Presencial, Remoto e Híbrido.

El título parece ser un juego de palabras asociado a los tiempos pasados, presentes y futuros.

Pasado: Trabajo Presencial. (de esto no hay dudas).

Presente: Coexisten con distintas proporciones las tres modalidades: trabajo presencial, remoto e híbrido.

Futuro: Parece que seguirá la proporcionalidad, pero los porcentajes se inclinarían dependiendo por cierto de las actividades hacia el trabajo remoto, home office o teletrabajo, con una marcada incidencia del trabajo híbrido.

Que el trabajo sea 100 % presencial es cosa del pasado, hecho que quedó demostrado durante la pandemia. El pensamiento arraigado en algunas organizaciones de que luego de superada la misma, el trabajo volvería a ser como antes, vale decir del tipo presencial, ha quedado desvirtuado, del mismo modo de que el pensamiento arraigado en los empleados de que el trabajo remoto, quedaría fijado sin ninguna discusión posterior también ha quedado destronado.

¿Cuál es la realidad actual del trabajo remoto en Argentina?

El teletrabajo o Home Office ha experimentado un aumento significativo en Argentina en los últimos años, especialmente en el contexto de la pandemia de COVID-19. A continuación, les comparto algunas estadísticas importantes sobre el panorama actual del teletrabajo en Argentina:

Según un estudio de la consultora Adecco Argentina, el 70% de las empresas en Argentina implementaron el trabajo remoto durante la pandemia.

El 87% de los empleados argentinos considera que el Home Office les permitió mantener su productividad y el 85% cree que les permitió equilibrar mejor su vida personal y laboral, según un estudio de la consultora Randstad Argentina.

De acuerdo un informe de la plataforma de empleo ZonaJobs, las áreas con mayor demanda de empleos con modalidad Home Office en Argentina son tecnología, marketing y ventas.

El 75% de los empleados argentinos considera que el trabajo remoto o por lo menos el trabajo híbrido debería ser una opción permanente después de la pandemia, según una encuesta realizada por la consultora KPMG Argentina.

Un estudio llevado a cabo por la consultora PwC Argentina reveló que el 49% de las empresas en Argentina planea invertir en tecnología para mejorar la experiencia de trabajo remoto de los empleados.

Los aspectos positivos y negativos de cada modalidad de trabajo son y serán siempre objeto de discusión. A continuación detallamos ventajas del trabajo remoto para las empresas y los empleados, aunque vale la pena recalcar que no son hechos, sino tendencias recogidas desde la óptica de las empresas y empleados.

Ventajas del trabajo remoto para las empresas

Reducción de costos

Hay varias razones por las que una empresa puede decidir implementar el trabajo desde casa, también conocido como Home Office, con el fin de reducir costos. Algunas de estas razones son:

Ahorro en alquiler de espacio físico: al permitir que los empleados trabajen desde sus hogares, la empresa puede reducir la cantidad de espacio de oficina que necesita, traduciéndose en una reducción de los costos de alquiler o propiedad, así como en gastos de mantenimiento y limpieza.

Reducción en costos de suministros de oficina: con menos trabajadores en la oficina, la empresa puede disminuir la cantidad de suministros de oficina que necesita, como papel, tinta, electricidad, agua, entre otros. Esto ayuda a disminuir los costos operativos de la empresa.

Costos de personal más asequibles: cuando una compañía permite el trabajo desde casa, la misma puede atraer y retener empleados sin necesidad de ofrecerles un salario más alto. Esto puede ser especialmente atractivo para aquellos empleados que valoran la flexibilidad y la comodidad de trabajar desde casa.

Mayor productividad

Las empresas que implementan el Home Office pueden ser más productivas por varias razones, entre ellas:

Flexibilidad: si los empleados trabajan desde casa, las firmas pueden ofrecer mayor flexibilidad en cuanto a horarios y ubicación. Gracias a ello, los empleados laburan en sus momentos de mayor productividad.

Menos distracciones: el trabajo remoto puede eliminar muchas de las distracciones que suelen presentarse en un entorno de oficina, como conversaciones, reuniones innecesarias, llamadas telefónicas y otras interrupciones. Por esta razón, los empleados tienen la posibilidad de concentrarse más en sus tareas y logren completarlas con mayor rapidez y precisión.

Ahorro de tiempo y energía: si los empleados no precisan trasladarse a la oficina, pueden ahorrar tiempo y energía, lo que puede traducirse en una mayor disposición para trabajar.

Mayor autonomía: el Home Office permite a los empleados tener un mayor grado de autonomía en la gestión de sus tareas y responsabilidades. Esto puede llevar a una mayor satisfacción laboral, motivación y compromiso con su trabajo.

Acceso a talento global

El Home Office brinda la oportunidad a las empresas de acceder al talento global de diversas maneras, entre ellas:

Contratación remota: la empresa puede contratar a personas de cualquier parte del mundo que cumplan con los requisitos del trabajo y que estén dispuestas a trabajar desde casa. Gracias a ello, pueden ampliar la base de talentos de la empresa y permitir que esta tenga acceso a habilidades y experiencia que pueden ser difíciles de encontrar en su ubicación geográfica.

Trabajo en equipo virtual: con el trabajo remoto las firmas pueden potenciar las herramientas digitales para crear equipos virtuales. ¿Qué significa esto? Que los empleados pueden colaborar en proyectos a pesar de estar ubicados en diferentes lugares del mundo y que la empresa aproveche el conocimiento y la experiencia de un grupo más diverso de personas.

Freelancers: las compañías tienen la posibilidad de contratar a freelancers de todo el mundo para realizar proyectos específicos o tareas especializadas. Al no necesitar que estos trabajadores se trasladen a la oficina, las empresas pueden acceder a una amplia base de talentos especializados en áreas específicas.

Reducción de barreras geográficas: con el trabajo remoto las empresas pueden superar las barreras geográficas que a menudo limitan su capacidad para acceder al talento. Ello significa que las compañías tienen la posibilidad de contratar a trabajadores altamente cualificados y con experiencia de todo el mundo, independientemente de su ubicación.

Plataformas de crowdsourcing: las plataformas de crowdsourcing permiten a las empresas publicar proyectos y tareas y que trabajadores de todo el mundo presenten sus propuestas para realizar el trabajo. Gracias a ello, los empleadores pueden acceder a una amplia base de talentos y seleccionar al candidato más adecuado para el trabajo.

Ventajas para los empleados

Ahorro en transporte: al trabajar desde casa, los trabajadores eliminan la necesidad de desplazarse diariamente al lugar de trabajo, lo que les permite ahorrar dinero en transporte, gasolina o peajes. También ahorran tiempo al no tener que pasar tiempo en el tráfico o esperando transporte público.

Ahorro en alimentación: con el Home Office los trabajadores pueden preparar sus propias comidas en casa y gracias a ello, tienen la posibilidad de ahorrar dinero en comidas fuera de casa. Esto es beneficioso para la salud, ya que pueden tener más control sobre los ingredientes y la calidad de su comida.

Flexibilidad en el horario: el trabajo desde casa permite a los trabajadores tener un horario más flexible, lo que puede permitirles ahorrar tiempo en otras áreas de su vida, como en la gestión de tareas domésticas o el cuidado de sus hijos.

Menos gastos en ropa y accesorios de trabajo: las personas que implementan el teletrabajo no necesitan vestirse de manera formal para ir a la oficina, lo que significa que pueden ahorrar dinero en ropa y accesorios de trabajo.

Mayor productividad: el trabajo remoto brinda un ambiente más tranquilo y sin distracciones que en una oficina, lo que puede aumentar su productividad. Además, la flexibilidad en el horario permite a los empleados trabajar en momentos en que son más productivos.

Mayor satisfacción laboral: el Home Office puede otorgarles más respeto a los trabajadores de su empresa y de esa forma, brindarle más satisfacción laboral y compromiso con la compañía.

Reducción de la huella de carbono: al reducir el número de trabajadores que necesitan desplazarse a la oficina diariamente, el Home Office puede ayudar a reducir la huella de carbono de la firma. Esto significa una mejora para el medio ambiente y un incremento en la reputación de la empresa.

La pregunta concreta sería entonces:

¿por qué habiendo tantas ventajas tanto para las empresas como para los empleados, aún se discute la total valía de un trabajo 100 % remoto?

Resulta curioso que los estudios que demuestran las bondades del home office sean los mismos que resaltan también que la mitad de los trabajadores que lo hacen, que sirven de plantilla para festejar y reclamar el home office, quieran volver desesperadamente a la oficina.

Pero esta situación suele ser obviada por lo general, salvo por los propios estudios y quienes lo hacen. Eso por no hablar de que todo el mundo pierde de vista, que lo que generalmente se analiza en los estudios es un modelo híbrido de home office no un modelo de empresa en el que todos lo hacen.

Y de la misma manera que están los estudios que demuestran de que trabajar desde casa aumenta la productividad, también hay otros que demuestran que los empleados que hacen home office son menos creativos y el pensamiento innovador se resiente. Además de varios estudios que han demostrado asimismo que las personas que trabajan juntas en un mismo espacio tienden a resolver problemas más rápidamente que los colaboradores que teletrabajan.

También se ha comprobado que, aunque los equipos que han trabajado primero juntos y luego en remoto son productivos, la cohesión del equipo se ve afectada por el home office a medio y largo plazo. (Eso por no hablar de que el trabajo remoto propende a tomar descansos más cortos y resulta difícil separar la vida familiar y laboral.)

Steve Jobs dejó claro que no creía en el home office. La innovación, según lo veía él, estaba en el contacto espontáneo entre empleados en la oficina, en encuentros aleatorios, no esperando un correo electrónico en casa. Esto se debe a que la interacción social es más importante de lo que pensamos.

Muy a menudo los startups crean zonas de ocio, que no solo tienen como objetivo facilitar el descanso de los empleados, sino que sirven para provocar esos momentos a los cuales se refería Jobs (los hay más forzados que otros y hay rincones que acumulan más abandono que otros). Hay empresas que han sido capaces de crear esos momentos de ocio a distancia, pero como contrapartida son las mismas que prefieren una modalidad híbrida.

La cuestión central de los estudios no se ha detenido sólo en demostrar ventajas y desventajas de las distintas modalidades de trabajo, sino que por ejemplo se han centrado en investigar sobre cómo la innovación solo se puede producir en reuniones cara a cara, con contacto físico.

No se trata de una contradicción, sino asimismo de abordar y demostrar que el home office no es una cuestión únicamente de productividad, de si somos o no más productivos, o de si somos más o menos creativos. Al final, el debate del home office es una cuestión de si tanto los trabajadores como las empresas están preparadas para dar un salto masivo hacia el home office.

Si algo ha quedado claro con el modelo de home office que siempre está en el centro de las discusiones,  es que las empresas que durante la pandemia no han tenido más remedio que permitir que sus empleados trabajen de forma remota, con poco tiempo para brindarles la capacitación o los recursos adecuados para hacerlo de manera productiva (y aun así algunos estudios demuestran que han sido más productivos) y en circunstancias donde muchos supervisores no estaban capacitados para administrar y monitorear adecuadamente a los trabajadores cuando hacen home office, en la actualidad y con los procesos de home office más afianzados, aún tratan de que sus empleados vuelvan al trabajo presencial, cara a cara, al menos unos cuantos días por la semana.

Básicamente, encuentran más fácil administrar a alguien cara a cara, habiendo sorteado el período donde la empresa no estaba del todo preparada para el home office y los empleados tampoco.

Por supuesto, que pueden existir organizaciones que están preparadas para el trabajo remoto casi al 100 %, por lo que esas organizaciones no están pidiendo la vuelta de los empleados a las oficinas corporativas. El concepto más importante es la planificación. El home office necesita ser gestionado. Más aún cuando queda claro que ni es para todos los empleados de la empresa, ni funciona en un formato puro: todos los empleados trabajando de manera remota sin absolutamente ningún contacto físico entre ellos en ninguno de los escalones de la estructura empresarial.

Expertos en recursos humanos han cuantificado incluso que la cantidad ideal de tiempo para trabajar desde casa es de un día y medio a la semana, suficiente para participar en la cultura de la oficina, con algo de tiempo reservado para tareas que requieren más concentración. Obviamente, lo de día y medio es un concepto teórico, pero viene a decir que lo que funciona es un modelo híbrido.

Mas allá del impacto negativo sobre la creatividad, innovación y comunicación, que el trabajo remoto genera en los equipos de trabajo, existe uno que nos invita a la modalidad híbrida, vale decir a un equilibrio entre presencial y remoto:

“Sostener una cultura organizacional, con valores compartidos y gestión del éxito y de los fracasos”.

 Las empresas reflejan que las modalidades remotas exacerbadas han acentuado la proliferación de distintas culturas, vale decir de distintas maneras de pensar y hacer las cosas.

De todo lo dicho se desprende, de que, si bien los debates siguen abiertos, y más allá de haberse comprobado ventajas del trabajo remoto, algunos aspectos positivos del trabajo presencial necesitan ser resguardados, sobre todo aquellos que permiten atesorar una cultura de trabajo compartida, que sólo se da con los contactos y comunicaciones cara a cara.

Quizás sea hora de decir, que la modalidad híbrida es la única que, por el momento, es capaz de equilibrar ventajas y desventajas de estar presente o en remoto.

El próximo gran interrogante se da en el marco del avance tecnológico, el cual está desplazando trabajo hacia las máquinas a un ritmo creciente y además posibilitando el avance de la inteligencia artificial.

Cómo haremos para convivir culturalmente con robots, máquinas y pensamientos digitalizados sería la gran cuestión que se sumará en el contexto del mundo del trabajo.

Hacia allá vamos sin tanta prisa, pero sin pausa.

Evolución del concepto de Equipo

La formación o trabajo en equipos puede entenderse como una disciplina o bien una cultura en sí mismo, que abarca a todo tipo de organizaciones: laborales, deportivas, recreativas, religiosas, culturales, públicas, privadas, militares. Formar equipos ha estado presente en nuestro desarrollo humano desde sus inicios, cuando el hombre decidió juntarse primero en grupos nómadas de cazadores y recolectores, luego en grupos sedentarios conformando comunidades. Formar grupos es el antepasado común a la práctica de organizarse en equipos, es un componente del ser social que llevamos dentro nosotros, y que nos motiva y nos hace sentir cómodos, contenidos y protegidos en cierta manera.

Los grupos de pertenencia difieren de los equipos porque los segundos generalmente se distinguen por un propósito, una razón de ser o sentido que está por encima de todos los individuos, además es una red de relaciones donde se comparten valores y se articulan acciones responsables, dentro de planes prefijados.

Hasta no hace mucho cuando se hablaba de equipo se hablaba de un sistema de trabajo, donde se compartía fundamentalmente una dinámica en tres ejes, las denominadas 3C del trabajo en equipo: «compromiso, comunicación y confianza».

Hoy la evolución del estar organizados en torno a un equipo, ha agregado dos conceptos adicionales que conforman las denominadas 5C, ellos son «complementariedad y coordinación».

A continuación, detallamos cada uno de estos conceptos, que resultan interesantes para conocer más en detalle cada uno de ellos.

Comunicación

Sin duda, la comunicación es uno de los pilares del trabajo en equipo. Y es que para un grupo de personas puedan realizar sus labores de manera correcta, eficiente y con buen ambiente laboral es preciso que todos los miembros cuenten con toda la información necesaria para poder desarrollarla.

Por eso, en los equipos de trabajo hay que olvidarse de ambigüedades. Los canales de información y los procedimientos para facilitarle a todos los compañeros deben estar muy claros para que no haya pie a malos entendidos o que a una sola persona no pueda desarrollar su labor en el tiempo y forma adecuadas porque no tuviera todas las indicaciones claras.

Es preciso que los líderes o coordinadores sean lo más transparentes posibles con su equipo y que les mantengan informados en todo momento de cambios que les puedan afectar. Que alguien se entere a destiempo de alguna novedad respecto a su trabajo o los objetivos del mismo puede generar ineficiencias, desconfianza y pérdida de recursos.

Coordinación

En todo equipo de trabajo debe estar presente la figura del líder. Esta figura es quien se encarga de coordinar las tareas y los miembros, conociendo a fondo cada uno de ellos para asignar los trabajos a las personas que mejor preparadas estén para cada punto.

El líder debe ser accesible para los miembros del equipo y contar con flexibilidad a la hora de realizar la coordinación de manera positiva. De esta manera se obtendrán los mejores resultados de cada individuo.

Complementariedad

En el punto anterior se hablaba del líder y de su papel a la hora de coordinar a los miembros del equipo, eligiendo al mejor preparado para cada labor. Bien, pues la complementariedad es eso, contar en el equipo con personas con conocimientos y habilidades particulares para ser capaz de dar respuesta a las necesidades de los clientes de manera global.

La formación y la experiencia tanto a nivel personal como profesional de cada miembro enriquecerán los resultados del trabajo común.

Por tanto, y siempre que sea posible, es importante formar equipos en los que sus miembros se complementen. Conocer a cada persona previamente favorece la coordinación de las tareas. Es una buena opción apostar por la creación de equipos de personas con diferentes perfiles, aunque la coordinación resulte más compleja, puesto que de esta manera se enriquecerán los resultados.

Confianza

Para facilitar la agilidad en el trabajo, es preciso que se genere confianza en el equipo. Y también ganarla. La comunicación transparente o el tiempo en el que los miembros se conocen es importante para que se cree un ambiente que promueva hacer cosas juntos.

Además, es importante seguir generándola día a día. Por tanto, el líder debe explicar de manera clara y concisa el proyecto al equipo, las labores que realizará cada persona y cuál es el objetivo final que se quiere conseguir, del mismo modo que todos los integrantes del equipo deben darle retroalimentación al líder respecto de las tareas programadas, y de los desvíos, a los fines de superar los emergentes o problemas que pudieran sobrevenir. La red de confianza se teje desde la comunicación de todos los integrantes del equipo, entre ellos y con el líder.

Compromiso

Si los puntos anteriores se realizan de manera eficiente, el compromiso de los miembros del equipo crecerá. El líder, como ya se ha apuntado, debe velar por que cada persona conozca su labor y los objetivos comunes, contribuyendo de esta manera al incremento de la motivación de todos los componentes. El compromiso ha de ser con el trabajo, con los compañeros y con la empresa, y no es menor que esa red de promesas que nos hacemos cuando aceptamos trabajar en un equipo, deben ser honradas y cumplidas en tiempo u forma, por todos los integrantes. Es rol del líder intervenir en todos los aspectos que puedan contribuir a generar mayor compromiso, tales como trabajar con respeto, valores, objetivos y tareas consensuadas.

Aspectos que se potencian conformando equipos.

El trabajo en equipo mejora la lluvia de ideas

La lluvia de ideas, conocida como brainstorming, es un método potente que ayuda a los equipos a pensar con originalidad. Consiste en que un grupo de personas que trabajan juntas comuniquen sus ideas para una serie de iniciativas. Entre estas se podrían incluir proyectos, procesos, productos y servicios.

Un buen trabajo en equipo implica que ese equipo se comunique y se sienta cómodo compartiendo sus pensamientos y puntos de vista distintos. Las lluvias de ideas son uno de los ejemplos de trabajo en equipo más representativos.

Para que un equipo sea más eficiente durante la lluvia de ideas, se debe dedicar tiempo a construir relaciones de confianza entre todos los individuos que conforman un equipo. Para hacer esto, se puede usar la herramienta de reuniones individuales o grupales con cierta frecuencia y alentar a los miembros del equipo a que compartan sus ideas.

El trabajo en equipo favorece la creatividad y el aprendizaje

La creatividad aumenta cuando las personas trabajan juntas como un equipo. La lluvia de ideas evita puntos de vista egocéntricos y permite expandir la creatividad gracias a los puntos de vista de los demás. Pero incluso si no se aplica esta estrategia en concreto, un correcto trabajo en equipo tiene un efecto similar; de manera espontánea, los trabajadores se exponen a otros puntos de vista y a otras referencias que pueden enriquecer su manera de ver las cosas y de afrontar los retos.

Combinar los distintos puntos de vista de los miembros de un equipo ayuda a crear soluciones más efectivas a los problemas. Además, trabajar en equipo ayuda a compartir conocimiento y estimula el aprendizaje individual y del grupo.

El trabajo en equipo fomenta un objetivo común

Tener una meta común en mente es fundamental a la hora de priorizar proyectos y nuevas iniciativas. Cuando varios miembros del equipo trabajan en tareas individuales, contar con un objetivo del proyecto ayuda a alinear los entregables y a garantizar que se cumplan los objetivos.

El trabajo en equipo mejora las habilidades de resolución de problemas

Intentar resolver problemas de manera individual puede ser una tarea difícil. Es por eso que trabajar juntos como equipo puede ofrecer soluciones más rápidas y, a menudo, más efectivas.

Esto no solo ayuda a crear un proceso eficiente para la resolución de problemas, sino que el hecho de trabajar en equipo genera objetivos compartidos.

El trabajo en equipo mejora la cultura corporativa

La mayoría de las empresas se esfuerzan por lograr una buena cultura corporativa, pero no es tan fácil como tener charlas casuales en los pasillos u organizar un festejo todos los meses. La cultura corporativa implica hacer que los miembros del equipo se sientan escuchados y empoderados para hacer el mejor trabajo posible al mismo tiempo que necesitas generar un equilibrio entre la vida laboral y personal y un entorno de trabajo agradable en general.

Para desarrollar esa cultura, es necesario fomentar el trabajo en equipo y el compañerismo. Pasar tiempo juntos puede ayudar a construir este vínculo y, a su vez, mejorar las relaciones laborales y la cultura de la oficina o la fábrica.

El trabajo en equipo genera eficiencia

Desde la comunicación eficaz hasta la mejora de la cultura corporativa, el trabajo en equipo genera muchos beneficios. Entre los muchos beneficios que proporciona, crear eficiencia en el equipo es uno de los más importantes. Cuando hablamos de crecimiento de la organización, casi nada es tan efectivo como la eficiencia optimizada y organizada en torno a equipos.

Un equipo eficiente trabaja en conjunto para abordar rápidamente los problemas y las tareas diarias. Como resultado, los equipos eficientes usan los recursos de manera más efectiva y realizan sus objetivos más rápido.

El trabajo en equipo motiva a los equipos de alto rendimiento

Tener responsabilidad a los individuos y al equipo para rendir al máximo. Cuanto mayor sea el rendimiento de cada miembro del equipo, mayor será el rendimiento del equipo en general. Eso significa trabajo de alta calidad creado de manera eficiente.

El trabajo en equipo desarrolla las fortalezas individuales

El trabajo en equipo no implica solo el éxito del equipo, también involucra el desarrollo individual. Los miembros del equipo que buscan aumentar sus conocimientos pueden compartirlos con otros durante proyectos presentes y futuros.

Los miembros individuales del equipo desarrollan sus propias fortalezas, así como las fortalezas del equipo. Esas fortalezas podrían incluir la capacidad para resolver problemas de manera óptima, comunicarse eficazmente y combatir la procrastinación, las cuales son conjuntos de habilidades importantes que se deben desarrollar en toda organización.

El trabajo en equipo mejora las habilidades de toma de decisiones

Si bien la resolución de problemas y la toma de decisiones suenan similares, las habilidades para la toma de decisiones lo abarcan todo. Para ser hábil para la toma de decisiones, necesitamos desarrollar la confianza necesaria para tomar decisiones rápidas según el conocimiento y la experiencia que cada individuo ha desarrollado en su función.

El trabajo en equipo ayuda a mejorar estas habilidades al alentar a los miembros del equipo a responder preguntas y tomar decisiones en tiempo real. Es importante dar a los equipos la autonomía necesaria para que tomen estas decisiones por su cuenta con el fin de ayudarlos a desarrollar estas habilidades para tomar decisiones.

El trabajo en equipo reduce el estrés

El trabajo individual aumenta la carga de trabajo y las responsabilidades y esto puede provocar un aumento de estrés. Ya que el trabajo en equipo permite que tanto las tareas como las responsabilidades se repartan, el estrés disminuye.

El trabajo en equipo fortalece a las empresas ante el cambio

Las sinergias hacen más fuertes a las empresas ante los cambios o las amenazas que puedan obstaculizar sus objetivos. Los grupos fuertes, unidos y con metas claras son menos permeables a los contextos de crisis.

El trabajo en equipo generar estructuras más flexibles y participativas

Las empresas que apuestan por métodos de trabajo en equipo dependen menos de las jerarquías y sus integrantes tienen un margen de acción mucho mayor. Aparte, son el escenario perfecto para valores como la solidaridad, la colaboración mutua y el sentido de pertenencia hacia el grupo y la empresa en su conjunto.

Los equipos de alto desempeño requieren tiempo, dedicación, entrenamiento y recursos para que se inicien, puedan crecer y se desarrollen hasta lograr un óptimo funcionamiento, aquel que le permite asumir objetivos desafiantes y mantenerse con la flexibilidad requerida para innovar y promover ideas y proyectos fuera de la caja.

Reflexiones finales de grandes pensadores acerca del trabajo en equipo:

«El trabajo en equipo es el secreto que hace que gente común consiga resultados poco comunes.«(Ifeanyi Onuoha).

«Cuando formas un equipo, ¿Por qué intentas formar un equipo? Porque el trabajo en equipo construye confianza y la confianza construye velocidad.» (Russel Honore).

«Es increíble lo que se puede conseguir cuando a nadie le importa quién se lleva el crédito.» (Robert Yates).

«Si podéis reír juntos, podéis trabajar juntos.» (Robert Orben).»Si podéis reír juntos, podéis trabajar juntos. (Robert Orben).

«En el preciso instante en el que haces de ti el centro, has perdido el foco. El centro son las personas, siempre lo ha sido y siempre lo será.» (Chris Hill).

Moda, reciclaje y cambio climático !

El mundo de la moda no ha desacelerado su ritmo de producción y comercialización de ropa, sino más bien lo ha incrementado siguiendo una marcada tendencia hacia lo que se denomina: “the fast fashion”. Esto tiene consecuencias e impactos negativos sobre varios aspectos, entre los cuales está la generación de grandes cantidades de desperdicios de ropa, además de otros que inciden sobre la calidad y consumo de agua, y las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Según cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, hacer un jean requiere 7.500 litros de agua, lo que saciaría la sed de una persona durante siete años. Además, en todo el proceso (desde producir el algodón hasta transportarlo a la tienda) se emiten 33,4 kilogramos de carbono equivalente.

Algunos datos adicionales datos, publicados por ONU Medio Ambiente, pueden complementar la idea:

Cada año, la industria de la moda usa 93.000 millones de metros cúbicos de agua, lo que sería suficiente para satisfacer necesidades de consumo de cinco millones de personas.

Un 20% de las aguas residuales del mundo provienen del teñido y el tratamiento de textiles.

El 87% de las fibras que se usan para confeccionar la ropa se incinera o va directo a un vertedero. Y el 60% se desecha antes de que se cumpla un año desde su fabricación.

El rubro de los textiles es responsable del 10% de las emisiones globales de carbono, mucho más que los sectores de transporte marítimo y aéreo juntos. De seguir con este ritmo, las emisiones de gases de efecto invernadero correspondientes al sector de la moda aumentarán más del 50 % para 2030.

Se prevé que, si los patrones demográficos y de estilo de vida siguen su curso, el consumo mundial de ropa aumente de los actuales 62 millones de toneladas a 102 millones en 10 años.

Cada año se vierten en el mar medio millón de toneladas de microfibra, lo mismo que 50.000 millones de botellas de plástico. El peligro radica en que las microfibras no se pueden extraer del agua y, además, pueden permear las cadenas alimenticias.

¿Qué podemos hacer con la ropa usada?

¿Cómo podemos mitigar o minimizar los problemas de la cadena de valor?

La respuesta está en la circularidad, un ciclo que ya está dando muchos y buenos resultados en muchos ámbitos.

La circularidad se ha convertido en la gran esperanza de la moda, una industria que produce ropa a un ritmo frenético y la desecha con la misma rapidez, sin tiempo ni capacidad para digerirla. Cada año se confeccionan 100.000 millones de prendas en el mundo y, según cifras del último informe Pulse of the Fashion Industry elaborado por la Global Fashion Agenda, otras 92 millones de toneladas textiles acaban abarrotando los vertederos. Un problema que ni el reciclaje ni la segunda mano son capaces de mitigar, ya que solo el 13% acaba reciclándose. Tampoco ha surtido hasta el momento mucho efecto,  la máxima de comprar menos y mejor, con la que se intenta trabajar sobre la conciencia del consumidor.

La solución pasa por desafiar la forma lineal en la que se fabrican las prendas y nos relacionamos con ellas, repensando todos los elementos de la cadena, para promover un uso racional de los recursos, alargar la vida de las prendas y convertir eso que ahora llamamos desperdicio en un nuevo material útil. Suena demasiado ambicioso, ya que implementarlo no es fácil, pero tampoco una utopía.

Europa ha tomado la posta, como en otros apartados vinculados con el consumo y la lucha contra el cambio climático. En su Green Deal para construir un mercado “más amable con el medio ambiente, circular y energéticamente eficiente”, la moda, y en concreto lo que se conoce como fast fashion (su consumo rápido), están siendo analizadas. Al fin y al cabo, la industria textil supone el cuarto mercado con mayor impacto en el cambio climático, por debajo de la alimentación, el sector inmobiliario y los transportes, y según la Unión Europea, la ropa es el tercer producto más consumido, por detrás del agua y la utilización del suelo. Esta primera Estrategia para Textiles Sostenibles y Circulares fija una fecha límite, 2030, y aspira a que todas las prendas que se confeccionen en sus fronteras sean duraderas, reparables, reutilizables, reciclables y estén libres de toxinas y contaminantes. En otras palabras, que sean circulares.

Como señalan desde la Comisión Europea: “Los productores deben asumir la responsabilidad de sus productos a lo largo de la cadena de valor, incluso cuando se convierten en residuos. De esta manera, el ecosistema textil circular prosperará y estará impulsado por capacidades suficientes para el reciclaje, mientras que la incineración y el vertido textil se reducirán al mínimo”. Para lograrlo, el plan de acción introduce conceptos clave como el diseño circular o el pasaporte digital de producto, en el que se indicará el origen de los materiales que los componen y la forma de repararlos o reciclarlos. Unas medidas pensadas para empoderar al consumidor y evitar que el término circular se use con ligereza o como un reclamo más de consumo.

Diseñar en circular

Mariana y Carlota Gramunt, fundadoras de T_Neutral, plataforma que impulsa la transformación circular de las firmas, nos traen cifras muy reveladoras: “El 80% de los impactos de una prenda se pueden prevenir en la fase de diseño. Desde la elección de materiales de bajo impacto, la utilización de técnicas de patronaje zero waste [residuos cero] o asegurar la durabilidad, todas estas elecciones que se pueden tomar en la primera fase del desarrollo de una colección son clave a la hora de asegurar su circularidad y minimizar su huella”. Tras años al frente de su propia marca, Sidikai, se percataron de que incluso las prendas creadas de forma sostenible, en el sistema actual, son un potencial residuo: “En el momento en el que el productor la pone en el mercado, pierde completamente el control sobre su final de vida».

Con el objetivo de cambiar ese destino final, inspirándose en modelos que calculan la huella de carbono o plástica, desarrollaron la “Huella Textil”: un parámetro homogéneo y transversal que permite a los productores medir, reducir y compensar la cantidad de textiles generados durante el proceso productivo y comercial, así como su trazabilidad. La idea es identificar y cuantificar dónde se producen las grandes fugas textiles.  “La responsabilidad sobre la práctica y sobre el textil varía en cada caso”, según las fundadoras de T Neutral. Por ejemplo, en la fase de corte, se desperdicia alrededor de un 13% de la materia prima a nivel industria. También existe un alto porcentaje de desperdicio asociado a las devoluciones o la sobreproducción, que en muchos casos termina siendo quemado o intencionadamente hecho jirones para evitar su reventa en mercados secundarios.

Esta medición permite tener un control de la cadena y buscar la forma optimizar los recursos y mejorar su gestión. La responsable de Circularidad de Mango, explica que ese concepto de la circularidad comienza con el diseño:  “Para conseguir un mínimo residuo en el proceso de desarrollo del producto, estamos comenzando a diseñar prendas con tecnología de diseño digital 3D y así reducimos el número de muestras fabricadas”. Los textiles y el stock sobrante se recogen y envían a diferentes entidades donde se prioriza la reutilización y el reciclaje. Las dos fórmulas más habituales de reaprovechamiento son reintroducir ese residuo de nuevo en lo textil (lo que se conoce como upycling) o derivarlo a otras industrias como la automoción o la elaboración de mobiliario (downcycling).

El camino hacia la circularidad se asienta en tres pilares: alargar la vida de las prendas, apostando por tejidos y fabricaciones de calidad; impulsar los diseños circulares, haciéndolos más reciclables, con un único tipo de fibra y menos accesorios; y maximizar el aprovechamiento de los materiales utilizados y la reincorporación de las emisiones textiles.

El reto del reciclaje

Un interrogante que necesita ser respondido para desarrollar la industria del reciclaje, es si la misma cuenta con la estructura necesaria y eficiente para gestionar los desperdicios textiles y reincorporarlos en el mercado como nuevas materias primas. Según el último Análisis de recogida de ropa usada elaborado por Moda Re (la cooperativa dedicada a la gestión circular completa de la ropa usada de Cáritas), los tejidos preconsumo (los hilos y retales generados en el proceso textil, antes de convertirse en prenda) han adquirido un mayor interés. Conocer con exactitud su composición y color facilita su tratamiento. España se alza como el mayor productor de Europa de hilo reciclado, con unas 61.000 toneladas anuales, creado en su mayoría de excedentes de producción.

Las cifras no son tan optimistas cuando se trata de toda esa ropa posconsumo que tiramos en el contenedor. En Europa, que viene a la delantera en esta materia, los porcentajes de reciclado oscilan en torno al 12 % de los residuos textiles, de los cuales solo el 60% consigue aprovecharse. Recover es una empresa con sede en España que cuenta con más de 75 años de experiencia en trasformar los desechos textiles en fibras recicladas sostenibles. Alejandro Raña, su director de Desarrollo Empresarial, advierte: “Existen tecnologías prometedoras para la clasificación y el pretratamiento automatizados de las prendas, pero muchas de ellas aún deben perfeccionarse, y su implantación a gran escala requiere la interrupción de la actividad existente y fuertes inversiones de capital”.

Frente al reciclaje químico, que conlleva un enorme impacto energético y de emisión de gases de efecto invernadero, gana empuje el reciclaje mecánico. Con este último proceso, asegura Raña, todos los tejidos son potencialmente reciclables pero, para garantizar la calidad de la fibra resultante, la materia prima también se somete a unos estándares muy estrictos: se dividen por composición y color, se descartan las prendas con revestimientos de tela o hilos de lurex (un tipo de hilo de metal), y las fibras cortas que no son aptas para ser hiladas son consideradas residuo de proceso: “En el caso de las materias primas posconsumo, disponemos de un equipo automático para eliminar botones y cremalleras, pero es importante que haya una clasificación previa por material”, señalando uno de los grandes retos en materia de reciclaje: los tejidos mezclados.

¿De qué están hechas nuestras prendas?

Basta fijarse en la etiqueta de la ropa: en una prenda sencilla podemos encontrar una mezcla de algodón y acrílicos, y en unos simples calcetines, un cóctel de elastano, algodón y poliéster. En la actualidad, según el estudio Aprovechamiento de residuos textiles para otras aplicaciones en el diseño que recoge Moda Re, solo el 37 % de las prendas de las grandes cadenas son monomateriales. Uno de los directores de Moda Re trae a colación el siguiente concepto: “En el caso de que todos los elementos no puedan ser monofibra, lo ideal es que sean fácilmente localizables y extraíbles. El diseño circular cada vez tendrá más presencia en las colecciones, pero aún pasarán muchos años para que esas prendas lleguen a nuestros contenedores de recogida y, por lo tanto, a los circuitos de reciclaje”. Se destaca la dificultad que plantea la licra para el reciclaje y el calzado: “Actualmente estamos trabajando en pequeños proyectos experimentales de reciclado, pero en este campo, el camino a recorrer para conseguir un buen impacto de recuperación es mucho más largo y complicado que el de otros textiles”.

Del armario al contenedor (y vuelta al armario)

El círculo lo cierra un consumidor con una conciencia enfocada, dispuesto a alargar la vida de la prenda o despojarse de ella correctamente. En Europa, que como ya dijimos viene a la vanguardia en estos procesos de reciclado, las personas aún no están siendo debidamente formadas para el reciclaje textil porque la recogida separada de este residuo no es obligatoria. Sin embargo, en Europa existen diferentes y complementarias normativas, tales como la Ley de Residuos y Suelos Contaminados de España, que establece que a partir de 2025 será obligatorio. Vale decir, que además de encontrar en la calle los contenedores a los que estamos acostumbrados, se deberá incluir uno para textil de forma obligatoria.  Mientras, crecen las tendencias que proponen apoyar iniciativas voluntarias como la de las marcas que recogen ropa usada en sus propias tiendas o Municipios que llegan a acuerdos con empresas sociales para colocar contenedores de ropa en las calles.

Para reforzar este compromiso colectivo, las firmas Mango, Decathlon, H&M, IKEA, Inditex, Kiabi y Tendam han puesto en marcha la Asociación para la Gestión del Residuo Textil. Juntos buscan gestionar adecuadamente los residuos textiles y de calzado generados en España mediante un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada (SCRAP) con el que dar un impulso al modelo circular al que se dirige el sector.

No todas las prendas que no queremos se pueden considerar desechos. Muchas pueden reutilizarse (vía segunda mano), reusarse (destinándose a otras actividades) o reciclarse (transformándose en fibras textiles para usos industriales). Hasta hace poco, la inmensa mayoría de las prendas reciclables acababan convertidas en aislamientos acústicos, térmicos, bases de moqueta. La práctica total de esta transformación se producía después de un largo viaje a países como Pakistán o India, especializados en estas transformaciones de poco valor añadido y con un alto impacto negativo medioambiental. Hoy ya se ha iniciado un cambio de tendencia, que se va a acelerar en los próximos tiempos de generación, de nuevas hilaturas a partir de estos desechos. En última instancia encontraríamos los rechazos, prendas que no sirven ni para reciclar, que se queman para producir energía.

Otro interrogante es acerca de cómo debemos depositar las prendas, para que luego puedan ser recicladas. Tradicionalmente, la mejor manera era que la ropa que se depositaba en el contenedor estuviese limpia, a ser posible en buen estado de uso y protegida con una bolsa de plástico.  Sin embargo, las nuevas tendencias o perspectivas de reciclaje posconsumo que se están creando, están cambiando radicalmente algunos conceptos, por lo que incluso las prendas que ya tienen un desgaste excesivo o con agujeros o deformadas, también se pueden depositar en los contenedores. No se piensa que la solución sea la instalación de dos contenedores, sino que en pensar e implementar soluciones más fáciles, como el depósito en bolsas de diferentes colores. Lo que no se puede obviar, y por ende en lo que se debe insistir, es en la importancia de evitar ropa húmeda, grasienta o con manchas que puedan contaminar al resto. Porque el error más grave que podemos cometer en materia de reciclaje es no hacerlo.

La generación de una conciencia ambiental incrementada. nos tiene que contar a cada uno de nosotros como sujetos activos y comprometidos con la circularidad y el re uso de ropa, o de las fibras extraídas de las mismas, como un eslabón más de la cadena de valor de la moda, de lo contrario las leyes y normativas pueden tener un destino de fracaso, o un éxito parcial o relativo.

Desperdicio de Alimentos, Hambre y Cambio Climático !

Suena contradictorio que, mientras una parte importante de la población es afectada por problemas de alimentación, lo cual tiene una incidencia muy negativa sobre todo en el crecimiento físico y mental de los niños, del mismo modo exista el fenómeno del desperdicio y derroche de alimentos, y que ambas situaciones coexistan en un mismo núcleo urbano o social. Si bien este fenómeno adquiere características distintivas dependiendo del nivel de desarrollo socio económico, la incoherencia se manifiesta en todos los países del orbe.

Unos 1.300 millones de toneladas de comida producida para el consumo humano, o un tercio del total, termina en vertederos. Sin embargo, una de cada nueve personas en el mundo sufre de hambre. Un aproximado del 45% de las frutas y vegetales que se cosechan en todo el mundo se desperdician. La cantidad equivale a algo así como 3700 millones de manzanas. También se desperdicia el 30% de los cereales, o 763.000 millones de cajas de pasta, y de los 263 millones de toneladas de carne que se producen mundialmente cada año, se pierde el 20%, el equivalente a 75 millones de vacas.

En total, según cifras del Fondo de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se pierden sin más esas millones de toneladas de comida producida para el consumo humano, una exorbitante cifra que limita el aprovechamiento general a sólo el 66 % del total de alimentos producidos.

El desperdicio ocurre en todos los procesos de producción, cultivo, procesado, distribución y consumo. Es decir, tanto los agricultores, como las compañías, los restaurantes, así como los consumidores, tienen responsabilidad en la cantidad exorbitante de comida que se pierde. Ningún eslabón de la cadena de valor de la producción y comercialización de alimentos, se salva de contribuir con una porción de la torta del desperdicio. Ese 33% del que hablábamos se compone por un 10 % proveniente de la agricultura, un 5 % de las actividades post cosecha, un 8 % en la producción, comercialización y distribución de alimentos, y finalmente un 10 % en el consumo. En este último eslabón de la cadena, nos encontramos nosotros los consumidores finales con nuestro derroche.

Esto ocurre mientras existen 821 millones de personas que padecen de hambre en el mundo. Como ya dijimos, una de cada nueve personas sufre de inseguridad alimentaria, pero en realidad se producen alimentos más que suficientes para todos.

“Nuestras acciones son nuestro futuro” es un lema que se ha repetido durante los debates en jornadas de trabajo en ocasión del Día Mundial de la Alimentación (todos los 16 de octubre), que busca resaltar que un mundo sin hambre es posible, e invita a las personas a llevar a cabo iniciativas para lograr esta meta, que hace parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible acordados por todos los Estados miembros de la ONU en 2015.

Paradójicamente y más allá de todas las acciones y jornadas para generar conciencia, desde hace varios años consecutivos, el hambre sigue aumentando en el mundo. Estamos volviendo a los niveles de hace unas décadas, por lo que no podemos perder más tiempo a la hora de redoblar esfuerzos para lograr el objetivo global del Hambre Cero. Según los expertos en la materia, este objetivo que ha sido fijado para ser alcanzado en el año 2030, y más allá de la coyuntura actual, podría ser finalmente conseguido, si todas las naciones, todos los continentes, todos los sectores y profesiones unen sus fuerzas durante los años que quedan hasta la meta propuesta. Un nuevo lema se impone: “Actuar no es una opción, es un paso necesario para un futuro sostenible para todos”.

El desperdicio visto como una oportunidad

Una de las mayores acciones que se pueden realizar para llegar al Hambre Cero, es acabar con el desperdicio.  Varios jóvenes chefs y dueños de restaurantes se congregaron en una jornada organizada por la ONU, con el objetivo de compartir iniciativas que puedan cambiar la manera en la que sus negocios manejan y controlan el desperdicio, no sólo para aprovechar más la comida, sino para evitar la contaminación que se genera a partir de los residuos.

“Es impresionante que se desperdicie tanta comida, especialmente con tanta pobreza en el mundo y el costo que genera a las ciudades y municipalidades deshacerse de esos residuos”, aseguró, Christopher Williams, el director de ONU-Hábitat en Nueva York, agencia que dedicó su día oficial este año al manejo de los desperdicios.

Williams asegura que muchos jóvenes están dejando de ver el desperdicio como un problema, para convertirlo en una oportunidad. 

“El desperdicio es oro, y se puede hacer mucho dinero con él. Pero esto depende de la voluntad, la tecnología y las políticas, que deben combinarse para lograr ese fin. Si logramos que los restaurantes, los supermercados y los consumidores comiencen a tratar los residuos de manera diferente, algo que no es caro, generará mucho ahorro para las ciudades y los impuestos de los ciudadanos. Además, se puede convertir también en una mayor cantidad de puestos de trabajos”.

El ejemplo de “Fork”

Ana Caballero, es chef y la gerente de compras de Fork, uno de los restaurantes más importantes y pioneros en el manejo sostenible de los residuos de comida en Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos.

“Yo vengo de Honduras, me críe en una finca y con una mamá que hacía todo hecho en casa y todo fresco”, cuenta, diciendo que a veces ve cosas en la industria de restaurantes de Estados Unidos que la hacen reflexionar.

“El tema de desperdicio de comida es un gran problema, desde comida que regresa en los platos y como se maneja y también cuando se está preparando y se está botando mucho. Se necesita buen liderazgo y gente con un nivel de entendimiento, educación e interés para hacer estas cosas. Hay un déficit por seguro de buen manejo en restaurantes”.

Ana hizo un máster en cultura gastronómica con énfasis en ecología y sostenibilidad, y es por ello y por lo que ha visto de sus padres, que tenían una pequeña pizzería en Honduras, que ha querido implementar pequeños cambios en su nuevo trabajo, para hacer la diferencia.

“La manera en que se diseña un menú o se sirve comida es muy importante. Por ejemplo, si yo solo quiero la parte pequeña bonita de un calabacín, y lo queremos cortar en pedacitos perfectos, pero todo lo demás no se usa, allí hay un problema de diseño. Podemos tener una solución dentro del restaurante para usar las cosas que no estamos usando para el menú, pero hay muchos lugares que piensan que es más fácil botarlo, porque requiere mucho tiempo”.

En el caso de Fork, se usan las partes de vegetales que sobran en la cocina, como los pepinos, y se fermentan para hacer una salsa, que también se sirve con los platos al desayuno y al almuerzo.

“Este producto está hecho 100% con lo que ha sobrado, podría ir a la basura, pero tiene un valor. Recolectamos esto de una manera sistemática y organizada y hacemos   esta salsa que es muy deliciosa”.

También, se utilizan los sobrantes de la cocina o ingredientes que están a punto de echarse a perder para crear platos para el personal del restaurante que no están en el menú. Por ejemplo, se tiene un filete de coliflor en el menú que se corta de una manera específica y deja muchos sobrantes del vegetal, esos residuos se hornean y se pueden convertir en otro plato.

Ana explica que también a veces los restaurantes tienen muchos problemas con los residuos orgánicos, y esto depende mucho de donde estén ubicados y de las leyes de la ciudad o el municipio ya que, entre otros problemas, el camión de la basura no pasa todos los días o no es específicamente para recoger y procesar este tipo de desperdicios.

La importancia del manejo de los residuos orgánicos recae en que su descomposición genera gases de efecto invernadero, por ejemplo, metano y dióxido de carbono, los cuales influyen de manera muy negativa en el cambio climático.

“Si no podemos pensar de una manera sistemática y crear procesos sistemáticos estaremos hablando de soluciones toda la vida, o probando toda la vida. Hay muchas prácticas que son muy irresponsables que existen en todas las industrias y la de restaurantes no es la excepción”, asegura la jefa de compras de Fork.

Ana asegura que la mayoría de los restaurantes no cuentan con el tiempo o con la conciencia de la posibilidad de las prácticas más ecológicas respecto al manejo de la comida, y que las leyes y políticas a nivel local, regional e internacional pueden llegar a tener una gran influencia.

Ella pone como ejemplo la decisión de China de dejar de comprar residuos plásticos a los Estados Unidos. En 2017, ese país compró más de la mitad de los desechos reciclables exportados por el país, ahora sólo compra un 0.5%, lo que está generando un gran costo a las plantas de reciclaje para deshacerse de estos residuos, y por ende una nueva serie de requerimientos a las empresas.

“Nos ha hecho ser más responsables como país para manejar algo que es nuestro, en vez de mandarlo a otro lado. Cuando eso pasó y estuvimos viendo qué caro nos estaba costando ahora reciclar pues comenzamos a capacitar a nuestros meseros y cocineros para asegurarnos que todos tuvieran las mejores prácticas, porque si no lo hacemos bien, nos cobran”.

En otro ejemplo, recientemente la ciudad de Austin, Texas, Estados Unidos, implementó una nueva ordenanza que impide que los restaurantes eliminen el desperdicio de alimentos en los vertederos.

Ahora los negocios deben donar alimentos no consumidos, enviar los restos a granjas para utilizarlos como abono y deben capacitar a sus empleados sobre el manejo de los residuos según la ley que entró en vigor el 1 de octubre de 2018.

La ciudad tomó la decisión después de que un estudio determinara que más del 85% de la basura y el reciclaje provenían de negocios comerciales.

Otras medidas similares se han tomado en San Francisco, donde el 80% de los residuos no llegan a vertederos, en Seattle y en Nueva York, donde también se han creado iniciativas a nivel local que recogen la comida inutilizada para donársela a quienes más lo necesitan.

“La verdad es que tenemos que involucrarnos más en la política nacional y local, y ser más participativos. A veces se nos olvida la influencia que ellos tienen sobre nosotros y nosotros sobre ellos, debemos ser más activistas en el área”.

En América Latina, donde se desperdician alrededor de 348.000 toneladas de alimentos mientras 40 millones de personas pasan hambre, también se están comenzando a impulsar nuevas iniciativas para combatir este flagelo.

La FAO se ha asociado con el sector privado en varias iniciativas y lleva a cabo una campaña llamada “Save Food” o “Salvemos la Comida”. El tema se ha tratado en reuniones de alto nivel como la Cumbre de las Américas.

Una de las iniciativas de Save Food consiste en una serie de manuales para niños de cuatro grupos de edad diferentes que promueven el conocimiento de las consecuencias económicas, sociales y ambientales del desperdicio de alimentos y las ventajas de prevenirlos.

“La ONU tiene tres roles en esta problemática. El primero es reunir a quienes redactan las leyes, con académicos y la sociedad civil para tener discusiones al respecto. El segundo, documentar lo que está pasando y crear una plataforma de intercambio de soluciones, porque se trata de un desafío universal. La tercera es la agenda normativa, poner presión a los Estados miembros sobre sostenibilidad y crear modelos económicos que sean menos dañinos para el planeta. Debemos mantener la conversación viva”, asegura el director de ONU-Hábitat.

Hemos compartido la visión de algunos integrantes de la cadena de valor, en este caso la de los restaurantes, por lo que gracias a ellos estamos conociendo algunos de los problemas y oportunidades derivadas, que se podrían capitalizar para no disminuir el desperdicio de alimentos.

En cada uno de los eslabones de la cadena de valor de la producción de alimentos, nos encontramos con situaciones parecidas, donde los cambios para dejar de desperdiciar alimentos, y trasladar los mismos a los sectores en donde faltan, son impostergables.

Las sociedades más desarrolladas cobran altos precios por disponer y tratar los residuos, en donde por supuesto se encuentran gran parte de los alimentos desperdiciados. Esta práctica debiera ser copiado por todas las regiones del orbe, de modo tal que se adopten buenas prácticas para no desechar alimentos y darlos previamente a quienes los necesitan.

Por otro lado, no desechar alimentos implica contribuir positivamente a disminuir la emisión de gases de efecto invernadero, y en última instancia lo que no se pueda evitar ser tirado, podría ser tratado en plantas de procesamiento para producir biogás y energía eléctrica o térmica de fuente renovable, las cuales podrían captar de manera sustentable estos residuos urbanos orgánicos, para darles valor y contribuir en la lucha contra el cambio climático.

Como ocurre en tantas circunstancias los ODS (objetivos de desarrollo sostenible) no se encuentran aislados, sino más bien operando como un conjunto solidario y articulado. Luchar contra el hambre cero, implica asimismo luchar contra el los efectos del cambio climático y la sostenibilidad general de nuestro planeta.

Los mandatos de la belleza!

El debate sobre los cánones imperantes en materia estética se ha agudizado en los últimos días producto de un nuevo fallecimiento. En este caso se trata de una modelo, que sufrió las consecuencias mortales de una práctica o cirugía estética llevada a cabo varios años atrás. No se trata de un caso aislado, ya que estas noticias se repiten continuamente. Existe una investigación judicial en curso respecto de la mala praxis del cirujano involucrado en el caso de la modelo, el cual ya se encuentra condenado por una causa previa, aún sin sentencia firme.

La idea no es discutir o conversar respecto de las estadísticas de las personas fallecidas producto de cirugías o prácticas estéticas. Cada uno de nosotros es libre de decidir acerca de estas prácticas, y forma parte de la esfera de decisiones íntimas sobre nuestro cuerpo y apariencia. La idea no es indagar acerca de la naturaleza acertada o errada de las elecciones personales, como así también del universo de situaciones encontradas, tales como prácticas estéticas inescrupulosas, delictivas o reñidas con procedimientos sanos e inocuos.

El lamentable deceso de una persona joven, pone en el tapete cuestiones más profundas, que tienen que ver determinados mandatos que operan en el trasfondo de las decisiones personales, actuando como una especie de marco regulatorio de hecho, sobre todo para las personas que quieren acceder a determinados espacios donde estos lineamientos no escritos imperan. Estos mandatos están por encima de muchas cuestiones, incluyendo el de mantener una condición saludable, ante todo.

A continuación, les transcribo un artículo periodístico donde se recoge la mirada de varios profesionales, los cuales se refieren a temas vinculados y cómo romper con los paradigmas.

El canon de belleza, un estereotipo para romper

Si bien están teniendo lugar movimientos que buscan promover el amor propio, el mostrar cuerpos reales y distintos, el canon de belleza sigue teniendo una fuerte influencia en la sociedad del siglo XXI. Este canon se define como el prototipo que reúne las características de lo que una sociedad considera convencionalmente como bello, atractivo, perfecto, ya sea la figura humana o un objeto. Es la “belleza hegemónica”, que cambia a lo largo de la historia y varía dependiendo las distintas culturas.

Según la socióloga Emilce Vega Espinoza, cuando el canon cambia, “va cambiando la forma en la que las personas percibimos lo bello, es decir, nuestra percepción de qué es lindo, qué es feo, qué es estar bien, qué es estar mal. No estar bien desde lo sano, desde la salud, sino estar bien en función de ese parámetro que impone la sociedad”.

A través de Instagram, se sondeó a un grupo de jóvenes con el fin de conocer sus distintas experiencias con respecto al canon de belleza y cómo este influye en ellos/as.

El 64 % de las 337 personas sondeadas no sabía lo que es “el canon de belleza”, mientras que el 36 % sí. Además, luego de explicar la definición de este concepto, se preguntó qué tipo de experiencias habían tenido relacionadas con este canon. Dejamos a continuación algunas de las respuestas.

– “No sentirme linda por no encajar en ese estereotipo”.

– “El estereotipo de la mujer argentina es… si no sos flaca, no existís”.

– “Creo que es re explícito en todo, pero ejemplos muy gráficos son los que se dan en boliches. Tipo, si sos linda, pasás de toque, vienen y te regalan todo tipo de trago, pasas a VIP o gratis y, por ahí, hay otra piba esperando hace 2 horas y, como no es TAN el estereotipo, queda afuera”.

– “No encontrar ropa que me quede por estar ‘panzón’ y que te lo hagan notar”.

– “No sentirme cómoda con mi cuerpo por querer cumplir con esos cánones de belleza”.

– “Percepción distorsionada de mi físico porque todas en todos lados son flacas”.

– “Autoimposición de depilarse para no sentirse incómoda en reuniones sociales (incluso + cuando las juntadas son todas entre mujeres)”.

– “El concepto ‘No llego al verano'».

– “No encontrar ropa ‘moderna y linda’ con talles más grandes”.

– “Si te seguís cortando el pelo, vas a parecer hombre”.

– “No sentirme linda por no encajar en ese estereotipo”.

– “¿Por qué no te cortás el pelo? Parecés una gitana”.

– “Estás flaca”. “Estás demasiado flaca”. “Engordaste, pero mantente ahí, porque más ya es

mucho”. “Tenés raíces”. “Estás muy blanca”. “¿Siempre te salieron tantos granitos?”. “Cortate el

pelo, ya no se usa largo”.

– “¿Estás comiendo? Te ves desnutrida”. “Ahora que tenés más cuerpo, estás más linda”.

Según el psicólogo, Mauricio Girolamo, hay un “constante bombardeo de imágenes de alto contenido estético, donde la posición, la figura, el tamaño de los labios u otras partes del cuerpo empiezan a marcar un formato de altísima exigencia para lograr un estándar de delgadez extremo. Las imágenes empiezan a marcar una suerte de presión social, en la que también hay mucha pose, una foto muy guionada, que no es la vida común”.

Además, remarca que, sobre todo en nuestro país, hay mucha presión en lo estético: “Argentina es el segundo país en el mundo con mayor cantidad de trastornos en la conducta alimentaria. Por lo tanto, hay una cuestión estética muy fuerte, tanto sobre el hombre como sobre la mujer. Hay trastornos alimentarios predominantemente en la mujer, pero también en los hombres hay trastornos anoréxicos, bulímicos, trastorno por atracón, vigorexia y otros más”.

“Las redes sociales nos imponen a las mujeres y a los hombres una realidad ficticia, nos hacen creer que todas somos 90-60-90, que todas tenemos que ser así y responder a ese canon de belleza, lo que afianza un proceso o un estereotipo de hombres y mujeres que no son los reales. Creo que las redes sociales afianzan y también generan conflictos en cada uno de nosotros”, nos dijo la socióloga Vega Espinoza.

A su vez, le preguntamos a la psicóloga Verónica Griffo si consideraba que las mujeres en la actualidad son más independientes respecto del canon de belleza que antes. “Hay una gran evolución, la mujer ha logrado independizarse en muchos aspectos, pero respecto de la belleza, creo que no. Hoy hay aún más presión. Demasiados medios de comunicación, demasiadas publicidades, demasiada tecnología. Esto ayuda aún más a convertirnos en personas dependientes de un modelo establecido”, respondió Griffo.

Romper con la hegemonía

Mientras tanto, en las redes sociales están tomando fuerza distintos movimientos que buscan romper con este canon y promover el amor propio. Según Vega Espinoza, “todos los activismos, tanto en las redes sociales como en la realidad misma, están rompiendo con ese canon de belleza. Nos están llevando a aceptarnos tal como somos. Si bien hay un núcleo duro de personas que siguen pensando en estos estereotipos irreales de mujeres y hombres, estos activismos comienzan a ser parte de lo cotidiano”.

Agus Cabaleiro (@onlinemami_) es una de las encargadas en llevar esta bandera, hablando sobre el tema y siendo activista del movimiento body positive.  Hace algunos meses se hizo viral uno de sus videos, en el que les exigía a las marcas de moda que aplicaran en la práctica lo mismo que comunican en sus publicidades, poniéndole fin a su doble discurso. Además, sostiene que se necesita de las marcas para poder generar un cambio.

El reclamo por parte de Cabaleiro viene motivado porque algunas marcas en sus publicidades eligen a mujeres con cuerpos diversos para publicitar su producto o servicio, con el fin de mostrar los distintos cuerpos que existen, pero, en la práctica, hacen todo lo contrario.

Una de las marcas que hace algunos años viene lanzando publicidades con el objetivo de romper con el prototipo de belleza y darles lugar a mujeres comunes, buscando que usuarios y usuarias se sientan identificados/as con la publicidad, es Dove. El psicólogo Mauricio Girolamo consideró que su publicidad “logró un impacto muy bueno, muy positivo, porque la mayoría de las mujeres se sintieron identificadas con una mujer más común”. 

Sin embargo, Emilce Vega Espinoza considera que las publicidades “promueven el amor propio y la igualdad y logran un efecto, pero es efímero, no perdura en el tiempo, lamentablemente”.  

“Creo que son los movimientos activistas, es decir, la posibilidad que tenemos todas las mujeres de aceptarnos y contagiar, por ejemplo, a otras mujeres o a los hombres, de igual manera. Eso es, creo, lo que mayor fuerza tiene, lo que va a venir a cambiar ese parámetro desde nuestra cabeza. Es decir, no solo pensarlo, sino también hacerlo y, en ese hacerlo, que sea representativo para la sociedad”, agregó.

“Si bien en el inicio de la adolescencia hay un momento de inseguridad, creo que luego las mujeres han logrado ser más independientes en relación con las exigencias del entorno. Son más seguras, saben que pueden ser distintas, que no todo depende de ser parecidas a una modelo. Así lo veo y creo que, en ese sentido, si bien siguen existiendo los trastornos en relación con el físico, es decir, los trastornos de ser más flaca o de adelgazar a cualquier precio, han disminuido. Existen, pero han disminuido. También, eso ha favorecido que los adultos hayan entendido las exigencias en relación con ese tema: ya no quieren la hija perfecta, la hija bella, sino que apuntan a otros valores. En ese sentido, diría yo que está cambiando y ayuda a las mujeres a ser más independientes”, nos dijo la psicóloga Mónica Escobar.

Sin embargo, Mauricio Girolamo considera que, en la actualidad, la mujer sigue siendo “victima de toda una manipulación relacionada con la estética. Se persigue fuertemente la imagen. En el colegio secundario, más del 60 % de las chicas ya empiezan a hacer alguna dieta, lo que es bastante llamativo y para nada normal”. Además, remarca que es algo de nuestro país, ya que, en otros países, la situación es diferente.  

Como menciona en su post Agustina Cabaleiro, la sociedad argentina necesita que sus marcas no solo difundan publicidades que muestren diversos tipos de personas con sus respectivos cuerpos, sino que también en sus locales estas personas se sientan a gusto, evitándoles un mal momento. En síntesis, que lo que se comunique se aplique correctamente en la práctica, así las personas dejan de sentir esa presión estética que mencionó el psicólogo Girolamo, quitándole el papel que tiene la imagen como representante de la persona.   

La idea de transcribir este artículo periodístico es la de poner en el tapete la discusión de fondo, que es precisamente acerca de los “mandatos de la belleza”, y como estos afectan a la hora de optar por prácticas estéticas u otros procedimientos, que nos permitan ingresar en ese mundo o universo paralelo.

La salud está en un segundo o tercer plano, cuando por el contrario debería ser lo primario y sustancial y lo que se debiera promover desde los medios de comunicación y las políticas activas, para contrarrestar una marcada tendencia por exaltación de marcos estéticos y de belleza, los cuales por cierto no solo son privativos de la mujer, sino que también afectan a los hombres con un impacto cada vez más creciente.

Cada uno de nosotros en nuestros ámbitos de influencia, sean sociales y familiares, puede adoptar un marco de referencia distinto, colaborando para que “los mandatos de la belleza” no sean determinantes y decisivos, apoyando iniciativas más vinculadas con el cuidado de la salud física y mental.  

Podemos ser actores responsables y comprometidos, sin duda.

El hombre y sus mitos

Nuestra especie a lo largo de su derrotero histórico ha intentado, por momentos de manera incesante, conseguir u obtener determinados objetos que, revistiendo un carácter simbólico, le permitieran adquirir nuevas habilidades, extender su horizonte de vida o darle las riquezas necesarias como para facilitarle los recursos o mejorar su calidad de existencia. La mitología es tan antigua como el hombre mismo, caracterizada por personas que la crean, otras que la difunden, y otras tantas que se encargan de matizarla con conceptos espirituales, ocultistas o como contrapartida reveladores. La tradición oral o escrita contiene varias quimeras o leyendas, las cuales han ido encontrando adeptos en cada etapa histórica, despertando cada tanto de un relativo letargo, desde la mano de nuevos puntos de vista, hallazgos o descubrimientos relacionados.

La literatura fantástica, ficcional o de fábulas, ha introducido en su narrativa varios de estos objetos de culto, porque encajan a la perfección con la naturaleza mitológica del hombre, que surge desde la idea misma que fue creado a imagen y semejanza de uno o varios dioses, dependiendo de la religión, origen racial o cultural de donde provenga. La naturaleza mítica del hombre ha impulsado a los pensadores y escritores a describirla y atesorarla, como una legítima e indiscutida fuente de inspiración, incluyendo por supuesto una categoría especial, bastante atractiva, que es la de los “héroes mitológicos”. En esta clase se pueden incluir personajes tales como el Rey David, el Rey Arturo, Ulises, Atila, El Rey Enrique, y tantos más que habrían de ser necesarios varios volúmenes, para contener toda la información desprendida de sus ideas y sus acciones. Cada cultura, en ocasión de cada momento histórico ha sido capaz de anclar su fragilidad en el basamento sólido de aquellos que todo lo pueden, por su fortaleza, su pensamiento o su grandeza, condensada en la figura de un titán, dios o semidios.

Volviendo a los objetos de culto, hay dos en particular que llamaron mucho mi atención siendo niño. Ellos fueron incluidos en algunos cuentos que, escritos por mí de manera improvisada, quedaron arrumbados en la gaveta de un escritorio, porque nunca adquirieron un vuelo tal que ameritara que vieran la luz, lo que no implica que no hayan estado siempre dando vueltas por mi cabeza, siendo siempre una parte sustancial de mis fábulas y sueños imposibles.

La Legendaria Piedra Filosofal

A pesar de su nombre, la piedra filosofal no era necesariamente una roca, sino una sustancia de naturaleza indefinida que tendría la capacidad de transformar metales básicos en preciosos a través de un proceso llamado crisopea o argiropea (cuyo significado en griego es, respectivamente, “creación de oro” y “creación de plata”).

Esto se conseguía supuestamente fundiendo el metal original y mezclándolo con un fragmento de piedra filosofal, cuyo contacto lo transformaría en oro o plata. El concepto tiene en su base una cierta lógica científica inspirada en las reacciones químicas, puesto que mediante la simple observación se puede ver que ciertas sustancias, al mezclarse con otras, se transforman: un ejemplo muy simple es la oxidación del hierro. Por supuesto, estas reacciones no tienen nada que ver con el paso de un elemento a otro, para lo cual habría que alterar el número de protones de los átomos, pero en aquella época tales conceptos eran desconocidos.

Se creía que se podía obtener oro y plata fundiendo otro metal y mezclándolo con un fragmento de piedra filosofal, una idea inspirada en las reacciones químicas.

El reto era “simplemente” hallar la sustancia capaz de producir oro y plata y a lo largo de los siglos se propusieron muchos ingredientes para la mezcla, a los que se atribuían propiedades transformadoras. Algunos de los que se mencionan más frecuentemente son la pirita, un mineral muy común compuesto de hierro y azufre que al golpearla con ciertos metales desprende chispas; y el ácido tartárico, que se puede obtener de varias plantas y del mosto de las uvas, y que en contacto con otras sustancias da como resultado la precipitación de sólidos y el cambio de color en los líquidos.

Finalmente, en 1980 el científico Glenn T. Seaborg logró mediante un experimento de física nuclear transmutar plomo en oro, pero el elevado coste del procedimiento y la minúscula cantidad de oro obtenido hacían inviable cualquier uso comercial; lo que no resta mérito al hecho de ser la persona que más se ha aproximado a inventar la piedra filosofal.

De la pluma de la genial escritora Joanne Rowling, más conocida como J.K. Rowling, el mito vuelve a tomar fuerza, en el libro “Harry Potter y la piedra filosofal”, el cual es el primer libro de la heptalogía acerca del joven mago Harry Potter. Este libro es uno de los más vendidos y traducidos de la historia, superado levemente por Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.

En el capítulo 16 (último del libro) titulado por la autora como “El hombre con dos caras”, la trama se construye en torno al personaje de un mago llamado Quirrel. Harry se sorprende de encontrar a este malvado en búsqueda de la piedra filosofal y pretende evitar que él se apropie de la misma. Quirrell revela que trabaja para Voldemort (el mago más malvado del universo de los magos), que él fue quien entró en Gringotts (un castillo) para robar la Piedra Filosofal. Quirrell dice que él fue el que embrujó su escoba en el partido de quidditch (una especie de deporte sobre escobas voladoras). Y que, en realidad, Snape (un mago bueno) quería hacer la contramaldición. Dice que ha ido hasta ahí buscando la Piedra Filosofal, para dársela a su amo. Detrás de Quirrell está el espejo de Oesed, y según Quirrell, la piedra está atrapada dentro del espejo. Una voz aparece de la nada. «Usa al muchacho», dice la voz. Quirrell se quita el turbante de su cabeza, y donde debería estar su nuca, está la cabeza de Voldemort.

Harry se ve al espejo y en su reflejo ve que el Harry reflejado tiene la Piedra Filosofal. Harry entonces siente un peso en su bolsillo: de alguna forma, había obtenido la piedra.

Voldemort le dice a Harry que necesita la piedra para sobrevivir, y le pide a Harry que se una a él. Harry se niega y Quirrell trata de matarlo, pero al tocarlo, Quirrell empieza a quemarse vivo. Harry se da cuenta que debe tocar a Quirrell para matarlo, pero de repente se desmaya.

Harry Potter se despierta en la enfermería. Dumbledore (el director del colegio de magos y enemigo acérrimo de Voldemort) aparece y le dice que Quirrell ha muerto y el fantasma de Voldemort ha escapado. Además, dice que la Piedra Filosofal será destruida. Dumbledore también revela que él fue el que le envío una capa de invisibilidad para ayudarlo en su cometido. Finalmente, Dumbledore dice que el único que obtendría la piedra sería el que se mirase en el espejo y deseara encontrarla, pero no utilizarla.

Como se puede apreciar uno de los libros más vendidos de la historia, basa todo su argumento en un mito central que es la existencia de una piedra filosofal, y unos de los conceptos más fuertemente arraigados, la división entre el bien y el mal. Con esa simpleza de trama, se ha constituido en una lectura de culto, valiendo la consecución de numerosos premios para su genial escritora.

La expedición Parker, “en busca del arca perdida”

Seguramente, cuando pensamos en el Arca de la Alianza (un cofre de madera revestido de oro que, según el Libro de Éxodo, contenía las dos tablas de la Ley que Moisés bajo del monte Sinaí) a muchos de nosotros nos viene a la mente la figura del personaje cinematográfico de Indiana Jones, encarnado por el actor norteamericano Harrison Ford, quien iba en su busca enfrentándose a todo tipo de peligros. Pero las aventuras del intrépido arqueólogo que buscaba el Arca de la Alianza tal vez tengan más visos de realidad de lo que en un principio pudiera parecer. Y es que son muchos los que han pretendido encontrar el legendario objeto a lo largo del tiempo, sobre todo bajo el Templo de Salomón en Jerusalén.

Pero, ¿se conoce la ubicación exacta del Arca de la Alianza? ¿Por qué buscarla bajo el Templo de Salomón? El médico, filósofo y astrónomo Maimónides atribuyó a un judío llamado Arabaita la frase siguiente: «Cuando Salomón mandó levantar su Templo pronosticó su destrucción e hizo construir una cueva secreta, muy profunda, donde Josías dio instrucciones de esconder el Arca de la Alianza». Esta cita parece indicar la ubicación exacta del legendario objeto y pudo, asimismo, haber inspirado a un grupo de aventureros que se embarcaron en una peligrosa expedición que en 1909 partió hacia Jerusalén con el propósito de localizar tan codiciada reliquia. Pero finalmente estos decididos expedicionarios acabarían provocando un grave incidente diplomático entre el Imperio otomano y el Reino Unido.

Corría el año 1909 cuando un buque británico atracaba en el puerto de Jafa llevando consigo a un grupo de aventureros que tenía un claro objetivo en mente: encontrar el Arca de la Alianza. Su llegada a Tierra Santa era la culminación de un proyecto encabezado por el poeta y filólogo finlandés Valter Henrik Juvelius, el cual estaba convencido de poseer la clave necesaria para descubrir el Arca. Aquella clave era un código numérico basado en el número 7, que estaba hábilmente oculto en el libro de Ezequiel y que revelaba, según Juvelius (y un médium que apoyaba su teoría), la ubicación exacta de la sagrada reliquia.

Pero para emprender esta apasionante aventura, Juvelius necesitaba liquidez, así que buscó socios que se la pudieran proporcionar. Para ello, convenció a varios británicos ricos, algunos de ellos miembros de la aristocracia, para que se unieran a él y financiaran su increíble proyecto. Entre ellos se hallaba Montagu Brownlow Parker, quinto conde de Morley, que iba a ser quien se encargase de conseguir los permisos necesarios para excavar en Jerusalén (los cuales se obtuvieron gracias a jugosos sobornos), Consuelo Vanderbilt, duquesa de Marlborough, y el industrial estadounidense Philip Armour. A todos ellos, Juvelius consiguió sacarles 25.000 libras (aunque podría haber obtenido mucho más si no hubiera rechazado las ofertas de algunos inversores).

De este modo, en otoño de 1908 se constituyó una empresa bautizada con las iniciales de los principales participantes en tan ambiciosa aventura, JMPFW Ltd. Las letras correspondían a Juvelius, el ingeniero sueco Johan Millén, Montagu Brownlow Parker, el empresario George Fort y el capitán de barco Frederick Waughan. La empresa obtuvo el visto bueno del Imperio otomano, pero solamente a cambio de la mitad de las acciones de la empresa. Los expedicionarios se vieron obligados también a contratar los servicios de Hagop Makasdar, un intérprete recomendado directamente por el gran visir del sultán, quien, además, les asignó dos supervisores, Abdulaziz Mecdi Efendi y Habip Bey (futuros líderes del partido conservador).

Una vez en Jerusalén, los trabajos de búsqueda empezaron de inmediato y se extendieron a lo largo de tres años. Durante todo aquel tiempo, los componentes de la conocida como «Expedición Parker» (llamada así por el conde de Morley) drenaron el túnel de Siloée incluso cambiaron el curso del agua de la fuente de Gihón, uno de los principales puntos de suministro de la ciudad. Y aunque los aventureros lograron encontrar restos de cerámica, una antigua letrina, algunas tumbas y restos de fortificaciones (todo lo cual puso en alerta a otras expediciones que trabajaban en la zona), la esquiva Arca de la Alianza seguía en paradero desconocido.

La noticia de estos intrincados trabajos de búsqueda llegó a oídos del barón Edmond de Rothschild, un banquero y filántropo francés que había subvencionado asentamientos judíos en la ciudad y que, disconforme con la idea de que el Arca de la Alianza y otros tesoros del rey Salomón pudieran acabar en manos gentiles (personas no judías), compró las tierras donde la Expedición Parker estaba excavando, prohibió el acceso a ellas y encargó su propia búsqueda al arqueólogo francés Raymond Weill. Rothschild dio de plazo hasta el otoño de 1911 para que la Expedición Parker finalizara sus trabajos y luego tendrían que marcharse con todo su equipo. Pero los buscadores hicieron caso omiso y centraron sus excavaciones en el Monte del Templo. Mientras tanto, Juvelius y el resto de la expedición continuaron con su política de sobornos a las autoridades locales, entre ellas el gobernador otomano, Azmi Bey, y el guardián hereditario de la mezquita de al-Aqsa, el jeque Khalil al-Zanaf, para que les concedieran su autorización ya que estaban trabajando en una zona prohibida.

Una noche, los miembros de la expedición, que trabajaban disfrazados de árabes, fueron sorprendidos en el Monte del Templo por un guardia al que no habían logrado sobornar. Las autoridades consideraron aquel acto una tremenda afrenta y un sacrilegio para todos los judíos y musulmanes, ya que aquel era un lugar sagrado para ambas confesiones.

Tras el escándalo mayúsculo, y con las autoridades tras ellos, los miembros de la Expedición Parker huyeron a bordo de un yate. Mientras tanto, no hacía más que crecer el rumor de que se llevaban consigo los tesoros del rey Salomón, entre ellos el Arca. El clamor popular se tradujo en huelgas y manifestaciones en contra de las autoridades locales y occidentales por lo ocurrido, lo que provocó que se tuviera que convocar una comisión de investigación que acabó dictaminando la destitución de Azmi Bey y de Khalil al-Zanaf.

De nuevo en Gran Bretaña, Parker se defendió de quienes lo acusaban de haber realizado un trabajo poco científico, pero cuando las aguas volvieron a su cauce, en 1911 solicitó de nuevo un permiso para volver a Jerusalén, algo que finalmente no pudo hacer porque las autoridades locales le denegaron la entrada. Decepcionado, Parker acudió de nuevo al gobierno de Constantinopla para intentar solucionar el problema, mientras Raymond Weill, el arqueólogo francés contratado por el barón de Rostchild, empezaba sus excavaciones de manera oficial. Finalmente, en 1914, Montagu Parker se reincorporó al ejército tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, y aunque nunca consiguió descubrir el paradero del Arca de la Alianza, sí logró ser considerado un héroe ya que fue condecorado con la Croix de Guerre francesa, aunque al parecer nunca llegó a entrar en combate.

Por su parte, Juvelius regresó a su país en 1910 y retomó su trabajo como director de la biblioteca municipal de la ciudad de Vyborg. Unos años después, en 1916, y bajo el pseudónimo de Heikki Kenttä, Juvelius publicó un libro de cuentos titulado Valkoinen kameeli (El camello blanco y otras historias de Oriente), uno de cuyos relatos, La verdad sobre la profanación de la mezquita de Omar, era una recreación personal de lo ocurrido en Jerusalén unos años atrás.

Como en el caso de la piedra filosofal, nuevamente la literatura se encarga de rescatar a los mitos y objetos de culto, de modo tal de hacerlos perdurar y vivir por siempre.

Escritores afamados y exitosos, han sido capaces de darse cuenta que la «naturaleza mítica del hombre» no se resiste a las leyendas, por lo que incluirlas en su narrativa es un condimento necesario para triunfar.

Situación de las Infancias

Cada tercer domingo de agosto celebramos en nuestro país, el día de las infancias, antiguamente denominado día del niño. Los más pequeños son motivo de interés en todo el mundo, siendo el 20 de noviembre la fecha instituida por Naciones Unidas como “Día mundial de los derechos del niño”. En muchos ámbitos sucede que las declaraciones fundamentales sobre derechos, sirven como guías base para orientar las acciones en la materia, pero al mismo tiempo esos postulados no cuentan con el respaldo necesario para que cristalicen.

Los bajos niveles de desarrollo económico, la pobreza y la falta de educación, que se encuentran vinculadas formando parte de un problema mayúsculo global, atentan contra la posibilidad de que los niños prosperen, crezcan y se desarrollen adecuadamente. En las plataformas políticas de campaña no existen menciones directas a los problemas que enfrenta la niñez, porque la mayoría de los programas, cuando los hay, intentan seducir a los votantes, muchos de los cuales, son padres responsables de la crianza y educación de los niños. De manera indirecta, mejorar la situación de las familias, implica por añadidura mejorar la de los niños, pero esto no es del todo cierto, porque hay otros actores involucrados en el contención y educación de los niños, como por ejemplo las escuelas.

En el portal de la ONU, que tiene un organismo dedicado a las infancias que se llama UNICEF, es posible encontrar una mirada global respecto de la situación de la niñez, partiendo primero de una breve reseña histórica, la cual es recomendable leer. Me parece oportuno compartir este contenido que arroja luz sobre la situación de la niñez en el mundo, siendo este un resumen de un informe mucho más completo.

Estado Mundial de la Infancia

Todo niño tiene derecho a la salud, la educación, la protección. Además, las sociedades deben participar en ampliar las oportunidades de desarrollo durante la vida de los niños. Aun así, a millones de niños en todo el mundo se les niega o limita el acceso a este tipo de oportunidades por el país, el sexo o las circunstancias en las que han nacido.

La pobreza afecta a los niños de manera desproporcionada. En todo el mundo, 1 de cada 6 menores vive en un contexto extremo de carencias, sobreviviendo con menos de US$ 1,90 al día. Sus familias no pueden pagar la atención sanitaria que necesitan o la nutrición que precisan para su correcto desarrollo. Privaciones que dejan una huella duradera; en 2019, casi 149 millones de niños menores de cinco años sufrieron retraso en el crecimiento.

A pesar del gran progreso en escolarización que se ha visto en muchas partes del mundo, más de 175 millones de niños no están matriculados en educación preescolar. El perderse esta etapa educativa fundamental para su desarrollo tiene un impacto enorme, y cementa las profundas desigualdades a las que se enfrentan desde el comienzo de sus vidas. Actualmente, según un informe de la UNESCO de 2017, 6 de cada 10 niños abandonan la escuela primaria sin alcanzar niveles mínimos de lectura y matemáticas. Un desafío que es agravado por la duración cada vez mayor de los conflictos armados.

Los niños y los conflictos armados

Hace más de veinte años que el mundo se unió para condenar y movilizarse contra el uso de niños en los conflictos armados. Desde entonces, se ha liberado a miles de ellos gracias a los planes de acción dispuestos por el Consejo de Seguridad de la ONU y a otras acciones diseñadas a acabar y evitar el reclutamiento y utilización de niños por fuerzas y grupos armados. Sin embargo, todavía existen importantes retos para conseguir proteger a todos los niños cuyas vidas y desarrollo se ven amenazadas por un conflicto bélico.Más de 400 millones de niños viven en países o zonas afectadas por los conflictos armados.

Millones de niños y niñas de todo el mundo, muchos de ellos solos o separados de sus familias, son desplazados por los conflictos armados. Como resultado, estos niños se encuentran en una situación de riesgo y vulnerabilidad extrema en – o alrededor – de campamentos y otras zonas de refugiados. Es necesario que se actúe con urgencia para aliviar la difícil situación en la que viven los menores desplazados por estos conflictos. El Secretario General de la Naciones Unidas anima a los Estados Miembros a respetar los derechos de los niños refugiados y desplazados y a prestarles los servicios de apoyo necesarios.

La violencia contra los niños

El derecho de los niños y niñas a la protección contra la violencia está consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño. Sin embargo, mil millones de niños sufren cada año alguna forma de violencia emocional, física o sexual. Y en lo que tardas en leer este texto, digamos cinco minutos, un niño muere cada siete minutos como resultado de la violencia.

La crueldad contra los niños no conoce límites de cultura, clase o educación. Ocurre en las instituciones, las escuelas y el hogar. La violencia entre niños también es una preocupación, al igual que el aumento del acoso cibernético. Los niños expuestos a la violencia viven aislados, en soledad y aterrorizados, sin saber dónde encontrar ayuda, especialmente cuando el culpable es alguien cercano. El género, la discapacidad, la pobreza, la nacionalidad, el estatus migratorio o el origen religioso de los niños aumenta el riesgo de estar expuestos a situaciones de violencia, siendo especialmente vulnerables los más jóvenes, ya que son menos capaces de expresarse y buscar apoyo.

En 2006, un estudio de las Naciones Unidas proporcionó una serie de recomendaciones sobre cómo poner fin a la violencia contra los niños. En 2009, el Secretario General nombró un Representante Especial para asegurar el seguimiento efectivo y vigilar la implementación de estas.

Actualmente, muchos Estados ya cuentan con legislación específica para prohibir la violencia física, mental y sexual contra los niños y niñas, y para apoyar a las víctimas. Además, alrededor del mundo se han diseñado campañas orientadas a concienciar sobre el impacto de la violencia en la infancia y se están abordando la intimidación, la violencia sexual y las prácticas nocivas contra ellos. Todo esto apoyado por una mayor disponibilidad de datos sobre la prevalencia y la naturaleza de la violencia contra los niños.

En los últimos años se han logrado progresos importantes, pero aún queda mucho por hacer. La inclusión de una meta específica (16.2) en la Agenda 2030 ha demostrado el compromiso del mundo para poner fin a todas las formas de violencia contra los niños y niñas. Debemos seguir trabajando para asegurar que esta noble visión se convierta en una realidad para cada niño del planeta.

Los niños y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Durante 15 años los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) sirvieron de guía para atajar muchos de los problemas que afectan a las vidas de los niños, los jóvenes y sus familias. En este período se alcanzaron grandes progresos, como la reducción en el número de muertes infantiles prevenibles, el aumento en la escolaridad, la reducción de la pobreza extrema, y el mayor acceso a agua potable y a alimentos nutritivos.

Sin embargo, este progreso ha sido irregular y muchos de los retos más apremiantes a nivel global no fueron debidamente cubiertos por los ODM. Entre esos problemas se incluyen hacer frente a las desigualdades, promover un crecimiento económico inclusivo, proteger a los niños frente a la violencia y combatir el cambio climático.

Con la llegada de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en septiembre de 2015, los líderes mundiales se comprometieron a acabar con la pobreza para 2030. Pero si no se intensifican los esfuerzos, en el año 2030:

  • casi 52 millones de niños y niñas morirán antes de cumplir los cinco años entre 2019 y 2030.
  • los niños en África subsahariana tendrán 16 veces más posibilidades de morir antes de los cinco años que aquellos que vivan en países de ingresos altos.
  • nueve de cada diez niños en situación de pobreza extrema vivirán en África subsahariana.
  • más de 60 millones de niños en edad escolar se quedarán sin escolarizar; aproximadamente el mismo número que en la actualidad. Más de la mitad de ellos vivirán en África subsahariana.
  • se habrá obligado a contraer matrimonio a más de 150 millones de niñas antes de que cumplan 18 años.

Estas profundas desigualdades y peligros no solo violan los derechos de cada niño, poniendo en peligro su desarrollo y futuro, sino que además perpetúan ciclos intergeneracionales de desventajas y desigualdades que socavan la estabilidad de las sociedades e incluso la seguridad de las naciones.

Situación de la Niñez en Argentina.

Unicef Argentina elaboró un último sobre el estado de situación de las infancias en Argentina, fechado en Julio de 2021, con corte de datos a fines del año 2020. Este informe engloba el efecto de la pandemia, pero no tiene en cuenta las afectaciones derivadas de las últimas crisis económicas que estamos atravesando, y que han acelerado en líneas generales el proceso de empobrecimiento. Este documento es bastante extenso, pero existe un resumen ejecutivo de poco más de veinte páginas, en donde es posible rescatar las singularidades más relevantes del estado de las infancias en nuestro país.

Los aspectos más negativos que es posible resaltar del análisis de la situación, son directamente publicados en el portal donde es posible leer:

“La mitad de las niñas, niños y adolescentes en Argentina vive debajo de la línea de pobreza. Y más de un millón se saltea una de las comidas diarias por falta de recursos”.

“En Argentina, 1 de cada 2 jóvenes que vive en situación de pobreza no completa la escuela secundaria”.

“En Argentina, 6 de cada 10 niñas, niños y adolescentes son criados con prácticas violentas: gritos, humillaciones y castigos físicos”.

“En Argentina, al menos 300 mil niñas y niños de 0 a 3 años se quedan solos o al cuidado de un hermano o hermana menor de edad”. 

Independientemente de que algunas personas intenten argüir que estas cifras puedan ser tendenciosas, nos muestran que el panorama general de los niños en Argentina es peor que el del promedio mundial, por lo que la criticidad de la situación nos urge y nos obliga a tomar acciones inmediatas, ya que cuando hablamos de pobreza, este fenómeno está afectando principalmente a la posibilidad que tienen nuestros niños de vivir y desarrollarse adecuadamente, hipotecando a nuestras generaciones venideras.

Celebrar el día de las infancias, implica necesariamente y como contrapartida caer en la cuenta que somos actores necesarios y responsables para modificar el panorama.

Para finalizar les dejo algunas frases que refleja la importancia de la niñez.

“En cada niño se debería poner un cartel que dijera: Tratar con cuidado, contiene sueños” (Mirko Badiale).

“Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar, los niños no pueden, ahora es el momento, sus huesos están en formación, su sangre también lo está y sus sentidos se están desarrollando, a él nosotros no podemos contestarle mañana, su nombre es hoy” (Gabriela Mistral).

“Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños” (Khalil Gibran).

“Prefiero el ingenuo canto de un niño a la más bella música del mundo; ese canto , como el alba contiene toda esperanza” (Charles de Foucauld).

“La infancia es una etapa maravillosa. No hay pasado, no hay futuro; sólo un presente que se mira con inocencia e ilusión” (Carla Montero).

La quinta fuerza !

La cotidianeidad de nuestras vidas nos da evidencias permanentes de que estamos rodeados, o más bien inmersos en sistemas de fuerzas, algunas más visibles y fácticas, otras no tanto. Ejercemos una fuerza cuando cada mañana tomamos impulso para levantarnos de nuestra cama, y a partir de ahí en cada una de nuestras acciones, provocando un gasto de energía que debemos suministrar con alimentos. Del mismo modo, la fuerza gravitatoria se manifiesta cada vez que sin querer se nos cae un objeto de las manos. Al encender una lampara la fuerza eléctrica presente en la electricidad con el movimiento de los electrones que contienen energía, se manifiesta en forma de luz. Arrancamos nuestro vehículo para concurrir al trabajo o a cualquier lugar, y el combustible al quemarse en el motor, libera energía, que es aprovechada para que la fuerza mecánica nos impulse, acelerando el vehículo en el que viajamos. Del manera similar, la fuerza de palanca de los músculos de nuestras piernas, ejercidas sobre los pedales de una bicicleta generan el movimiento de la corona, y de ahí por una cadena al piñón de la rueda, que, unido al eje de la rueda, hace que esta gire y nos permita movernos hacia adelante.

La física clásica es la que explica todos y cada uno de los fenómenos, por el cual estas “fuerzas clásicas”, manejables y reproducibles, hacen simple lo que de otro modo tendería a ser más complejo. Desde siempre los físicos teóricos, como por ejemplo Newton, han explicado los fenómenos físicos en forma de leyes, las cuales habían sido absolutamente válidas y lo siguen siendo para el grueso de los comportamientos, o mejor dicho, para los marcos de referencia que estamos acostumbrados a transitar en nuestros quehaceres diarios. Sin embargo, nuestra actualidad está acompañada de un sinnúmero de otros eventos físicos, de los cuales nos valemos sin más, pero que no tienen una explicación concreta en la mecánica clásica.

La primera gran revolución de la física luego del descubrimiento de la electricidad, fue el del electromagnetismo, el cual sentó las bases para que a partir de sus principios, se pudieran construir, por ejemplo, motores eléctricos y otros dispositivos que aprovechan el hecho, de que los campos magnéticos inducen movimientos de electrones en la materia o en contrapartida, que la electricidad o movimiento de electrones tienen un campo magnético asociado. Hoy estamos inmersos en un mundo donde el electromagnetismo se encuentra presente en muchos dispositivos, que hacen por ejemplo, que nuestro portón se abra sin necesidad de que bajemos del coche, gracias a la ayuda de un motor eléctrico.

El segundo hito de relevancia vino de la mano de la teoría general de la relatividad o de los campos gravitacionales, desarrollada por el genial Albert Einstein, la cual explica la distorsión tiempo-espacio que produce la masa de grandes objetos en el espacio sideral. Esta teoría que muchos descreían, ha sido comprobada por varios experimentos científicos, a partir de los cuales es posible conocer y predecir varios fenómenos físicos que exceden los marcos de referencia finitos de la mecánica clásica. Las leyes de Newton se explican cuando esta teoría general de la gravitación, se limita a los marcos de referencia inerciales de nuestro mundo más pequeño y limitado.

El tercer quiebre de la física comenzó su desarrollo en concomitancia con los postulados de Einstein, y es el estudio de las partículas subatómicas, estableciendo postulados cuánticos, que intentaban explicar el comportamiento de la materia puertas adentro de los átomos, intentado develar los misterios y la manera de relacionarse que tenían los electrones, protones, neutrones y otras tantas partículas subatómicas, que se fueron descubriendo a partir de experimentos e investigaciones subsecuentes. Los físicos cuánticos fueron los encargados de describir y dilucidar la dualidad onda-partícula, y en consecuencia la naturaleza corpuscular de la luz. La principal demostración de que las fuerzas atómicas eran muy poderosas, y que producto de su fisión o fusión nuclear, liberaban una gran cantidad energía, se dio de manera espantosa, cuando los científicos fueron capaces de desarrollar las bombas atómicas, que luego fueron arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki, dando lugar al final anticipado de la segunda guerra mundial.

Einstein, que, si bien nunca estuvo del todo atraído por la física cuántica, fue el que predijo la inmensa cantidad de energía que hay contenida en la masa, ya que demonstró que era igual a la misma por el producto de la velocidad de la luz al cuadrado. Una cantidad de energía escalofriante que fue usada en principio como un arma de destrucción masiva, para luego dar lugar a su uso más pacífico, mediante las centrales de generación eléctrica de fuente atómica, solo por citar uno de los ejemplos más conocidos. Hasta su muerte, Albert intentó cohesionar sin éxito, a la gravedad general, el electromagnetismo y la mecánica cuántica, en una sola ley. Hasta la fecha, y pese a todo el empeño de muchos físicos teóricos, no existe una ley que aglutine los tres fenómenos físicos mencionados, por lo que se mantienen con identidades separadas, con relacionamientos previsibles y explicables desde la óptica de cada rama.

Resumiendo todo lo dicho, «las fuerzas fundamentales” son aquellas fuerzas del universo que no se pueden explicar en función de otras más básicas. Las fuerzas o interacciones fundamentales conocidas hasta ahora son cuatro: gravitatoria, electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil.

La gravitatoria es la fuerza de atracción que un trozo de materia ejerce sobre otro, y afecta a todos los cuerpos. La gravedad es una fuerza muy débil y de un sólo sentido, pero de alcance infinito.

La fuerza electromagnética afecta a los cuerpos eléctricamente cargados, y es la fuerza involucrada en las transformaciones físicas y químicas de átomos y moléculas. Es mucho más intensa que la fuerza gravitatoria, tiene dos sentidos (positivo y negativo) y su alcance es infinito.

La fuerza o interacción nuclear fuerte es la que mantiene unidos los componentes de los núcleos atómicos, y actúa indistintamente entre dos nucleones cualesquiera, protones o neutrones. Su alcance es del orden de las dimensiones nucleares, pero es más intensa que la fuerza electromagnética.

La fuerza o interacción nuclear débil es la responsable de la desintegración beta de los neutrones; los neutrinos son sensibles únicamente a este tipo de interacción. Su intensidad es menor que la de la fuerza electromagnética y su alcance es aún menor que el de la interacción nuclear fuerte.

Todo lo que sucede en el universo es debido a la actuación de una o varias de estas fuerzas que se diferencian unas de otras porque cada una implica el intercambio de un tipo diferente de partícula, denominada partícula de intercambio o intermediaria. Todas las partículas de intercambio son bosones, mientras que las partículas origen de la interacción son fermiones.

En la actualidad, los científicos intentan demostrar que todas estas fuerzas fundamentales, aparentemente diferentes, son manifestaciones, en circunstancias distintas, de un modo único de interacción. El término «teoría del campo unificado» engloba a las nuevas teorías en las que dos o más de las cuatro fuerzas fundamentales aparecen como si fueran básicamente idénticas.

La teoría de la gran unificación intenta unir en un único marco teórico las interacciones nuclear fuerte y nuclear débil, y la fuerza electromagnética. Esta teoría de campo unificado se halla todavía en proceso de ser comprobada. La teoría del todo es otra teoría de campo unificado que pretende proporcionar una descripción unificada de las cuatro fuerzas fundamentales.

Hasta el momento, la mejor candidata a convertirse en una teoría del todo es la «teoría de supercuerdas». Esta teoría física considera los componentes fundamentales de la materia no como puntos matemáticos, sino como entidades unidimensionales llamadas «cuerdas». Incorpora la teoría matemática de supersimetría, que sugiere que todos los tipos de partícula conocidos deben tener una «compañera supersimétrica» todavía no descubierta. Esto no significa que exista una compañera para cada partícula individual (por ejemplo, para cada electrón), sino un tipo de partícula asociado a cada tipo conocido de partícula. La partícula hipotética correspondiente al electrón sería el selectrón, por ejemplo, y la correspondiente al fotón sería el fotino. Esta combinación de la teoría de cuerdas y la supersimetría es el origen del nombre de «supercuerdas».

Sin embargo, experimentos actuales podrían estar agregando un grado más de incertidumbre, lo que haría aún más complicado la unificación de las fuerzas fundamentales en una sola ley.

El extraordinario descubrimiento científico que nos acerca a la quinta fuerza de la naturaleza

El descubrimiento se hizo en las instalaciones de un acelerador de partículas estadounidense llamado Fermilab. Estaban trabajando sobre las bases de un estudio que Fermilab publicó en 2021, sugiriendo la posible existencia de una quinta fuerza en el universo.

Desde entonces, el grupo de investigación ha recopilado más datos y asegura haber reducido bastante el factor de incertidumbre: “Realmente estamos probando nuevos territorios. Estamos determinando las medidas con mucha más precisión de lo que se ha hecho anteriormente”.

En un experimento con el llamativo nombre de “g menos dos (g-2)”, los investigadores aceleraron partículas subatómicas llamadas muones unas 1.000 veces alrededor de un anillo de aproximadamente 15 metros de diámetro, a una velocidad cercana a la de la luz.

Los investigadores encontraron que los muones se estarían comportando de una manera que no se podría explicar con la teoría existente, conocida como el Modelo Estándar, debido a la influencia de una nueva fuerza de la naturaleza.

Aunque la evidencia es sustancial, el equipo de Fermilab dice que no tiene pruebas concluyentes.

Los investigadores creen que tendrán toda la información que necesitan, y que la incertidumbre teórica se habrá reducido en un par de años lo suficiente como para que puedan alcanzar su objetivo.

Un equipo rival en Europa, trabajando con el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), espera alcanzar el objetivo antes.

Mitesh Patel, del Imperial College de Londres, es uno de los miles de físicos en el LHC que intentan encontrar fallas en el modelo estándar. Le dijo a BBC News que las primeras personas en encontrar resultados experimentales que contradigan el modelo estándar lograrían uno de los hitos más importantes de todos los tiempos en la física.

“Medir un comportamiento que no concuerda con las predicciones del modelo estándar es el Santo Grial de la física de partículas. Sería el pistoletazo que da inicio a una revolución en nuestro entendimiento porque el modelo estándar lleva siendo confirmado por pruebas experimentales durante más de 50 años”.

Desde el Fermilab dicen que su próxima serie de resultados sería el “encuentro máximo” entre teoría y experimento, lo cual puede llevar a nuevas partículas o fuerzas.

Los muones se parecen a los electrones, los cuales orbitan a los átomos y son responsables de las corrientes eléctricas, pero son 200 veces más masivos.

En el experimento, se usaron poderosos imanes superconductores para hacer tambalear a los muones.

Los resultados mostraron que los muones se tambalearon más rápido de lo que deberían hacerlo según el “modelo de las cuatro fuerzas fundamentales”.

El profesor Graziano Venanzoni, de la Universidad de Liverpool – y uno de los principales investigadores en el proyecto, le comentó a BBC News que esto podría producirse debido a una nueva fuerza desconocida.

“Creemos que puede haber otra fuerza, algo que no sepamos aún, pero debería ser importante porque nos dice algo nuevo del universo”.

Si se confirma, este podría representar uno de los hitos científicos más importantes de los últimos 100 años, desde que Einstein presentó sus teorías de la relatividad. Eso es porque una quinta fuerza, y cualquier tipo de partícula que se asocie a ella, no está incluida en el modelo estándar de la física de partículas.

Los investigadores saben que hay algo que ellos describen como la “física más allá del modelo estándar” porque la teoría actual no termina de explicar todo lo que los astrónomos ven en el espacio.

Dentro de los fenómenos que aún no se pueden explicar usando las cuatro fuerzas fundamentales, están el hecho de que las galaxias se sigan alejando de manera acelerada después del Big Bang, en vez de desacelerarse. Los científicos dicen que la aceleración está siendo impulsada por una fuerza desconocida, llamada energía oscura.

Las galaxias también están girando mucho más rápido de lo que deberían, según nuestro entendimiento de cuánto material contienen. Los investigadores creen que esto ocurre por partículas invisibles llamadas materia oscura, las cuales no se contemplan dentro del modelo estándar.

El descubrimiento de una quinta fuerza fundamental, de comprobarse podrá marcar el inicio del desarrollo de nuevas tecnologías asociadas, y ser un ante y un después para el conocimiento de la naturaleza subatómica y sus interacciones.

El ser humano amplía la frontera de sus conocimientos, como viene sucediendo desde hace siglos.

La quinta fuerza: ¿será un gran nuevo hito?

Estereotipo Homo Sapiens !

Un invierno relativamente cálido que está rompiendo los moldes preconcebidos de la frialdad extrema de la estación, es la antesala del “fenómeno del niño” que se avecina, y que, según las proyecciones, traerá un calentamiento inusitado del océano frente a las costas de Perú, lo que provocará eventos climáticos extremos en nuestra América del Sur y otras regiones del planeta. Esto sucede mientras el hemisferio norte está viviendo jornadas de extremo calor, donde las temperaturas siguen batiendo todos los registros históricos, y los desiertos arden bajo los inclementes rayos del sol. Pese a todas las evidencias, algunos (científicos incluidos) aún se niegan a aceptar la influencia de la actividad del hombre en los escenarios presentes y futuros que se avecinan. La evidencia del origen antropogénico del calentamiento global, producto de la emisión incremental y descontrolada de gases de efecto invernadero es mirada casi de soslayo, y no se perciben acciones concretas y radicales para torcer el rumbo, provocando que los objetivos de carbono neutralidad se vayan diluyendo y ralentizando.

A la gestión política mundial le está resultando muy difícil, que los gobiernos puedan alinearse bajo el objetivo común de evitar el colapso del planeta. Pienso por momentos, que quizás es tan fuerte el “estereotipo” creado en torno al homo sapiens, como la especie que ha sido capaz de sobrevivir durante tanto tiempo, sobrellevando y superando innumerables crisis, siempre evolucionando y desarrollando su entorno para su propio beneficio, que cualquier otra realidad objetiva contrapuesta con la visión estereotipada del hombre como amo y señor de la tierra, no tiene cabida. En el presente del aquí y ahora, no encuentra una aceptación plena, el hecho de que estamos dinamitando el futuro de generaciones venideras. Los más jóvenes quizás están marcando un nuevo rumbo, pero el peso de sus opiniones no tiene el basamento político necesario para adquirir la fuerza suficiente para acelerar el cambio. El tema de fondo, es que demorar las decisiones no es la mejor receta, ya que el calentamiento no se detiene por si mismo, sino que se acrecienta producto de la inacción.

La historia de nuestro género desde una simplificación extrema, puede resumirse en las construcciones culturales o moldes, donde nos fuimos acomodando para edificar nuestra sociedad y superar las crisis, con la mira puesta en el progreso. Cada uno de nosotros está constituido por un sinnúmero de paradigmas que vamos adoptando desde niños, por lo que vencer la inercia de ponernos otros lentes para mirar, es una misión compleja. Somos conscientes de nuestra finitud hasta un cierto punto, pero la evolución cultural de nuestro «estereotipo homo sapiens” nos dice que como especie somos ciertamente invencibles y extremadamente adaptables, que esto lo viene demostrando nuestros miles de años de evolución.

La palabra estereotipo, formada por los vocablos griegos stereós (sólidos) y typos (carácter, tipo o modelo), es un neologismo creado en el siglo XVIII en el ámbito de la tipografía para designar un conjunto de tipos sólidos o fijos. En concreto apareció en Francia en 1796, steréotype, traducida como estereotipo que se usa como adjetivo y sustantivo para describir el molde sólido o algo impreso con el procedimiento de los tipos fijos. La expansión de la palabra fue pareja a la rápida difusión de la técnica y surgieron equivalentes, casi idénticos, en la gran mayoría de lenguas modernas. En España se usa el término “estereotipo” para el objetivo y “estereotipa” para el proceso. El último término evoluciona a “estereotipia”, el cual fue reconocido por la Real Academia Española en 1843.

El significado original y sus derivados fueron extendiéndose a un concepto cada vez más figurativo. Por tanto, apareció una nueva acepción que supone un puente entre su origen tipográfico y su significado actual dentro de las ciencias sociales; tal acepción se refiere a cualquier cosa que se repita sistemáticamente, sin variación. En resumen, los términos referidos a la estereotipia se refieren en principio a las impresiones salidas de un molde y poco a poco van siendo aplicadas a todo lo que parece salido de un molde, ya hecho, invariable o inmutable.

La evolución de la acepción de la palabra, vino de cajón, ya que era la palabra que más se acercaba a una imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable y una imagen convencional o una idea preconcebida que no tiene una base racional. Por lo que empezó a usarse a “estereotipo” para distinguir a una concepción popular sobre un grupo de personas y de esa manera, constituir formas de categorizar a grupos de gentes de acuerdo con sus apariencias, comportamientos y costumbres.

Por un lado, existe un componente cognitivo que nos permite reconocer un estereotipo porque encuadra con conocimientos previos que ya tenemos sobre el mismo, es una categoría que nos permite identificar y reconocer fácilmente a ciertos grupos. Por otro lado, también existe un componente afectivo, donde entran en juego los sentimientos que experimentamos en relación con ese estereotipo, que pueden ser de prejuicio u hostilidad, o bien, ser positivos. Finalmente, en todo estereotipo hay un componente comportamental que supone llevar a la práctica acciones asociadas a esos sentimientos experimentados frente a ciertos estereotipos. Por ejemplo, cuando se le niega un trabajo a alguien por pertenecer a un grupo determinado. Estos tres componentes no necesariamente aparecen todos juntos, uno puede asociar a unos grupos características negativas sin sentir hostilidad o reticencia hacia el mismo y sin excluirlos de ámbitos sociales como el trabajo.

Representar a alguien con ciertas características remite a un estereotipo, manifestar desprecio u hostilidad por su grupo de pertenencia se relaciona con un prejuicio, y finalmente llevar adelante acciones sobre la base de esos prejuicios supone una discriminación.

Con los estereotipos no suele cumplirse la ley de causa y efecto, más bien suele suceder a la inversa. Además, normalmente parecen seguir una lógica, pero cuando se analizan se descubre que son irracionales e inverosímiles. La imagen creada suele ser una manera de emitir un juicio de valor acerca de un grupo, normalmente basados en raza, profesión o sexo.

Hasta los cuentos infantiles han montado sus propios estereotipos, independientemente de la época, llevan implícito en sus personajes estereotipos que reflejan los aspectos culturales de la época de la que provienen. Los personajes son representaciones del bien o del mal como ejemplo para imitar o repudiar, debido a su carácter moralizador. Los valores de los personajes cambian a lo largo del tiempo y se adaptan a las estructuras socioculturales del momento. El héroe y el villano de los cuentos de Charles Perrault o de los Hermanos Grimm poseen cualidades o defectos distintos entre sí, y además, también distan de las cualidades que se consideran hoy en día. La posible interpretación de algunos personajes comunes es la siguiente:

La bruja: representa la parte regresiva de todo ser humano, el mal que ha de ser destruido y combatido.

La madrastra: representa la destrucción dentro de la familia y da cabida a la heroicidad en el niño o la niña desamparado.

La princesa: la doncella indefensa que ha de ser protegida y/o rescatada.

El lobo: el miedo a la noche y a la oscuridad.

Durante siglos, en la antigüedad clásica existió la creencia de que había mujeres capaces de transformarse a voluntad y de transformar a otros en animales, se las llamaba brujas y la imagen estereotipada de los cuentos las define como viejas amargadas y malévolas.

La mayoría de los cuentos maravillosos provienen de relatos antiguos sobre campesinos sometidos al régimen feudal. Los valores sociales de esta época lo constituyen el valor y el respeto por el orden establecido, donde la única mejora para la clase baja se encarna en el joven campesino capaz de superar pruebas y conseguir la mano de la princesa.

Los medios de comunicación cumplen un rol fundamental en la construcción y la reproducción de estereotipos. A partir de las imágenes e ideas que circulan en los medios, el público accede a ciertos estereotipos que reproducen y construyen en su entorno. Formatos como, la publicidad y los programas dirigidos al público infantil usan los estereotipos, ya que los mismos permiten un mensaje eficaz, pues son rápidamente identificados y reconocidos. La visión que nos hacemos de un grupo es el resultado de un contacto repetido con representaciones enteramente construidas o bien filtradas por el discurso de los medios. El estereotipo sería principalmente resultado de un aprendizaje social.​ Incluso lo que percibimos en la cotidianidad (y no solamente a través de los medios) también se vale de conocimiento e ideas previas y, por tanto, no se es totalmente objetivo, sino que el pensamiento está moldeado por la cultura a la que pertenecemos y desde la que percibimos la realidad.

Es muy común ver estereotipos relacionados directamente con las clases sociales, en donde, en televisión, cine y publicidad, es constante ver imaginarios mundos perfectos, donde ocurren situaciones de típicas comedias americanas, con protagonistas que poseen perfiles euro centristas, además de plasmar una extrema riqueza y modernidad en su entorno​. Cosas que se repiten una y otra vez.

Del mismo modo y en este mundo de simplificaciones donde nos resulta más sencillo coexistir, aunque a partir de ellas se eliminen muchas tonalidades de grises, o personas o pensamientos que por no encajar resulten discriminadas, hemos producido estereotipos religiosos, sexuales, de género, de preferencias políticas y tantos más, que hemos perdido una parte importante de nuestra visión crítica y de nuestro marco de sensatez.

En la difusión y adopción de tantas estructuras que no admitan discusión, hay una en particular que venimos creando y creyendo desde nuestro propio origen como especie: “el estereotipo homo sapiens” como aquel que engloba el postulado más arraigado desde siempre, aquel que nos dice que podemos con todo y que seguiremos perdurando.

Hoy existen muchas evidencias que estamos muy cerca de hacer inhabitable nuestra casa común, pero este viejo paradigma que nos define como especie se niega a aceptarlo del todo, porque el reconocimiento de la realidad nos desafía a vivir de manera disruptiva abandonando una porción mayúscula de nuestros propios hábitos, dando lugar a otros más sostenibles y amigables con nuestro ambiente.

Durante la apertura de la Cumbre de Implementación Climática de dos días celebrada en el marco de la COP27 en Sharm el-Sheikh, Egipto, (noviembre 2022) António Guterres, Secretario General de la ONU, planteó una disyuntiva para el mundo.

“La humanidad tiene que elegir: cooperar o perecer. Es un Pacto de Solidaridad Climática o un Pacto Suicida Colectivo”, dijo ante más de cien líderes mundiales reunidos para la primera sesión plenaria oficial de la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático.

El Pacto requeriría que todos los países hicieran esfuerzos adicionales para reducir las emisiones de carbón, que las naciones más ricas y las instituciones financieras internacionales brindaran asistencia a las economías emergentes, que se pusiera fin a la dependencia de los combustibles fósiles y la construcción de plantas de carbón, que se ofreciera energía sostenible para todos, y que los países se unieran para combinar estrategias y capacidades en beneficio de la humanidad.

Agregó que, si bien la guerra en Ucrania y otros conflictos han causado un enorme derramamiento de sangre y violencia y han tenido impactos dramáticos en todo el mundo, la ONU no puede aceptar que la atención se desvíe del cambio climático.

“Es la cuestión definitoria de nuestra época. Es el desafío central de nuestro siglo. Es inaceptable, escandaloso y contraproducente dejarlo en un segundo plano”.

El Secretario General explicó que muchos de los conflictos actuales están vinculados al “creciente caos climático”.

“La guerra en Ucrania ha expuesto los profundos riesgos de nuestra adicción a los combustibles fósiles. Las crisis urgentes de hoy no pueden ser una excusa para la recaída. En todo caso, son una razón para dar una mayor urgencia a una acción más fuerte y a una rendición de cuentas efectiva”.

Guterres volvió a la petición que había hecho anteriormente de que los gobiernos graven las ganancias inesperadas e impulsadas por la pandemia por concepto de combustibles fósiles.

Ese dinero, detalló, sería redirigido a las personas que luchan contra el aumento de los precios de los alimentos y la energía, y a los países que sufren pérdidas y daños causados ​​por la crisis climática.

“Los impactos mortales del cambio climático están aquí y ahora. Las pérdidas y los daños ya no se pueden esconder debajo de la alfombra. Es un imperativo moral. Es una cuestión fundamental de solidaridad internacional y de justicia climática. Aquellos que contribuyeron menos a la crisis climática están cosechando el torbellino sembrado por otros”. Agregó que durante la COP27 los líderes deben acordar una hoja de ruta clara y con plazos que refleje la escala y la urgencia del desafío.

Antonio Guterres también conminó a avanzar en la adaptación y la creación de resiliencia ante futuras perturbaciones climáticas, resaltando que 3500 millones de personas viven en países altamente vulnerables a los impactos climáticos.

Las proyecciones de los expertos muestran que las necesidades de adaptación crecerán a más de 300.000 millones de dólares al año para 2030, por lo que exhortó a las instituciones financieras y bancos internacionales a cambiar su modelo de negocios y hacer su parte.

Añadió que es hora de la solidaridad internacional en todos los ámbitos.

“Una solidaridad que respete los derechos humanos y garantice un espacio seguro para que los defensores ambientales y todos los actores de la sociedad contribuyan a nuestra respuesta climática. No olvidemos que la guerra contra la naturaleza es en sí misma una violación masiva de los derechos humanos”.

Finalmente, sostuvo que la lucha climática global se ganará o se perderá en esta década crucial y bajo la mirada de los actuales líderes mundiales.

“Una cosa es cierta: los que se dan por vencidos están seguros de perder. Entonces, peleemos juntos y ganemos. Para los 8000 millones de miembros de nuestra familia humana y para las generaciones venideras”.

Nuestro «estereotipo homo sapiens», debe migrar hacia una versión sostenible, el tiempo que queda es escaso y las acciones están siendo por demás acotadas, por lo que nuestra ancestral adaptabilidad ya está en jaque mate.

Agua vital !

Cuál es el valor de este imprescindible fluido, es una pregunta difícil de responder porque dependerá de muchos factores. También se puede hablar más que de su valor, de la valorización que hacemos sobre la posibilidad que tenemos de disponerla, en cantidad, calidad e inocuidad para nuestra salud, nuestros procesos y nuestros sembradíos.

Aunque dependiendo de las distintas zonas geográficas, de los niveles de desarrollo y de las culturas de uso y disposición en particular, no existen dudas de que se trata de un bien escaso y anhelado, porque es sinónimo de fertilidad, abundancia, pero por sobre todas las cosas de higiene y sanidad. Los efectos del calentamiento global impactan de lleno en los ecosistemas climáticos que son capaces de producirla, por lo que en las últimas décadas se han acentuado las características predominantes en distintos lugares de nuestro orbe, haciendo más desérticas las zonas áridas por efecto de las sequías, y provocando inundaciones y otras catástrofes climáticas extremas en otras zonas más verdes, que pueden pasar del exceso al déficit hídrico en un corto lapso de tiempo.

El agua disponible en números

Algunos cifras y datos interesantes sobre la distribución del agua en el planeta:

La Tierra contiene unos 1.386 millones de kilómetros cúbicos de agua. Ni la cantidad ni la distribución del agua en la Tierra han cambiado significativamente en los últimos dos mil millones de años.

El 97% del agua se encuentra en los océanos, y el 2% permanece congelada.

El 80% del agua que se encuentra en los continentes está en la superficie. El 20% restante se encuentra bajo tierra o en forma de vapor de agua atmosférico.

Sólo el 2.5% del agua que existe en la Tierra es agua dulce. De esa cantidad, el 0.5% se encuentra en depósitos subterráneos y el 0.01% en ríos y lagos.

A pesar de que el agua está distribuida por la Tierra, el 90% de los recursos disponibles de agua dulce del planeta están en la Antártida.

Estados Unidos consume más de 1300 millones de litros de agua por día. Los norteamericanos consumen cinco veces más agua que los europeos.

El 90% del agua usada en países en vía de desarrollo vuelve a los ríos sin ningún tipo de tratamiento.

Cada día, el Sol evapora más de un billón de toneladas de agua, que permanece en la atmósfera hasta que vuelve a la superficie en forma de precipitaciones.

Otro de los datos interesantes sobre la distribución del agua en la Tierra es que solo el 0.007% del agua que se posee es potable. Y esa cantidad se reduce año tras año debido a la contaminación. De hecho, más de 1100 millones de personas en el mundo carecen de acceso directo a fuentes de agua potable, por lo que sufren estrés hídrico.

Disponibilidad del agua

En todo el mundo, 2.000 millones de personas (el 26% de la población) no disponen de agua potable y 3.600 millones (el 46%) carecen de acceso a un saneamiento gestionado de forma segura, según el informe, publicado por la UNESCO en nombre de ONU-Agua y dado a conocer hoy en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua 2023, que se celebró en marzo de este año en Nueva York.

Hay millones de mujeres y niños que deben caminar más de 10 kilómetros diarios para conseguir agua potable. En este sentido, se calcula que unos 1.400 niños menores de cinco años mueren en el mundo a diario víctimas de enfermedades diarreicas relacionadas con la falta de acceso a agua potable o un saneamiento o higiene inadecuados. Cada año, son 3 millones y medio de personas las que mueren debido a enfermedades relacionadas con la calidad del agua. El 98% de esas muertes se producen en los países en vías de desarrollo.

Entre 2.000 y 3.000 millones de personas sufren escasez de agua durante al menos un mes al año, lo que supone graves riesgos para sus medios de subsistencia, en particular la seguridad alimentaria y el acceso a la electricidad. Se prevé que la población urbana mundial que sufre escasez de agua se duplique, pasando de 930 millones en 2016 a 1.700-2.400 millones de personas en 2050. En 2025, cerca de 2000 millones de personas vivirán en países o en regiones donde la escasez de agua será absoluta y los recursos hídricos por persona estarán por debajo de los 500 metros cúbicos anuales recomendados. Esta es la cantidad de agua que necesita una persona para llevar una vida sana e higiénica.

La creciente incidencia de sequías extremas y prolongadas también está estresando los ecosistemas, con consecuencias nefastas para las especies vegetales y animales.

Más de 768 millones de personas no tienen acceso al agua potable, indicó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). En su mayoría, estas personas viven en la pobreza, en zonas rurales apartadas o en barrios urbanos marginales. Vemos, con ello, que la distribución del agua en la Tierra es muy desigual si atendemos al acceso para su consumo.

Objetivo de Desarrollo Sostenible de la Naciones Unidas Nro. 6 (ODS 6)

El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6, formulado por el Grupo de Trabajo Abierto de las Naciones Unidas, plantea una misión ambiciosa, pero viable, para los dos próximos decenios: “Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos”. Consideramos que ese objetivo puede alcanzarse mediante la aplicación de cuatro principios: 1) separar el agua potable de las aguas residuales; 2) facilitar el acceso al agua potable y tratarla para eliminar contaminantes químicos y biológicos; 3) proteger y recuperar los ecosistemas de agua dulce; y 4) salvaguardar el acceso al agua y el derecho al uso del agua.

De pleno en el 2023 y a medio camino del calendario de la Agenda 2030, tan solo se han producido avances significativos para los indicadores de las metas referidas al agua potable y el saneamiento, con algunas indicaciones preliminares e imprecisas del progreso realizado con respecto al estrés hídrico, la eficiencia del uso del agua, la cooperación transfronteriza y la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH). Por lo tanto, se carece de información sobre los avances en 5 de las 11 metas.

A este ritmo, el progreso hacia el logro de las metas del ODS 6 resulta insuficiente; de hecho, en algunas zonas el nivel de implementación de medidas orientadas al cumplimento de dichas metas debería cuadruplicarse o más.

El inadecuado ritmo de avance actual en la consecución de las metas del ODS 6 pone de manifiesto la necesidad de hallar más oportunidades por medio de alianzas y cooperación. La cooperación mejora la gobernanza del agua y la toma de decisiones, estimula soluciones innovadoras y potencia la eficiencia. Al promover la involucración inclusiva, la participación y el diálogo, y al dar voz a aquellos que de lo contrario carecerían de ella, las alianzas pueden contribuir a garantizar que no se deje a nadie atrás y a que se realicen los derechos humanos al agua y al saneamiento.

Cada parte aporta sus propios conocimientos, percepciones, intereses, posiciones y objetivos, de tal manera que las divergencias sobre las prioridades y las estrategias se dan con frecuencia. Las alianzas y la cooperación suelen arrojar resultados sumamente positivos a todos los niveles; solo en raras ocasiones sucede que formalicen la exclusión, distorsionen la distribución de recursos y alienten la fragmentación.

La clasificación adoptada para elaborar este informe se basa en los resultados que las alianzas pretenden alcanzar en relación al agua. La primera categoría incluye a los socios que comparten un objetivo común, como suministrar agua y saneamiento a las comunidades locales o compartir sistemas de regadío. La segunda incluye a actores con objetivos diferentes relacionados con el agua (que potencialmente pueden competir entre ellos) y comprende la cooperación entre municipios y agricultores para el reparto de los recursos hídricos o la elaboración de los planes de pago de los servicios medioambientales. La tercera categoría incluye a actores “ajenos al sector del agua”. En este caso, los objetivos de algunos socios no están primordialmente relacionados con el agua, pero el agua desempeña un papel determinante para ellos. Estas alianzas respaldan las actuaciones relacionadas con el agua que, a su vez, facilitan los objetivos relacionados con la salud humana, la adaptación al cambio climático y su mitigación.

¿Cómo acelerar los avances en la ODS 6?

Del informe de las Naciones Unidas del 2023 es posible resumir los siguientes factores para agilizar y hacer más efectivo el alcance de los postulados de la ODS 6.

Educación y desarrollo de capacidades

La educación y el desarrollo de capacidades son cruciales para acelerar la creación, adopción e institucionalización de prácticas de gestión de los recursos hídricos más sostenibles y equitativas. Dichas prácticas prevén compartir conocimientos y competencias entre docentes, estudiantes, instituciones y otros proveedores y destinatarios de información.

El progreso tecnológico es uno de los principales motores para las oportunidades de colaboración mencionadas. La reciente pandemia de COVID-19 ha dado un fuerte impulso al desarrollo de contenidos digitales y a la adopción de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la enseñanza y la formación en todo el mundo.

En muchos lugares del mundo, la gestión de los recursos hídricos está determinada por los conocimientos y las prácticas locales. A menudo éstos se basan en procesos naturales que proporcionan múltiples servicios de ecosistema y pueden fortalecer la flexibilidad y capacidad de adaptación. Integrar dichos conocimientos requiere formas multidireccionales de intercambio de conocimientos, como sucede en las comunidades de práctica y en las redes profesionales.

Maximizar dichas oportunidades plantea varios retos. Algunos son de naturaleza técnica, por ejemplo, crear plataformas online inclusivas y sistemas para facilitar el acceso a los grupos y comunidades desfavorecidas. Sin embargo, las alianzas que trabajan a favor de una educación y un desarrollo de capacidades sobre el agua más eficaces, sostenibles y equitativos, también pueden beneficiarse de una adopción más amplia de enfoques como las comunidades de prácticas, la ciencia ciudadana, la innovación abierta y la formación permanente.

Muchos proyectos de ciencia ciudadana se basan en alianzas multidisciplinares que reúnen a representantes del ámbito científico, profesionales del agua y un público más amplio. A menudo

estos proyectos tienen una marcada dimensión educativa y se utilizan cada vez más para concientizar acerca de problemas locales, como la contaminación del agua, el reparto equitativo de recursos y el fortalecimiento de la transparencia y la inclusión.

Datos e información

Los datos y la información son fundamentales para la toma de decisiones en materia de agua. De la misma manera que la amplitud y el alcance potencial de los datos relativos al agua son muy vastos, también lo son las lagunas de datos que existen desde el nivel local hasta el internacional. Otros aspectos que hay que abordar son los niveles insuficientes de desglose de los datos y las dificultades (o reticencia) que surgen a la hora de compartirlos.

Los datos relacionados con el agua suelen ser producidos por diferentes usuarios (o ‘sectores’) y, por consiguiente, no son interoperables para múltiples usuarios debido a las diferencias de terminología y otros factores. Aunque los datos se pueden considerar neutros, la información producida tras su análisis puede no serlo. Las alianzas pueden velar para que los datos importantes se generen y procesen eficazmente y puedan convertirse en información objetiva.

Un proceso de participación más amplio que involucre a los socios en el establecimiento de prioridades, la planificación, la recolección de datos y el desarrollo conjunto de mecanismos de gobernanza de los datos, fomenta la apropiación colectiva. Establecer alianzas exitosas también requiere tiempo, transparencia y respeto mutuo. En las fases iniciales es necesario explorar las áreas de interés común, debatir sobre las expectativas y forjar confianza para alcanzar una comprensión común de estos objetivos. Las consultas, la comunicación y la formación de consenso resultan vitales a lo largo del proceso.

Se pueden utilizar repositorios globales de datos de libre acceso a escala nacional y regional, pero dichos datos suelen carecer de la resolución espacial o del nivel de desglose necesario para hacer intervenciones dirigidas. Los organismos gubernamentales encargados de la monitorización y gestión de los recursos, por ejemplo, en el sector de la agricultura o del medioambiente, a menudo carecen de capacidad para generar todos los datos necesarios para abordar las cuestiones económicas y sociales relacionadas con el agua. El problema se agrava aún más cuando dichos organismos no consiguen (o rechazan) compartir entre ellos los datos que poseen.

La monitorización conjunta de los recursos hídricos transfronterizos favorece una comprensión común del sistema y proporciona una plataforma en la que poder compartir datos y aplicarlos de forma puntual. Los actores transfronterizos como las organizaciones de las cuencas hidrográficas, los entes de los gobiernos nacionales, las instituciones académicas y las organizaciones de desarrollo, son repositorios de datos que se pueden racionalizar y compartir por medio de estas plataformas. Para armonizar las distintas bases de datos dentro y fuera de las fronteras, se necesitan alianzas entre instituciones gubernamentales y actores del sector privado, como empresas y propietarios de tierras.

Innovación

Las alianzas pueden acelerar el desarrollo y la adopción de tecnologías innovadoras gracias a la transferencia de conocimientos, la iniciativa empresarial y a la investigación aplicada. Reforzar y extender las alianzas Sur-Norte y Sur-Sur entre universidades estimula la transferencia de nuevas tecnologías y competencias innovadoras. Las incubadoras y los aceleradores de empresas pueden facilitar las alianzas entre universidades, start-ups y proveedores de capital de riesgo. Dichas incubadoras deberían afianzarse y difundirse en los países de rentas medias y bajas. Las comunidades de práctica para el fomento de la innovación y la creación conjunta de conocimiento con socios del Norte y del Sur podrían avanzar mucho en el desarrollo de soluciones técnica y económicamente viables, socialmente aceptables y adaptables al contexto local.

En el sector más amplio del agua y del saneamiento se necesitan también nuevas alianzas para acelerar la incorporación de nuevas tecnologías al procesamiento, distribución y tratamiento del agua. Esto se puede conseguir por medio de alianzas entre la industria y los proveedores de tecnología, como universidades y empresas.

La introducción de tecnologías nuevas e innovadoras, como las TIC, no facilita la participación de quienes carecen de acceso a Internet o a conexiones de teléfonos móviles, por no hablar de electricidad. Por consiguiente, se ha de procurar que la introducción de nuevas tecnologías no genere efectos no deseados, como la ampliación de la brecha socioeconómica y de conocimiento.

Financiación

Para conseguir un acceso equitativo al agua potable y segura para todos en 2030, podría ser necesario triplicar los actuales niveles de inversión. La evidencia sugiere que parte de la financiación de los servicios de agua, saneamiento e higiene podría estar mal destinada e incluso resultar contraproducente a la hora de atender las necesidades de la gente y las comunidades más pobres.

Una mayor coordinación entre las partes interesadas puede generar flujos de financiación adicionales para las inversiones relacionadas con el agua procedentes de distintas fuentes. Los mecanismos de cooperación son clave a la hora de reunir a estos beneficiarios y pueden facilitar la financiación conjunta de los proyectos más importantes. Los fondos de agua son ejemplos de plataformas formadas por múltiples partes interesadas que reúnen financiación aportada por diferentes actores.

La cooperación entre las distintas fuentes de financiación puede reforzar y potenciar los acuerdos de cofinanciación. Al repartir los riesgos de inversión entre los múltiples financiadores (con distinta propensión al riesgo y requisitos), la financiación pública o la ayuda al desarrollo se puede utilizar de forma estratégica para mejorar el perfil riesgo-rentabilidad de un proyecto y movilizar más inversiones, lo que se conoce como “acuerdos de financiación mixta”.

Para que la oferta y la demanda cooperen mejor, se necesita una mayor comprensión de: (1) las respectivas percepciones, características y requisitos de la oferta y la demanda, (2) las instituciones intermediarias y sus distintas funciones, y (3) la traducción de los riesgos y los beneficios asociados al agua en expresiones que resulten comprensibles y relevantes para el sector financiero.

Las inversiones en instalaciones de suministro de agua y saneamiento en el hogar requieren productos financieros específicos, como microcréditos para consumidores y hogares con rentas bajas, y podrían atraer financiación de inversores de impacto.

Gobernanza

Un enfoque que abarque a toda la sociedad ha de incluir tanto a las instituciones formales como a las informales en la búsqueda de un consenso social generalizado acerca de los objetivos de las políticas y las formas de alcanzarlos.

La confianza y la esperanza son los cimientos indispensables de la cohesión social y la seguridad. La confianza es el “lubrificante” que “engrasa las ruedas” de la economía y la esperanza puede ser el cemento que mantiene unidas las sociedades. Se ha demostrado que combatir la corrupción puede reportar un ahorro de costes importante para todo el sector del agua y puede reducir la incidencia de las interrupciones de servicio y los retrasos.

Una participación significativa y una involucración inclusiva de las partes interesadas tardan tiempo en conseguirse, pero ayudan a forjar confianza y esperanza. Los procesos de elaboración de las políticas y los proyectos han de adaptarse a los objetivos de los distintos grupos y a su contribución potencial. Integrar estratégicamente los intereses de los varios ámbitos y partes interesadas conlleva desarrollar normas, estándares y métodos de reparto que redunden en la eficiencia de uso del agua y la protección de los recursos en todos los sectores involucrados.

En principio, al actuar en nombre del Estado, las autoridades públicas deciden si implicar o no a los operadores privados en el suministro de servicios hídricos y de saneamiento y cómo hacerlo. Las autoridades mantienen sus competencias soberanas a la hora de garantizar el progresivo cumplimiento de los derechos humanos al agua potable segura y al saneamiento. Para tener éxito, las asociaciones público-privadas necesitan estar fundadas en una cooperación que resulte beneficiosa para todas las partes interesadas, o sea deben obedecer al interés público y al mismo tiempo proporcionar una rentabilidad decente al proveedor de los servicios. Tanto las operaciones del sector privado como las del público son más eficaces en los países con marcos legislativos claros, previsibles y estables, ya que éstos hacen que las inversiones de largo plazo se puedan afrontar con confianza y proporcionen una rentabilidad razonable.

Cómo se puede apreciar los desafíos son múltiples y difíciles, pero es muy necesario asumirlos y gestionarlos, para que la criticidad de los recursos hídricos se pueda gestionar, dentro del marco del stress producido por el calentamiento global y el deterioro de las condiciones para la vida humana que ello implica.