Vivimos en un mundo de conversaciones. El hombre puede definirse en una de sus facetas como un ser de lenguaje, que existe y se transforma desde que aprendió a usar la palabra. La evolución tecnológica de esto es que podemos sostener conversaciones con la inteligencia artificial. Vale decir, que hemos creado a un otro, con el cual poder conversar, para poder conocer e informarnos.
La palabra conversación proviene del latín y nos invita a pensar en hacer con el otro, en controvertir y reunirse.
Conversación evoca la idea de girar, de poner a dar vueltas las cosas, las ideas y los conceptos. Es una posibilidad de reunión para explorar y transformar nuestras perspectivas.
Del latín «con» (junto con) «versare» (dar vueltas), ya la palabra es una diferenciación concreta de un diálogo (entre dos personas) y de un monólogo (un pensamiento dicho en voz alta).
Hay varias preguntas que podemos hacernos.
¿Conversamos para relacionarnos o nos relacionamos para conversarnos?
La respuesta no es sencilla ni mucho menos.
¿Se pueden clasificar a las conversaciones?
Existen muchas clases de conversaciones. En lo personal puedo diferenciar según el grado de profundidad, dos extremos y un sinfín de otras que no entran en esta escala-
- Conversaciones triviales.
- Conversaciones indefinidas.
- Conversaciones poderosas.
¿Es una clase más importante que la otra?
Son diferentes, pero no por eso con distinto valor.
Las conversaciones triviales, surgen en cualquier momento y sobre la base de ningún interés en particular. Permiten a las personas, acercarse unas a otras, generando un vínculo transitorio y necesario en circunstancias con bajo nivel de compromiso. Por ejemplo, mientras esperamos en la fila para ingresar a un espectáculo, en la sala de recepción de un consultorio médico, solo por citar algunos ejemplos.
Las conversaciones indefinidas, son aquellas que nos vinculan con personas con las cuales nos relacionamos a menudo, y que transitan entre la falta de profundidad, la no planificación y las cuestiones personales al azar. Son las típicas conversaciones laborales, familiares o de cualquier entorno, en donde se generan lazos de confianza, creando las condiciones previas para sostener conversaciones más profundas. Ayudan para crear el hábito de compartir y recrear circunstancias, promoviendo la fraternidad y las relaciones.
Las conversaciones poderosas, se diferencian de las anteriores, porque giran en torno de uno o varios temas de interés común, donde cada persona aporta su opinión, en un entorno de respeto, y en donde la idea es llegar a conclusiones o decisiones que promueven algo, deciden cómo seguir o resolver un problema, aportan marcos de creatividad o bien fijan las pautas de trabajo o relacionamiento para un período de tiempo. Es poderosa, porque por lo general empodera a los conversantes.
Le preguntamos a la IA, como podría definir una conversación poderosa:
Una conversación poderosa es aquella que tiene un impacto significativo en las personas involucradas, ya sea en un nivel personal, profesional o social. Puede ser una conversación que:
- Cambia perspectivas: Ayuda a las personas a ver las cosas desde un nuevo ángulo, a cuestionar sus suposiciones y a considerar nuevas ideas.
- Fomenta la conexión: Crea un sentido de conexión y comprensión entre las personas, ayudándolas a sentirse escuchadas y validadas.
- Inspira acción: Motiva a las personas a tomar acción, a hacer cambios en sus vidas o a trabajar hacia un objetivo común.
- Resuelve conflictos: Ayuda a resolver conflictos y a encontrar soluciones a problemas complejos.
- Fomenta el crecimiento: Ayuda a las personas a crecer y a desarrollarse, ya sea en un nivel personal o profesional.
Algunas características de una conversación poderosa incluyen:
- Escucha activa: Las personas involucradas se escuchan activamente entre sí, prestando atención a las palabras, el tono y el lenguaje corporal.
- Comunicación clara: La comunicación es clara y concisa, sin ambigüedades ni malentendidos.
- Empatía: Las personas involucradas muestran empatía y comprensión hacia los demás, lo que ayuda a crear un ambiente de confianza y seguridad.
- Respeto: La conversación se lleva a cabo con respeto y consideración hacia los demás, incluso en situaciones de desacuerdo.
- Autenticidad: Las personas involucradas son auténticas y genuinas en su comunicación, lo que ayuda a crear un ambiente de confianza y credibilidad.
Algunos ejemplos de conversaciones poderosas incluyen:
- Conversaciones de coaching: Un coach puede tener una conversación poderosa con un cliente para ayudarlo a establecer objetivos y a trabajar hacia ellos.
- Conversaciones de resolución de conflictos: Dos personas pueden tener una conversación poderosa para resolver un conflicto y encontrar una solución mutuamente beneficiosa.
- Conversaciones de mentoría: Un mentor puede tener una conversación poderosa con un aprendiz para ayudarlo a crecer y a desarrollarse en su carrera.
- Conversaciones de equipo: Un equipo puede tener una conversación poderosa para discutir un proyecto o un objetivo común y trabajar juntos hacia su logro.
En resumen, una conversación poderosa es aquella que tiene un impacto significativo en las personas involucradas, ya sea en un nivel personal, profesional o social. Se caracteriza por la escucha activa, la comunicación clara, la empatía, el respeto y la autenticidad.
¿Cómo se lleva a cabo una conversación poderosa?
Una conversación poderosa se lleva a cabo de manera intencional y consciente, con el objetivo de crear un impacto significativo en las personas involucradas. A continuación, te presento algunos pasos y técnicas para llevar a cabo una conversación poderosa:
Preparación
- Establece un objetivo claro: Antes de iniciar la conversación, define qué es lo que deseas lograr o discutir.
- Prepara tus pensamientos y sentimientos: Reflexiona sobre tus pensamientos y sentimientos en relación con el tema de la conversación.
- Elige un entorno adecuado: Selecciona un lugar y un momento adecuados para la conversación, libres de distracciones y interrupciones.
Inicio de la conversación
- Comienza con una pregunta abierta: Haz una pregunta que invite a la otra persona a compartir sus pensamientos y sentimientos.
- Escucha activamente: Presta atención a la respuesta de la otra persona, tanto verbal como no verbalmente.
- Muestra empatía y comprensión: Demuestra que estás escuchando y que entiendes la perspectiva de la otra persona.
Desarrollo de la conversación
- Explora y profundiza: Haz preguntas adicionales para explorar y profundizar en el tema de la conversación.
- Comparte tus pensamientos y sentimientos: Comparte tus propias pensamientos y sentimientos de manera clara y respetuosa.
- Busca puntos en común: Identifica áreas de acuerdo y desacuerdo, y busca encontrar puntos en común.
Cierre de la conversación
- Resume y clarifica: Resume los puntos clave de la conversación y clarifica cualquier malentendido.
- Establece acuerdos y acciones: Establece acuerdos y acciones concretas para seguir adelante.
- Agradece y cierra: Agradece a la otra persona por su tiempo y participación, y cierra la conversación de manera positiva.
Técnicas adicionales
- Uso de lenguaje corporal: Utiliza un lenguaje corporal abierto y receptivo, como mantener contacto visual y asentir con la cabeza.
- Tono y volumen: Utiliza un tono y volumen de voz adecuados para la conversación.
- Pausa y reflexión: Haz pausas y reflexiona sobre lo que se ha dicho para procesar y entender mejor la información.
- Uso de preguntas: Utiliza preguntas abiertas y cerradas para obtener información y clarificar puntos.
Recuerda que la clave para llevar a cabo una conversación poderosa es ser intencional, consciente y respetuoso en tu comunicación.
Para finalizar reflexiones acerca de la importancia de conversar:
«La conversación es la forma más alta de educación.» – Paulo Coelho
«Hablar es una forma de pensar en voz alta.» – Voltaire
«La conversación es el arte de hacer que los demás se sientan importantes.» – Dale Carnegie
«Cuando hablamos, creamos un mundo nuevo.» – Jorge Luis Borges
«La conversación es el puente entre la mente y el corazón.» – Desconocido