Un Poder Renovado!!!

Habiendo terminado una jornada de trabajo, siendo las 18.30 horas  de este tarde gris y neblinosa, mis neuronas se encuentran bastante cansadas, pero las reanimo y les sacudo la modorra, escribiendo estas líneas, que pretenden ponerme a rodar en el pensamiento de un concepto central de nuestra cultura y organización humana: EL PODER.

Le vengo rondando hace ya un tiempo a la idea de esbozar algo que nos haga reflexionar acerca de este tema arduo, que nos eriza la piel y nos pone a la defensiva, a la ofensiva, a resguardo, porque en muchas ocasiones aparece asociado negativamente a grandes titulares en periódicos, en noticieros, en numerosas publicaciones.

Lo poderoso parece ser algo que tenemos que combatir y no promover, ya que genera las más variadas injusticias, hechos de corrupción, cuestiones oscuras, ambiciones desmedidas, entre otras plagas;  así podemos seguir enumerando cualidades perniciosas de una palabra que interpretándola desde su génesis tiene una connotación que nos lleva a la acción, y a la potestad de hacer. Es que de tanto usarla para poner allí lo que no sabemos dónde ubicar, a la hora de destacar o distinguir hechos asociados al mal uso de las facultades que otorga tener la licencia de operar en distintos ámbitos: sociales, culturales, políticos, religiosos, deportivos, organizativos o de cualquier índole que sea, la hemos degradado a que conviva en frases disolutivas, las cuales no admiten discusión, porque encierran juicios muy difícil de contradecir:

  • Llegó al poder y viste cómo es después….
  • Es la corrupción del poder…..
  • Acá no existe Poder Judicial…..
  • El poder del dinero …..
  • Cuando no tenía poder era bueno…..
  • Yo no puedo hacer nada, el poder no lo tengo yo…..
  • Si yo tuviera poder esto sería distinto….
  • Son los vicios del poder….
  • Son demasiados años en el poder…..
  • El poder lo volvió loco….

Podemos continuar con este listado y acabar varias hojas, mientras que si enumeramos las connotaciones positivas de tener autoridad (la figura que normalmente detenta el poder) es probable que en un gran porcentaje de casos el número final arroje un registro menguado.

Sin  embargo, y muy claramente existe el Poder del Amor, el Poder de la Alegría, el Poder de Dar, el Poder de Ofrecer, el Poder de la Paz y otras tantas pujanzas, aunque nos cueste a menudo calificarlas como tal.

Volviendo entonces al concepto de que tener Poder es disponer de la potestad para hacer, que sobreviene después de la decisión de querer hacer algo, y dado que nos encontramos a menudo con tantas connotaciones nocivas asociadas con la palabra, ¿que término podemos usar en aquellas ocasiones, aunque quizás con menos prensa, la autoridad es usada para ejecutar acciones en pos de lograr objetivos, solucionar problemas, desarrollar proyectos conjuntos, y generar mejores condiciones de vida?

Yo prefiero el Poder al No Poder, y elijo de forma personal seguir usando el vocablo, porque me resulta muy útil  vincularla con el hacer; subiendo un poco más la apuesta me inclino mucho más a compartir la potestad, dado que en pos de formar la visión del equipo hacedor, en los logros, y en los resultados, participar el poder nos saca mucha presión de encima y nos pone a distribuir el construir.

Es por ello que por este bocallave de hoy, te invito a mirar y a diferenciar las situaciones en las cuales has podido,  de cuando no has podido, uniéndolas con las emociones que las acompañaron; en mi caso la alegría de poder, versus quizás la aceptación de no poder.  Reflexioná entonces nuevamente sobre el significado de Poder; es probable que ya no suene tan denostada la expresión.

La autoridad absoluta del rey ha desaparecido, y en muchas culturas las organizaciones modernas  buscan empoderar a más personas, porque de esa manera es menos probable que fracasen en sus fines de producir una  sociedad sustentable.

La irrupción de este verbo empoderar, que da nacimiento a un sustantivo nuevo, EMPODERAMIENTO, viene de alguna manera a sustituir a la devaluada PODER y es una acertada respuesta según mi opinión para aquellos que se resistan a utilizar el concepto de autoridad que nos tiene conversando desde el inicio.

Para no perder la costumbre de no dar las cosas por sentado, te convido a discurrir y preguntarnos:

A quién o quiénes estás empoderando?

En qué ámbitos lo estás haciendo?

Lograr resultados sostenibles en el tiempo requiere de acciones constantes y continuadas, donde la creación de líderes es necesaria, como también que éstos referentes asuman la potestad de hacer, sabiendo que el aprendizaje de este nuevo paradigma tendrá sus aciertos y sus errores, pero multiplicará personas transitando  el camino de lo complementario además de lo competitivo.

Te animás a empoderarte y a empoderar?

Yo me juego una ficha a que sí….

Mientras las sinapsis neuronales van decayendo…..

Te parece si la seguimos la semana  que viene?

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