Por el ojito de la cerradura (Bocallave)

Desde que tengo conciencia de mi mismo,  fui pequeño, vale decir petiso o de baja estatura.

A menudo, dentro de mi casa familiar, me topaba inevitablemente con puertas y empecé el proceso de querer abrirlas, para descubrir lo que había del otro lado. Cuando adquirí una cierta envergadura física, de modo tal que mis ojos llegaban al orificio de la cerradura, que ahora sé que se llama bocallave,  de precavido y porqué no de curioso, apoyaba mis pupilas en esa pequeña abertura y miraba el interior de esa habitación, que podía tener distintos grados de luminosidad, u ofrecer una visión incompleta, pero lo más importante, era que ponía mi imaginación a volar.

Permanecía absorto varios minutos, y la imagen que adquiría sentaba un precedente: el de imaginar el resto que no veía;  esos supuestos, que al abrir la puerta, se confirmaban parcial o totalmente, no me producían ninguna frustración, ya que para mí existían dos procesos relevantes: el primero de aceptar que estaba limitado por una visión reducida, y el segundo de confirmar o no lo imaginado. Sobre este último último punto, toda vez que la curiosidad se había disipado, me sentía feliz de haber podido entrar y conocer el mundo que existía detrás de la abertura.

De la misma manera, experimenté varias veces usando las mismas puertas, con el resultado de que que cada percepción por los bocallaves, me brindaba representaciones mentales desiguales, independiente de que el mundo interior hubiese cambiado o no. Invité en repetidas ocasiones a mi hermana, y amigos a visualizar por esos mismos ojitos de cerraduras; casi siempre observábamos diferentes cosas,  elementos distintos de lo que posteriormente encontrábamos detrás de las aberturas. Las coincidencias y discrepancias se daban en igual medida. Nuestras disímiles tallas, nos daban asimismo, un ángulo personal y único desde donde poder observar.

Esta es la esencia de la propuesta, utilizar nuevamente esos ojitos de cerradura para mirar muchas veces hacia el interior de algo, persiguiendo el objetivo de generar acciones y contenido. Adquirir habilidades para descubrir bocallaves en esas fachadas invisibles que nos regala el devenir,  para que nos propongamos soñar lo que hay detrás, qué es aquello que aún no podemos ver y palpar con nuestros sentidos.

Caer en la cuenta, que por más que lo intentemos, nuestra mirada no puede abarcar el contenido entero, ya que nuestros pensamientos y emociones, en forma de mapas mentales, limitan lo que somos capaces de percibir;  al invitar a otras personas, a esta realidad de bocallaves que se nos presentan a diario, tendremos la hermosa posibilidad de distinguir y contener, de forma conjunta, nuestras dudas, asombros y verdades; para ello necesitamos de nuestro lenguaje, herramienta y sello distintivo para comprender, interpretar y generar nuestro ser.

Gracias de antemano a los que les pueda resultar útil, acompañarme a mirar por estos ojitos de cerradura,  con el propósito de generar más preguntas que válidas respuestas. Te invito  a que nos transformemos en descubridores de mundos a través de simples bocallaves.

9 comentarios en “Por el ojito de la cerradura (Bocallave)”

  1. Felisitaciones y mis deseos de lo mejor para ti en este nuevo medio de comunicación que estoy seguro que sera de engrandesimiento para muchos.saludos y un abrazo querido Marcelo

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  2. Me encanta volver a saber un poquito más de tu vida y este proyecto que hoy te impulsa. Mis mejores deseos para vos y tu bella familia. Abrazo y exitos!
    PD: Ver más allá. ..Todos los días de mi vida me esfuerzo por lograrlo. Qué mejor que saberse acompañado en el intento, no?

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    1. Gracias Gabriela. Es algo que hace bastante tiempo quería hacer y no me animaba. Espero poder servir a algunas personas a encontrar cosas y desafios nuevos y enriquecedores. Al menos asistirlos con preguntas para que nos respondamos e interpretemos entre todos. Te dejo mi numero de celular +5493584010921. Es mas directo si te envio los link por whatsapp. Agregame si te gusta a tu lista de contactos y enviame un what. Alli quedamos comunicados.

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  3. Hola Marcelo! Realmente TE FELICITO por el emprendimiento! Por la calidad del mismo, y por tener el valor de hacerlo!! Te quiero comentar dos conceptos que me fascinaron!! Copio el primero: «curiosidad disipada, imaginación reducida, la felicidad era haber podido entrar y pertenecer al mundo de detrás de la puerta.»… Esto es para mí algo que vivo SIEMPRE en la vida! La analogía que elegiste, para mí es perfecta! … cada hecho que vamos a enfrentar, cada persona a conocer, termina de esta forma… con la curiosidad diasipada y la imaginación reducida, pero satisfecha conmigo misma de no haberme quedado con la duda o que el miedo no haya paralizado mi accionar! Y a su vez, siempre con un aprendizaje!… Y el segundo concepto brillante también, es que cada ser humano tiene un ángulo distinto (y para mí UNICO) desde donde mirar… y por ende, para mí una de las mayores cualidades humanas, es saber entender este hecho, y a su vez usarlo para enriquecerse!! Gracias una vez más Marcelo! Y desde ya me quedo ansiosa a la espera de las próximas reflexiones!

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  4. ….y finalmente, luego de recorrer un largo camino en penumbras, me di cuenta que el papel que tapa el OJITO de la cerradura, basta empujarlo para permitrme ver, donde espacio tiempo me encontraba ………
    ….. que tuve la fuerza, genuina de accionar, para aceptar lo mas duro de la vida ,el fracaso, y birlar la muerte…..
    ….impreso en mi retina quedo, cuales eran mis sueños y cual la realidad de ellos, y a la puertas de los 50 me permito decir……
    …. resulta,que no me falta, ni valor, ni voluntad, ni desicion, para …..empujar el proximo papel que tape mi OJITO de la cerradura….

    Marcelo adelante….

    Un abrazo hermano El.Turco

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