Pensando fuera de la caja !

Las herramientas y metodologías para pasar de las ideas a proyectos concretos de pequeña y mediana envergadura están produciendo un cambio radical en las organizaciones y estructuras diseñadas para solucionar problemas de manera innovativa.

Pensar fuera de la caja es un concepto que suena bien pero que necesita para cristalizar que sea desarrollado dentro de mecanismos flexibles, poco estructurados, rápidos y enfocados en el conocimiento y desglose previo del problema, de modo tal de meternos dentro de estados emocionales donde el amor por la dificultad a resolver sea más grande que el cariño por la solución.

El entrenamiento como coach me ha servido bastante en lo personal, sobre todo en un aspecto sustancial, el cual muchas veces y por diversas razones me resultaba esquivo: mantener un alto nivel de capacidad aprendiente. Declararse un aprendiz a tiempo completo es el punto de partida para abrir nuestra mente, participando de procesos de los cuales hubiéramos huido sin más, anclados a nuestros más arraigados prejuicios.

Esta semana tuve la fortuna de participar, junto a otros compañeros de trabajo, de un programa de hackathon vinculado a la innovación en el área de la biotecnología. Aquí, sin lugar a dudas, me ayudó bastante el aprendiz que aprendí (valga la redundancia) a llevar casi siempre conmigo. Si bien había leído sobre este proceso, y participado de manera parcial en algún evento vinculado, nunca lo había hecho de manera formal, dentro de un proceso muy bien organizado. Traigo a colación para aquellos que no están tan familiarizados con esta terminología que es muy común en las áreas tecnológicas, a que se refiere específicamente el concepto.

El término ‘’Hackathon’’ es, sin duda, una palabra compuesta; una fusión entre ‘hacking’ y ‘marathon’. Este término puede llevar a error a aquellas personas que asocien la palabra ‘hacking’ con delitos informáticos y ciberdelincuentes. Sin embargo, esta práctica delictiva tiene muy poca relación con un hackathon. ‘Hacking’, en este contexto, hace referencia a la resolución de problemas técnicos a través de una manera innovadora y muy poco convencional. El enfoque de los hackathones es, por tanto, muy constructivo, ya que los desarrolladores asisten a estos eventos para trabajar con el enfoque de crear un producto o una idea novedosa y útil. Los hackathones, por lo general, se enfocan en una temática tecnológica determinada que, a su vez, influye en los participantes del evento.

Lo particular y novedoso de estas jornadas de las cuales fuimos parte, pueden resumirse en lo siguiente:

1. La biotecnología pudo sortear esa faceta de disciplina dura, a la cual acceden sólo los especialistas en la materia, para poder compartir la oportunidad de mejora o problema planteado con jóvenes, graduados o no, de distintas y diversas disciplinas.

2. La actividad integrada en torno a un facilitador especialista en design sprint, con la presencia de decisores y expertos (en este caso los que postulábamos el tema a tratar), agrupaba a estos jóvenes y muy entusiastas del pensamiento para accionar, dentro de equipos donde lo principal era fortalecer la sensación y la vivencia de que lo imposible no existe.

3. Los resultados conseguidos fueron muy buenos, pero el nivel superlativo se consiguió dentro del proceso mismo. El camino que fue de un accionar constante, vertiginoso, enriquecedor superó con creces las expectativas de muchos. Las horas que se vivieron se pueden resumir con estos dos versos de Antonio Machado extraídos del poema Caminante no hay camino:

«Caminante no hay camino, se hace camino el andar. «

o

«Caminante no hay camino, sino estelas en la mar».

A continuación, les dejó una breve reseña sobre la metodología design sprint, de modo tal que les sirva de referencia, generando quizás el interés por profundizar y aprender más sobre esta práctica, que aún con su corta edad, ha prendido bastante fuerte en el mundo de la innovación. Todos los que vivieron el proceso se adaptaron muy bien a esta sencila y fácil herramienta diseñada para obtener resultados en un muy corto plazo.

Design Sprint

Se trata de una metodología ideada por Jake Knapp en 2010 (actualizada en 2018), cuando trabajaba en Google Ventures. En ella mezcla las metodologías ágiles con el design thinking para obtener un proceso de 4 días en el que validar ideas.

En el Design Sprint original se necesitaban 5 días para poder realizar los 5 pasos del sprint, aunque en una actualización posterior en 2018 decidieron reducirlo a 4, adquiriendo la denominación de Design Sprint 2.0.

No se elimina ningún paso, pero sí se optimiza el tiempo y también se permite liberar al equipo antes, algo que es bastante importante en cualquier empresa (nadie quiere estar ‘encallado’ realizando la misma tarea durante mucho tiempo).

Fase 0: Consideraciones previas

Para que un Design Sprint funcione, antes de empezar deben realizarse determinadas tareas:

Montar el equipo. Cuanto más multidisciplinar sea, mejor, porque se aportarán puntos de vista distintos. Lo recomendable es que sea de entre 5 y 7 personas.

Bloquear 2 días enteros (de los 4) en el calendario de todo el equipo y encuentra el espacio adecuado.

Recopilar datos existentes. La investigación forma parte de la Fase 1, pero siempre es mejor tener la información ya existente a mano.

Redactar un pequeño documento en el que se explique brevemente el reto del Design Sprint. Es la forma de evitar llegar al día uno y tener que hablarlo todo.

Fase 1: Investigar y definir

La mañana del primer día está orientada a poner todo el equipo en la misma página. Se explica el reto y, entre todos, se decide qué parte se atacará.

Lo importante en esta fase es que cada miembro pueda hablar durante algunos minutos sobre su enfoque y punto de vista. De este modo, todos tendremos el mismo conocimiento.

La fase de investigación incluye procesar todos los datos ya existentes y, en la medida de lo posible, añadir más puntos de información mediante investigaciones complementarias:

Mapas de empatía

Entrevistas

Encuestas

FODA

Esta primera fase debe terminar con un documento en el que se definan sobre qué se actuará y cuáles son los principales insights (perspectivas) obtenidos.

Fase 2: Boceto de las propuestas

Cada miembro del equipo dedicará el resto del primer día a bocetar su propia solución al problema. Se trata de que cada uno trabaje de forma individual, ya que de esta forma se llegará a más soluciones y no habrá ninguna opinión que modifique las del resto.

Se trata de bocetos rápidos para transmitir una idea (que es lo que debe quedar más claro), por lo que no son necesarios conocimientos de diseño. Simplemente se trata de coger un papel y unos cuantos bolígrafos y ponerse manos a la obra.

Fase 3: Toma de decisiones

La mañana del segundo día se dedica a debatir y escoger qué es lo que se va a prototipar en la siguiente fase.

Para conseguirlo, se realizará una votación de cada boceto, decidiendo la opción que tenga más posibilidades de alcanzar el resto.

Una forma de votar es colgar todas las páginas y asignar “puntos” a cada solución. La que al final tenga más puntitos, será la escogida.

De esta tercera fase hay que salir con un storyboard (guión o guía gráfica) consensuado por todos, que tenga definidas claramente las pantallas a prototipar.

Fase 4: Prototipar el storyboard

El tercer día se dedica a prototipar el storyboard que se definió en la fase anterior. Es aquí cuando ya no hace falta que esté la mayoría del equipo, ya que será el equipo de diseño el encargado de prototipar.

El resultado final no debe ser un prototipo de alta fidelidad, sino un prototipo interactivo que sirva para explicar las funcionalidades básicas y en el que quede claro lo más esencial de la solución.

Por último, es importante finalizar el día teniendo claro qué es lo que se va a preguntar a los usuarios durante el test y qué se quiere validar.

Fase 5: Test con usuarios

La última fase del Design Sprint es la más crucial. En ella se pone a prueba todo el trabajo anterior y debe quedar todo bien registrado y documentado.

Se trata de realizar tests con usuarios reales para poder ver cómo interactúan con el producto, dónde hacen clic, en qué parte se encallan, qué dudas les surge por el camino, etc.

Lo ideal es poder grabar el test, ya que así podrán ver los resultados otros miembros del equipo que no puedan estar disponibles durante el día que se realiza.

Una buena metodología es el test de guerrilla, en el que se busca en un sitio concurrido posibles usuarios de la aplicación y se les pregunta si quieren realizar el test. Obviamente antes hay que pedir permiso para grabar y registrar sus acciones.

Si se trata de un producto con un público objetivo más específico, será necesario que ese día estén en la oficina presencialmente (la convocatoria se lanza días antes de empezar el Design Sprint).

Cómo registrar los resultados del test

Además de la grabación, es recomendable realizar un resumen del test. Esto puede realizarse fácilmente con un documento de Excel:

Crea una hoja nueva y reserva cinco columnas (o las que sean necesarias) para los nombres de los usuarios que realizarán el test

Formatea las celdas de modo que únicamente puedan ser contestadas con “Sí” o “No”.

En la columna de más a la izquierda, añade qué hipótesis quieres validar. No se trata de que el facilitador del test las pregunte directamente, sino que oriente el test para que el usuario las conteste de forma autónoma.

Finalmente, debajo de todo ello hay que reservar un espacio para anotar las frases o reflexiones más relevantes que haga el usuario mientras se le está realizando el test.

Al finalizar el test se podrá compartir el documento con el grupo para ver rápidamente cómo ha ido el test y qué es lo más importante que ha sucedido.

Entregables de un Design Sprint

Otro aspecto positivo de los Design Sprints es que permite finalizar el periodo de tiempo con bastantes entregables con los que se podrá ir trabajando durante los próximos días o semanas.

Conclusiones del Design Sprint: notas, los documentos obtenidos durante la fase de investigación, story board, etc.

Prototipo funcional

Un resumen del test con usuarios y qué se ha aprendido

Una hoja de ruta para continuar

Validación (o no) de las hipótesis iniciales

Desde mi perspectiva estos procesos de manos a la obra, donde lo más importante es empezar, son una ayuda sustancial a la hora de animarnos a pensar fuera de la caja, innovando de manera más efectiva.

Celebro que estos eventos reúnan a distintas vertientes de pensamiento y disciplinas que a priori parecen no encajar. Desde mi visión de ingeniero educado en una disciplina dura, estos son complementos muy necesarios a la hora de empatizar con las nuevas y bastante más desestructuradas corrientes de pensamiento.

Resultó impactante como los estudiantes que participaron adoptan estas ágiles metodologías de investigación y desarrollo de proyectos, ideando cosas desde la perspectiva que casi nada puede parecer insensato, excluyente o digno de una negación total.

Para finalizar les regalo completo el hermoso poema de Antonio Machado titulado “Caminante no hay camino”

Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

Caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace el camino,

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar.

Arriba la risa !

La vida incluye por lo general episodios con distintos niveles de dramatismo. Dependiendo de la sintonía personal, estos tendrán un impacto más o menos profundo. El mundo de las relaciones nos sostiene y colabora a superar estos momentos adversos, sobre todo los vínculos con personas con las cuales empatizamos, equilibrando nuestras emociones. No sólo buscamos el hombro sobre el cual llorar, sino además generar y compartir risas, carcajadas y buen sentido del humor. La posibilidad de reír junto a otros nos ha permitido sobrellevar delicadas circunstancias sociales e individuales.

“¡No tienes sentido del humor!”. Es muy frecuente escuchar esta frase entre parejas, padres e hijos, amigos y compañeros de trabajo. Se dice a modo de reproche a quien cree haber dicho algo en broma o con una doble intención y no consigue que el otro le festeje el punto. Lo cierto es que nadie piensa que tenga poca gracia porque su pareja no se haya reído con su chiste. Dudamos y cuestionamos del humor del otro, no del nuestro propio.

¿Por qué nos suele afectar que nos acusen de no tener sentido del humor? La respuesta es bastante simple: comúnmente asociamos características positivas a las personas graciosas, y no provocar una carcajada significaría no tener estas virtudes que valoramos en los demás.

Las personas con sentido del humor nos semejan ser verdaderos genios: Forges, Quino, Groucho Marx, Charles Chaplin o Woody Allen. Es un hecho comprobado que aquellos que se ríen más consiguen ser más felices y tienen índices más elevados de bienestar y satisfacción personal. Son muchos los beneficios de tomarse la vida con ganas de reír:

  • La risa libera endorfinas, nuestra droga natural de la felicidad.
  • Es una respuesta a la ansiedad ya que relaja la musculatura. Es fácil recordar que buen gusto uno siente cada vez que se echa una risotada.
  • El humor y la risa relativizan los hechos. Con ello nos enfrentamos a los problemas con menos miedo, mayor creatividad y con un estado emocional que permite buscar soluciones.
  • La risa mejora nuestro sistema inmunológico. Las personas deprimidas y ansiosas pueden ser más propensas a enfermedades, infecciones u otros trastornos.
  • Reduce los niveles de dolor. Después de una sesión de risoterapia muchos aseguran sentir alivio en su dolor crónico.
  • Favorece las relaciones de pareja. Uno de los mayores atractivos a la hora de buscar a nuestra media naranja es el valor que le damos a que nos saquen una sonrisa.

Los estudios de Seligman y Peterson, pioneros de la psicología positiva –definida como el estudio de las emociones, los estados y las instituciones positivas–, determinan que el buen humor es una de las principales fortalezas de nuestra especie. Es un estado anímico que hace referencia a cómo nos sentimos en general y depende de muchos factores. Si atraviesas una situación de duelo, seguro que estas de menos humor que si acabas de ganarte la lotería, momento en el que quizás te reirías de todo. Cuando decimos que una persona está de buen humor, interpretamos que estará más accesible y que si hubiera que pedirle un aumento del sueldo o comunicarle una mala noticia, este estado facilitaría la situación.

Si bien no es del todo cierto, es posible reducir el concepto de humor –tal y como la psicología positiva y Seligman lo definen– a la capacidad de una persona de experimentar la carcajada. La risa es la reacción a un acto placentero que se manifiesta verbal y no verbalmente. Nos reímos cuando nos sentimos bien y con ello desencadenamos dopamina, un neurotransmisor relacionado con los estados placenteros. El buen humor es lo que causa la risa: chistes, bromas, despistes, juegos, meteduras de pata, inocentadas, todo aquello de lo que en general nos reímos y que no todos compartimos.

Hablamos de distintos sentidos del humor y de tenerlo o no. Pero poseer esta cualidad no es un todo o nada. Richard Wiseman, investigador británico y miembro de la Universidad inglesa de Hertfordshire, ha dedicado mucho tiempo a estudiar este estado anímico. De hecho, Wiseman lideró el proyecto Laughlab , conocido como “el laboratorio de la risa”, una investigación sobre los mecanismos de la risa y el humor. Este investigador británico trató de analizar si los hombres y mujeres nos reímos de las mismas cosas, si mantenemos el sentido del humor a medida que cambian nuestras circunstancias y si la jovialidad difiere según las culturas. Por ejemplo, en la tradición mística oriental se entiende el humor como parte de la madurez. De hecho, líderes como Gandhi o el actual Dalái Lama incluso se reían de circunstancias que para otros pudieran parecer trágicas. Durante su investigación, Wiseman descubrió que cuanto más superior te hace sentir un chiste, más carcajada provoca. También nos reímos de aquello que nos causa ansiedad, como ya adelantó Freud. Nos reímos de la muerte, de los miedos y de lo absurdo.

Para que no te quedes con la duda de si posees o no está saludable cualidad, comprueba si te hace gracia uno de los chistes más votados en la investigación de Wiseman:

“Sherlock Holmes y el doctor Watson se van de campamento. Montan su tienda bajo las estrellas y se van a dormir. En algún momento de la noche, Holmes despierta a Watson y dice:

–Watson, mira las estrellas y dime qué ves.

–Veo millones y millones de estrellas –responde Watson.

–¿Y qué deduces de esto? –pregunta Holmes.

–Si hay millones de estrellas y solo unas pocas tienen planetas, es muy posible que haya planetas como la Tierra allí fuera. Y si existen algunos planetas como la Tierra, también es posible que haya vida.

–Watson, no seas idiota –replica Holmes–. Quiere decir que nos han robado la tienda”.

A lo largo de la historia, filósofos, médicos, psicólogos, psiquiatras y todo otro tipo de científicos han tenido curiosidad por el humor; desde Platón, pasando por Aristóteles, hasta Freud, que lo consideraba una válvula de escape para expresar aspectos reprimidos y poder manejar emociones, tales como la ansiedad y el miedo. Todavía resta mucho que investigar para tener datos fiables de los beneficios que produce la risa, pero hasta ahora en lo personal no he escuchado a nadie que se queje de que esbozar una carcajada le haga mal. Datos como los obtenidos en el estudio “Humor”, realizado por de H. M. Lefcourt y publicado en el libro Handbook of Positive Psychology (manual de psicología positiva, en español), ponen de manifiesto que las personas que gestionan el estrés a través del humor fortalecen su sistema inmunológico, tienen un 40% menos de probabilidad de sufrir un ataque al corazón y viven cuatro años y medio más la mayoría.

A pesar de que no siempre compartimos el mismo sentido del humor, sí existe una línea que no deberíamos cruzar. ¿Cuáles son esos límites? Algo deja de tener gracia cuando solo se ríe uno o una parte muy pequeña del grupo. Normalmente estas bromas van asociadas a la burla y a la humillación. Tampoco es gracioso reírse de temas que son sensibles. Hacer chistes machistas delante de una víctima de maltrato seguro que no tiene ninguna gracia. Resulta conveniente que evitemos recurrir a la humillación, basándonos en la prudencia.

«La clave es ser gracioso y reírse con la gente, no de la gente».

Por otro lado, todos queremos ser felices y para ello buscamos circunstancias, actividades y personas que nos potencien ese estado. Ser un “avinagrado” es algo que nadie desea, pero tampoco quiere casarse con alguien así, ni tener amigos ni compañeros que lo entristezcan. Es más fácil acercarse a una persona que sonríe que al que está con cara de pocos amigos. Los que pueden ver el lado gracioso de la vida también dan la sensación de tener más control. Son ellos los que deciden el valor de los problemas y no dejan que estos les absorban.

Personas con mucho más conocimiento psicológico que este aprendiz de escritor, recomiendan ejercitar el humor como una convicción de vida. Ellos sugieren para aquellos que desean entrenar su capacidad de provocar una carcajada, la práctica de estos tips personales, a modo de guía para mejorar el sentido del humor:

  • Sea usted mismo. Hay personas que son graciosas por su tono de voz, por cómo gesticulan, por lo rápido que hablan, por su agilidad mental, etcétera. No imite.
  • Utilice juegos de palabras o chistes cortos.
  • No abuse de la ironía. Es fácil entender el sarcasmo, pero difícil de compartir.
  • Sonría.
  • Ser oportuno es gracioso. Hay bromas a destiempo que están fuera de lugar. Y tenga en cuenta con quién se está relacionando: no son lo mismo las bromas en el trabajo, en la familia o ante un auditorio.
  • No se tome usted mismo muy en serio.
  • Hay un chiste para cada ocasión. Evite hacer bromas que no tienen gracia.

Las incongruencias también tienen el potencial de generar mucha risa. Decía Groucho Marx: “Fuera de un perro, un libro es el mejor amigo del hombre. Dentro de un perro, está demasiado oscuro para leer”.

Con el paso de los años tendemos por suerte a trivializar todo y a reírnos de lo que nos pareció un drama. Así que, ¿por qué esperaríamos a que pase el tiempo? Tu momento de reírte es ahora.

Para culminar dos chistes que no me pertenecen, como para despuntar la práctica:

De jubilados

Un jubilado comenta:

La gente que todavía trabaja me pregunta a menudo que qué hago diariamente, ahora que estoy retirado…

Pues bien, por ejemplo, el otro día fui al centro y entré en Correos a recoger un paquete que me había llegado, sin tardar en la gestión ni cinco minutos.

Cuando salí y llegué al coche que estaba en la puerta, un Policía Local estaba rellenando una multa por estacionamiento prohibido.

Rápidamente me acerqué a él y le dije:

– ¡Vaya hombre, no he tardado ni cinco minutos…! Dios le recompensaría si hiciera un pequeño gesto para con los jubilados…

Me ignoró olímpicamente y continuó llenando la infracción.

La verdad es que me pasé un poco y le dije que no tenía vergüenza. Me miró fríamente y empezó a llenar otra infracción alegando que, además, el vehículo no traía yo no sé qué calcomanía de la ITV. Entonces levanté la voz para decirle que me había percatado de que estaba tratando con un insensible, y que cómo le habían dejado entrar en la Policía…

Él acabó con la segunda infracción, la colocó debajo del limpiaparabrisas, y empezó con una tercera.

No me achiqué y estuve así durante unos 20 minutos llamándole de todo.

Él, a cada insulto, respondía con una nueva infracción. Con cada infracción que llenaba, se le dibujaba una sonrisa que reflejaba la satisfacción de la venganza…

Después de la enésima infracción… le dije:

– Lo siento. Lo tengo que dejar, porque… ¡Ahí viene mi autobús!

Y es que, desde mi jubilación, ensayo cada día cómo divertirme un poco. Es importante hacer algo a mi edad, para no aburrirme.

De pingüinos

Un transportista llevaba una partida de pingüinos hacia el zoológico, cuando a medio camino se le estropea el camión refrigerado. Preocupado, trata de reparar el problema, pero ve pasar un camión repartidor de leche y consigue que se detenga.

Entonces le dice al lechero:

– Mira, te voy a dar 500 euros para que me hagas el favor de llevar estos pingüinos al zoológico.

El lechero acepta el dinero y se lleva con gusto los pingüinos en su camión refrigerado.

Mientras tanto, el transportista logra arreglar el daño, y de inmediato enfila hacia el zoológico.

En cuanto llega, ve salir al lechero, con los pingüinos detrás de él, en fila. El chófer le pregunta al lechero:

– ¿A dónde vas con los pingüinos?

El lechero se lo queda mirando y le responde:

– Ya los llevé al zoológico, pero como me sobró dinero, ahora los pensaba llevar al cine…»

¿Quién me habrá mandado?

En una conversación habitual de esas tantas que pululan por el universo de encuentros entre dos personas en un bar, se escuchaba este intercambio de confidencias, juicios y recomendaciones.

Interlocutor 1- Me lo había pedido con tanta fuerza, se lo notaba tan interesado en que lo ayudara en el proyecto, que no tuve manera de decirle que no.

Interlocutor 2- ¿Pero, acaso no era que antes ya te había dejado colgado? No entiendo porque le seguis creyendo.

1- Vos ya me conoces Juan, que a mí me gusta ayudar. Por otro lado, esta era una manera de que él recuperara la confianza en sí mismo. Creí que había podido superar esto locura que tiene con las apuestas.

2- ¿Cuánto has hecho vos como amigo para que él recupere su autoestima?

1- Ya sé Juan, no es que ahora este muy contento con lo que pasó, pero se lo prometí al viejo de él antes de que partiera, de que haría todo lo posible para que él se encaminara.

2- ¿Y que le vas a decir a tu familia, respecto del posible embargo de tu casa?

1- La verdad que no sé, ya le pedí a él como padrino de uno de mis hijos que fuera a explicar lo sucedido y como haría para pagar la deuda para que no me rematen la casa.

2- Me imagino su respuesta una vez más. En lo personal yo llevaría a esta situación a tribunales, campeón.

1- No lo puedo hacer. Nuestros padres eran casi como hermanos, más que los verdaderos. De pequeños salíamos a pescar, ibamos de camping, cumpleaños y fiestas, en todo momento unidos y siempre juntos. Muchos años de convivencia. Si bien los viejos ya no están, nosotros somos como hermanos.

2- ¿Tenes consciencia de que el garante del préstamo sos vos, y que no hay manera de que zafes? No es chiste Pedro. Se tiró la mitad del valor de tu casa más o menos, en un negocio que nunca arrancó, porque se gastó la plata en timba. Te llevó dos veces a ver el local que supuestamente alquilaba, resultando ser una mentira grande como el obelisco.

1- Te doy toda la razón, no debí haberlo hecho si tenía en cuenta sus antecedentes para nada exitosos. Es la tercera vez que se proponía dejar de laburar para poner algo propio. Dos veces antes había terminado fundido. En esas ocasiones le había prestado poco. Ni siquiera le pedí que me lo devolviera. Sin embargo, esta vez me sonaba a algo bastante sólido. No creas que no averigüé antes de salirle de garante. Muchos me decían que un oil center bien ubicado dejaba mucha guita.

2- Capaz que sí, pero en las manos adecuadas. En este caso ni arrancó, porque él pensaba que tenía la fija. Que si apostaba, recuperaba mucho más de lo que había puesto. Un pensamiento desequilibrado. Es difícil encontrar un caso parecido.

1- Lo charle en varias oportunidades, me prometió que iba a ser responsable.

2- No me imagino la escena cuando se lo digas a Marcela. No quisiera estar en tu lugar, cuando ella reaccione. No sé qué estrategia vas a emplear. ¿Cómo piensa darte el dinero para pagar la deuda? Qué va a hacer para honrar su palabra?

3- Me dijo que iba a vender el auto de la novia, que es bastante caro y qué después se lo repondría a ella. Los abogados del banco, quieren arreglar cuanto antes. Creo que puedo acordar por una cifra menor los intereses. Como verás son todos cabos sueltos, menos la resolución judicial firme.

2- Admiro tu fortaleza para seguir soportando las situaciones derivadas de los malos actos de Julio. Yo en tu lugar, como ya te dije, ni lo dudo. De una, hago una presentación judicial.

1- Ojalá pudiera, romper con las promesas que le hice a su papá en vida. No es sencillo, pero de última gastaré los ahorros y venderé mi auto para pagar todo. Eso sí, de ahí en más se acabó, no más préstamos, no más ayudas.

2- No es la primera vez que te lo escucho decir. Para mí haces una sobre valoración de lo que te une con Julio, mientras parece que no te importaran tu esposa y tus hijos. Con casi cuarenta cinco años, él nunca formó su propia familia, pensando que tus hijos son como los suyos. Aunque después se manda cada una.

1- Esa relación especial es lo que estoy tratando de conservar desde que lo conozco. Más allá de esto que está pasando, él estuvo conmigo día y noche cuando estuve cincuenta y un días en coma, después del accidente que tuve en auto cuando me dormí volviendo de Olavarría. Teníamos 20 años y yo los findes aprovechaba para ir para allá a visitar a Silvia, la novia anterior a Marcela. Aún no recuerdo nada de lo que pasó. Los médicos me dijeron que él influyó mucho en mi recuperación. Me hablaba a cada rato, me movía las manos, ponía música y rezaba por mí. Después que salí del coma, estuve un año para recuperarme por completo. El se encargó de todo, era el sostén de mis viejos, que la pasaron muy mal.

2- Es cierto lo que decís Pedro. Sin embargo, vos en cierta forma se lo devolviste cuando su papá se enfermó. Cubriste todos los gastos durante mucho tiempo. Estabas más presente vos que él.

1- Es verdad lo que estás diciendo. También le solucioné el lío en el que se había metido debiendo guita a esos prestamistas. Si no pagaba creo que lo hacían boleta. Siempre por la timba. Es más, lo animé a ir a ese grupo donde concurren los ludópatas para hablar y tratar de salir. Pero fue a dos encuentros y no piso más.

2- Es de no creer lo de Julio. Es el padrino de Pedrito tu hijo más grande. Lo hizo hincha de Sarmiento desde chico. Van juntos a la cancha desde que él tenía 5 años. Tu hijo agradecido por cierto, porque a vos no te gusta el fútbol y a él sí.

1- Ves, ahí está, otra cosa más para agradecerle. Me hijo, no sabe nada de todo esto y no lo va a saber. No quiero mezclar las cosas.

2- Vos crees que cuando se entere Marcela no se la va contar. Es su hijo, no creo se lo vaya a ocultar.

1- Algunas veces, como en este caso, me digo a mi mismo, quién me mandó a hacer esto. En el fondo no había ninguna necesidad de hacerlo. Estábamos ahorrando para ampliar la casa. Si él no paga, chau ahorros, chau proyecto por el momento.

2- No sé qué decirte ya. Ojalá pudiera colaborar, pero desde el divorcio ando complicado económicamente.

1- No te preocupes Juan, todo va a salir bien. Yo creo que finalmente va a vender el auto de la novia. Ella parece estar muy enamorada y seguro va a colaborar. Ella quiere una relación de por vida y cree más que nadie en su capacidad y hombría de bien. Ya sé que no es su problema del todo, pero sabiendo como la quiere mi familia, capaz que hasta lo haga por nosotros.

2- Lo que me sigue resultando raro es porque esto de la garantía fue mantenido en secreto entre ustedes dos.

1- Si se enteraba Marcela, es muy probable que no me dejara. Capaz tuvo que ser así desde el principio, pero no lo fue. Dios sabe porque hace las cosas.

2- Bueno Pedro. A rezar a ese Dios para que ilumine a Julio y puedas zafar de este problemón. Ojalá sea la última vez que este muchacho te mete en semejante dificultad. Me voy yendo porque tengo que concurrir a la cita con el abogado de mi ex para ver si acordamos la parte económica. No lo veo tan sencillo.

1- Esperemos que así sea lo de Julio. Seguro van a arreglar. Te deseo suerte. Yo me quedo un rato, así me puedo despejar la cabeza un poco más. Los chicos están con sus cosas y Marcela aún no terminó de trabajar. Si estoy sólo en casa me siento mal. Deja que yo pago la cuenta, total nos tomamos sólo dos cafés.

2- Gracias Pedro, mañana nos vemos a la misma hora y te cuento como me fue. Si es que no vienen los otros dos impresentables esos, con los cuales no se pueden tocar estos temas serios. Parece que se las supieran a todas. No les ganas una discutiendo.

1- Muy cierto. ¿Quién nos mandó a ser de amigos de esos malandras? Pero bueno, nos divertimos un montón. Es una parte de nuestras vidas.

2- Trata de no pensar tanto. Dedícate a presionarlo al Julio. Que no se crea que vos vas a pagar la deuda.

1- Dale Juan. Tranquilo con la discusión que se viene. No dejes que te lleve al terreno de ella. No te conviene. Charlar con vos me sacó un peso de encima. Hay una pregunta que me sigue taladrando el cerebro. ¿Quién me habrá mandado?  No la puedo responder por más esfuerzos que haga. ¿Nos vemos mañana a la misma hora? Te pregunto porque esta noche pienso decirle a Marcela. Espero estar vivo.

2- Chau Pedro. La respuesta la tenés vos. Yo que vos, pensaría si hablar o no esta noche. Espera que cobre el auto que va a vender. Es mejor hablar con algo resuelto.

1- Buen consejo. Lo voy a pensar, ponele la firma. ¿Quién me habrá mandado?

¡ La magia del cine !

La poesía tiene el atributo de la belleza hecha palabra; aquello que escapa del raciocinio puro, deviene en construcciones lingüísticas que, en forma de versos, no tienen ningún objetivo en sí mismas, sino sólo una intención que se devela, en aquellas trazas de sensibilidad y humanidad enriquecida, por las emociones más profundas, las que aunque dormidas acaban por despertar en nuestro interior.

Desde esa amplitud incomprensible, ese encadenamiento sucesivo de adjetivos, sustantivos y verbos desordenados, la imaginación del lector es capaz de transportarlo a otros mundos subjetivos, poderosos y desbordantes de energía.

La virtud de la poesía, radica en que no se puede abarcar si la pretensión es sólo el entendimiento; más bien nos regala la posibilidad de quedarnos momentáneamente atrapados dentro de los sentimientos y pasiones de quien la escribe.

De un modo menos sutil, mucho más intenso y unido a nuestros sentidos, el sonido y la imagen armonizadas en torno de una producción audiovisual, cuentan una historia, proponen un juego donde la magia se hace palpable y presente. Es por ello que desde niños, varias generaciones se constituyeron en amantes del séptimo arte, una industria que pudo reconvertir la naturaleza de las imágenes, dándole movimiento a la fotografía.

Mi encanto con el cine nació en mi colegio, el cual disponía de un modesta sala, donde los fines de semana era posible asistir a funciones donde disfrutábamos de variadas y cautivantes películas. No se trataba de estrenos, pero a ninguno de nosotros, niños inquietos y curiosos, nos importaba demasiado. El cine Gloria, era una sala de barrio, donde se congregaban las familias, constituyendo en sí mismo, un programa para salir, divertirse y pasarla bien.

Recuerdo haber asistido varias veces a ese lugar donde la fascinación tenía un rol preponderante. Habladas en castellano o subtituladas para traducir atractivos diálogos en inglés que en lo personal trataba de copiar, adornadas de ilusiones y efectos especiales que mirábamos extasiados, los filmes nos transpolaban a vivir situaciones y visitar lugares inalcanzables de otro modo. Lo que la profesora de literatura se empeñaba en enseñarnos, pretendiendo que nuestras narrativas tuvieran introducción, nudo y desenlace, la película era capaz de contarlo a través de la crónica sobre la cual se organizaba su argumento central.

Rememoro que durante una clase de contabilidad, nuestro profesor de secundaria, luego de saludarnos e interesarse acerca de qué actividades habíamos llevado a cabo el fin de semana, a lo cual algunos comentamos que además de jugar al futbol, habíamos asistido al cine, nos preguntó sin más:

¿Para qué van al cine?

Muchos de nosotros nos miramos perplejos como sin saber si era o no una pregunta que ameritaba responder. Las respuestas de casi todos, estuvieron ligadas a la diversión, al festejo con amigos. Mientras otros respondían, yo me esforzaba en pensar para que asistía al cine. De lo más profundo de mi ser me vino un propósito, que resultó en ese momento muy claro para mí. Levantando la mano le dije al profesor:  

“yo voy al cine para aprender”.  

Sentí la incomodidad de varias miradas que se posaban sobre mi pequeña figura.

El profesor me pidió que fundamentara mi respuesta para todo el curso.

Mis argumentos, dichos con mis palabras de hoy, fueron algo así como:

  • Además de que me gusta, puedo diferenciar algunas conductas humanas buenas y malas.
  • Puedo imaginar parte de la historia que no está contada de manera literal.
  • Me sirve para distinguir fotografías de videos.
  • Como estoy acostumbrado a leer y escribir, puedo apreciar el guion, que es como el hilo conductor de la trama de la película.
  • Imito después a los actores, aunque la verdad no me sale muy bien.

El profesor se sintió complacido con mi respuesta, tomándome a partir de ese momento, como una especie de asesor (para darle un nombre) acerca de qué películas le recomendaba ver y qué no. Gracias a esa respuesta pude entablar una excelente relación, que iba más allá de los conocimientos, muy necesarios por cierto, de la partida doble y los registros contables.

Durante esta semana nuestra ciudad, fue partícipe de la inauguración de un centro de trabajo, producción y fomento del Polo Audiovisual de nuestra Provincia. Gracias al esfuerzo de autoridades provinciales, municipales y de muchos referentes del sector cultural, se hizo posible alcanzar este hito que será un antes y un después para nuestra comunidad.

Nuestro centro empresario apoyó desde el inicio esta idea, aportando una sede funcional y operativa, ocupando un renovado espacio dentro del edificio de la institución. Fue el gerente Diego, quien se encargó de la obra de refuncionalización, contratando todo tipo de trabajos para que la sede luciera a la altura de las circunstancias. Atilio, nuestro presidente no tuvo dudas respecto de los beneficios que traerá esto para nuestra ciudad, ya que formará parte de esta industria sumamente tecnológica y pujante que, gracias a una clara política, se está transformando en una fuente de innovación y crecimiento para nuestra provincia, haciendo muy real este Polo donde habita la magia de la producción audiovisual.

El esfuerzo, la dedicación y el compromiso de Cecilia,miembro de la comisión directiva, la cual gestionó muchas actividades para que esto finalmente se diera en un tiempo récord, se sumó a la pasión y denodada organización puesta por Jorge, el referente y líder del Polo Audiovisual Córdoba, los cuales recibieron todo el apoyo de Nora, la responsable de cultura provincial, de Juan el intendente municipal, y de Germán el secretario de desarrollo de la comuna. Un agradecimiento especial para todos los que participaron y apoyaron esta iniciativa maravillosa, conformando equipos de amigos para trabajar por un anhelado objetivo común, que amalgamó la voluntad pública y privada.

La firma del convenio para la creación de esta sede, que se hizo en el Centro Cultural Leonardo Favio, nos permitió ser testigos de la importancia central que tiene la industria audiovisual, la posibilidad de trabajo y el sentido de pertenencia que genera para todos aquellos que son parte, aportando el guion, la actuación, el sonido, el maquillaje, la filmación, el vestuario, el alojamiento, la comida, la escenografía, la fotografía, el paisaje, los lugares, la movilidad, la animación y todos los medios tecnológicos, que vinculados entre sí producirán el arte que embelese finalmente nuestros sentidos.

Hacer una producción audiovisual implica un acto de creación que involucra a cientos de personas alineadas para la consecución de un proyecto. Mi reconocimiento para todos aquellos que son artífices de que aún se conserve la magia de la mano de la creatividad.

Este viernes volví a ser aquel niño que, sentado en la butaca del cine de barrio, se emocionaba disfrutando de una película que me trasladaba a lugares inimaginables, encantadores y plenos de vida, siendo parte de momentos únicos e irrepetibles. Estuvo presente en mí el adolescente que iba al cine para aprender, asombrado de observar el esplendor y la magnificencia que estaba contenido en el celuloide, cuando era proyectado magistralmente desde el fondo de la sala.

Nuestra provincia posee una geografía, climas, entornos y personas increíbles.

En ella, a través de este Polo Audiovisual, ya comenzó el proceso de trascender a través de producciones y creaciones memorables, que nos muestran de qué somos capaces, cuando juntos nos proponemos trabajar en pos de un sueño, de la fuerza que nos propulsa cuando damos forma concreta a ideas y proyectos audiovisuales.

Para culminar les dejó un pensamiento que pertenece a San Francisco de Asis.

“ Empieza haciendo lo necesario, después lo posible , y de repente te encontrarás haciendo lo imposible”.

Primaveras !

Los seres con los cuales compartimos el mundo, aunque a priori parezcan más limitados que nosotros en la escala del conocimiento, el desarrollo de nuevas habilidades y su capacidad de impactar en el entorno en el cual habitan, han conservado dentro de su evolución de miles de años, esa destreza para adaptarse a las nuevas circunstancias ambientales, en una relativa armonía, accionando desde sus estados de ánimo, cambiantes según las estaciones. Sólo el hombre, amparado en sus ideas y mapas mentales ha sido el artífice de grandes desajustes dentro de los ecosistemas naturales, produciendo descalabros en la fauna, flora y entornos ambientalmente pródigos.

El invierno resiste con lo último que le queda, dando las últimas batallas junto a sus aliados que lo acompañaron durante los últimos meses: el viento frío, las horas con ausencia de luz solar, los anticiclones ubicados estratégicamente para desplazar grandes masas gélidas. Las bajas temperaturas alternan con otras más cálidas en una danza incesante, caótica y por momentos algo descontrolada, cuya imagen final mostrará sus cuerpos calientes, cansados, aunque motivados por hacer.

En este proceso van surgiendo verdes lienzos, animales que despiertan de un largo sueño buscando enamorarse, cantos aquí y allá, vuelos incesantes, en una pintura general cada vez más cálida, frondosa, que deviene en marquesinas acogedoras, renacentistas y fragantes. Los perfumes retenidos empiezan a sentirse libres, tomando formas de flores pinceladas con pintorescos colores. Incluso el viento que, durante la época invernal, tenía ese sonido amenazante, atronador, dentro de un avance arrollador e imparable desde el sur, ahora se muestra tocando otra partitura, juntando fuerzas y calor desde el norte para reemplazar cuanto antes todo el frío posible.

Esta primavera siempre lúcida nos devuelve mejores condiciones generales para vivir. No es casualidad que los poetas hayan escrito sus versos más luminosos, inspirados por el renacer de la vida y del amor, que prodigiosamente arranca con el estado de ánimo exultante de la primavera.

Dentro del renacer, los seres humanos somos capaces de producir otros momentos primaverales, aunque no necesariamente coincidan concretamente con el período cuando todo explota de verde y luz. Sin embargo, resulta claro que los estados de ánimo de la naturaleza son contagiosos, inspirándonos a pensar, movernos y desafiarnos con mayor energía cuando más placentero nos resulte el escenario. Es por ello que las conversaciones poderosas, aquellas que resultan beneficiosas para generar acciones dentro de una comunidad, suceden muy a menudo cuando las condiciones abandonan la hostilidad, para situarse en la cordialidad, que no implica, por cierto, un desafuero de las discusiones, sino más bien un afuero de las concordancias.

Momento primaveral, capítulo uno

En ocasión de una charla con personas de otra empresa, durante el transcurso de una cena, una de ellas nos contó como se estaba organizando el trabajo en la organización que ella lideraba, en este período post pandemia. La epidemia de coronavirus que, si bien había sido negativa en muchos aspectos, los había movilizado a pensar fuera de la caja, rompiendo paradigmas arraigados en lo profundo de su estructura humana. Dentro de ese cúmulo de nuevas ideas, ellos habían adherido por razones forzosas al home office, como muchas otras empresas locales o globales. Se sumaron anécdotas de los comensales a los cuales la pandemia les impidió retornar de otras provincias, les produjo distanciamientos familiares, entre otros pormenores. Toda vez menguadas las restricciones para circular, y cohabitar en espacios públicos y privados, ellos estuvieron manteniendo un esquema combinado, pero al cual le faltaba un viso de formalización y comunicación fehaciente. Entonces idearon un mecanismo de cuadrantes con distinciones específicas, donde pudieron ubicar a todas las funciones de la empresa y sus posibilidades e impactos de llevar a cabo sus tareas dentro y fuera de la misma. Ordenaron de menor a mayor cuales trabajos pueden ser desempeñados desde la casa o no, dentro de un esquema de flexibilidades, pero donde la función te ubicaba de antemano dentro de un cuadrante específico. Las personas de proceso y operación de planta requerían una casi total presencia para laborar, y aquellos con tareas comerciales o administrativas podían operar casi a tiempo completo desde su casa. Los grises se acomodaban en un esquema que conservaba aún la necesidad de que independientemente del grado de home office de los empleados, todos de algún modo mantuvieran algún período de presencia en las oficinas, para reuniones conjuntas, capacitaciones, celebraciones, y coordinación de acciones que requieran de compartir y conversar cara a cara.

Lo que resultó impactante de la charla, fue que idear un esquema adaptativo, flexible, sobre la base de las expectativas y responsabilidades de cada función, destronando de alguna manera la idea de que necesitamos una estructura muy definida, de blanco y negro para poder gestionar, es viable e incluso superador. Utilizando los beneficios de pertenecer a una cultura de matices, para ser innovadores desde los cimientos mismos de la organización humana, nos permite convivir en una gama de horarios, ubicaciones físicas, responsabilidades, salarios, beneficios, en un marco de diferencias en una gama de sutiles y marcadas.

Momento Primaveral, capítulo dos

Los entrenamientos son bienvenidos, sobre todo aquellos que te faciliten el mirar más allá de tus propias narices. Muchas organizaciones crean espacios de capacitación para crecer desde adentro, revisando las prácticas cotidianas, con una visión centrado en lo interno. Eso no está ni bien ni mal, sino que actualmente urge que el horizonte de potencialidades y de crecimiento sea complementado con la adquisición de habilidades de observación globalizada.

Desde hace unas semanas, nuestro entrenador, el Isra, con el cual venimos compartiendo espacios de debate y discusiones enriquecedoras, que comenzaron allá por el 2014, nos fue proveyendo a lo largo de varias jornadas de formación, de nuevos conceptos que están dentro de las culturas de las empresas y organizaciones trascendentes, que trasmiten e irradian buenas prácticas asociadas a resultados económicos positivos. El Isra de Santiago del Estero, ha adoptado como práctica habitual hace ya muchos años, esto de cruzar las fronteras acompañando a los procesos tecnológicos globales, el movimiento de la incubación y de los startups, siendo pionero en esto de distinguir que dentro de la internacionalización de las empresas está la clave. Su mente, abierta a romper con los viejos mapas mentales, le sirvió para descubrir cuales son las renovadas lentes, con las cuales necesitamos situarnos en el hoy, para construir pasito a pasito ese futuro cada vez más presuroso y que tantas veces sentimos inaccesible. Dentro de los conceptos a los que hizo referencia, voy a traer algunos que en lo personal me impactaron por la sencillez y claridad.

Multiculturalidad: las zonas del mundo más prosperas congregan una destacada, complementaria y caórdica (caos + orden, como estadio sublime) mezcla de culturas entrelazadas, trabajando por y para la resolución de problemas globales.

Función de los estamentos gerenciales: trabajar dentro del concepto de plataformas, donde el conocimiento lo tienen los miembros y la actividad de dirección se vincula mucho más por impulsar los estados de ánimos, la empatía y el humor, que por asumir una conducción a partir de suponer que el gerenciamiento es el que más sabe.

Gestión de la incertidumbre: la única certeza es la presencia de incertidumbre, siendo las organizaciones exitosas, las que mejor manejan los escenarios variables, cambiantes e hiper competitivos.

Flexibilidad y adaptabilidad: los paradigmas de organizaciones estructuradas sobre la base de la rigidez, ha perdido sentido con el avance incesante de la tecnología, los presentes hábitos de consumo, y la inmediatez de las respuestas.

Objetivos de desarrollo sostenibles: las empresas prósperas incluyen en su portfolio el seguimiento de la sostenibilidad, introduciendo programas que desarrollan ámbitos propicios para el medio ambiente, la igualdad de género, la lucha contra el calentamiento global, el combate de la pobreza, la reducción del consumo de agua, la no discriminación de las minorías, sólo por citar algunos que sirvan de ejemplo.

Enamorarse por solucionar problemas globales: muchos de los innovadores en el tope de gama, no trabajan tanto en solucionar los problemas, sino en identificarlos y quererlos lo mejor que se pueda antes de….. Ese enamoramiento es más productivo si abordamos temáticas que se vinculen a dificultades que sean comunes a cada ciudadano del mundo, independientemente de su condición social, racial religiosa o política.

Internacionalización e Innovación: las empresas más exitosas son las que han crecido pensando no desde lo local hacia lo global, sino más bien las que han visto que se necesita globalmente, y se puede proveer desde donde estés, haciendo propias las prácticas relevantes y notables que impulsan al mundo post-moderno, con un eje central en la innovación.

Comunidad de prácticas: la cultura describe cómo se hacen las cosas, dentro de una comunidad. Gestionar la cultura, implica generar entornos donde puedan prosperar ideas, tareas, hábitos que generen identidad de grupo y sentido de pertenencia.

Aprender del error: la tecnología avanza a pasos agigantados dentro de una cultura donde el error es visto como una oportunidad. Cada organización puede definir donde, cuando y cómo se puede permitir fallar para aprender y crecer a partir de allí.

La no linealidad de los procesos: el camino muchas veces no está del todo definido, los programas y planificaciones asociadas son los escenarios esperados más probables, los cuales presentan casi con seguridad derivas, altos y bajos; es por ello que no debemos perder de vista el objetivo, construyendo juntos la senda de las conversaciones, que deriven en acciones que nos permitan arribar juntos a la meta.

La cultura de la celebración de hitos: muchas veces somos poco propensos a generar espacios para festejar los peldaños que vamos subiendo para llegar a la cima. Las organizaciones más basadas en el reconocimiento y la motivación como elementos sustanciales para mantener los estados de ánimo y la motivación arriba, consiguen mejores resultados.

Combinación de arte y ciencias duras: los procesos cerebrales se activan y potencian cuando más agilidad produzcamos con el complemento y utilización de los dos hemisferios. El arte es capaz de acoplarse con nuestras emociones, ayudando al razonamiento y la consciencia. Las ciencias duras nos hacen poner los pies sobre la tierra.

Tenemos varios meses hasta que el calor del verano agobie nuestras mentes. Aprovechemos para seguir generando episodios de florecimiento primaveral.

La buena onda de la naturaleza que nos rodea, es nuestra mejor compañera y aliada para aventurarnos a pensar de manera distinta, a asumir riesgos, superando nuestros miedos.

Una poetisa estadounidense, Anne Bradstreet, nos regaló unos cuatro siglos atrás, una frase memorable:

“ Si no tuviéramos invierno, la primera no sería tan agradable; si no pasáramos por la adversidad, la prosperidad no sería tan bienvenida”.

Al maestro con cariño !

Lucía, mi hija más pequeña concurrió al colegio plena de emociones este viernes pasado. Ella era la encargada junto con otros compañeros de repartir los regalos a sus maestros. Presentes que simbolizan el afecto y el reconocimiento para la labor que desempeñan los docentes al frente de las aulas. La pandemia que nos tiene a mal traer desde el año pasado, impactó de manera negativa en los poderosos lazos que unen a maestros y alumnos. La falta de contacto diario entre el docente y sus estudiantes, al que se suma la ausencia de interacción entre los mismos compañeros, resultó difícil de reemplazar. Los medios tecnológicos que hubo disponibles no alcanzaron a suplir la necesidad de mantener la cercanía, en el caso de que estos estuvieran al alcance de todos, cuestión que fue muy dispar dependiendo de la zonas geográficas y condición socioeconómica.

En los mensajes de agradecimiento de los educadores, en retribución a los afectuosos saludos recibidos, a los obsequios primorosamente adornados entregados por los pequeños en sus manos, se notaba el quiebre de sus voces, el llanto contenido y mezclado con la alegría de poder seguir siendo parte de esa vocación por educar.

Padres, docentes, alumnos, autoridades educativas, auxiliares, profesionales de apoyo, personal de limpieza, conforman juntos un ecosistema cuyo principal objetivo es el de colaborar con la formación de estos seres en permanente desarrollo, de este inmenso capital humano cuyo potencial dependerá en gran medida, de la exitosa complementariedad de la educación recibida en el seno de las familias y en las aulas.

Todos hemos recibido en mayor o menor medida el influjo mágico de aquella señorita, de aquel maestro, que despertó en nosotros la predilección por las ciencias duras, las sociales, el arte, la música, los idiomas o por la práctica deportiva. La vocación de los maestros por enseñar trasciende las generaciones, va más allá de la línea de la temporalidad, para situarse en la cúspide de las personas más influyentes por siempre.

En este fin de semana donde conmemoramos a todos los maestros, a su prolífica labor y a su constante dedicación y compromiso con los infantes y adolescentes, aprovecho para traerles una mirada desde los propios docentes, que dimensiona bastante bien, de que se trata esto de “ser maestro”. Este escrito fue llevado a cabo en España por la profesora Ingrid Mosquera Gende la cual hizo una sencilla pregunta a un grupo de cinco colegas y a ella misma.

Día del Maestro: ¿Qué significa para ti ser docente?

Yolanda Pérez: “Ser maestra es volver a vivir la escuela con ojos de adulto”

Ser maestra es la oportunidad de volver a vivir la escuela con ojos de adulta rodeada de niños y niñas. Es escuchar a tus alumnos y alumnas, emocionarte con sus nuevos aprendizajes, creer en sus procesos y capacidades, saber que son diferentes, únicos y especiales. Es convertirte en cuentacuentos, potenciar sus investigaciones, ser ejemplo, saber que el error es parte del aprendizaje (suyo y nuestro), que juntos aprendemos mejor y que hay mil maneras de aprender. Es recibir y dar abrazos y sonrisas, hablar, reflexionar y vivir sus emociones a diario.

Para mí es la mejor profesión del mundo, la que me ha regalado una mirada de maestra que ya forma parte de mí las 24 horas del día, la que, aunque el día haya sido malo (también los hay) me obliga a seguir aprendiendo y creciendo, porque ellos, nuestros peques, siempre lo merecen.

Yolanda Pérez Mauri, es maestra de Educación Infantil en la escuela pública, siempre en continua formación para la mejora de su práctica docente. Apasionada de la educación, la literatura infantil y los juegos de mesa, utiliza los blogs y las redes sociales para compartir recursos y experiencias con otros maestros y maestras.

Ramón Rodríguez: “Ser maestro es darlo todo por ellos cada día”

Ser maestro es mucho más de lo que pueda expresar en unas cuantas líneas. Ser maestro es ser parte fundamental en la educación de un niño o una niña, y la educación es el principio de todo, la educación es el futuro, la educación es nuestra esperanza. Ser maestro es una enorme responsabilidad que asumimos con orgullo, con la ilusión de compartir cada día en nuestras aulas con nuestro alumnado, de ofrecerles la mejor versión posible de nosotros mismos, de darlo todo por ellos cada día, de enseñarles y aprender con ellos, de convivir en torno a unos valores básicos como el respeto, la igualdad y la tolerancia, aportando nuestro granito de arena para ayudarles a ser buenas personas, y personas buenas. Afianzando en ellos la cultura del esfuerzo, el espíritu de sacrificio, la capacidad de trabajar en equipo y sumar, y aportar a esta sociedad.

Ser maestro es reír con ellos, jugar, volver cada día a la infancia y recuperar un poquito de ese niño que todos llevamos dentro. Ser maestro es tanto, que por mucho que lo intente, no podré jamás explicarlo del todo. Adoro ser maestro.

Ramón Rodríguez Galán, es maestro de Educación Primaria, educando desde las emociones, mirando más allá de las notas, algo friki (son sus palabras, no las mías), muy de TIC, pero más de corazón.

Carlos González: “Ser docente es más que un trabajo, es un servicio”

La labor docente va mucho más allá de la mera transmisión de contenidos, que sin duda es muy importante. Un profesor también debe acompañar al alumnado en el proceso de aprendizaje, detectando sus carencias, exigiendo más precisamente en esos puntos y aportando los instrumentos para adquirir nuevos conocimientos y habilidades. En ese sentido, una de nuestras principales funciones es gobernar la clase, pues solo con una distribución adecuada de los tiempos, un conocimiento de cada estudiante y una programación de actividades adecuada a sus necesidades, podemos atenderles de la forma más personalizada posible.

Para mí, ser docente es más que un trabajo: es un servicio. Nos desenvolvemos en un ámbito que supone, en no pocas ocasiones, luchar contra la resistencia de los adolescentes a enfrentarse a sus carencias o a modos de trabajar donde no se encuentran cómodos. Ahora bien, después de ese esfuerzo resulta muy gratificante ver su progreso y cómo ellos son conscientes de que el camino recorrido merecía la pena.

Carlos González, es profesor de Geografía e Historia en el IESO Canal de Castilla de Villamuriel de Cerrato (Palencia) y miembro del Departamento de Historia Económica de la Universidad de Valladolid.

Coral García: “Ser docente supone un reto continuo y un aprendizaje constante”

Es una profesión en la que lo más importante son las personas. Dedicarme a la educación me permite estar en contacto con adolescentes y acompañarlos en un momento concreto de su vida. Supone un reto continuo, ya que para enseñar mejor hay que estar en aprendizaje constante. No es una labor exenta de dificultades, en el día a día aparecen desencuentros, conflictos, disgustos…, pero también hay ilusión, alegría, perdón, comprensión…

Hay que aprovechar cuando te encuentras alumnos que inspiran, con ganas de aprender, y consigues que se ilusionen con tus propuestas y conecten contigo. Es entonces cuando sientes que formas parte en su camino de crecimiento, y llegado el momento de despedirse ya son un pedacito de tu vida.

Coral García Ramada, es profesora de CFGM Gestión Administrativa y Actividades Comerciales (Formación Profesional). Desde hace 20 años trabaja en el Colegio Asunción de Nuestra Señora (Fundación Colegios Diocesanos), en Benaguasil (Valencia).

Ingrid Mosquera: “Ser profesora es enamorarte de tu profesión cada día”

Ser profesora es lo mejor que me ha pasado. Es disfrutar, es sentir pasión, es ver todo lo que tienes a tu alrededor como posibles recursos para el aula, es estar 24 horas al día pensando cómo puedes mejorar las clases, cómo puedes implicar a todos tus alumnos, cómo puedes hacerles sentir importantes y darles fuerzas para seguir en momentos complicados. Es conseguir que no tiren la toalla, es ser exigente con ellos, pero también con uno mismo. Es ser cercana, creativa, curiosa, inquieta e innovadora. Es aprender, aprender y seguir aprendiendo.

Es llevar el sentido del humor al aula, aspecto que no resta rigor a las clases, sino que suma motivación y genera un ambiente relajado, dinámico y distendido en una etapa generalmente encorsetada. Porque si yo hago un chascarrillo o meto la pata, mis alumnos verán que no pasa nada por equivocarse, participarán, comentarán, bromearán y se arriesgarán, saldrán de su zona de confort, necesario para que se produzca un aprendizaje activo. En definitiva, ser docente es un aprendizaje constante que no deja de maravillarme y enamorarme cada día.

Ingrid Mosquera Gende, es profesora de Didáctica en la Universidad Internacional de La Rioja. Experta en Didáctica, TIC y Microlearning Activo. Docente y bloguera por vocación.

Isabel Ortega: “Ser maestra es tener la posibilidad de mejorar el mundo”

Ser maestra significa para mí nada más y nada menos que tener la oportunidad de mejorar el mundo. Creo firmemente que una sociedad debe construirse desde la igualdad de oportunidades y el acceso a la educación para todos los ciudadanos sin distinción de origen, clase social, situación económica o capacidades individuales. Diría que me siento «orgullosa» de trabajar en un sistema, el educativo, que permite todo esto, pero actualmente, me siento más bien «comprometida» para que sigamos avanzando y educando a todos los niños y niñas sin dejar a nadie en el camino, ya que, lamentablemente, en muchas ocasiones parece que vamos hacia atrás. Me refiero al problema de segregación educativa que tenemos hoy en día y la falta de recursos para atender adecuadamente las DA y las NEE.

Tenemos en nuestras manos el arma más poderosa para conseguir sociedades avanzadas. Ojalá quienes legislan estuvieran tan convencidos de esto como lo estamos los maestros y maestras.

Isabel Ortega Sobrón, es economista y docente. Fundadora y directora de Clip Innovación Educativa e Ikastools.

Los testimonios dados por estos educadores que hacen su labor en distintas instancias del proceso educativo, muestran elementos comunes: vocación, pasión, dedicación, compromiso y dejarlo todo al servicio de los educandos.

Valga nuestro reconocimiento muy especial a todos los maestros en su día, y en lo personal hago una valoración superlativa de aquellos que realizan esa invaluable tarea en colegios rurales, de montaña o marginales, donde no sólo son los maestros, sino los padres, los cocineros, los consejeros a tiempo completo de niños que concurren al colegio sorteando muchas dificultades. Vale el mismo reconocimiento para aquellos que educan a niños con discapacidades, dificultades sociales, huérfanos y otras carencias afectivas.

Una parte esencial de este mundo funciona gracias a Uds.

Hoy recordaba una compañera del secundario a nuestro querido profesor Diego Maders, el cual nos enseñaba el sentido de la responsabilidad, pidiéndonos que cuando tomará lista al arrancar la clase, en caso de no haber estudiado, dijéramos:

“Presente, no estudié”.

Gracias querido profesor, por esta y otras enseñanzas de vida.

Al maestro, con cariño !

El siglo de los múltiples desafios !

Los primeros años de estos nuevos cien, estuvieron signados por aquel atentado del 11 de setiembre de 2001, que dejó en vilo a la comunidad occidental, ya que tuvo lugar en el mismo seno donde conviven ciudadanos de la mayor potencia mundial. Le tomó al mundo unas quince primaveras, barajar y dar de nuevo, acomodar otra vez los tantos entre los antagonistas occidentales y orientales, incluyendo gestionar la amenaza latente de los terroristas y sus soldados que no le temen a la muerte.

En el transcurso de este período sufrimos varias crisis financieras, que denominamos como burbujas, debido a sus similares características. Tanto los responsables de generarlas, como los usuarios o beneficiarios, sabían que tarde o temprano iban a explotar, pero amén de eso se las seguía propiciando porque se habían transformado en el nuevo sistema de confort, una especie de contención social, que en definitiva muy pocos querían abandonar, como esos sueños de los que uno no quiere despertar.

Cuando parecía que todo se estaba calmando, dentro de la espiral exponencial de crecimiento tecnológico que no dejaba ni deja casi nada quieto por mucho tiempo, sobrevino la peor crisis de salud desde la gripe española, que puso al mundo en un verdadero jaque sacudiendo las viejas estructuras, los sistemas políticos y magnificando la diferencia entre las naciones más ricas y más pobres, poniendo en estado crítico a los sistemas económicos capitalistas, socialistas o del tipo que sean.

El covid-19 nos mostró no sólo cuan vulnerables somos, sino que desnudó y aceleró otras discusiones y debates sobre que opciones elegir para superar los problemas que, si bien ya existían, los estábamos soslayando, minimizando, o cuando menos tratando de resolver en cámara lenta y sin mucho compromiso. Los tiempos no se acaban (la historia así nos lo muestra) pero los vertiginosos cambios y presentes disyuntivas, requieren la toma de decisiones y la confección rápida de planes en el corto plazo, para encaminar mejor las cosas en el mediano y largo término.

Los problemas pueden ser oportunidades si empezamos a hacer foco y tomamos consciencia de que gran parte de ellos son comunes, globales y nos afectan independientemente de nuestra condición social, racial, religiosa, política, económica, cultural, de género, dentro de una lista interminable de diferencias, que dificultan tantas veces la visualización de las coincidencias. Estamos tan empeñados en recrear el caos desde las visiones distintas, que nos olvidamos que las concordancias son aún más valederas y necesarias para el trabajo en común.

Calentamiento global

Lo que a fines del siglo pasado empezaba a aflorar como una idea fundamentada sólo por algunos académicos, tildados de extremistas por estar fuera de los sistemas de gobernanza y poder, hoy es una realidad innegable. El planeta ha acelerado su curva de calentamiento, tornando insostenible que sigamos adelante sin reparar lo que hemos producido mal. Ya no sólo se trata de reducir, sino de llegar a valores de emisión cero o negativos, integrando procesos, impulsando el uso de combustibles y energías renovables, disminuyendo consumos innecesarios, adoptando medidas para acostumbrarnos a la escasez saludable, y la racionalidad en el uso de los recursos. Las matrices productivas y de consumo necesitan pensar como ser sustentables social, ambiental y económicamente, trazando programas con metas a cumplir que no excedan los próximos veinte años. El esfuerzo tiene que ser compartido en el conjunto de naciones de acuerdo a su contribución sobre el desfasaje que hemos generado, entre lo que la naturaleza es capaz de soportar y las tensiones hasta la cual la hemos llevado por ignorancia o conveniencia.

Sistemas políticos de gobernanza

Las organizaciones políticas que ya venían devaluadas han acelerado su proceso de descrédito durante la pandemia, durante la cual quedaron al descubierto no sólo sus fallas, sino la incapacidad de los mismas para impulsar un distinto modelo de convivencia. La pandemia fue algo así como un período de anarquismo organizado, cuyo grado de estructuración no dependió de las leyes, reglamentos o medidas que surgieron desde el poder organizado, sino más bien del nivel de ordenamiento de los propios esquemas culturales con los cuales las personas se identifican. Varios países estuvieron algún tiempo en una condición de acefalía y sin embargo siguieron funcionando, producto de la voluntad y compromiso de otras organizaciones sociales y comunitarias, donde la gente se puso los temas al hombro, porque muchas veces no quedaba más remedio. La democracia estructurada en función de poderes equilibrados no puede seguir el ritmo y la volatilidad de la economía y de los pensamientos nuevos y emergentes. Una campaña liderada por un influencer resulta más efectiva para recaudar fondos, que los organismos públicos que debieran hacerlo. El fenómeno se explica porque esa persona genera más confianza que las poco flexibles y adaptativas instituciones políticas. Toda ley que sale de un congreso, tiene un dejo a pasado. Sale del horno limitando las oportunidades. Las acciones mancomunadas en forma de voluntariado, donde las personas trabajan agrupados en torno a una vocación son altamente eficaces, superando con creces a las remolonas estructuras formales conocidas.

Discriminación, libertad, pobreza y vulnerabilidad

Si bien parecen conceptos diferentes y de hecho lo son, cuando se analizan sus significados e implicancias caemos en la cuenta de albergan elementos comunes. Muchos de las personas que están fuera de los sistemas tienden a ser pobres, vulnerables, gozando de una libertad relativa y sufriendo de discriminaciones varias. El coeficiente de Gini que mide de alguna manera cuan equitativa es una sociedad, arroja valores muy diferentes entre sociedades pobres y ricas. Por lo general los sistemas económicos, políticos, ya sean públicos o privados, en aquellos países donde existe más desigualdad, tratan de resolver este problema de manera atomizada, desperdiciando esfuerzos y energía. Los que dicen defender derechos, no quieren flexibilizar las condiciones para que más gente acceda a empleos de calidad. Los que generan trabajo pocas veces están dispuestos a ceder una porción de la renta. Es increíble como en este siglo, aún sigamos discutiendo reglas mínimas de convivencia que aseguren un mejor acceso a condiciones de estabilidad para todos los ciudadanos. Los modelos imperantes se basan más en conservar la tenencia del poder que, en brindar acceso al trabajo (entendido como un valor social), basado en la educación, la salud y la creciente innovación tecnológica.

Mientras esto sucede, valientes mujeres afganas (como otras tantas veces lo ha hecho el género femenino en la historia) se animan a protestar, con riesgo de perder su vida, en contra de lo que ellas consideran un régimen opresivo y que restringe sus posibilidades. Reclaman fundamentalmente su libertad de decidir, su derecho a estudiar, a trabajar y a elegir libremente sobre su propia vida. La opresión ya no tiene más cabida en este nuevo siglo y ellas no están dispuestas a ceder. No quieren ser relegadas, pobres y vulnerables, amén de que luchar por eso signifique morir. Una lección para el mundo en general y para todos los procesos autoritarios en particular, que ellas brindan a cara descubierta, usando su cuerpo como único escudo y su voz como estandarte.

Revolución tecnológica, globalización y brecha generacional

Es inconmensurable como la informatización de todas nuestras actividades, impacta en nuestras vidas, tornando obsoleto lo que hace semanas era lo más novedadoso. Las redes nos transportan a lugares y comunidades tan distantes, que nos permiten conocer lo que pasa en muchas latitudes, sin necesidad de estar presentes. Hiperconectados y globalizados, aunque sin saber muchas veces el para qué. El propósito que podemos perseguir de manera conjunta deriva en un dilema sin resolver, porque si bien nos interesa conocer qué hacen los demás, aún somos poco propensos a adoptar mecanismos o prácticas propias de otras culturas. Quizás las nuevas generaciones, ya nacidas con la pantalla táctil en sus manos, están más abiertos a asimilar otros paradigmas de convivencia donde la tecnología tiene un lugar central, pero asimismo en ocasiones, adolecen de un fuerte compromiso y vocación de sacrificio. No sabemos a ciencia cierta donde nos llevará la revolución tecnológica, pero tampoco estamos haciendo mucho para averiguarlo, ya que ni las viejas ni las actuales generaciones, quieren liderar un proceso que demande acordar un nuevo modelo de convivencia, ya que de hecho parece ser una tarea cuanto menos titánica. Los datos abundan, pero lo hacen de manera desordenada y caótica y sin responsables. Las estadísticas más desarrolladas son usadas por lo general para fines comerciales y de crecimiento. Si las estadísticas sociales, educativas o económicas no son buenas, es mejor esconderlas que trabajar para mejorarlas. En muchas latitudes existe un manoseo de los datos, para que los mismos nos den bien, sin impliccancias para el modelo.

La lista de desafíos o quiebres que tenemos ante nosotros, no se acaban acá. Podemos incluir el incremento de la expectativa de vida, que genera cada vez más adultos mayores, la proliferación de nuevas enfermedades, que nos tendrá a mal traer en las próximas décadas y por supuesto no puede faltar el debate sobre alimentación, actividad física y salud, que pocos países están tomando con suma seriedad, incluyendo medidas para disminuir los alimentos procesados y el etiquetado frontal obligatorio entre otras. La educación es otro tópico donde vamos atrás del desarrollo, poniendo el carro delante de los caballos, con alumnos desmotivados y un sistema que no encuentra el rumbo.

Los temas apenas descriptos y mencionados en este capítulo pudieran fácilmente transformarse en varios libros y programas de trabajo, que por supuesto requerirían la inclusión de voces expertas e inteligentes, que aporten ideas en profundidad para ser empleadas en la solución de los problemas planteados.  Mi intención es sólo la de tratar de mostrar que son muchos los dilemas, sobre los cuales estamos flojitos de respuestas, siendo aún peor el hecho, de que ni siquiera en varios de estos casos nos estamos haciendo las preguntas necesarias para……, dado que nos sentimos confortablemente contenidos en el escenario anestesiado de lo inmediato. Lo que no tiene una solución inminente, fácil y sencilla, es decir la resolución de las cuestiones de fondo, no pagan el sacrificio de intentarlo. Hasta que sobreviene un hecho calamitoso, como por ejemplo esta pandemia del coronavirus, donde se acaban las excusas y nos vemos obligados a buscar y poner en práctica las creativas soluciones. Las rentabilidades fuera de lo económico, no son distinguidas como importantes, hasta que hacen inviable las rentabilidades económicas. Sólo en ese momento tomamos consciencia de ……..

Un siglo con múltiples desafíos nos llama a ser protagonistas. Todos los siglos se caracterizaron por presentar dificultades, aunque no creo de tamaña magnitud, frecuencia, vértigo , tensión humana y emocional como a los que nos enfrentamos hoy.

¿Vos qué opinas?

¿Podremos hacerlo?

Educar: una oportunidad invaluable !

Esta semana se viralizó un video en el cual se muestra la interacción de una profesora de secundario con un alumno en el entorno de un colegio público de Buenos Aires. Se generó un debate en los medios escritos, radiales y televisivos acerca de la actuación del docente y del impacto derivado de dicho comportamiento en el alumno que intervino de manera directa y en el curso en general.

Tengo mi opinión formada acerca de la situación, pero me parece más oportuno aprovechar que la educación tomó el centro de escena, para brindar un marco de referencia de cuál es según mi punto de vista, una estrategia concreta para elevar el nivel de nuestro sistema de enseñanza, ya sea público o privado, complementando ambas dentro de objetivos comunes a largo plazo.

Pilares de crecimiento

La enseñanza desde los niveles iniciales necesita incorporar o reforzar conceptos tales como:

  • Innovación y creatividad
  • Comunidad con prácticas sustentables compartidas
  • Conocimientos teóricos y prácticos en disciplinas blandas y duras
  • Arte en todas sus expresiones
  • Normas de convivencia
  • Ética y filosofía
  • Vinculación externa con la comunidad del trabajo, del estado y de los empresarios y emprendedores
  • Pensamiento y sentido crítico
  • Diversidad y multiculturalidad

Objetivos y metas del aprendizaje

Estos conceptos o valores guía, identificados como pilares en el apartado anterior, requieren ser planificados, gestionados y verificados mediante objetivos del aprendizaje, que pueden ser definidos como aquellos comportamientos esperados en el estudiante como consecuencia de determinadas actividades didácticas y docentes, comportamiento que debe ser susceptible de observación y evaluación.

La verificación de que los objetivos del aprendizaje se están logrando, nos pone en el trabajo de diseñar un conjunto de metas o hitos a alcanzar dentro del marco del desarrollo de los programas.

Estas metas educativas, se perciben con los cambios en la manera como se relacionan los individuos con el medio y en la forma como se perciben a sí mismos y a los demás.

 Los objetivos señalan estos cambios a promover y son descritos como:

  • Adquisición y desarrollo de habilidades y aptitudes.
  • Adquisición de información, desarrollo de nuevas relaciones conceptuales.
  • Cambios de puntos de vista, hábitos, actitudes relacionadas con los valores (objetivos formativos).

Estos cambios ocurren en los estudiantes a partir de las actividades que se realizan en el proceso educativo, así los objetivos indican cómo se van a manifestar estos cambios y qué pautas buscar para saber si se han logrado.

El diseño de los objetivos es una tarea sustancial del programa educativo, necesitando reunir las siguientes características:

  • Explícitos. Los objetivos deben ser puestos por escrito de forma explícita para poder ser analizados y comunicados a los estudiantes.
  • Precisos. El grado de precisión difiere en función del tema y de la actividad a desarrollar.
  • Significativos. Deben ser significativos para el estudiante –-no para el docente– y ser relevantes para el proceso de enseñanza-aprendizaje.
  • Definidos en el tiempo.
  • Alcanzables.
  • Observables.
  • Evaluables.

¿Por qué son importantes los objetivos?

Hay tres razones fundamentales que les otorgan un valor inconmensurable.

Los objetivos se orientan a la acción

Los objetivos deben enmarcarse en los cambios en el conocimiento, en el comportamiento o en las actitudes. Ante todo, conviene que se circunscriban para describir una actividad (una acción). El verbo que los ilustra indica esta acción.

El propósito de todo objetivo es describir un conjunto de productos o resultados predecibles y probables extraídos de los procesos, actividades, así como los trabajos elaborados durante el curso.

Los objetivos son realistas

Los objetivos deben ajustarse a las limitaciones impuestas por el tiempo, la metodología, y los recursos disponibles.

La programación docente necesariamente se establece en términos realistas. Los objetivos, por tanto, deben ser estimulantes a la vez que alcanzables, puesto que de otro modo no motivan, sino que desaniman si se ven como imposibles de lograr.

La motivación de los estudiantes precisa objetivos que, a la vez de suponer un reto, se perciban como alcanzables.

Los objetivos se pueden medir

El logro de los objetivos debe poder medirse, es decir, los objetivos deben ser evaluables. La forma como se miden los resultados requiere una serie de indicadores que deben desarrollarse al mismo tiempo que se establecen los objetivos. La mejor forma de hacerlo es comenzar por los resultados que se pretenden.

La formulación de objetivos precisos facilita el control y la evaluación de los resultados, permitiendo comprobar el nivel alcanzado.

Los objetivos son la base de cualquier prueba de evaluación. Conocer que los objetivos se han cumplido es un criterio sólido para la evaluación. Es necesario comparar los objetivos iniciales con los resultados, estos se muestran en productos, acciones y actitudes observables y evaluables.

Los objetivos en la enseñanza necesitan mostrar conductas observables y evaluables, para poder controlar los resultados obtenidos y el grado de su cumplimiento.

Objetivos cognoscitivos

Conocer

El primer nivel del aprendizaje es conocer. Este es el más sencillo y se refiere al conocimiento de conceptos, hechos, contenidos, nociones a los que el estudiante tiene acceso por medio de las explicaciones del docente, del trabajo de equipo, lecturas, audiovisuales, uso de la tecnología, etc.

Comprender

El segundo nivel del aprendizaje es “comprender”, manifiesta que se ha entendido, compete a la comprensión de los contenidos por medio de la experiencia, la reflexión y que se es capaz de relacionar diferentes conceptos.

Las habilidades que se aplican en este nivel son las que se vinculan con la comunicación: expresión verbal y escrita, así como planteamiento de problemas, dilucidar problemas y sus causas, encontrar y evaluar la información, uso de las nuevas tecnologías, resolución de problemas.

Las habilidades de razonamiento que se aplican y desarrollan en este nivel son seleccionar, discernir, sintetizar, imaginar, relacionar.

Este nivel permite que se desarrollen diferentes destrezas a lo largo del proceso educativo: destreza para obtener y analizar información con eficiencia, así como la capacidad de comunicarse, expresarse, para realizar juicios y pensar creativamente, para resolver problemas, investigar, formular hipótesis, llegar a conclusiones.

Aplicar

El tercer nivel del aprendizaje es “manejar o aplicar”, se refiere al manejo de los contenidos y a su aplicación. Consiste en usar ideas generales, reglas de procedimiento o métodos generalizados en situaciones particulares o concretas. Corresponde a la capacidad de generalizar lo aprendido a situaciones novedosas, diferentes a las vistas en el aula.

Por lo general el estudiante actúa o aplica sus conocimientos redactando un tema, exponiendo y realizando una práctica o un experimento.

Las habilidades que se emplean en este nivel son: analizar las condiciones en una situación determinada, aplicar los conocimientos, hacer diagnósticos, identificar respuestas apropiadas o rutas de acción, elegir una respuesta efectiva.

Analizar

Este nivel supone dividir un todo en sus partes, determinar las relaciones que prevalecen entre dichas partes y la comprensión de cómo están organizadas.

Así el estudiante deberá realizar una tarea de descubrimiento de los componentes, explicitar sus relaciones y reconocer sus principios de organización.

Sintetizar

Consiste en la reunión de los conocimientos que el estudiante recibió por separado para integrarlos en un todo nuevo para él y distinto de cualquiera de los elementos que intervinieron en su integración. Se trata de dar una nueva forma o unidad a una serie de elementos aparentemente inconexos. La creatividad es la operación intelectual que se propone lograr en este nivel de objetivos. Se concibe al estudiante como un constructor de ideas.

Evaluar

Consiste en la formación de juicios de valor sobre las ideas, métodos, obras, soluciones, materiales, etc. que le son presentados.

Estos juicios deben estar fundamentados con criterios claros y coherentes que permitan tomar decisiones con base en los conocimientos anteriores.

Objetivos formativos

La función primordial de la educación es formar, no solamente instruir. Se procura formar intelectualmente, profesionalmente y ofrecer al estudiante una formación humana y social.

Este tipo de objetivos implica desarrollar en los estudiantes la inquietud por aprender y conocer nuevos aspectos de la disciplina. Desarrollar una actitud crítica ante la realidad, coherente en sus planteamientos y de su juicio propio, de respeto consigo mismo y a sus compañeros y de cooperación.

Formación humana

La formación humana atañe a la adquisición y desarrollo de actitudes y valores del estudiante.

Los objetivos pueden referirse de la siguiente manera:

” Que el estudiante sea responsable, honesto, justo, busque diferentes verdades, se respete y respete a los demás.”

Formación social

El estudiante desarrollará actitudes y habilidades como ser en relación con otros, que aprenda a convivir con diferentes grupos y tipos de personas, que aprenda a trabajar en equipo, aprenda a discutir con una argumentación lógica con otras personas, etc.

Formación profesional

Estos objetivos se refieren al desarrollo de actitudes, habilidades y formación en valores del estudiante en cuanto a su futuro como profesional. Buscan que el estudiante adquiera un sentido de la ética orientada específicamente a su quehacer laboral y profesional.

Es probable que nuestro sistema educativo tenga un enfoque marcado por el conocimiento y la formación profesional, edificado sobre pilares bastante distantes de los enunciados en el primer párrafo, con objetivos que necesitan ser revisados, actualizados y consensuados.

La situación vivida hace unos días en un aula de la provincia de Buenos Aires es una muestra emergente de cómo estamos haciendo las cosas, cómo estamos construyendo nuestra cultura y qué importancia le estamos dando a la educación.

Por eso preferí enfocarme en este aporte sobre lo que necesita ser revalorizado y considerado como clave en nuestro progreso social.

Para que educar sea materialmente una oportunidad única necesitamos arrancar con acciones concretas despojadas de visiones parciales, egoístas y basadas en supuestas verdades absolutas.

En lo personal soy optimista, tendiendo a pensar que nunca es tarde para empezar y siempre hay posibilidades de hacerlo.

Educar, una oportunidad invaluable!

Aprendizajes con bajo costo !

El viento furioso arrastra tanto polvo a su paso que es capaz de transformar el paisaje en un semi desierto, donde cada tanto aparecen proyectados algunos arbustos secos, erosionados de raíz por la energía del aire en movimiento. Imposible emitir una palabra en contra de tamaño despliegue de vigor, mientras que, en el caso de hacerlo a favor, las voces suenan como secas, quebradizas y aceleradas.

Así estuvo desde el inicio, esta mañana de sábado a puro y regular viento norte, provocando un abanico de malestares generalizados: dolor de cabeza, desasosiegos corporales, molestias oculares, entre los más comunes. La velocidad y consistencia de las ráfagas nos pone irritables, por no decir de un mal humor de aquellos.

La vida me ha regalado casi sin querer, la ocurrencia de dos episodios bien nítidos donde los aprendizajes y situaciones personales derivaron en resultados beneficiosos para mi salud.

El primero fue cuando arrancó la adolescencia y con ella la necesidad de integrarme a los grupos de pertenencia. Los estándares de admisión no escritos, incluían determinadas prácticas que eran religiosamente aceptadas y seguidas a rajatabla. Una de ellas era la praxis de fumar, pero en este caso no cualquier cigarrillo, sino de los negros largos y bien fuertes. La entrada al colegio secundario nos unía en el kiosco cercano, donde mientras charlábamos (para darle algún tipo de identificación al encuentro) degustábamos esos ricos cigarrillos negros que hoy serían infumables, sólo para calificarlos de forma concreta. El ritual de repetía a la finalización de la jornada educativa, en el mismo lugar y posteriormente en todos nuestros encuentros sociales y recreativos durante los fines de semana.

Mi apego por el cigarrillo duró un lapso de cuatro años, donde si bien distinguía una merma en mi capacidad respiratoria junto a una disminución de mi rendimiento físico y deportivo, prevalecía el vicio de fumar , condición requerida para conservar «la chapa de pertenecer a esa especie de clan con preceptos tácitos e indiscutibles».

Cuando inicié mi primera relación cuasi formal con una señorita, de la cual me sentía muy enamorado, el vicio desapareció por la sencilla razón de que el cigarrillo era un impedimento total para el idilio, ya que a ella le disgustaba sobre manera que las personas fumen, no tanto por el daño o los riesgos que acarreaba (el perjuicio que el cigarrillo producía a la salud no era aún muy difundido) para la vitalidad personal, sino más bien por el insoportable olor que dejaba en el cuerpo y en la ropa, el cual en el caso de un cigarrillo negro era imposible de ocultar o contrarrestar.

Fue así que dejé para siempre el hábito de fumar, ya que jamás volví a probar un cigarrillo ni siquiera en un evento social. Fue mi primer aprendizaje con bajo costo. El amor por esa mujer, pudo más que cualquiera de los preceptos tribales de grupo. El dejar de fumar fue muy beneficioso para mi bienestar general. Hoy soy un convencido que me ahorró un montón de vicisitudes negativas con consecuencias difíciles de predecir. En ocasión de alguna reunión familiar o social, cuando he manifestado que el amor me salvó de muchos problemas de salud, los que no me conocen del todo se quedan mirándome con cierta expectación combinada con extrañeza, hasta que finalmente develo el por qué, generando a partir de ese momento reacciones más bien de desencanto, ya que muchos que esperaban la gran historia, se encuentran con algo que les resulta algo trivial y con sabor a poco.

El segundo episodio fue hace un mes casi exacto donde sufrí un pequeño accidente doméstico, con algunas contusiones y un pequeño corte en mi cabeza. La atención médica fue dispensada in situ por un médico amigo, el cual aparte de vendarme y pedirme la ejecución de algunas rutinas para verificar el estado de mis reflejos, me recomendó tomar cada 8 horas un analgésico fuerte, debido a que me dolía bastante el moretón y la herida.  Al día siguiente concurrí a casa del mismo médico para que pasara revista de la situación, el cual además de controlar la herida y las contusiones, me midió de manera preventiva la presión arterial, debido a que los calmantes que estaba tomando podían elevar los valores de tensión, gracias a su alto contenido de sodio. Los valores medidos en tres oportunidades seguidas, daban una condición de hipertensión de leve a moderada. Me dijo que no era normal el valor al cual había subido mi presión sanguínea, sugiriendo que hiciera a partir de allí una dieta baja en sal, pan, café, gaseosas y alcohol, de modo tal que después de unos dos meses pudiéramos verificar que mi nivel de presión se estabilizaba a la baja, cerca de valores normales para mi edad , sin recurrir a medicaciones correctivas.

A partir de ese momento he seguido a rajatabla mi nuevo esquema de alimentación, el cual voy a complementar con mayor grado de actividad física regular. Los resultados por el momento son muy buenos debido a que no sólo he logrado reducir mi presión arterial, sino que mis intensos y recurrentes dolores de cabeza han desaparecido, eliminando por completo mi abuso de analgésicos para mitigarlos.

Por una segunda vez en mi vida, un evento bastante fortuito, ha producido junto a mi decisión de cambiar las cosas, beneficios palpables para mi salud. Otro aprendizaje con bajo costo, que cuando uno lo coloca en una dimensión consciente, es capaz de valorar en su justa medida.

Muchas veces los aprendizajes no son baratos, sino más bien pueden resultar lesivos y nocivos para nosotros mismos y los demás. Razono que detrás de cada situación que se sale de control, han existido un montón de avisos a corto plazo o alarmas que no hemos sabido distinguir como tales. La excusa de la pandemia ha sumado miedos a la hora de hacer los chequeos anuales, los cuales muchas veces tomamos a la ligera, sin una gran convicción para llevarlos a cabo.

Las señales que no vemos nos ponen muchas veces frente a encrucijadas de las cuales salimos airosos sufriendo escasas consecuencias personales, pero en otras tantas nos colocan en situaciones límites donde los márgenes de maniobra se reducen, quedando acotados a la ocurrencia de soluciones casi milagrosas.

Nuestra condición de seres humanos imperfectos y emocionalmente inestables, a veces no es debidamente dimensionada o aceptada, ni siquiera dando autoridad a las personas que nos rodean, para que nos muestren lo que nosotros no podemos ver de nosotros mismos. Se trata de ese lado ciego, que nos mantiene en ese estadío caracterizado por dosis ciertas de soberbia y estupidez.

Aprovecho para agradecer a mi esposa que se ha fidelizado con mis nuevos hábitos, y a mis hijas, las cuales se han convertido en las lectoras más asiduas de las informaciones nutricionales y el contenido de sodio de los alimentos, dándome los avisos preventivos antes de consumir alguno de ellos. Resulta plausible como ellas son capaces de captar esta nueva onda, que es la de poner conciencia sobre la vinculación de la alimentación con una buena salud.

En muchos órdenes de nuestra vida, no sólo en en de la salud, podemos ser partícipes de estos aprendizajes con bajo costo, reconociendo que lo importante es aprender a distinguir las señales, y dando lugar a las opiniones de las personas con las cuales nos relacionamos con distinto grado de afectividad, a sabiendas que somos seres capaces de tropezar dos veces con la misma piedra, como reza alguna canción.

En el historial de averías algunas resultan en advertencias, y otras se vuelven críticas.

Depende de nuestras comprometidas decisiones que muchas de ellas sean…..

Aprendizajes con bajo costo!

Liderazgo en crisis !

La pandemia acentúa cada vez con más fuerza la condición de que vino para quedarse por un largo tiempo. Nuevas cepas que van apareciendo debido a mutaciones regionales que luego se internacionalizan, provocan replanteos globales de las políticas de salud y de vacunación, con el objetivo de lograr una mejor cobertura.

¿Serán suficientes las letras del alfabeto griego para identificar los nuevos genomas, que implican nuevos desafíos y problemas por resolver?

En poco más de un año, sufrimos los avatares de varias cepas, siendo la delta la que más preocupación está generando, producto de que las vacunas no presentan el mismo grado de protección para esta última variante. Así como ha ocurrido con las gripes, está sucediendo con este nuevo virus, con el agravante que resulta desconcertante, producto de su rapidez de mutación y adaptabilidad a nuevos entornos.

Desde el año pasado, los líderes no están pudiendo sintonizar de manera correcta, las respuestas adecuadas a este inicio de era, que con seguridad tendrá implicancias para el resto del siglo.

Primeros ministros, presidentes, ministros de salud de varios países del mundo impusieron de manera rápida confinamientos y otros mecanismos de prevención, con objeto de amortiguar y minimizar los efectos de la pandemia. Las medidas provocaron resistencia, ya que implicaron aislamiento personal y social, además de profundos retrocesos económicos, dejando a varias actividades y empresas en la ruina.

Los mismos líderes que pedían evitar las reuniones sociales y familiares, eran encontrados violando las mismas reglas que ellos dictaban con carácter obligatorio. Sucedió en varios países del mundo, provocando renuncias, pedidos de disculpas, y crisis de gobernanza. El mismo hecho sucedió en nuestro país hace pocos días, cuando tomamos conocimiento a través de unas fotos, de una celebración que había tenido lugar en la casa presidencial, durante el confinamiento más duro, cuando existían limitaciones muy estrictas para reuniones y festejos, así sean familiares.

La indignación en todos los casos ha sido mayúscula, ya que muchos ciudadanos de varias latitudes, que respetaban las reglas de forma responsable, porque entendían que era una manera de colaborar en la lucha para evitar una catástrofe, amén de la pérdida de vidas y las consecuencias económicas, se vieron traicionados en su buena fe. Esto se suma a los acontecimientos de los vacunatorios discrecionales, y otras situaciones que produjeron crisis de profunda confianza en nuestros líderes, y las instituciones a las cuales representan.

Las estructuras del liderazgo que ya venían siendo cuestionadas por la escasez de medidas para reducir y revertir el efecto del calentamiento global, se enfrentan hoy a un enemigo minúsculo e impredecible, cuyos efectos no son potenciales y progresivos, sino que producen daños y pérdidas irreparables, sobre las cuales no se puede argumentar de manera subjetiva o verter opiniones sin fundamento.

Esta nueva era, que obliga a mirar las cosas con otros lentes, no admite «liderazgos más o menos«. Exige una mayor vocación para ejercer el liderazgo desde la acción del servicio por los demás. Los lideres políticos tienen que valorar más la humildad y el servicio, que la prensa y la pompa, de modo tal de mostrar el camino que nos permitirá transitar un nuevo siglo y convivir desde el consenso basado en nuevas reglas de convivencia y respeto.

Resulta claro que la crisis no sólo afecta al liderazgo político, sino que está impactando en todos los que ocupan ese rol a todo nivel, en organizaciones humanas, sociales, y empresariales.

A continuación, transcribo partes de un artículo interesante que escribió en el Economista el Doctor en Ciencias Económicas, Alfredo Pérez Alfaro.

Titulado, “Las empresas después del Covid-19: ¿qué líderes se van a necesitar?, ofrece una mirada crítica sobre esta nueva coyuntura.

En momentos en que aparece cada vez más lejana “la nueva normalidad”, sustituida por ahora por el “aprestémonos a vivir en la era Covid”, el mundo empresarial enfrenta el desafío de reinventarse en la excepcionalidad. Reflexionaba Paul Krugman en plena cuarentena: “Utilizando una metáfora médica podríamos decir que, esencialmente, lo que hemos hecho ha sido poner la economía en un coma inducido hasta que la pandemia se haya controlado”. Y agregaba: “Esto es algo tremendo, supone un shock gigantesco y sin precedentes para la economía global”.

Para Daniel Goleman, semejante crisis ha provocado que las empresas, como las personas, se planteen “su sentido de propósito”. ¿Para qué estamos? ¿Para qué trabajamos? ¿Cuál es el objetivo profundo, real, qué nos moviliza? Quizás la pregunta que las resume a todas es la que se hace el historiador británico Peter Frankopan: ¿Qué es lo que no estoy viendo? Según Goleman, para encontrar respuestas son necesarias tres cosas: un pensamiento positivo, un punto de apoyo firme en la realidad y, un “sentido de propósito” profundo y duradero.

No caben dudas que en las organizaciones el disparador de este proceso estará a cargo de un nuevo liderazgo mucho más conectado con las necesidades reales de las personas, la sociedad y los ecosistemas de los que forman parte. Con resiliencia, empatía y capacidad para afrontar la complejidad de lo que emerge en el contexto empresarial.

El perfil de las habilidades blandas que van a requerirse surge claramente en una reciente encuesta de “GO Integro” sobre la performance de los líderes de cara a la post-pandemia, donde se destacan varios aspectos.

Con respecto a la mayor dificultad que han enfrentado los líderes durante la pandemia, y que deberán superar, el 56% de los encuestados se refirió a una escasa contención del equipo y el 52% hizo hincapié en la falta de habilidades comunicacionales y de escucha.

En cuanto a las competencias básicas que debería tener un líder post-pandemia, el 65% habló de confianza y autonomía en el liderazgo de equipos y el 60% de liderazgo emocional.

Y en relación a las características requeridas a un líder para gestionar equipos de trabajo, el 76% reitera “confianza y autonomía en el liderazgo de equipos” y el 72% también reitera “liderazgo emocional”.

Para poder avanzar en esa dirección, el liderazgo reorientado deberá sentar las bases de un clima de calma interior en la organización. Y ello tiene mucho que ver con lo que recomienda KPMG en sus informes durante la pandemia: el uso táctico de la herramienta de “Gestión del Efectivo” para estabilizar un modelo operativo, promover un superávit de “caja” consistente y generar un contexto estimulante de “paz financiera” como necesario marco de contención a estos nuevos enfoques.

Hay notables coincidencias en las opiniones de especialistas y consultores. La mayoría destaca la importancia de recrear un renovado ambiente organizacional en torno a los condicionantes emergentes de los confinamientos y el auge del trabajo y las relaciones remotas. A ese respecto, Nelson Reppening advierte que la crisis del coronavirus está dejando al descubierto en las empresas problemas de intransigencia cultural, estrechez mental e inflexibilidad que será necesario resolver. Para Reppening, los grandes líderes son los que entienden las crisis como “ventanas” que se proyectan al funcionamiento interno de sus organizaciones, lo que les permite descubrir comportamientos y situaciones que quizás no eran tan obvias en la pre pandemia. Y propone las siguientes líneas de acción.

  • Acepte y gestione lo desconocido, y ayude a su equipo a seguir su ejemplo.
  • Determine la cadencia óptima de comunicación de su organización.
  • Comprométase y sea transparente con sus empleados.

El camino a recorrer es bastante más largo y complejo de lo que muchos imaginaban. El “liderazgo pospandemia” es aquel que ya se está preparando para construir un modelo empresarial flexible, que sepa amoldarse en poco tiempo tanto a las nuevas necesidades del mercado como a las de sus empleados y sus clientes.

El especialista español Xabier Arruza aboga por una gestión de la incertidumbre inherente a la persistencia del Covid-19: “Aunque la planificación estratégica es siempre algo necesario, en estos momentos es fundamental integrarla con objetivos alcanzables en el corto plazo e ir modificándolos en función de las nuevas expectativas, así como contar con un equipo capaz de responder a emergencias”. Arruza sostiene que también vendrán grandes cambios desde afuera. El caso más acuciante es el de la reconversión de las cadenas de suministro. Las restricciones de movilidad que afectan a la dispersión geográfica de la producción propia de la globalización están llevando a grandes empresas a cambiar su red mundial de proveedores por una más localista que le aporte seguridad a la hora de abastecerse ante los nuevos rebrotes y la eventual persistencia en los cierres de fronteras o en las restricciones comerciales. Se afianza la perspectiva de modelos productivos y organizacionales basados en la glocalización: pensar globalmente, actual localmente.

Esto no implica despegarse del mundo. Sólo se trata de servirse estratégicamente de las herramientas que ofrece la revolución tecnológica que sin duda acompañará a la post pandemia. Es el caso de las posibilidades que brinda el social listening, es decir, estudiar día a día las redes sociales –Big Data e inteligencia artificial mediante– para conocer lo que está sucediendo en un sector determinado o comprobar las nuevas necesidades de los clientes y los requerimientos de una sociedad que marcha aceleradamente hacia la automatización de todo y la producción limpia.

La apretada síntesis precedente pretende configurar la imagen del tipo de líderes que requerirán las empresas para desplazarse con posibilidades de éxito en el mundo tan particular que enfrentaremos a partir de este desafiante 2021. Podemos apreciar que quizás como nunca se produce una convergencia entre el perfil del empresario y el perfil del emprendedor. La profunda disrupción generada por la “economía en coma inducido” a la que aludía Krugman, ha suprimido de cuajo infinitos emprendimientos, con la misma intensidad con que abrió muchas oportunidades, tanto para reconstruir negocios bajo otras premisas, como para crear otros en respuesta a necesidades hasta ahora no imaginadas.

Muchos opinan que no es lo mismo ser “empresario” que ser “emprendedor”. El emprendedor es un individuo que constantemente busca nuevos retos y objetivos, mientras que el empresario pone en marcha un negocio y busca generar sostenibilidad. Pero también es cierto que para convertirse en empresario antes habrá que ser emprendedor. Con semejantes desafíos que jaquean al mundo de los negocios, es muy probable que el identikit de los líderes de estos tiempos coincida con la figura indisoluble de un “empresario-emprendedor”.

Liderazgo en crisis, es una oportunidad para repensar qué modificar y que no para acompañar al vertiginoso cambio constante.

La gobernanza política y la conducción empresaria tienen una chance única de trabajar en conjunto, dando pasos en el hoy, con el foco puesto en el mañana.

La nueva era, teñida de calentamiento global y un virus aún no manejable, así nos lo exige.