La evolución de la pandemia continua en todo el mundo.
La cantidad de infectados se desconoce a ciencia cierta, porque es casi imposible realizar un relevamiento completo, aunque las estimaciones estadísticas no son muy alentadoras respecto del número creciente.
Algunos infectados positivos transitan la enfermedad sin verse afectados en su salud, pero contagian a otras personas que sí pueden verse deterioradas en su estado general y sobre todo respiratorio.
Es por ello que cada país, dependiendo de sus propias circunstancias internas y de vinculación externa, han tomado medidas restrictivas de circulación, para minimizar el impacto de la propagación.
Las certezas son pocas, algunas concretamente positivas, otras negativas:
Las positivas:
- Una cuarentena practicada responsablemente ha frenado la proliferación de manera masiva en las regiones en donde se ha practicado.
- La profundización de medidas de higiene, sanidad, cuidado y distanciamiento personal ha preservado inmune el ámbito de hogares y oficinas donde conviven personas a nivel familiar y de trabajo. Es un virus pesado que queda en las superficies donde se proyectan dentro de un radio de metro y medio. El virus no se propaga por el aire libremente y su proyección como ya dijimos es cercana.
- Según lo sucedido en China, muchas personas transitan la enfermedad con síntomas leves o manejables, sin necesidad de internaciones en terapias, con la ayuda de las defensas de su propio sistema inmunológico.
- La letalidad es más frecuente en enfermos con otras dolencias preexistentes, muchos de ellos mayores de 60 años, pero aclarando que la enfermedad no pide el documento para saber la edad del paciente.
Las negativas:
- Alto grado de contagio, debido a que el virus no presenta inmunidad en los seres humanos.
- No existe una medicación comprobada y efectiva para curar la enfermedad, y asimismo las vacunas se piensa estarán disponibles en el mediano plazo.
- Si la afectación, que comienza en las vías respiratorias superiores, se propaga a los pulmones la infección es muy rápida, requiriendo prontamente el ingreso y tratamiento en una unidad de cuidados intensivos, que en proporción son más escasas que las unidades de cuidado o salas comunes.
- La alta transmisibilidad hace que el personal de salud en contacto con los pacientes tenga un mayor riesgo de contagio, por lo que hay riesgo de sobrepasar no sólo las capacidades técnicas y de insumos médicos, sino asimismo las humanas del personal de salud.
Lo bueno y la gran oportunidad que tenemos, es quedesmenuzando las certezas positivas vemos que las dos primeras citadas dependen en gran parte de nosotros mismos.
Nuestro grado de compromiso y responsabilidad para acatar las indicaciones de aislamiento y cuidado pueden colaborar muchísimo en prevenir una pandemia desbordada y similar a la que están viviendo Italia, España, sólo por citar algunos ejemplos.
Asumamos nuestro rol activo y determinante para gestionar el mejor escenario posible para contrarrestar este enemigo invisible y poderoso.
Es hora de ser solidario desde nuestro accionar individual, para que el impacto social sea muy beneficioso. En nuestro país ya existen personas aisladas por haber estado en contacto con otras personas infectadas que no sabían que lo estaban. Tenemos que minimizar los contagios para evitar situaciones impredecibles.
Podemos organizarno nuestros hogares, sin lugar a dudas, para minimizar las frecuencias de compra de elementos de primera necesidad alimentaria y de salud. Asistir a otros que no pueden hacerlo. Asimismo, estructurar y soportar los trabajos de aquellos que estamos exceptuados de la restricción por razones de sostenimiento del sistema de salud, energía, alimentos, combustibles y otras actividades necesarias y requeridas para continuar. Son medidas preventivas muy efectivas para ralentizar y disminuir el impacto del coronavirus.
A nivel personal creo que nuestro país, al recibir el impacto de manera posterior, se ha beneficiado en cierta forma, pero si no actuamos de manera responsable en lo individual y colectivo esa ventaja puede ser perdida sin más.
Confío en que lo podamos entender en beneficio de todos.
Nuestro compromiso es clave.
Sin ese actitud comprometida y responsable, podemos afectar los sistemas de salud de tal forma que no podamos atender otros enfermos, otros requerimientos que es necesario atender, ya que nuestros recursos son limitados.
Nuestra responsabilidad individual es el motor que puede torcer el rumbo de este barco que nos lleva y nos mantiene navegando juntos.
Los que están timoneando el barco necesitan todos esos motores a pleno, con un compromiso ciudadano de actuar y pensar que mis acciones son muy importantes.
Que en este tiempo aflore lo mejor de cada uno de nosotros, dejando de lado actitudes egoístas.
Un agradecimiento a todos los profesionales de la salud y los que se encuentran trabajando en muchos ámbitos que resultan imprescindibles.
Mi reconocimiento a todos ellos.
Que tengan una gran semana con este cambio de paradigmas que permanecerá bastante tiempo con nosotros.
Un abrazo virtual para todos.