En ocasión de cursar la cátedra de Física III , me resultó decididamente difícil comprender los conceptos de las dos teorías que hicieron muy reconocido y premiado al físico Albert Einstein.
El supuesto básico de la teoría de la relatividad es que la localización de los sucesos físicos, tanto en el tiempo como en el espacio, son relativos al estado de movimiento del observador: así, la longitud de un objeto en movimiento o el instante en que algo sucede, a diferencia de lo que sucede en mecánica newtoniana, no son invariantes absolutos, y diferentes observadores en movimiento relativo entre sí diferirán respecto a ellos (las longitudes y los intervalos temporales, en relatividad son relativos y no absolutos).
Educado en el concepto, si se quiere más natural, de que a Newton le cayó una manzana en la cabeza, y partir de allí elaboró su ley de la gravedad, las dos teorías elaboradas por Einstein, la primera denominada de la Relatividad Especial que fue publicada en 1905, y la segunda denominada de la Relatividad General, que salió a la luz académica en 1915, involucraban conceptos inasequibles para un autoreferenciado y común mortal.

Es que Newton simplifica con la manzana lo que Einstein complica (al menos para mí), debido a que el concepto tridimensional de punto fue sustituido por el de suceso. La magnitud de distancia se reemplaza por la magnitud de intervalo. A partir de allí desarrolla su teoría de Relatividad Restringida o Especial. Ni que hablar cuando nos introducimos en su postulado de Relatividad General, que da por tierra al bueno de Newton, dado que predice y demuestra que el espacio-tiempo no será plano en presencia de materia y que la curvatura del espacio-tiempo será percibida como un campo gravitatorio. La consecuencia más superlativa resulta en que su reconocida ecuación que calcula el contenido de energía como la masa de la misma por la velocidad de la luz al cuadrado, destrona el concepto de la mecánica clásica, con sus dos corrientes antagónicas, mecanicistas y energistas.
No le resultó sencillo a Don Albert cambiar muchos años de pensamiento metódico asociado a leyes indiscutidas. Las hipotésis por él comprobadas fueron aceptadas de manera universal varios lustros después, luego de muchas presentaciones y defensas en todos los ámbitos científicos del mundo.
De su figura y su accionar en el seno de su propia familia, y en los ámbitos sociales y académicos, se han escrito innumerables descripciones, relatos y opiniones. No es motivo central del presente que analicemos y enjuiciemos sus procederes. Se trató de un ser humano, dentro de un contexto histórico, con sus virtudes y defectos.

Lo importante es que no sólo su teoría vino a explicar los fenómenos conocidos con una visión distinta y más precisa, sino que algunos fueron de la idea de usarlos para explicar el Relativismo Social.
Qué es el relativismo?
Tradicionalmente se ha considerado que existen dos posiciones opuestas respecto a la naturaleza de la sociedad y los aspectos humanos, o por lo menos a ciertos hechos sociales: el objetivismo y el relativismo.
El objetivismo sostiene que la verdad es independiente de las personas o grupos que la piensan, o en una forma lógicamente menos restrictiva, afirma que existen algunos hechos objetivos en los que existe acuerdo universal. Por otro lado, el relativismo considera que la verdad depende o está en relación con el sujeto que la experimenta, no existiendo verdades objetivas ni tampoco acuerdos universales compartidos por todos los seres humanos. Esta corriente también argumenta que existen diferentes maneras de conocer al mundo y, por más polarizadas que estén, todas tienen validez.
El relativismo mantiene que existen muchas formas de conceptualizar ciertos hechos sociales, y que ninguna de ellas puede considerarse como «verdadera». En cuestiones humanas y sociales se reconocen tres formas básicas de relativismo:
- Cognitivo
- Moral
- Cultural
En el primer caso, admitiendo su veracidad, se niega la verdad absoluta, por lo que no existiría interés por buscarla. En el segundo caso se niega la existencia del Bien objetivo, por lo que habría que borrar a la Ética como actividad intelectual que busca un camino para alcanzarlo. En el tercer caso, no existiría una cultura mejor que otra, por lo que tampoco deberíamos esmerarnos por buscarla.
Hay varias razones por las que algunos autores consideran adecuado el relativismo. Se pueden destacar entre ellas:
- La influencia de elementos físicos, psicológicos o culturales en las creencias de las personas;
- La observación de las muchas ideas o concepciones que tienen los distintos grupos o culturas;
- La observación del cambio de ideas a través del tiempo.
Todo ello puede favorecer la convicción de que realmente es imposible dejar de lado la subjetividad en la adquisición de la verdad y de la concepción del mundo.
Los relativistas tomaron los postulados de Einstein para reafirmar sus propias convicciones acerca de que todo es relativo, y encontraron detractores que afirmaban lo contrario: las leyes desarrolladas por el físico brindaban otro marco rígido y académico para explicar fenómenos de variaciones complejas en las relaciones espacio-tiempo.
Profundizando el concepto de qué es el SER, se lo vincula al ESTAR SIENDO, de modo que el Ser se convierte en “estante”, y a estos sistemas de referencia se los denominarán “estancias”. Estas tesis proclaman, por tanto, una Ontología del SER en sustitución de la “tradicional” en la historia de la filosofía, como Metafísica del SER.
Básicamente identifica a las personas y su SER como una construcción permanente, con sus ESTAR SIENDO, que lo aleja de su condición metafísica de SER inmutable.
A dónde vamos con todo esto?
Como casi siempre a tratar de encontrar el equilibrio, o sea una amalgama que nos calce bien en la muela.
Se puede ser objetivo, en cada hecho, encontrando una verdad indiscutida que nos oriente para nuevos situaciones y circunstancias?
Se puede pretender que todo hecho es relativo, y que la verdad es sólo una idea inalcanzable y no causal, simplemente fortuita, dependiendo de cada observador y en cada momento?
De manera personal creo que las dos respuestas engloban un SI y un NO.
Existe un mundo de las afirmaciones donde no tiene sustento una discusión posible. Nadie en su sano juicio se atrevería a negar o decir algo distinto respecto de que en nuestro hemisferio el sol sale por el este y se pone por el oeste. Sin embargo una persona puede pretender confundir o mentir describiendo un hecho de la realidad tal como no fue o está siendo. Por citar un ejemplo, siendo testigo en este momento de un choque de autos en una esquina, puedo efectivamente describirlo pero en una esquina diferente. El hecho existe pero soy yo el que estoy falseando la información.
Existe un mundo de las interpretaciones o juicios donde la cuestión cambia radicalmente, en el sentido que si le preguntamos al que vive en el lugar de los hechos, nos dirá que hacen falta semáforos y que la velocidad que el percibió de los conductores era muy alta. Además dirá que una de los que conducía no tiene moral para manejar a la velocidad que lo hacía. Parado en el mismo lugar un profesional conductor de autos de carrera, manifestará que los autos venían a baja velocidad y opinará que los semáforos no sirven porque sólo entorpecen el tránsito. Así a cada persona que le preguntemos sobre lo que pasó y cómo solucionarlo, nos dará una versión de los hechos, de las personas que conducían, de cómo solucionar el problema para que nadie colisione más en ese lugar, etc, etc.
Imaginemos el mundo de las opiniones respecto de validar o no el aborto, la educación sexual en las escuelas, si el boxeo es un deporte o no, la pena de muerte, y muchísimos temas más.
Para mí encontrar el equilibrio entre objetivar y relativizar es una tarea que necesita tiempo y recursos.
Por qué me parece que hay que hacerlo e incluir opiniones al respecto?
Porque finalmente existirá una construcción social que es la suma de las verdades individuales de personas que están siendo con otros. Existe una gran oportunidad que podemos ganar para….
Se me ocurre ahora preguntarnos:
Tu estar siendo contribuye a tus planes y a lo que quieres construir?
Cuál es la brecha entre tus objetivos personales, de equipo, de Comunidad, y tu realidad relativa?
Aquí escribiendo esto, busco una manzana, parecida a la de Adán y Eva, y le trato de encontrar la relatividad a su caída, como si fuera un Newton contemporáneo de Einstein.
Mejor la ingiero, no vaya a ser cosa que este simple mortal deje podrir la manzana, buscando comprender algo que supera su intelecto….