lo que ha hecho por el deporte. Además de todo lo que ha tenido que soportar debido a este deporte, y la broma de una organización que protegió a su depredador en lugar de ella y sus compañeros de equipo durante años”., escribió Marino.

Con esto última reflexión voy finalizando este pretendido aporte de todos los fines de semana.

«Nos mueven los propósitos, los cuales encierran la pasión por ser y hacer. Para ello necesitamos elegirnos como auténticos protagonistas del hoy, con esa visión anhelada del mañana, visualizando ese lugar a donde queremos arribar. Si nos quedamos en nuestras historias, es poco probable que podamos alcanzar la tan anhelada medalla».

Belleza !

Esa mañana de Domingo la plaza estaba vacía. El sol estival había asomado hace unos minutos, apenas oscurecido por esas nubes que se deshilachaban con su potencia. Quizás era muy temprano para que la misma estuviera llena con niños, paseantes o caminantes.

Ella eligió uno de sus bancos preferidos para sentarse. Ese lugar les daba mejor perspectiva a sus reflexiones. Ubicado en el centro, estaba rodeado de árboles, añosos en su gran mayoría. Musicalizaban la escena, el canto de varios pájaros, escondidos en los follajes. Ella no era una experta conocedora de sus nombres, pero sí del sentido de sus voces. Eran la compañía que necesitaba para buscar en su interior, lo que no encontraba en el afuera.

Durante varios veranos, la escena se había repetido. Iba junto a su familia, a ese pequeño paraje de las sierras, donde por momentos abundaba el silencio, la quietud y la calma. El objetivo era lograr el codiciado descanso, lo que necesitaba para recuperar algo de la armonía que la vida en la ciudad destrozaba.

Ese banco la había visto llorar, cuando aún siendo adolescente se había enamorado de aquel joven escritor, que al poco tiempo la había dejado sin más. Ella quiso probar suerte con ese primer amor, que le regalaba hermosas palabras y caricias. Su abuela, quien era su confidente, se alegró de la noticia, pero le dijo sin titubeos: “cuídate de los que saben escribir, pues tienen el poder de enamorarte sin siquiera tocarte”.

Las tablas de madera habían sido testigos de su inmensa alegría, cuando al cabo de varios años, se había cumplido su sueño de ser una doctora. Ella quería ayudar a cuidar la salud de los otros a tiempo indefinido. Fue allí mismo, que decidió que todos los veranos atendería algunos días gratis y por algunas horas, en ese dispensario pequeño y algo destartalado, con que contaba la comuna. El jefe comunal agradecido, le había facilitado rápidamente las formalidades. En ese espacio se había sentido liberada, feliz y al mismo tiempo comprometida. Era un oasis para su profesión, donde la gente concurría agradecida , dispuesta a compartirle sus penurias y males.

En esa misma plaza conoció al amor de su vida, cuando abrigada para protegerse del fresco, se había sentado a leer “La casa de los espíritus”. En un banco cercano, un apuesto joven al cual no conocía, estaba leyendo lo mismo. Esa rara coincidencia del destino, posibilitó un intercambio inicial de palabras entre ambos, dando lugar a posteriores encuentros y salidas. El era un escritor aficionado, arquitecto de profesión, con el cual formaría finalmente su familia. Aún resonaban los ecos de las palabras de su abuela, pero esta vez había aprendido a no beberse el amor de golpe, sino más bien a hacerlo en diminutos sorbos, como para no atragantarse.

Con el nacimiento de su primogénito y luego de su inquieta hija, ese banco la había albergado varias mañanas en soledad, para aprovechar algunas horas donde los críos dormían. De esa manera ella podía encontrarse de nuevo con sus pensamientos, con su anhelada individualidad. Fue allí donde junto a su marido, evaluaron qué alternativa elegir, para tratar de encausar la vida de su adorada hija, aquejada por entonces de una enfermedad mortal. Apenas terminado el primario, una penosa dolencia acuciaba a su pequeña, la cual había pasado de la risa a esa carita angustiada, en un abrir y cerrar de ojos. La cirugía era posible pero muy riesgosa, por las consecuencias. No hacerlo implicaba un camino casi sin retorno. Allí decidieron avanzar con la operación. Rezaron tomados de las manos a ese Dios que les había sonreído tantas veces. Fue así que la chiquita superó su padecimiento, sólo con la secuela de una pequeña dificultad para hablar, que era más notoria cuando se ponía nerviosa.

Los recuerdos la llevaron a esa tarde que la sorprendió esa torrencial lluvia, con algo de granizo. Dirigió la mirada al árbol que la había protegido de ese furioso vendaval. De allí en más ese había sido su preferido. Volvió a agradecerle sus servicios desinteresados, regalándole una sonrisa. Esa tarde había compartido el asiento con una amiga de la infancia, para charlar sobre su hijo adolescente que tenía algunos problemas con los vicios. No sabía qué hacer, ya que lo habían intentado todo, sin lograr un resultado definitivo. Necesitaba que la escuchara su amiga, la que nunca la juzgaba, la que había recogido tantas veces lo bueno y lo malo de su vida. Menos mal que se fue antes del aguacero, porque no se hubiera perdonado que se le arruinaran esos coquetos zapatos que traía puesto. Su amiga, luego de prestar suma atención, le había dicho que esperara a que su hijo creciera. De seguro las cosas cambiarían para bien. Algo así sucedió, ya que con el tiempo su hijo pudo encaminarse, estudiar en la Universidad y al mismo tiempo trabajar.

Luego de una larga noche de discusión, el amanecer los había depositado con su pareja en ese mismo banco, donde se conocieron unas décadas atrás, esta vez para discernir si el amor les alcanzaba para seguir juntos o no. Las obligaciones, el trabajo, la crianza de los hijos, habían hecho mella en la relación, provocando daños en esa misteriosa vocación de amar. Evaluaron si lo que los unía era más fuerte, que lo que les provocaba ampollas en el corazón. Las conclusiones no fueron determinantes. Decidieron continuar esperando mejores épocas, como las de antes, para lo cual bajarían el volumen de sus conversaciones estériles, aminorando un poco la marcha. Después de algunos años de esa charla bisagra, se podría decir que el plan había funcionado acompañado por ciertos altibajos. Hoy su idilio, si bien no era brillante, resultaba acogedor y tierno. No volverían las épocas donde se expresaban amor a cada rato, pero tampoco la oscuridad de los días sin hablarse. Un equilibrio cuasi perfecto «era su amor después del amor». Esa era la definición más acertada de su relación.

Hoy la mañana que se iba tornando más diáfana, le provocaba pereza para el recogimiento, aunque al mismo tiempo, le producía tristeza el gran contraste de esa luminosidad con las nieblas de su alma. Intentaba en vano encontrar un motivo por el cual se encontraba sola, apenas despuntado el sol. No tenía nada en sus bolsillos como para entretener sus manos. No sabía muy bien que la retenía allí en ese lugar, llena de algo que sonaba a melancolía. Quizás era la primera vez que estaba allí por nada. Era probable que el paso hacia una avanzada madurez, estaba acompañada por esos vacíos de pensamiento y sensaciones. Capaz era una nueva etapa donde tendría que descubrir cosas nuevas, abandonando los viejos y herrumbrados sinsabores. Era posible que la soledad siempre haya sido eso. Escondida en una maraña de vivencias, no había podido distinguirla antes. Quizás era solo el aire que entraba limpiamente a sus pulmones, lo que le daba esa sensación de paz.

Más allá de cualquier razón para hacerlo, continuó sentada con ese miedo a cuestas de sentirse vacía de todo propósito. De a poco la plaza de se fue inundando de voces, corridas y juegos. Su soledad ya no estaba tan sola. Disfrutó un rato de lo que la rodeaba. Finalmente se levantó sin haber experimentado mucho, desprovista de esa partitura que tantas veces había sonado en su interior.

Mientras caminaba de regreso, alejándose decididamente del bullicio, sintió que se activó el ritmo acompasado de su corazón que antes ni siquiera había sentido. Eso le devolvió algo de lo que ella llamaba su vida. Volvieron algunos colores a sus ojos, recuperando de a poco sus sentidos.

¿Qué es la belleza? . Se preguntó.

Mientras iba buscando la difícil respuesta, pensó que lo más práctico sería caminar de regreso hasta la casa por el sendero del arroyo.

El correr del agua, que venía presuntuosa y calmada desde tan lejos, lograba hipnotizarla.

Su existencia, al fin y al cabo, no había sido lo que ella esperaba, pero tampoco lo que no esperaba.

Sólo era eso, una sucesión de hechos sin muchas explicaciones.

Sólo era eso.